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Galindo Cuesta, Jairo Alberto

Prácticas pedagógicas con tecnologías de la información y la comunicación en educación superior / Jairo Alberto Galindo Cuesta. -- 1 ed. – Bogotá

(Colombia) : Ediciones Unisalle, 2015.

212 p. : il. ; 23.5 x 17 cm. – (Colección Docencia Universitaria ; 8)

Incluye notas de pie de página

Incluye referencias bibliográficas

ISBN 978-958-8939-01-8

1. Educación Superior – Innovaciones Tecnológicas 2. Comunicación en Educación Superior – Innovaciones Tecnológicas 3. Tecnología de la Información – Enseñanza Superior 4. Enseñanza Aprendizaje en Educación Superior – Innovaciones Tecnológicas 5. Profesores Universitarios – Innovaciones Tecnológicas 6. Prácticas Pedagógicas 7. Universidad de La Salle – Programas Académicos – Innovaciones Tecnológicas Tít. II. Serie

378.173 CD 21 ed.

UNIVERSIDAD DE LA SALLE-ULS

ISBN: 978-958-8939-01-8

Primera edición: Bogotá D.C., septiembre de 2015

© Derechos reservados, Universidad de La Salle

Edición

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Editor

Jairo Alberto Galindo C.

Dirección editorial

Guillermo Alberto González Triana

Coordinación editorial

Marcela Garzón Gualteros

Corrección de estilo

María del Mar Agudelo

Diseño de carátula

Lina Patricia Bedoya

Diagramación

Andrea Julieth Castellanos

Diseño de ePub

Hipertexto

Queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro por cualquier procedimiento, conforme a lo dispuesto por la ley.

Contenido

Prólogo

Guillermo Londoño Orozco

Presentación

Jairo Alberto Galindo Cuesta

La tecnología: un agente de cambio en la Universidad de La Salle

Andrea del Pilar Méndez Escobar

Una ruta de exploración para el acompañamiento

Luis Enrique Quiroga Sichacá

Enseñanza 2.0: uso de las redes sociales en las prácticas docentes

Jairo Antonio Pérez Rubio

Desarrollo y publicación de objetos virtuales de aprendizaje: un desafío para el docente

Fernando Martínez Rodríguez

Las ciencias básicas en clave ‘humanística’: un proceso de conocer y reconocer

Néstor Enrique Ardila Espitia

Jaleydi Cárdenas Poblador

El impacto de las tecnologías de la información y la comunicación en actividades de formación de los programas de Ingeniería

Diana J. Lancheros Cuesta

Lena Prieto Contreras

Hacer clic: la Facultad de Ciencias del Hábitat y su participación en las redes sociales

Román Fernando Flórez Mendoza

Usar las tecnologías de la información y la comunicación en Ciencias Agropecuarias tiene mucho sentido: acercamientos y experiencias de la facultad

Carlos Alberto Venegas Cortés

El uso de las tecnologías de la información y la comunicación por parte de los docentes de la Facultad de Ciencias Administrativas y Contables de la Universidad de La Salle

Jaifer Duque Bedoya

Las tecnologías de la información y la comunicación como herramientas para la internacionalización del conocimiento en la Maestría en Ciencias de la Visión

Martha Fabiola Rodríguez Álvarez

Un proyecto no es solo un proyecto: La Salle Hum@nísTICa en la Facultad de Ciencias de la Educación

Jairo Alberto Galindo C.

Aurora Cardona Serrano

Daysi Velásquez Aponte

Epílogo

Jairo Alberto Galindo C.

Bibliografía

Prólogo

En una sociedad global y centrada en el conocimiento —más allá de órdenes políticos o económicos—, la fuerza e incidencia de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) es cada vez más grande. Estas afectan todos los ámbitos de la vida contemporánea, y la educación no queda exenta de tal influencia. En este sentido, surge un conjunto de reflexiones y debates orientados a vislumbrar el alcance, las comprensiones y las perspectivas pedagógicas, didácticas, humanas y culturales del uso de TIC en educación. Ese es precisamente el eje central de este libro, fruto de un proceso reflexivo por parte de profesores de la Universidad de La Salle, quienes han mostrado interés por abordar el tema en la educación superior —razón por la cual el texto forma parte de la colección Docencia Universitaria—.

El concepto de TIC en educación se ha desarrollado de forma permanente. En principio, al tratarse de una novedad, se hacía referencia a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC); luego se asume la idea de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), pues estas se incorporan al mundo de lo cotidiano. Hoy en día no es posible separar este proceso del conocimiento, por lo que ya se hace referencia a las tecnologías de la información, la comunicación y el conocimiento (TICC). Este último concepto implica una relación cada vez más estrecha entre el conocimiento y la tecnología, lo cual produce un alto impacto en la educación. Las tecnologías se traducen, entonces, no solo en un conjunto de máquinas, herramientas, programas o medios de comunicación ágil y novedosa, sino también en instrumentos poderosos para la producción y distribución del conocimiento: desde el más elaborado y científico hasta el más superfluo y ordinario.

Esta relación entre conocimiento y TIC exige a la educación comprensiones en torno a su uso, alcances y sentidos. La tecnología se puede reconocer, en este sentido, como un puente, como una forma de mediación entre el sujeto cognoscente y la cosa conocida; pero el sujeto cognoscente es también un ser histórico, social, con unos valores y una cultura. En consecuencia, la mediación no solo pasa por la herramienta y el conocimiento, sino también por los sujetos en sus circunstancias históricas, lo que complejiza aún más el proceso. Es por esta razón que las TIC (o TICC) en educación exigen una mirada más allá del adecuado manejo de programas, herramientas o diseños novedosos, para comprender las posibilidades de esa medicación. Es decir, una mirada que se preocupe por lo pedagógico, cultural y humano, más allá de lo tecnológico.

En consonancia con la idea anterior, la Universidad de La Salle ha venido trabajando en los últimos años esta mirada, a través del proyecto La Salle Hum@nísTICa: estrategias virtuales para el aprendizaje. Las TIC como instrumento de humanización. La denominación del proyecto habla por sí misma y destaca esa dimensión humana que debe ser considerada en el uso de las tecnologías. El proyecto impulsa el interés por la apropiación de las TIC en la actividad docente, con un sentido mucho más académico y pedagógico en aras de superar ciertas miradas de corte ‘tecnologicista’. En este sentido, trabajar con las TIC en educación conduce a pensar en las perspectivas de formación y su incidencia en los procesos de enseñanza y aprendizaje; en el lugar de la relación pedagógica a través de procesos de mediación virtual; en el tipo de lenguajes propios para estas mediaciones; en los procesos de comunicación, seguimiento y acompañamiento, entre otras alternativas y posibilidades.

No es cierto que la tecnología ha deshumanizado el mundo, pero sí lo hace cuando su uso no es el adecuado. Ese peligro se ha dado en el campo de la educación, particularmente cuando los medios, instrumentos, programas, diseños, actividades y contenidos han sido pensados desde las herramientas y no desde los sujetos. Aunque este es un problema latente, a su vez permite reconocer el valor potencial de las tecnologías para proyectar no solo aprendizajes efectivos, sino nuevas miradas sobre sí mismos y sobre el mundo. De allí la insistencia en lo pedagógico y lo humano: una búsqueda por el sentido de la formación a través de los medios y no una centralidad de los medios ajenos a un sentido.

La reflexión pedagógica ha de estar siempre presente a la hora de pensar en mediaciones a través de las TIC, para reconocer principios pedagógicos pertinentes a este tipo de formación; para indagar la finalidad de estos medios; para reconocer los mecanismos de interacción más apropiados; para definir posibilidades frente al uso de contenidos y actividades; para el manejo de tiempos sincrónicos o asincrónicos; para reconocer alternativas frente a la evaluación y el seguimiento de los estudiantes.

Así, la perspectiva pedagógica exige un proceso reflexivo permanente en torno a las prácticas que los docentes llevan a cabo desde la virtualidad o desde procesos formativos mediados por las TIC. Tal proceso ha de conducir a decisiones en el orden didáctico para responder al qué, al cómo, al cuándo, al porqué y al quién enseñar. Desde este interés, se ofrece el presente libro. Este compila los fundamentos que han surgido en la reflexión del proceso y refiere algunas experienciay practicas formativas —mediadas por TIC— en unidades académicas de la universidad.

El texto está compuesto por once capítulos. En el primero, Andrea del Pilar Méndez hace un análisis sobre la incorporación de nuevas herramientas a la educación, destaca los logros de la universidad en relación con el uso de la plataforma Moodle© en la institución y enfatiza la importancia de cambiar la mirada, para ver en las TIC posibilidades de transformación educativa. En el segundo, Luis Enrique Quiroga explica cómo ha sido la experiencia de la incorporación de las TIC en el Departamento de Formación Lasallista; destaca su valor e importancia en los espacios curriculares y en las experiencias de trabajo sobre el desarrollo humano. En el tercero, Jairo Antonio Pérez propone algunas reflexiones y relaciona ciertas experiencias con el uso de las redes sociales como herramienta didáctica en los procesos formativos. En el cuarto capítulo, Fernando Martínez hace visible la experiencia de los últimos años en relación con la formación de docentes y su protagonismo en los procesos de creación de objetos virtuales de aprendizaje (OVA), experiencia que ha logrado incrementos importantes en la creación y uso de este recurso educativo.

En el quinto capítulo, Néstor Enrique Ardila y Jaleydi Cárdenas, partiendo de las reflexiones del grupo de trabajo de La Salle Hum@nísTICa, y con base en los resultados obtenidos en una encuesta diagnóstica a los profesores del Departamento de Ciencias Básicas, hacen referencia a algunas acciones en el interior de esta unidad académica, y destacan dentro de ellas el primer encuentro sobre uso de las TIC en dicho departamento. En el sexto capítulo, Diana Lancheros y Lena Prieto hacen referencia al estado actual de las TIC en las actividades de formación de la Facultad de Ingeniería, como base para la propuesta de un conjunto de estrategias con miras a una mayor apropiación del tema, con un enfoque particular en los foros, chat, e-learning, redes sociales y diseño-implementación-utilización de OVA. En el séptimo capítulo, Román Fernando Flórez muestra los primeros alcances de la experiencia de comunicación de la Facultad de Ciencias del Hábitat, al implementar el uso de las redes sociales como una estrategia para establecer contacto directo con los miembros de la comunidad académica. El octavo capítulo presenta el trabajo de Carlos Alberto Venegas, quien ofrece una mirada sobre el nivel de uso de las TIC por parte de los profesores de la Facultad de Ciencias Agropecuarias.

En el noveno capítulo, Jaifer Duque desarrolla una interesante reflexión en la que destaca el valor de las TIC en el campo de la economía, particularmente en los aspectos relacionados con la información y el conocimiento, y su lugar en los procesos de aprendizaje. Destaca tanto el valor pedagógico de las TIC (incluso como posibilidad para el autoaprendizaje de los estudiantes) como las alternativas que estas ofrecen en la optimización de recursos económicos. Reconoce en ello que la virtualidad permite superar espacios físicos que limitan el número de estudiantes, abre la posibilidad de reducir gastos y favorece el desarrollo de sedes virtuales, alumnos globales y lugares de encuentro y esparcimiento de alumnos cibernéticos. En el décimo capítulo, Martha Fabiola Rodríguez presenta la manera en la que la Facultad de Ciencias de la Salud ha implementado el uso de las TIC en sus programas de pre y posgrado, con especial énfasis en la Maestría en Ciencias de la Visión. Este último, al ser el único programa disciplinar de posgrado de su tipo en Latinoamérica y, por ende, al abrir sus puertas a estudiantes de diversas nacionalidades, ha encontrado en las TIC y en la formación virtual amplias posibilidades para responder a las necesidades de formación de sus estudiantes. Finalmente, en el capítulo once, Jairo Alberto Galindo, Aurora Cardona y Daysi Velásquez Aponte, de la Facultad de Ciencias de la Educación, destacan el valor de la tecnología como instrumento de mediación para promover procesos de aprendizaje, asumidos estos como actividad social. Para ellos, las tecnologías deben favorecer no solo la enseñanza, sino también la generación de comprensiones que permitan reestructurar y reelaborar visiones del mundo y de la realidad.

De esta manera, encontramos reflexiones, proyectos, preocupaciones, desafíos, experiencias exitosas y prácticas que inician el proceso, ayudadas por TIC u otras tecnologías que se consolidan, como un ejemplo de lo que profesores universitarios, desde su propia iniciativa e interés, van logrando. Con ello, aportan alternativas a los procesos formativos de diversas disciplinas y áreas del conocimiento, propias de la formación en el ámbito de la educación superior. Posiblemente, en el momento de la publicación de este texto, muchas de las experiencias presentadas habrán evolucionado a escalas superiores de comprensión y aplicación, pero esa es precisamente la dinámica de las tecnologías en el mundo educativo, que impelen a una revisión y actualización permanente.

Finalmente, agradezco a las personas que hicieron posible este proyecto. En primer lugar a los autores, quienes trataron de condensar en estas páginas su trabajo, experiencia y reflexión. A la Vicerrectoría Académica de la Universidad de La Salle, que ha promovido y apoyado todo lo referente al proyecto La Salle Hum@nísTICa; a Jairo Galindo, editor del texto, quien llevó a cabo todo el proceso editorial, y, finalmente, a Andrea del Pilar Méndez (responsable del tema de TIC y virtualidad en la universidad hasta enero de 2014) y a Alejandro Montes (quien asumió la responsabilidad a partir de enero de 2014), por su liderazgo en el tema en el interior de la institución.

Guillermo Londoño Orozco

Jefe de la Coordinación de Pedagogía y Didáctica

Universidad de La Salle

Bogotá, 2015

Presentación

Estimado lector: en este libro usted encontrará capturados en el tiempo y en el espacio un conjunto de descripciones, reflexiones y propuestas de futuro alrededor de la manera en la que un equipo docente interdisciplinar de la Universidad de La Salle —Colombia— expone su experiencia como parte de un proyecto institucional: La Salle Hum@nísTICa.

Este proyecto, desde las pequeñas revoluciones que se viven en cada unidad académica, departamento y espacio de saber en nuestro claustro universitario, buscó y busca fomentar el uso pedagógico de tecnología con un sentido humanista. Un uso que responda a la necesidad de incorporar tanto mediaciones tecnológicas como mediaciones pedagógicas en las prácticas docentes de los profesores universitarios. En el mismo sentido, este proyecto propende a incentivar el uso responsable de las tecnologías de la información y la comunicación; su comprensión, implicación y utilización en el ámbito universitario, en consonancia con el Proyecto Educativo Institucional (Proyecto Educativo Universitario Lasallista, conocido como PEUL) y el Enfoque Formativo Lasallista (EFL) (Londoño, 2012).

Al consolidar este proyecto (La Salle Hum@nísTICa) como un eje articulador y potenciador del nuevo escenario educativo, centrando su quehacer en el desarrollo de la dignidad de la persona y su necesidad de acompañamiento educativo en cada proceso de formación y desarrollo integral, este libro es evidencia de un claro compromiso de la comunidad académica lasallista por retornar esas experiencias de apoyo y crecimiento —mediado o apoyado por alguna tecnología en particular— a las aulas sin fronteras con las que se está encontrando el lasallismo contemporáneo (Vargas Aguilar, 2009).

Los primeros capítulos del libro ofrecen un conjunto de aproximaciones que sirven de introducción al uso pedagógico de tecnología, desde la reflexión y el análisis de estrategias generales hasta el contexto de este uso, con una pequeña dosis de aplicación y exposición de las experiencias centradas en algunas unidades académicas. Seguido a lo anterior, encontramos un mayor acercamiento a ciertas experiencias que hacen visible el uso e impacto que las interacciones logran en la esencia de la enseñanza y el aprendizaje dentro del contexto universitario.

Cualquier lectura que se pudiera realizar de los contenidos de este libro permite hacerse a una idea de lo que en ocasiones es invisible a los ojos: el ingente esfuerzo de profesores y profesionales convencidos de que es posible cualificar y transformar la educación de nuestro país desde pequeños esfuerzos en cada disciplina y área de investigación. Explorar, en orden o selectivamente, los capítulos de este libro posibilita acercar un lente amplificador a la experiencia transversal de asumir la tecnología como un medio y no como un fin, como un instrumento dinamizador no solo de experiencias sino también —y más enriquecedoramente— de reflexiones y modos de hacer ciencia, pedagogía y cultura dentro y fuera del aula, al interior y prospectivamente, con el compromiso de la comunidad académica lasallista.

Este libro es un documento vivo; sus autores, al día de hoy, muy seguramente habrán dado pasos aún más importantes en la reflexión aplicada del uso pedagógico de tecnología en la educación superior universitaria. En este sentido, es una invitación a acoger estas experiencias como fundamento de una escuela posible, de una universidad que aprende porque investiga, piensa, decide y sirve en un recinto abierto al conocimiento, a la vanguardia de sus propios fines: Universidad de La Salle, ¡Se real, piensa social!

Jairo Alberto Galindo Cuesta

Editor

Noviembre de 2014

La tecnología: un agente de cambio en la Universidad de La Salle

Andrea del Pilar Méndez Escobar*

Las nuevas tecnologías no solo constituyen un conjunto de herramientas, sino un entorno —un espacio, un ciberespacio— en el cual se producen las interacciones humanas […] Se le describe como un entorno cooperativo donde los investigadores y creadores comparten ideas […] Un espacio es un entorno en el cual suceden cosas, donde la gente actúa e interactúa. Esto conlleva a pensar en un papel diferente de las tecnologías en la educación: el de un territorio potencial de colaboración.

Burbules y Callister

Introducción

Es imprescindible reflexionar sobre la reorganización de la enseñanza y la formación, sobre la incorporación de nuevos instrumentos o herramientas; la evolución de la tecnología marca un desarrollo en los servicios en línea que presta una institución educativa. La tecnología se convierte así en un facilitador para el pedagogo, pues a través de ella se comprenden las necesidades de los estudiantes como una prioridad.

De acuerdo con Hanna (2000), la tecnología no es lo que hace la educación; más bien, es lo que permite al formador enseñar según las necesidades de los estudiantes, además de atraerles y motivarles con un conjunto de contenidos y objetivos educativos que sean adecuados e interesantes para ellos. Los avances tecnológicos constituyen un medio para conseguir que la educación sea más constructiva y colaborativa, porque la información se puede presentar en diversos formatos, se estimula la interactividad y se establece una comunicación directa con los estudiantes en todo momento.

La Universidad de La Salle, sede Colombia, comprometida con la incorporación de tecnologías en los procesos de educación, decidió adoptar Moodle© como una plataforma de aprendizaje en línea que respaldara las clases presenciales de los profesores de la universidad. En 2003 se propone un proyecto para el desarrollo de estrategias virtuales: “Este proyecto permitió proponer innovaciones pedagógicas en el uso de estrategias no convencionales para la creación de ambientes de aprendizaje acordes con los modelos pedagógicos desarrollados en las diferentes unidades académicas” (Londoño, 2013, p. 25).

Durante el periodo 2000-2008, la preocupación por fortalecer un proyecto desde la educación virtual fue una constante. Se dieron pasos importantes en la implementación de algunos cursos de formación y se trabajó en la posibilidad de integrar plataformas para la formación. Fue a partir de ello que Moodle© se convirtió en un agente de cambio dentro de La Salle, el cual se ha visto reflejado a través de cómo los procesos de enseñanza-aprendizaje, el diseño organizativo, la evaluación y el almacenamiento del conocimiento pueden funcionar en un entorno que permite diversidad en la enseñanza universitaria lasallista.

¡Una experiencia continua!

Los cambios en los modelos de enseñanza, las posibilidades y desafíos que plantea su reflexión y praxis, el conocimiento que las personas requieren para vivir y trabajar en la sociedad actual, se evidencian cada vez más de manera interdisciplinaria y centrada en los problemas y procesos concretos. Por estas razones es importante ofrecer a los estudiantes oportunidades idóneas para el desarrollo de los conocimientos y capacidades necesarias para vivir y trabajar en una sociedad fundamentada en la tecnología y sometida a rápidos cambios. Ya no se trata de formar estudiantes para que adquieran contenidos específicos que los preparen para su vida laboral, sino de lograr que aprendan a aprender durante toda su vida para disfrutar de una existencia productiva (Smith, 1990). Para lograr este cambio, es fundamental la creación sistemática de nuevos modelos de entornos educativos que fomenten el desarrollo de estudiantes activos y comprometidos con su aprendizaje (Bonwell y Eison, 1991; Gardiner, 1994).

Los profesores lasallistas, por medio de diversos escenarios, comparten historias sobre la nueva frontera tecnológica en la educación, y no es extraño encontrar narraciones de sus experiencias, en las que se observa cómo cuestionan ellos mismos sus métodos de enseñanza y el diseño de cursos tradicionales, sumado a la incorporación de tecnologías como apoyo a sus clases presenciales, mediadas por Moodle©. Prueba de ello son los siguientes apartes de un foro trabajado en el curso de Moodle© Básico del semestre II-2013:

Considero que la enseñanza virtual precisamente es fruto de los avances tecnológicos, los cuales han producido grandes transformaciones sociales, de los cuales, uno de ellos es el relacionado con la educación. En este sentido, la sociedad de la información demanda un sujeto que desarrolle las capacidades y habilidades para entrar en un proceso de formación que propenda hacia él, es decir, el mismo sistema requiere de sujetos que tengan la capacidad de entrar en la dinámica para producir y reproducir aquellas características necesarias para su hegemonía. En este sentido, el constructivismo, entendido como aquella corriente pedagógica que en el proceso de enseñanza-aprendizaje adquiere un mayor sentido al encauzar todos estos roles en el interior del aula, permitiendo a los educandos conocer y reconocer sus procesos de pensamiento, contribuye al desarrollo de la conciencia del educando.

Considero que es un reto para nosotros los docentes el incluir la red como apoyo en el desarrollo de las asignaturas que orientamos puesto que permite un acompañamiento en el trabajo independiente que deben realizar los estudiantes y, de esta manera, tengan un mejor aprendizaje y, por ende, éxitos en su formación profesional. Agradezco la posibilidad de aprender a utilizar este recurso para el desarrollo de los futuros cursos.

En la enseñanza virtual el estudiante tiene que procesar la información que se le entrega a través de este medio. En dicho procesamiento de la información el estudiante como sujeto de aprendizaje interactúa con el objeto de estudio (en este caso la información) y partir de esta interacción elabora su propio significado. Este significado construido es el conocimiento elaborado por el estudiante. En este sentido el conocimiento es una elaboración que surge de la interacción del sujeto con el objeto del conocimiento. El conocimiento por lo tanto es una interpretación. Todos los sujetos que procesan una misma información no elaboran el mismo significado por tener estructuras de pensamiento diferente, por consiguiente se hace necesario negociar los significados construidos para llegar a consensos. La objetividad en este sentido se llega a través de acuerdos intersubjetivos. Efectivamente en la enseñanza virtual las personas procesan la información de acuerdo con sus conocimientos previos, sus estructuras de pensamiento, sus experiencias y construyen sus propios significados.

Es necesaria la opinión, los intereses, la voz de los estudiantes. Hay que tener esto en cuenta al diseñar un curso virtual. En el aula virtual los contenidos pueden ser modificados según los intereses de cada grupo. La motivación es esencial. Hay que conocer las características cognitivas de los estudiantes, su motivación, conocimientos y contexto social y vincularlo con el diseño del curso virtual. Asimismo, definitivamente, el curso virtual debe estar ligado a la formación profesional teniendo en cuenta el plan de estudios de cada carrera, porque probablemente allí esté una de las motivaciones de los estudiantes. Finalmente, hay que seguir adelante, tener mucho ánimo, utilizando las herramientas que tengamos a nuestro alcance en beneficio de los estudiantes. El aula virtual es un espacio para ello.

¿Qué tan importante serán la colaboración, las perspectivas diversas y los contextos auténticos para diseñar nuestros cursos en Moodle©? ¿Enfocaremos nuestros cursos para que los profesores seamos quienes transmitamos el conocimiento?

Como bien lo afirma nuestra tutora Andrea, el aprendizaje virtual cuenta con la teoría de la información y el constructivismo. La primera es esencial, dada la estructuración que la tecnología imprime a la información actual. Con respecto al constructivismo, que es la referencia del aprendizaje, se mantienen muchos aspectos que funcionan tanto en un aprendizaje presencial como virtual. El aprendizaje significativo, la reflexión, la cooperación y la utilidad inmediata de los conocimientos, entre otros, son imprescindibles en los dos casos. Sin embargo, se debe cuestionar la capacidad creadora y la motivación individual. Las teorías las conocemos, pero ¿es en realidad este conocimiento el que nos permite como docentes despertar la sed de conocimiento en nuestros estudiantes? Vivimos desarrollando estrategias, buscando una forma óptima de aprendizaje pero nos encontramos con una apatía imperante en nuestros estudiantes. Es paradoxal pues estos medios tecnológicos que nos permiten avanzar en tantos aspectos del aprendizaje, a veces nos impiden a la vez comunicar [sic] debidamente con nuestros chicos (teléfonos, tabletas etc.). La solución está en manejar estas herramientas de la forma más adecuada posible, adaptándola a cada uno de nuestros estudiantes y sembrando en ellos una curiosidad imparable en este camino del saber. Me queda solo expresar mis grandes expectativas por sobrepasar esa barrera descubriendo este nuevo espacio, ¡virtual!

Necesitamos una mejor comprensión del impacto pedagógico que tienen los cursos ofrecidos a través de la red. Los docentes requieren orientación sobre el uso de la red como medio de enseñanza y aprendizaje.

Considero que la tecnología es un gran apoyo para la enseñanza en la educación superior, ya que estamos es una época donde el ciberespacio es el pan de todos los días y con la cual nuestros estudiantes están bastante familiarizados; por lo tanto, sería un buen mecanismo para que los estudiantes aprovechen esta tecnología en aprendizaje. Por lo tanto, considero que tenemos una tarea bastante rigurosa en la planeación de los cursos virtuales, de tal manera que sean un apoyo para nosotros y un complemento para los estudiantes en los cursos presenciales que realizamos. Luego es conveniente para la elaboración de estos cursos realizarse y contestarse cada una de las preguntas que sugiere el texto, por ejemplo: ¿cuál es el objetivo?, ¿a quiénes está dirigido?, ¿cómo se van a presentar los contenidos? ¿Qué se espera de cada una de las evaluaciones?, etc.

La red como apoyo [...] es la forma moderna de extender el espacio y el tiempo del aula de clase tradicional más allá de los muros y de los horarios formales, dándole un carácter asíncrono a las actividades y flexibilizando, de este modo, el cumplimiento de tareas y ejercicios orientadores del proceso de aprendizaje. El procesamiento de información es, en mi forma de ver, un modelo arquitectónico de funcionamiento de máquinas de autocontrol que no riñe con el funcionamiento del cerebro humano, que es, en cierto modo, también una máquina de autocontrol que aprende y aplica conocimientos más allá de unas programaciones estandarizadas. El trabajo de aprender para un ser humano es mucho más eficiente y duradero, si el interesado participa de manera activa en las tareas y experimentos que buscan este objetivo y creo que esto hace parte del constructivismo que debe aplicarse en todas las pedagogías y sistemas de aprendizaje así se trate de la propia red.

Ahora, el éxito de la enseñanza virtual no solo depende del docente, sino también de los diseñadores, medios y herramientas disponibles. Se puede disponer de todo: un excelente docente, creativo, que diseñe un curso bastante animado y atractivo, utilizando todos los medios tecnológicos, pero si el alumno no es partícipe del proceso, y se convierte en un simple receptor de información, al final seguro que habrá cumplido con las evaluaciones, pero de manera obligatoria y no con el agrado que debe recibir y procesar el aprendizaje virtual. Personalmente considero la teoría del procesamiento de información como la base de la enseñanza virtual, que no difiere mucho de una clase tradicional de salón y tablero; actualmente, así como una clase presencial interactiva con los alumnos favorece su aprendizaje, el constructivismo se presenta como el método actual, incluyente del estudiante que favorece el logro de los objetivos propuestos en un curso virtual.

No se pueden interpretar de otra manera los comentarios de los docentes; no solo se trata de acercarlos al uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la educación, sino también de propiciar transformaciones en el aula y en los componentes educativos, en forma constructiva, amena y presencial-virtual; con capacidad creadora, logrando objetivos, aprendiendo significativamente e innovando en los procesos educativos, para alcanzar nuevas construcciones pedagógicas y didácticas que potencien la educación y el conocimiento.

Moodle©: ¡Agente de cambio!

Originalmente, la palabra Moodle es un acrónimo de Modular Object-Oriented Dynamic Learning Environment (‘entorno de aprendizaje dinámico orientado a objetos y modular’). Líder de los entornos virtuales de aprendizaje (EVA), Moodle© se caracteriza por ser un sistema de gestión de cursos, de distribución libre. Es un tipo de plataforma conocida como Learning Management System (LMS).

Moodle© fue creado por Martin Dougiamas, quien fue administrador de WebCT en la Universidad Tecnológica de Curtin. Basó su diseño en las ideas del constructivismo en pedagogía que afirman que el conocimiento se construye en la mente del estudiante en lugar de ser transmitido sin cambios a partir de libros o enseñanzas y en el aprendizaje colaborativo. Un profesor que opera desde este punto de vista crea un ambiente centrado en el estudiante que le ayuda a construir ese conocimiento con base en sus habilidades y conocimientos propios en lugar de simplemente publicar y transmitir la información que se considera que los estudiantes deben conocer. (Comunidad Moodle, s. f.)

Una de las fortalezas de Moodle© es que es software libre, lo que significa que su creador inicial, al momento de publicarlo en internet, decidió utilizar la Licencia Pública GNU (General Public License [GPL]); por lo tanto, puede ser utilizado sin pagar licencias, teniendo presente que es un tipo de creación colectiva. Al ser un sistema gratuito de administración del aprendizaje en línea, permite a los profesores crear su propio sitio web privado, con cursos dinámicos que extienden el aprendizaje. Se pueden crear cursos en línea con cientos de características incluidas, subir contenidos, agregar tareas y exámenes calificables y, luego, agregar actividades colaborativas como wikis, foros o glosarios, para hacer el aprendizaje en línea escalable, efectivo y divertido.

El nuevo rol del docente lasallista frente al uso de Moodle© se traduce en un mejor servicio de enseñanza a favor de los estudiantes. Es claro que no basta con utilizar la plataforma como un repositorio de contenidos; hay varias posibilidades por aprovechar, y entre ellas están:

1. Contenidos del curso: publicación de contenidos que el docente haya elaborado, a través de formatos como PDF, Power Point, textos, páginas, entre otros.

2. Contenidos complementarios: publicación de contenidos con referentes adicionales como enlaces, videos, presentaciones en línea (por ejemplo, a través del software de presentaciones Prezi), lecturas, etc.

3. Interactividad: cuestionarios, chats, foros, juegos.

4. Gestión académica: información relacionada con el desempeño de los estudiantes, bloque de calificaciones y seguimiento.

Entre las razones que acreditan los logros alcanzados, y que se mencionan más adelante con la incorporación de Moodle© en los procesos de enseñanza-aprendizaje en la Universidad de La Salle, sobresalen, de acuerdo con las claves de éxito (Posada, 2013), las siguientes:

1. Facilidad de uso: la interfaz de gestión y navegación resulta muy intuitiva, lo cual acorta las curvas de aprendizaje de los docentes y estudiantes.

2. Aprendizaje colaborativo: facilita tareas como la construcción colaborativa de contenidos, el intercambio de opiniones, de información, etc. En torno a un curso, se ofrece la posibilidad de integrar foros, wikis, blogs, glosarios de términos, bases de datos, entre otras, donde los docentes y estudiantes pueden participar de forma colectiva.

3. Idiomas: una de las prestaciones más interesantes en el entorno educativo es la posibilidad de que la interfaz de navegación se ofrezca en varios idiomas. Actualmente, la Universidad de La Salle cuenta con cursos en español, francés e inglés.

4. Localización: otro de los parámetros contemplados es la posibilidad de que el servidor web, el sistema Moodle© y cada usuario tengan una ubicación geográfica con una franja horaria distinta. Esto es especialmente útil cuando la gestión del servidor y del aula virtual se realiza desde lugares geográficos distantes, así como cuando los usuarios participantes viven en distintos países.

5. Estándares: Moodle© puede importar paquetes SCORM1 AICC.2 Esta opción abre la posibilidad de utilizar en Moodle© recursos elaborados por otras aplicaciones que respeten esta norma o que sean estándar, como el exeLearning, lo que ha sido de gran ayuda en el diseño y publicación de los objetos virtuales de aprendizaje (OVA) que los docentes han venido desarrollando a través de los cursos de formación en el tema. También se puede crear un cuestionario a partir de la importación de otros formatos como Aiken y GIFT. De la misma manera, se facilita la integración de paquetes de actividades diseñadas en Hot Potatoes, JClic, LAMS, IMS, entre otros.

¡Logros con Moodle©!

Estadísticamente, el uso e incorporación de Moodle© en las prácticas de los docentes ha tenido un crecimiento continuo desde su integración con el conjunto de estrategias virtuales promovidas desde la Coordinación de Pedagogía y Didáctica. Evidencia de ello son los datos estadísticos que se presentan a continuación (figura 1), y que muestran el uso potencial de Moodle© en la universidad, bajo las categorías de pregrado, posgrado y departamentos de formación transversales a los programas académicos, además de otras instancias en el ámbito administrativo que han implementado la plataforma en sus actividades.

Figura 1. Datos estadísticos generales de Moodle© al 2 de octubre de 2013


Fuente: plataforma Moodle© - Estrategias Virtuales Universidad de La Salle.

Figura 2. Datos estadísticos por facultades


Fuente: plataforma Moodle© - Estrategias Virtuales Universidad de La Salle.

La figura 1 muestra las estadísticas generales del sitio web en el que se alberga la plataforma; según los datos, actualmente se cuenta con 9152 usuarios-estudiantes activos, 315 usuarios-profesores activos y 548 cursos. En efecto, nuestro interés está centrado a escala de pregrado, posgrado y departamentos, pues es allí donde se acumula la gran población de docentes que hacen uso pedagógico de la plataforma. A continuación, en las figuras 2, 3 y 4 se presentan los datos estadísticos del uso de Moodle© por parte de las diferentes facultades, programas de posgrado, departamentos y educación continuada.

Figura 3. Datos estadísticos por programas de posgrado


Fuente: plataforma Moodle© - Estrategias Virtuales Universidad de La Salle.

Figura 4. Datos estadísticos por departamentos y educación continuada


Fuente: plataforma Moodle© - Estrategias Virtuales Universidad de La Salle.

Al comparar el uso de la plataforma con sus inicios en 2008 y 2009 en la universidad, la tabla 1, de manera generalizada, muestra el incremento que se ha venido dando año tras año en cada ciclo académico.

Tabla 1. Número de usuarios en la plataforma Moodle© de la Universidad de La Salle *


Ciclo académico Número de docentes Número de usuarios Número de cursos
I-2008 60 3604 101
II-2008 71 3070 133
I-2009 76 3004 122
II-2009 52 3081 95
I-2010 57 2806 106
II-2010 79 5279 142
I-2011 170 4447 142
II-2011 143 6491 234
I-2012 327 9350 317
II-2012 275 7513 473
I-2013 236 8333 459
II-2013 (a 2 de octubre) 315 9152 548

* Datos compilados hasta el 2 de octubre de 2013.

Fuente: Estrategias Virtuales, Coordinación de Pedagogía y Didáctica, Universidad de La Salle.

La tabla 1 presenta el incremento en docentes y estudiantes que hacen uso de la plataforma, así como los cursos que a través de esta se han ofrecido. Los datos permiten deducir, bajo el contexto educativo, que el profesor toma cada vez más conciencia de la necesidad de incorporar las TIC en el aprendizaje para orientar y guiar a los estudiantes en el uso de materiales curriculares, a través del manejo de plataformas de aprendizaje creadas para tal efecto. Los entornos de aprendizaje en la enseñanza deben proporcionar experiencias que incentiven a los estudiantes a ser proactivos, a trabajar tanto de manera autónoma como de manera colaborativa.

La mejor forma de utilizar la tecnología es como medio para facilitar el compromiso del estudiante, potenciando enfoques autónomos del aprendizaje y mejorando la interacción entre profesores y estudiantes (Moore, Walsh y Risquez, 2012). En efecto, el uso de la tecnología como soporte a las clases presenciales gira en torno a la facilitación de experiencias que apoyen el proceso de construcción del conocimiento, a la organización de actividades de aprendizaje, al respeto por los compromisos establecidos con los estudiantes y a la comunicación permanente a través del acompañamiento. Teniendo presente la finalidad pedagógica de Moodle©, a través de sus actividades y sus recursos, es importante también la planeación minuciosa del curso virtual por diseñar, de tal manera que el profesor no se exceda o se limite en los contenidos y termine desmotivando a los estudiantes.

Reflexión

No podéis preparar a vuestros alumnos para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si vosotros ya no creéis en esos sueños; no podéis prepararles para la vida si no creéis en ellos; no podréis mostrar el camino, si os habéis sentido cansados y desalentados en la encrucijada de los caminos.

Freinet

La experiencia de trabajo en la Universidad de La Salle, con la implementación de estrategias virtuales de aprendizaje y, particularmente, con el acompañamiento y formación en el uso pedagógico de Moodle©, ha permitido el intercambio de nuevas metodologías para mejorar la práctica docente entre profesores provenientes de distintas áreas del saber. Es por esta razón el gran valor que han tenido todos sus aportes y motivación permanente en la mejora de su desarrollo, para llegar a los estudiantes con nuevas herramientas que les permitan mejorar sus procesos de enseñanza-aprendizaje. ¡Es ahí donde radica la esencia de querer lograr lo que se propone! El camino sigue, la tecnología avanza y no será allí donde nos quedemos; poco a poco seguiremos construyendo aprendizaje y conocimiento sobre nuevas alternativas para enseñar a nuestros estudiantes. A todos los profesores lasallistas que hicieron parte de esta aventura de cambiar el chip, gracias.

Notas al pie

* Magíster en Tecnologías de la Información Aplicadas a la Educación. Especialista en Ingeniería de Software. Licenciada en Física. Líder del proyecto La Salle Hum@nísTICa hasta 2013. Miembro del grupo de investigación Educación, Lenguas y Cultura Digital. Correo electrónico: pilaresc_mendez@yahoo.com

1. Sharable Content Object Reference Model es un conjunto de estándares y especificaciones que permite crear objetos pedagógicos estructurados.

2. Aviation Industry CBT Committee: después de SCORM, es el segundo estándar más conocido a escala mundial. Se basa en la comunicación mediante mensajes Hypertext Transfer Protocol (HTTP) para conseguir que se produzca la correcta interpretación de los cursos por parte del Learning Management System (LMS).

Una ruta de exploración para el acompañamiento

Luis Enrique Quiroga Sichacá*

La tecnología es una herramienta inmensamente útil, poderosa y necesaria para las relaciones humanas y la educación actual. Pero la tecnología es un punto de encuentro, no un punto de llegada. No es un valor por sí misma, adoptará los valores que seamos capaces de imprimirle quienes diseñemos y participemos en los distintos procesos comunicativos y/o formativos mediados por ellas.

Eva Bach Cobacho1

Introducción

Es propio de la tradición lasallista, como lo expresa Edgar Hengemüle (2009),2 el interés por explorar e incorporar en la práctica estrategias de acompañamiento a los estudiantes, acordes con su particular forma de ser. Incluso se ha pensado en los tiempos, los escenarios y los materiales para el aprendizaje; en los intereses de aquellos maestros3 comprometidos con su profesión,4 la cual, más allá de entenderse como la labor de instruir o el oficio de enseñar, se comprende como la promesa de orientar la formación académica, para lo cual “el profesor universitario ante todo debe ser un maestro que domina su saber, sabe transmitirlo con prácticas pedagógicas reflexivas y además el trato con los estudiantes es de gran calidad humana” (Barragán y Quiroga, 2009).

Dicho interés ha conducido al Departamento de Formación Lasallista (DFL) a participar en las reflexiones, discusión y proyección del uso y apropiación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como mediación pedagógica. Así, aunque ya se venía trabajando de manera particular en el tema, se aceptó la invitación que la Vicerrectoría Académica realizó en 2009, por medio de la Coordinación de Pedagogía y Didáctica, a colaborar en el Plan Estratégico de Incorporación de TIC en Educación Superior (PlanEsTIC), iniciativa del Ministerio de Educación Nacional que buscaba el acompañamiento a instituciones de educación superior en la formulación de estrategias de uso de TIC en sus planes institucionales. Gracias a ello, surge el proyecto La Salle Hum@nísTICa, el cual, como lo señala el Uso pedagógico de las TIC (Quiroga, 2011), busca “la definición de estrategias y planes de acción que orienten las teorías, prácticas y reflexiones conducentes a la incorporación de las TIC en la universidad como tema medular y que en perspectiva humana y social, apoye los procesos formativos en la institución”.

Ahora bien, desde 2010 se viene participando en el grupo base que se constituyó en su momento para la dinamización del proyecto La Salle Hum@nísTICa, liderado por el Área de Estrategias Virtuales de la Coordinación de Pedagogía y Didáctica. Allí se buscó una mirada transdisciplinar, que tuviera en cuenta el componente pedagógico, tecnológico y lasallista, al reunir colaboradores de la Facultad de Educación, de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Programa de Sistemas de Información y Documentación) y del Departamento de Formación Lasallista (DFL). Gracias a ello, se consideró la importancia de pensar las TIC “como instrumento de humanización”, lo que, de entrada, diferenciaría las prácticas de la Universidad de La Salle de otras experiencias en educación superior (Londoño, 2012).

Lo que a continuación se presenta pretende destacar en el departamento algunas experiencias particulares que evidencian la posibilidad de acompañamiento de los procesos formativos de los estudiantes por medio de las TIC, teniendo en cuenta que es una ruta que se está explorando con el fin de aprovechar las potencialidades didácticas de estos nuevos escenarios de interacción y aprendizaje, familiarizándonos con los lenguajes de la cibercultura, como lo plantea el Enfoque Formativo Lasallista (EFL) (Universidad de La Salle, 2008), pero también comprobando que las TIC, en sí mismas, no hacen mejores profesores (Quiroga y Albornoz, 2012). De allí la necesidad de motivar una mayor participación de los docentes del departamento en las actividades propias del proyecto La Salle Hum@nísTICa: cursos de formación, asesorías en el uso de recursos, participación en eventos, reflexión e investigación.

Marco de desarrollo

En el marco del proyecto La Salle Hum@nísTICa se ha venido, más que capacitando, formando a los docentes de las diferentes unidades académicas de la universidad. En dichos procesos de formación han participado algunos maestros y maestras del Departamento de Formación Lasallista, tanto en los cursos ofrecidos a mitad de año como en los actuales, en la modalidad Blended Learning (b-learning), lo que ha conducido al uso de Learning Management Systems (LMS) como Moodle©,5 programas como CmapTools,6 para la elaboración de mapas conceptuales, e interés por la creación de blogs7 y diseño de objetos virtuales de aprendizaje (OVA).8

Se hace la distinción entre capacitar y formar, porque lo que hasta el momento se pretende es ir más allá del manejo técnico, lo cual requiere un mínimo de habilidades y conocimientos básicos sobre las herramientas por utilizar para llegar al uso académico, es decir, al empleo intencionado de la tecnología. Esto último, teniendo en cuenta que entre los rasgos característicos de la pedagogía lasallista ha estado el estímulo de la imaginación y la creatividad por medio de diferentes estrategias.

Lo que se quiere desarrollar es un proceso en el que, a partir de una reflexión sistemática, el docente se pregunte por aquello que puede transferir del salón de clase al aula virtual y, así, identificar en las relaciones estudiante-maestro, estudiante-estudiante cómo se configuran nuevas subjetividades: “Por esto, nuestra comunidad universitaria propone, al interior de sus espacios curriculares y experiencias de desarrollo humano, un conjunto de mediaciones orientadas a coadyuvar en los procesos intersubjetivos de construcción del sí mismo, reconociendo el valor primordial que tienen los agentes formativos sobre las mediaciones” (Universidad de La Salle, 2008, p. 19).

Aunque el concepto de transferencia puede tener significados diversos dependiendo del contexto, en este caso se entiende como la posibilidad no de emular, sino de complementar la acción educativa adaptando la práctica docente a otros espacios de aprendizaje y a diferentes recursos y herramientas, sin desconocer los saberes particulares, los métodos propios de cada disciplina científica, la motivación y estilos de aprendizaje de los estudiantes. Estos aspectos ya están presentes en la tradición lasallista cuando se habla de la importancia de las adaptaciones: 1) adaptación de la infraestructura —“los bancos y mesas deben ser de diversos tamaños para acomodarse a los niños de diferente desarrollo”—; 2) adaptación del programa —“los intereses de los alumnos son el centro del programa de estudios”—, y 3) adaptación a la potencialidad del estudiante —“desarrollo de las facultades por medio de una enseñanza adaptada a la capacidad del alumno”— (Hengemüle, 2009). Así, la tecnología no reemplaza ni desplaza al docente, como en la actualidad el libro electrónico no reemplaza el libro impreso; más bien, en el caso de los dispositivos multimedia, posibilitan nuevas formas de interacción y comunicación, lo que conduce a

didácticas que estimulen la generación de saberes y aprendizajes constructivos, situados y significativos, que permitan el manejo creativo de los nuevos lenguajes de la cibercultura, tales como lectura crítica de medios, elaboración de diseños y modelos innovadores, participación en redes de conocimiento y foros virtuales, y que faciliten el acompañamiento de los educandos en el desarrollo de su inteligencia y su responsabilidad social en este nuevo campo de la cultura. (Universidad de La Salle, 2008, p. 20)

Ahora bien, teniendo en cuenta el propósito del Departamento de Formación Lasallista,9 se ha visto la necesidad de pensar las implicaciones que tiene en la formación del futuro profesional lasallista la incorporación de tecnología en las prácticas de los docentes. Aunque son pocos los usuarios (como se anuncia en el título de este escrito, es una ruta de exploración en la que se está incursionando gracias al proyecto La Salle Hum@nísTICa), resulta interesante constatar cómo se entrelazan y complementan discursos y prácticas de cercanía con los estudiantes en actividades de acompañamiento dentro y fuera del aula gracias al uso de TIC (figuras 1 y 2). Estas invitan a los estudiantes a reflexionar y a sentirse constructores de realidad, a través de una formación teórica que les otorga las herramientas necesarias para su intervención en problemáticas concretas relacionadas con el desarrollo humano y derivadas del fenómeno de la globalización, mediante elementos propios de las ciencias sociales (métodos y técnicas de investigación social), principios básicos de la formación humanística (fundamentos epistemológicos y axiológicos) e inspiración lasallista (esperanza y compromiso con los menos favorecidos desde la educación), haciendo uso de la tecnología como mediación pedagógica, de acuerdo con lo planteado en el Uso pedagógico de las TIC (Universidad de La Salle, 2012) sobre el uso pedagógico de las TIC.

Figura 1. Ejemplo de integración de TIC


Fuente: syllabus del Área de Humanidades, DFL, profesor Luis Enrique Quiroga.

Figura 2. Ejemplo de integración de TIC


Fuente: syllabus del Área de Humanidades, DFL, profesora Astrid Flórez.

Se busca problematizar la realidad por medio de didácticas que apuntan a la fundamentación teórica, la apropiación conceptual y la profundización temática, identificando, describiendo y analizando problemas concretos en el ámbito socio-político, cultural y ambiental, buscando la construcción de un discurso propio del profesional lasallista desde diferentes miradas de lo humano. En los espacios académicos presenciales, como estrategias de fundamentación, se recurre a la presentación del contenido, por parte del docente, o de documentos propuestos para la clase, con la intervención de los estudiantes mediante preguntas y comentarios; al seguimiento periódico de estudiantes o pequeños grupos en el tiempo de clase —para registrar los avances en la reflexión y discusión de problemáticas—, y a las actividades complementarias —como la Cátedra Institucional Lasallista, salidas de campo y visitas a instituciones comprometidas con la asistencia social—.

Figura 3. Cursos desarrollados por el DFL en la plataforma Moodle©


Fuente: Campus Virtual de la Universidad de La Salle, Departamento de Formación Lasallista.

Por otra parte, como estrategias de problematización, se recurre al taller y a la socialización de lo desarrollado en el espacio académico mediante exposiciones, instalaciones, galerías, diseño de blogs y publicación en redes sociales. Por otra parte, para las actividades académicas autónomas, se emplean como estrategias: las guías de lectura, la elaboración de reseñas, la producción de representaciones gráficas (mapas conceptuales, mapas mentales, cuadros sinópticos y matrices de análisis, con programas como CmapTools y Xmind), la producción de ensayos argumentativos, la planeación de propuestas o proyectos de profundización (usando recursos como Google Drive, Dropbox y SkyDrive), la participación en foros de discusión y la construcción colectiva de glosarios temáticos en el aula virtual (en la plataforma Moodle©, figura 3). Sin embargo, aún no se ha incursionado en el diseño de objetos virtuales de aprendizaje, debido a que falta mayor participación de los docentes del departamento en los cursos que, al respecto, ha venido ofreciendo la Coordinación de Pedagogía y Didáctica.

De esta forma, los docentes que en el Departamento de Formación Lasallista han incorporado las TIC en sus prácticas no solo conciben el salón de clase, la biblioteca y la salida de campo como espacios de formación, sino que complementan las actividades realizadas en los encuentros presenciales con el tiempo de trabajo autónomo de los estudiantes, manteniendo comunicación con ellos y, lo más importante, posibilitando la interacción entre ellos en el ciberespacio, “el cual viene dado por las infraestructuras materiales de las redes de ordenadores y demás artefactos electrónicos, las correspondientes TIC y las informaciones y comunicaciones digitales contenidas y mediadas por dichos dispositivos”, como lo plantea Pierre Lévy (2007).

Por eso, se puede afirmar que hay un uso y apropiación de herramientas para compartir el conocimiento; herramientas para el trabajo colaborativo y la creación colectiva; herramientas para comunicar saberes y compartir información, y herramientas para la interactividad. No obstante, es necesario motivar la participación de otros docentes en el proyecto La Salle Hum@nísTICa, lo que podría empezarse a hacer, por ejemplo, presentando algunas experiencias de colegas que ya han comenzado a transitar esta ruta para el acompañamiento.

Descripción de experiencias10

En el Departamento de Formación Lasallista se destacan experiencias en particular, en las que los docentes hacen uso de TIC como mediación pedagógica. A continuación, se presenta una transcripción de lo que, desde su práctica, algunos docentes comentan al respecto.

El profesor Daniel Alberto Cardona Gómez, quien orienta los espacios académicos de Ética en las Profesiones; Historia, Memoria y Palabra; Praxis Política y Fe, relata en el instrumento diseñado para estudio en La Salle Hum@nística:11 “En mi experiencia, he hecho uso de las redes sociales y de Moodle©, me han parecido ambas excelentes estrategias que permiten acercarse más a los estudiantes, sus imaginarios de sociedad y en muchas ocasiones han permitido dirimir diferencias entre compañeros y hasta con el docente cuando se presentan diferencias” (Galindo, 2015).

Sin embargo, plantea que a pesar de haber recibido la capacitación para el uso de Moodle©, se le olvida cómo es el funcionamiento de la herramienta y todo lo que podría hacer con ella, destacando la necesidad de profundizar en el aspecto pedagógico. También afirma: “otra limitante es que los estudiantes no tienen el hábito del aula virtual, por lo que siempre tienen alguna excusa para no entrar”. Otra es la experiencia con Facebook©12 (figuras 4 y 5), recurso que se ha venido utilizando, incluso antes que Moodle©. Al respecto, Cardona argumenta: “es genial, puedes estar conectado las veinticuatro horas de todo el semestre con ellos; de hecho, este semestre no lo usé y he evidenciado una serie de problemas de comunicación que antes no tenía; eso me hace pensar que la estrategia funciona muy bien, especialmente en la cultura” —nombre con el que inscriben los estudiantes el espacio académico de Praxis Política y Fe—.

Figura 4. Espacio Unisalle Aulavirtual en Facebook


Fuente: profesor Daniel Cardona, docente del Área de Cultura Religiosa y del Área de Ética del DFL.

Figura 5. Espacio Unisalle Aulavirtual en Facebook


Fuente: profesor Daniel Cardona, docente del Área de Cultura Religiosa y del Área de Ética del DFL.

Por su parte, la profesora Sandra Marcela Rodríguez Urrego,13 quien orienta los espacios académicos de Problemáticas Contemporáneas y Desarrollo Humano Integral y Sustentable, relata:

En mi ejercicio docente en la Universidad de La Salle he entrado en la onda de las TIC. La verdad, con escepticismo. Siento que se trata de una concesión que debo hacerle a los cambios del mundo, pero no estoy convencida de que puedan llegar a reemplazar una buena clase. Es decir, lo uso como un gancho para atrapar a los estudiantes, pero creo que lo primordial se juega en el aula.

Rodríguez entiende por una buena clase “un espacio de encuentro en el cual los estudiantes comparten, de manera auténtica, dudas, preguntas, expectativas, miedos sobre cualquiera de los temas que se puedan tratar en una de las materias del ciclo humanístico de la universidad”. Utiliza Moodle© básicamente como recurso para mantener comunicación y poner a disposición información relevante o llamativa sobre los temas que trata. Ha notado cómo los videoclips son un elemento importante de motivación, “pues los chicos no solamente los ven con gusto, sino que pueden compartirlos con su grupo de interlocución, sea la familia o sean sus pares”. Moodle© es un espacio de interlocución horizontal entre los estudiantes, en el que se puede “participar de sus conversaciones, comprender qué les preocupa y cuáles son las coordenadas en las que se mueven. Sin embargo, no he logrado en los foros la fluidez que a veces logro en las clases”.

Lo que a Rodríguez le parece importante son aquellos aspectos que le permiten saber con quiénes y sobre qué interactúan los estudiantes, así como entender sus imaginarios y expectativas. Es consciente del prejuicio según el cual la máquina domina la interrelación, al usar recursos tecnológicos, pero precisamente por ello se está realizando la exploración. Con gracia, afirma: “fiel miembro de mi generación, utilizo el Moodle©, como quien utiliza una máquina de escribir Remington —risas—” (figura 6). Está segura de que estos recursos pueden complementar la humanización que se lleva a cabo a través del contacto directo, pero sugiere que se deben utilizar con cuidado para no mecanizar las relaciones.

Otro es el caso del profesor Luis Hernando Pabón Lizcano, quien tiene a su cargo los espacios académicos de Problemáticas Contemporáneas, Ética y Ciudadanía, y Ética en las Profesiones. Respecto al uso de la tecnología, afirma:

los avances tecnológicos en el manejo de la información y las comunicaciones han ampliado las posibilidades que podemos tener los docentes para interactuar con los estudiantes tanto dentro como fuera de las aulas de clase y hacer más continuo su proceso de formación, a la vez que aprovechar el impulso de las nuevas generaciones a tener un mayor contacto con el mundo a través de las nuevas tecnologías. (Galindo, 2015)

Figura 6. Ejemplo de Aula Virtual en Moodle©, Campus Virtual, Universidad de La Salle


Fuente: profesora Marcela Rodríguez, docente del Área de Humanidades del DFL.

Figura 7. Sitio web creado para la gestión de contenidos


Fuente: profesor Luis Pabón, docente del Área de Ética del DFL.

Figura 8. Ejemplo de uso del formulario de Google para evaluación docente


Fuente: profesor Luis Pabón, docente del Área de Ética del DFL.

El profesor Luis Hernando recurre al uso de las TIC para “[tener] un mayor contacto con los estudiantes, asignar tareas con documentos adjuntos, ampliar la información dada en clase por medio de distintos elementos (videos, imágenes, reflexiones o vínculos a otros sitios de interés) y, recientemente, motivarles a compartir sus reflexiones sobre los temas tratados por medio de las redes sociales o la creación de blogs”. Esta labor la realiza por medio de sitios web alojados en Google, “ya que permiten un diseño sencillo, el acceso a todo público y la vinculación directa de documentos, sin alojarlos en otras plataformas” (figura 7).

Añadido a lo anterior, el profesor Luis Fernando hace uso de recursos para la escritura colectiva simple, como Titanpad, y el uso de formularios en Google Docs, para la realización de parciales y de evaluaciones de desempeño docente (figura 8). Al respecto, afirma:

Esta experiencia me ha permitido utilizar estos medios para profundizar la reflexión generada en clase, impactando de manera positiva a los estudiantes en cuanto a la reflexión sobre su papel en la sociedad en torno a los temas tratados, según el espacio cursado. A la vez, permite la organización por temáticas y brinda información para las personas que se han ausentado de la clase. Para los estudiantes, es una forma de fácil acceso a la información y una forma innovadora a nivel pedagógico.

El mismo docente comenta en la encuesta que la implementación de este tipo de estrategias en la Universidad de La Salle ha de ser cada vez más amplia en cuanto al uso pedagógico de los recursos tecnológicos; sugiere que la universidad posibilite o incentive la creación de blogs en la plataforma Unisalle, “ya que, hasta el momento, los estudiantes que han participado en los trabajos virtuales han tenido que recurrir a portales que ofrecen blogs gratuitos, pero con la incomodidad de la publicidad que ofrecen”. Destaca, sin embargo, la labor desarrollada por ellos en el diseño de espacios para la socialización del saber (figura 9).

Volviendo a la plataforma Moodle© para la gestión de contenidos, tenemos la experiencia de la profesora Natalia Sánchez Corrales, quien en el ejercicio de encuesta (en Galindo, 2015) comenta que en todas las asignaturas a su cargo incorpora siempre una mediación digital. Orienta los espacios de Problemáticas Contemporáneas y Desarrollo Humano Integral y Sustentable.

Figura 9. Ejemplos de sitios web diseñados por los estudiantes


Fuente: profesor Luis Pabón, docente del Área de Ética del DFL.

Nos cuenta que utiliza la plataforma como un escenario de interacción asincrónica, a través de la cual puede replicar la organización de los contenidos y problemas que propone en clase, con una estructura de navegación que le facilita al estudiante la comprensión de lo estudiado y la profundización de contenidos, gracias a otros recursos disponibles en la red que vincula el aula.

“La experiencia tiene ventajas interesantes como: diversificación de materiales de aprendizaje, multiplicación de las oportunidades de interacción sobre la asignatura, escenarios de aprendizaje regulado por los tiempos y los espacios de los estudiantes, control de la dedicación de los estudiantes y administración de los trabajos entregados”, afirma la profesora Natalia.

En cuanto al diseño, piensa que este ha avanzado en la creación de espacios menos instruccionales y más orientados por problemas que los estudiantes van explorando a partir de las experiencias sincrónicas y asincrónicas del curso, propiciando mayor aceptación por parte de los estudiantes, pues su navegación no se limita al aula, sino que parte de ella para explorar una serie de contenidos digitales que los llevan a profundizar sobre los temas de estudio y de interés (figura 10).

Sin embargo, la docente ha encontrado dificultades para la participación de los estudiantes en la plataforma Moodle©, mientras que nota que sus interacciones son más activas a través de Facebook© y WhatsApp. Esta última es una aplicación de mensajería multiplataforma —útil para enviar y recibir mensajes por Short Message Service (SMS)— que, junto con Facebook©, resulta ser un recurso más flexible y de uso portátil, a diferencia de Moodle©. Sánchez considera que la formación sobre temas tecnológicos debe empezar a salir del salón de clases para ocupar la universidad como territorio digital. Con esto, hace referencia a la incorporación de las herramientas y los entornos digitales a experiencias más cotidianas de los profesores, con el fin de acercar la tecnología desde otros ámbitos diferentes a la capacitación técnica. Los profesores necesitan, primero, encantarse con la tecnología para empezar a usarla y no al contrario… la universidad tiene un enorme rezago con respecto a la incorporación de este tipo de mediaciones en la vida universitaria. Por ejemplo, en ninguna sede funciona el internet inalámbrico, el préstamo de equipos audiovisuales es extremadamente aparatoso, hay demasiados cables y el asunto parece más complicado de lo que realmente es.

Figura 10. Ejemplo de aula virtual en Moodle©. Campus Virtual, Universidad de La Salle


Fuente: profesora Natalia Sánchez, docente del Área de Humanidades del DFL.

Para finalizar, se destaca también la experiencia del profesor Óscar Augusto Elizalde, quien en el instrumento (Galindo, 2015) comenta que emplea Moodle© para sus clases de Cátedra Lasallista (figura 11) y Sociedad Cultura y Religión. Sin embargo, lo que ahora llama más su atención es la publicación en su blog de contenidos, que le ha permitido no solo informar sobre acontecimientos de actualidad sino, como lo plantea Etienne Wenger (1999), conformar verdaderas comunidades de práctica, es decir, grupos sociales interesados por temas específicos que comparten saberes como internautas, en escenarios propios del ciberespacio como los blogs. Aquella participación en la transferencia informal de información posibilita la emergencia de conocimiento.14

Recientemente, en el periódico El Tiempo, en la sección impresa de opinión “Vida de hoy” (que en versión digital, como se observa en la figura 9, se encuentra bajo la sección “Blogs”), se publicó una de las entradas de su blog, acerca de “cómo el presidente uruguayo, Pepe Mujica, ha logrado convertirse en ‘profeta’ gracias a su forma de ver el mundo” (2013). Debido a las características de su expresión escrita, el profesor Elizalde empieza a ser reconocido como bloguero: su motivación para escribir es la libre expresión, el deseo de compartir saberes, de invitar a la reflexión sobre diferentes problemáticas, de comunicar masivamente, de forma informal, en un escenario formal; su estilo es más de conversación que de conferencia, y el blog forma parte de su quehacer profesional.

Figura 11. Ejemplo de aula virtual en Moodle©. Campus Virtual, Universidad de La Salle


Fuente: profesor Óscar Elizalde, docente del Área de Cátedra Lasallista del DFL.

Figura 12. Publicación destacando actividad de bloguero


Fuente: elconfesor (2013).

Como se puede ver en las diferentes experiencias que se presentaron, sobre las cuales se podría decir, reflexionar y analizar mucho más, la incorporación de TIC en el Departamento de Formación Lasallista es una ruta de exploración para el acompañamiento de los estudiantes en sus procesos de aprendizaje, lo cual demanda, entre otras cosas, sistematizar y socializar lo que se está haciendo en la práctica, con el fin de brindar elementos para la fundamentación teórica de nuevas experiencias, propósito también del proyecto La Salle Hum@nísTICa.

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Release date on Litres:
22 October 2025
Volume:
266 p. 95 illustrations
ISBN:
9789588939025
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