Read the book: «Manual de entrenamiento de fútbol»
COLECCIÓN FÚTBOL
MANUAL
DE ENTRENAMIENTO
DE FÚTBOL
Planificación y realización
de 144 programas de entrenamiento
Gerhard Zeeb
4a Edición

Título original: Fußball-Training
Limpert Verlag GmbH
Dierctor de colección y revisor técnico: Manuel Pombo Fernández
Traducción: Marge
Autor: Gerhard Zeeb
© 2015, Limpert Verlag GmbH
Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
5a reimpresión de la 4a edición
ISBN: 978-84-8019-135-7
ISBN EPUB: 978-84-9910-887-2
BIC: WSJA
Fotocomposición: Vicgraf
CONTENIDO
Prefacio
Introducción
Explicación de los símbolos y abreviaturas
Técnica y táctica de las diferentes posiciones de los jugadores en el equipo
Aspectos generales
Táctica del portero
Táctica del lateral
Táctica del defensa central
Táctica del libre
Táctica del centrocampista
Táctica del delantero centro
Táctica del extremo
Táctica del equipo
Aspectos generales
Elección del sistema de juego adecuado
Cobertura de espacios / mareaje en zona
El pressing - una forma de comportamiento ofensivo de la defensa
Objetivos de la dirección del equipo
Antes del partido
¡Procurar que el calentamiento sea suficiente!
Durante el partido
En el descanso
Enfriamiento después del partido
Después del partido
Reuniones del equipo
Clase de teoría
Alimentación del futbolista
La periodización del entrenamiento de fútbol
Aspectos generales
Planificación del entrenamiento desde el punto de vista de la condición física
Carga física de los entrenamientos a lo largo de una temporada
Métodos y medio campo de entrenamiento en el período intermedio
Planificación y contenido de una sesión de entrenamiento
La concentración en la pretemporada
Objetivos de una concentración
La elección del momento correcto
La relación correcta entre esfuerzo y recuperación
¿Qué debe observarse en la planificación?
Anteproyecto de la planificación (2 o 3 meses antes)
Organización (1 o 2 meses antes)
Planificación definitiva (2 o 3 semanas antes)
El estiramiento como parte del calentamiento y el enfriamiento
Ejercicios de estiramiento
Sesiones de entrenamiento para una temporada
Aspectos generales
Sesiones de entrenamiento para la pretemporada
Sesiones de entrenamiento en el primer período de competición
Sesiones de entrenamiento en el período intermedio
Sesiones de entrenamiento en el segundo período de competición
Ejercicios de entrenamiento para el portero
Propuestas de entrenamiento para mejorar ciertas carencias específicas de rendimiento
Primeros auxilios en la banda
¿Qué debe contener el maletín de primeros auxilios?
Bibliografía
PREFACIO
Hoy en día se ofrecen multitud de excelentes manuales de fútbol. Este texto no pretende ser uno más.
Sí constituye, en cambio, una especie de guía y manual, tanto para el entrenador principiante como para el practicante, que le permite confeccionar un plan de entrenamiento para una temporada y realizarlo en forma de sesiones de entrenamiento sobre el campo.
Este libro pretende ofrecer estímulos para ampliar el caudal de ideas propio y como complemento a los programas de entrenamiento elaborados por cada uno. Intenta ofrecer ayudas al entrenador y al preparador físico, especialmente en aquellas áreas donde el tiempo disponible no es suficiente para valorar la gran cantidad de literatura especializada existente en torno al tema “fútbol” y aplicarla al propio trabajo práctico.
La planificación de los entrenamientos descrita a continuación, con las correspondientes sesiones de entrenamiento, se basa en:
- experiencias personales como jugador en la categoría superior de aficionados,
- los conocimientos de métodos adquiridos mediante la obtención de la licencia de clase B y los correspondientes cursillos de ampliación de la Federación de Fútbol de Baden del Sur seguidos bajo la dirección del entrenador de la federación, el Sr. Klaus Niemuth,
- un estudio exhaustivo de la bibliografía existente,
- los conocimientos y experiencia adquiridos en años de actividad como entrenador de clubes de aficionados.
Este libro está dirigido principalmente a los entrenadores y preparadores físicos de todas las categorías que busquen ideas para diseñar sus sesiones de entrenamiento de una forma planificada, sistemática y variada.
Desde la aparición de este libro, la evolución del fútbol ha sido constante. La introducción de la pausa larga de invierno ha hecho necesaria una nueva periodización del entrenamiento. Deben considerarse igualmente los nuevos conocimientos de los médicos deportivos y de los fisioterapeutas en cuanto al entrenamiento de la resistencia, la enseñanza de la movilidad, la alimentación, etc., así como el hecho de que se entrena más y de forma más efectiva. También desde el punto de vista táctico se han hecho visibles nuevos progresos mediante la introducción y la aplicación de nuevos sistemas de juego, de defensa en zona y de pressing, entre otros.
El eco que ha encontrado este libro en el mercado, motivo de gran satisfacción para el autor, demuestra que los entrenadores de fútbol están muy interesados en las ayudas prácticas para la preparación de los entrenamientos. Por esta razón, la editorial y el autor han decidido incluir los nuevos progresos y conocimientos en una edición completamente revisada y ampliada.
Quiero aprovechar la ocasión para dar las gracias a los muchos colegas entrenadores y especialistas por las valiosas y útiles ideas e indicaciones, que he incluido con agrado en esta edición.
Mi agradecimiento en particular a los clubes, el FV Kehl, el Spfrd. Goldscheuer, el TuS Legelhurst, el FV Zell-Weierbach, así como el VfR Elgersweier, que me han permitido reunir conocimientos, profundizar en los mismos y aplicarlos.
Aparte de esto quisiera expresar mi agradecimiento más afectuoso al entrenador de la Federación de Badén del Sur, el Sr. Klaus Niemuth, que me animó a realizar este texto y que me dio buenos consejos para el mismo. Quiero dar las gracias también a mi amigo en el deporte y Presidente de la Unión de Entrenadores de Suiza, el Sr. Kurt Schadegg, por su asesoramiento técnico.
En la primera parte del libro se describen las condiciones previas, los principios, los procedimientos y muchos otros aspectos de la planificación y realización del entrenamiento. En la segunda parte se ofrecen 144 sesiones de entrenamiento, comenzando con los ejercicios de preparación, la primera vuelta de la competición, pasando por el período intermedio hasta la conclusión de la segunda vuelta de la competición.
Kehl-Goldscheuer
INTRODUCCIÓN
El entorno y las condiciones del entrenamiento en el fútbol aficionado han experimentado cambios fundamentales en los últimos años. Si en los años 50, e incluso durante los 60, en las categorías superiores de aficionados todavía se entrenaba sólo dos veces a la semana, hoy en día se trabaja en condiciones que ya se acercan mucho a las de las ligas profesionales.
Pero también en las categorías inferiores de aficionados, las ligas regionales, ha habido cambios importantes. El entrenar dos veces a la semana y más se ha convertido aquí en la regla, cuando antes se entrenaba como máximo una vez a la semana.
Quien quiere alcanzar más (por ejemplo, en las ligas regionales) no puede prescindir de tres o cuatro entrenamientos semanales, mientras que en la primera categoría de la liga de aficionados el entrenamiento diario se da casi por supuesto. Pero también han mejorado las condiciones de los entrenamientos, ya que hoy en día casi cada pequeña población, no sin orgullo justificado, dispone de su campo amplio y cuidado.
Han quedado algunos problemas, que precisamente resultan típicos en las categorías inferiores:
- Irregularidad en la asistencia de los jugadores a los entrenamientos por motivos laborales, privados o por otros intereses y necesidades, pero también por motivo de una disposición variable. El fútbol no tiene aquí el valor y la importancia pública como lo tiene en las categorías superiores.
- La climatología desfavorable y las precipitaciones reducen aún más la asistencia a los entrenamientos.
- Medio campo de entrenamiento o terrenos disponibles en cantidades insuficientes reducen la variedad de los ejercicios.
- El entrenador no dispone, por diversos motivos, de tiempo para planificar las sesiones de entrenamiento con vistas a cumplir sus objetivos y de forma organizada y variada. Los entrenamientos realizados espontáneamente y los esfuerzos hechos extrayéndose de un contexto general no dejan entrever una línea de trabajo clara.
- Los jugadores se han vuelto más críticos y son ya mayores, y ya no aceptan sin más todo lo que el entrenador dice y exige. Quieren estar convencidos y motivados, quieren conocer la meta y el sentido de los ejercicios y ver también fomentada su creatividad.
Pero es justamente bajo estas condiciones cuando el entrenador puede ponerse a prueba. Con un programa de entrenamientos variado y sistemático, utilizando adecuadamente los medio campo de entrenamiento disponibles, el entrenador tiene que estar en condiciones de motivar a los jugadores, de fomentar su disposición y así mejorar el rendimiento. De esta forma se sentarán las bases del éxito.
EXPLICACIÓN DE LOS SÍMBOLOS Y ABREVIATURAS
![]() | Desplazamiento/trayectoria del jugador sin el balón |
![]() | Desplazamiento/trayectoria del balón |
![]() | Dribling |
![]() | Dribling con finta - Finta |
![]() | Centro |
![]() | Tiro a portería |
![]() | Jugador, contrario |
![]() | Jugador con el balón |
| AC | Ancho del campo |
| CC | Centrocampista |
| CCP | Cuarto del campo |
| CDC | Centro del campo |
| CE | Centro |
| CJ | Creador de juego |
| DC | Delantero centro |
| DCL | Defensa central |
| DDC | Diagonal del campo |
| der | derecha |
| DF | Defensa |
| DL | Delantera, delantero |
| DR | Defensor |
| ED | Extremo derecho |
| EI | Extremo izquierdo |
| ET | Entrenador |
| GM | Portero |
| hd | hacia delante |
| hl | hacia un lado |
| ht | hacia atrás |
| izq | Izquierda |
| LB | Libre |
| LC | Largo del campo |
| LM | Línea de medio campo |
| MC | Marcador |
| MDC | Mitad del campo |
| PR | Pared |
| SE | Sesión de entrenamiento |
TÉCNICA Y TÁCTICA DE LAS DIFERENTES POSICIONES DE LOS JUGADORES EN EL EQUIPO
ASPECTOS GENERALES
La técnica futbolística comprende el grado de capacidad de controlar el balón correctamente en cualquier situación del juego, esto significa recibir y llevar el balón, conducirlo, driblar, jugarlo y tirar a portería con seguridad.
Por táctica se entiende el saber utilizar de forma adecuada en una situación de enfrentamiento los medios humanos y técnicos, teniendo en cuenta las influencias ambientales, para alcanzar el mejor resultado posible.
La forma física, técnica y táctica, sin olvidar tampoco la preparación, son los factores a tener en cuenta en el rendimiento de jugadores y equipo.
Mientras que en las categorías inferiores de aficionados se otorga en muchas ocasiones demasiada importancia al trabajo de preparación física, por regla general la enseñanza de la técnica y de la táctica se queda corta. Esto es comprensible, ya que los pocos días de entrenamiento semanales sólo permiten hasta cierto punto una enseñanza específica de los principios técnicos y tácticos.
En la planificación del entrenamiento, esta carencia se compensa integrando estos elementos técnicos y tácticos en los diferentes ejercicios complejos adecuados al juego de las sesiones de entrenamiento. Esto supone, por ejemplo, que en los partidillos la recepción y la entrega del balón sólo se permiten con la pierna “mala”. También puede procurarse que para los problemas tácticos, por ejemplo, sólo se permite culminar una jugada con disparo a portería tras un centro atrasado, constituyendo los puntos fuertes de estos ejercicios.
Ya en la edad infantil es en muchos casos el biotipo, pero también las cualidades técnicas, las decisivas para decidir en qué posición se va asentando un futbolista con el tiempo. No es necesario señalar aquí las exigencias técnicas a un portero, un defensa, un centrocampista o un delantero, pues ya son conocidas.
Pero sí parece conveniente dar algunas indicaciones sobre las exigencias tácticas de las diferentes posiciones en el equipo, ya que aquí cada entrenador tiene determinadas expectativas, que debería comunicar a sus jugadores.
TÁCTICA DEL PORTERO
El buen portero se caracteriza en primer término por su posicionamiento, que consiste en intuir aparentemente la esquina, en cubrir a tiempo el ángulo y en controlar el área de penalti. Un viejo dicho de los porteros dice que toda parada que se ha hecho necesaria viene precedida de un error de posición.
Un portero debería ser también director de la defensa, ya que disfruta de una mejor visión del juego que se desarrolla delante de él. En este sentido, debería estar en condiciones de reconocer y corregir los fallos de colocación o errores tácticos de la defensa.
Si está en posesión del balón, representa la situación que inicia el ataque. Esto exige que reconozca la necesidad de un desplazamiento del juego y requiere que haga una entrega precisa mediante el envío con la mano y el servicio de bote pronto o a balón parado. Como anotación al margen cabe señalar que deberá saber controlar el tiempo durante el partido en función de las necesidades tácticas.
TÁCTICA DEL LATERAL
Una situación adecuada le evitará más de una intercepción, así como el uno contra uno, y esto es válido sobre todo para el lateral. Él debe conservar la así llamada “línea interior”, es decir, debe procurar estar siempre más cerca de la portería que el jugador contrario. Junto al mareaje al hombre el fútbol moderno pide que el lateral domine también perfectamente la defensa en zona (por ejemplo, cuando el contrario sólo juega con dos puntas y deja un carril libre).
Su comportamiento en el uno contra uno se reflejará en lo bien que domine la intercepción, en su velocidad, en su juego de cabeza y en su seguridad en el disparo.
Pero no sólo en la defensa, sino también en el ataque se le exige bastante al lateral en el fútbol moderno. Él decide mediante su comportamiento lo rápido y eficaz que puede ser un equipo en el cambio de la defensa al ataque. Aquí se caracteriza sobre todo por su juego de pases largos o cortos precisos o por sumarse él mismo al ataque.
Aquí debe valorar qué riesgo (por ejemplo el dribling en el campo contrario) puede asumir. Por regla general debería, por su parte, concluir el ataque sin riesgos con un disparo a portería bien dirigido, un pase largo hacia las bandas o una entrega precisa para conseguir suficiente tiempo para recuperar su posición en la defensa.
TÁCTICA DEL DEFENSA CENTRAL
La táctica del defensa central es similar a la del lateral, con la diferencia de que ocupa su posición en el centro de la defensa. Aquí no siempre es posible mantener de forma consecuente la línea interior, pero en este caso sirve como regla básica que el mareaje de un contrario debe hacerse desde el lado donde el balón queda más cerca.
TÁCTICA DEL LIBRE
El llamado “hombre libre” en la defensa debe dominar por igual el mareaje de zona y el mareaje individual. Cubre el espacio que deja libre el defensor al sumarse al ataque y los carriles cuando se producen contraataques y acude en ayuda de los defensas que han sido rebasados.
Seguridad en el pase, dominio del juego de cabeza y una buena visión del juego son las cualidades indispensables en esta posición.
Del libre, que no sólo se limita a las labores defensivas, se espera que él mismo se sume al juego de ataque. En muchos equipos asume, como figura central, el papel de jefe de la defensa: es responsable de mantener la línea del fuera de juego y de la organización de la defensa.
TÁCTICA DEL CENTROCAMPISTA
En el caso ideal (presuponiendo un sistema 4:3:3), aquí hay que distinguir entre 3 tipos diferentes de centrocampistas, cada uno con diferentes cometidos tácticos.
Tenemos al llamado creador de juego, el cerebro del equipo, uno que “piensa” el juego. De él parten las ideas que generan una jugada, él es responsable de imprimir el ritmo del juego y de cambiar rápidamente de la acción defensiva a la ofensiva (y viceversa).
El centrocampista defensivo es emparejado en la mayoría de casos al creador de juego contrario y debe impedir precisamente aquello que se espera que haga un creador de juego de un equipo.
El centrocampista ofensivo es el cuarto punta (junto a los dos extremos y al delantero centro) y debería ante todo realizar los disparos desde la segunda línea.
Los tres tipos de centrocampistas deben dominar por igual el mareaje en zona y el mareaje individual y distinguirse sobre todo por una buena técnica con el balón. Ya que se suponen el nexo entre la defensa y la delantera se espera de ellos buenas cualidades en los desplazamientos. Además de esto se requiere una muy buena visión tanto global como periférica del juego, así como el dominio del pase corto, largo y en diagonal y del disparo a portería desde la segunda línea.
TÁCTICA DEL DELANTERO CENTRO
De él se espera ante todo capacidad de resolución, es decir, que debe ser bueno en el dribling, en el disparo y en el juego de cabeza. Su cualidad para intuir ocasiones de gol es igualmente importante para crear situaciones peligrosas en el área contraria.
TÁCTICA DEL EXTREMO
Los extremos se distinguen sobre todo por su rapidez en las internadas por los extremos, su capacidad de maniobra y su habilidad para el dribling y el regate. El desbordamiento de los defensas por las bandas por velocidad forma parte de su repertorio al igual que la fuerza en el disparo a portería como conclusión de una jugada de ataque.
TÁCTICA DEL EQUIPO
ASPECTOS GENERALES
La táctica del equipo incluye el sistema de juego (disposición inicial), el comportamiento de la defensa (por ejemplo, mareaje individual o en zona, pressing) y de la delantera (por ejemplo, al contraataque) de un equipo.
Aquí el entrenador debe partir de las posibilidades de cada uno de sus jugadores y de fijar en base a las mismas los objetivos y conceptos tácticos para que el equipo pueda dar el mejor resultado.
Para ello deben tenerse en cuenta los siguientes factores:
- ¿Deben introducirse nuevos jugadores en el equipo y cuáles son sus puntos fuertes y débiles?
- ¿Qué sistema de mareaje es más indicado para el equipo? ¿Es capaz de poner en práctica la forma buscada de defensa individual y de zona combinadas?
- ¿Qué objetivos pueden marcarse para el comportamiento de ataque buscado para la delantera; se dispone de los jugadores adecuados para ello?
- ¿Se ha previsto el practicar la trampa del fuera de juego y existe para ello un “organizador” en la defensa?
- ¿Está el equipo en condiciones desde el punto de vista tanto psíquico como físico de realizar el pressing?
- ¿Son adecuados determinados jugadores para determinadas situaciones estándar?
ELECCIÓN DEL SISTEMA DE JUEGO ADECUADO
El sistema de juego fija una disposición básica, que en caso de posesión o de pérdida del balón se modificará en función de la acción de ataque o de defensa buscada.
Las posiciones, las funciones y los espacios de juego se repartirán entre los jugadores de acuerdo con sus cualidades a fin de obtener un rendimiento del equipo óptimo, es decir, para que pueda esperarse la máxima efectividad posible en el ataque y en la defensa.
Aquí deberán planificarse los máximos espacios de juego posibles para los jugadores, que les permitan aportar sus propias ideas y que puedan adaptarse ellos mismos intuitivamente a las diferentes situaciones del juego mediante el cambio de posición o de función.
Los jugadores deben sentirse a gusto dentro del sistema y estar convencidos de sus posibilidades. El sistema de juego no debe encorsetar al equipo, sino que debe constituir una ayuda para conseguir el mejor resultado para el equipo.
Los sistemas de juego actuales se caracterizan por:
- una óptima división de los espacios (reparto de las zonas y de los carriles de juego);
- la participación de todos los jugadores en las funciones de defensa y de ataque;
- un cambio rápido y adaptado a cada situación de la defensa al ataque y viceversa;
- un comportamiento táctico de grupo, que imponga al contrario acciones, obligándole a reaccionar;
- grados de libertad para los jugadores, para tomar decisiones y actuar de forma adecuada a cada situación.
No vamos a profundizar aquí más en los sistemas de juego habitualmente empleados hoy en día, porque no es tanto el sistema en sí decisivo para el éxito, sino el aplicarlo bien o no, es decir, cómo cumplen los jugadores sus diferentes cometidos.
COBERTURA DE ESPACIOS/MAREAJE EN ZONA
Distinguimos claramente dos posibilidades de organizar la defensa, radicando su diferencia en la zona de medio campo: el mareaje individual y el mareaje en zona.
La mayoría de las veces encontramos, no obstante, formas mixtas, en las que se utiliza mayormente o el mareaje individual o el mareaje en zona.
El mareaje en zona significa que cada defensa vigila una determinada zona del espacio defensivo cuando el contrario está en posesión del balón y cubre o ataca al contrario que entra en su zona de control.
Como ventaja cabe señalar que el mareaje en zona es más económico, es decir, que exige menor esfuerzo físico a la defensa que cuando se tiene que perseguir a unos contrarios que cambian constantemente de zona.
Como desventaja cabe señalar que los defensas, ante los constantes cambios de posición de los atacantes, no pueden adaptarse a la forma de juego de determinados jugadores, que se producen problemas de disponibilidad al permutar sobre todo en los límites de las zonas y que el orden se rompe.
En el ámbito amateur se utiliza la forma mixta de mareaje individual/ en zona, para así conciliar los pros y contras de las dos formas ya conocidos. Por ejemplo, mientras los puntas son marcados individualmente, en el centro del campo se practica el mareaje de zona. Es de esperar una efectividad aún mayor cuando a este mareaje combinado indivi- dual/en zona se le une un buen pressing.
Aquí tampoco se imponen barreras a la creatividad del entrenador, y por ello mismo la forma básica combinada de mareaje individual/en zona que exponemos a continuación es sólo una de las muchas posibilidades.
Los dos puntas contrarios se marcan individualmente; el libre juega detrás de la defensa. El defensa libre se encarga del espacio no ocupado por los puntas, pero puede ser también una especie de “centrocampista-libre” ubicado antes de la línea defensiva y atacar allí, donde el mareaje en zona ha sido superado por el contrario.
Si dividimos imaginariamente el campo de juego en cuatro zonas longitudinales, se crean en el centro del campo espacios que pueden ser ocupados por sendos jugadores.

Fig. 1: Forma básica de un mareaje combinado individuallen zona
Dependiendo de en qué banda del campo construya el contrario su ataque, la cadena de 4 jugadores se desplazará paralelamente a la línea de fondo, con los jugadores moviéndose en dirección hacia el límite de su zona de cobertura más cercano al balón.
De esta forma, cada jugador es responsable de una determinada zona y deberá marcar a aquel jugador que entre en su zona, atacando inmediatamente al jugador contrario que lleve la pelota.
Si se rompe la cadena, por ejemplo un centrocampista ha perdido la pelota en el área de penalti contraria, la cadena se desplaza hacia las 3 zonas de cobertura más cercanas a la pelota y ocupa la cuarta zona, más alejada del balón, en último lugar (p. ej. con el marcador libre o con un delantero).
La condición previa para que el mareaje en zona funcione en el centro del campo es la “cesión” y “recepción” de los contrarios en los límites de las zonas de mareaje colindantes, lo cual requiere un elevado grado de coordinación y trabajo colectivo.
En las sesiones de entrenamiento que seguirán se ofrecen ejercicios para tal fin.
EL PRESSING - UNA FORMA DE COMPORTAMIENTO OFENSIVO DE LA DEFENSA
Aspectos generales
El significado del término pressing (del inglés “to press”) es “presionar, obligar, apretar” y ha sido adoptado del baloncesto.
En el fútbol, el pressing representa el comportamiento táctico de un equipo que acaba de perder el balón en el campo contrario e intenta ahora recuperarlo con la mayor rapidez posible, llevando al contrario a una estrechez de espacio y falta de tiempo.
En este sentido podemos aprender del juego de los más pequeños, cuya forma de jugar y de comportarse (todavía) está orientada a que la mayoría de jugadores se aglomeren allí donde la pelota está en juego. Esto es el pressing en su forma más primitiva.
Los entrenadores nos ocupamos de “ordenar” el juego, enseñamos a los más jóvenes cómo deben repartirse las funciones y los espacios: ponemos sistema en su juego.
Posteriormente, con el pressing intentaremos provocar nuevamente el “desorden organizado”.
Formas de pressing
En dependencia de la zona en que se aplique el pressing se distingue entre pressing de ataque y pressing en el mediocampo.
El pressing de ataque tiene el objetivo de poner bajo presión al equipo contrario dentro de su propio campo, impedir y perturbar la organización de su juego y de recuperar lo más rápidamente posible el balón.
Para ello se desplazará al contrario en dirección hacia la línea de fondo y las bandas.
El pressing de ataque es adecuado sobre todo cuando existen jugadores técnicamente débiles en la defensa del contrario o cuando jugando en casa el visitante persigue claramente un empate sin goles, intentando ganar tiempo desplazando el balón dentro de su campo sin correr riesgos.
Su desventaja radica en que el propio equipo se ve obligado a practicar un mareaje rápido y agresivo o el uno contra uno cerca del balón, de forma que la velocidad de desplazamiento debe ser superior a la del contrario.
Si el contrario consigue superar el pressing mediante una buena división de los espacios en la defensa, mediante un hábil desplazamiento del juego o mediante buenos driblings, seguramente encontrará mucho espacio libre para contraatacar.
Con el pressing en el mediocampo, el propio equipo retrocede en caso de pérdida del balón a las inmediaciones de la línea central e intenta desde allí retardar la construcción del juego por parte del contrario y, al mismo tiempo, organizar su propia defensa.
En principio, el equipo adopta una actitud a la expectativa, actuando cuando la situación de juego se toma favorable para el pressing o cuando se puede provocar que ésta lo sea mediante un rápido mareaje: por ejemplo, un delantero obliga mediante un ataque inmediato a que el libre que lleva la pelota haga un pase horizontal al lateral.
También los saques desde la banda cercanos a la línea central, así como los envíos del portero hacia un lateral constituyen una situación de partida favorable para el pressing.
El contrario debe ser “empujado” hacia las bandas, poniéndole bajo presión de tal modo, que se vea obligado a realizar una entrega arriesgada (p. ej. un pase horizontal hacia el interior), un dribling sin garantía de éxito o un despeje impreciso.
Esta forma de pressing es frecuentemente practicada en los partidos fuera de casa, aunque aquí se añade a los menores riesgos del pressing de ataque el hecho de que el contrario queda libre en su tercio de la defensa.
Cuando el pressing se aplica de forma consecuente y sistemática, cuando se dan las condiciones necesarias para el mismo dentro del propio equipo, entonces las ventajas del pressing superan a los riesgos.
Y puesto que la meta manifiesta de todo equipo es recuperar el balón lo más rápido posible en caso de pérdida, este sistema de defensa ofensiva debería incluirse en el bagaje táctico de todo equipo.
Es labor del entrenador el sopesar las ventajas y desventajas de las dos formas básicas de pressing, no hay límites puestos a las posibilidades de variación y a la creatividad. Naturalmente, lo ideal sería que un equipo fuera capaz de poner en práctica ambas formas de pressing según la situación del juego y en dependencia del campo (en casa/fuera).
Condiciones previas para el pressing
El tristemente desaparecido entrenador alemán Hennes Weisweiler hizo las siguientes afirmaciones con respecto al pressing: “Para jugar al pressing, sobre todo debo acortar y estrechar el mediocampo. Esto se produce, sobre todo, mediante el avance de la defensa de cuatro hasta el campo contrario. Esto me da la posibilidad de atacar el área pequeña del contrario incluso sólo con 2 delanteros y un centrocampista.”

Fig. 2: Pressing de ataque

Fig. 3: Pressing en el mediocampo
El centro del campo sigue quedando bien repartido por un defensa interior (central o libre). En general, la clave del pressing es el mareaje en zona en el centro del campo.”







