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LA SIDERURGIA DE SAGUNTO
DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
(1940-1958)
ESTRUCTURA ORGANIZATIVA,
PRODUCCIÓN Y POLÍTICA SOCIAL
LA SIDERURGIA DE SAGUNTO
DURANTE EL PRIMER FRANQUISMO
(1940-1958)
ESTRUCTURA ORGANIZATIVA,
PRODUCCIÓN Y POLÍTICA SOCIAL
Ana María Quílez Pardo
UNIVERSITAT DE VALÈNCIA
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© Ana María Quílez Pardo, 2016
© De esta edición: Publicacions de la Universitat de València, 2016
Publicacions de la Universitat de València
http://puv.uv.es publicacions@uv.es
Fotografía de la cubierta: Altos Hornos de Vizcaya, Fábrica de Sagunto, 1950
Fundación del Patrimonio Industrial de Sagunto
Maquetación: Textual IM
Corrección: Communico-Letras y Píxeles S.L.
ISBN: 978-84-9134-036-2
A mis padres.
In memoriam.
ÍNDICE
ABREVIATURAS
PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS
I. INTRODUCCIÓN: CÓMO FUNCIONA UNA ACERÍA
1. Proceso de fabricación. Peculiaridades de la fábrica de Sagunto
2. Otras instalaciones localizadas en la fábrica de Sagunto
II. BREVE HISTORIA DE LA EMPRESA SIDERÚRGICA SAGUNTINA HASTA SU ADQUISICIÓN POR AHV SA
1. Precedentes en la obtención del hierro y primeros avances tecnológicos previos al proceso de industrialización
2. Orígenes de la Industria Siderúrgica en España
3. Origen de la Industria Siderúrgica del Puerto de Sagunto. Síntesis histórica
III. ESTRUCTURA ORGANIZATIVA DE LA EMPRESA. AHV SA
1. Introducción
2. Características y conceptualización
3. Partes de una organización
4. Parámetros de diseño de una organización
5. Factores de contingencia
5.1 La edad de la empresa y época en que se fundó el sector
5.2 El tamaño
5.3 El sistema técnico
5.4 El entorno
5.5 El poder
6. Tipo de estructura organizativa de AHV, SA
6.1 La organización maquinal, burocracia maquinal o empresa funcional centralizada
IV. LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA
1. La política económica del Gobierno
1.1 La autarquía económica y el intervencionismo estatal
2. Evolución de las producciones, inversiones y beneficios según la secuencia anual
2.1 Propiedades, beneficios, nuevas instalaciones y mejoras del material industrial
3. Producción, consumo y mano de obra
3.1 Producción
3.2 Consumo
3.3 La mano de obra
4. La ciudad-fábrica
V. LA POLÍTICA SOCIAL
1. Introducción
2. Política social del régimen franquista
2.1 Fundamentos ideológicos
2.2 Objetivos e instrumentalización de la política social
3. La política social de la empresa
3.1 Marco laboral
3.2 Marco social
A. El Economato
B. La Enseñanza
C. El Sanatorio
D. La Vivienda
E. El Casino Recreativo y la Biblioteca
F. Deportes
VI. CONCLUSIONES GENERALES
VII. ARCHIVOS, FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
1. Archivos
2. Fuentes
3. Revistas y periódicos
4. Bibliografía
5. Sitios web
VIII. ANEXOS
1. Estadísticos
2. Documentales
ABREVIATURAS
| AHM | Altos Hornos del Mediterráneo | |
| AHV SA | Altos Hornos de Vizcaya, Sociedad Anónima | |
| BBV | Banco Bilbao Vizcaya | |
| BOE | Bolentín Oficial del Estado | |
| Carp. | Carpeta | |
| CC. OO. | Comisiones Obreras | |
| CMSM | Compañía Minera de Sierra Menera | |
| Coord. | Coordinador | |
| CSM | Compañía Siderúrgica del Mediterráneo | |
| CSE | Central Siderúrgica Española | |
| Dir. | Director | |
| FET | Falange Española Tradicionalista | |
| HOAC | Hermandad Obrera de Acción Católica | |
| IVE | Instituto Valenciano de Economía | |
| IVE | Instituto Valenciano de Estadística | |
| INE | Instituto Nacional de Estadística | |
| INI | Instituto Nacional de Industria | |
| JOC | Juventud Obrera Católica | |
| JONS | Juventud Obrera Nacional Sindicalista | |
| OSE | Organización Sindical Española | |
| PIB | Producto interior bruto | |
| PUV | Publicacions de la Universitat de València | |
| PV | País Valenciá | |
| SECN | Sociedad Española de Construcción Naval | |
| SEU | Sindicato Español Universitario | |
| TBC | Tren de bandas en caliente | |
| TBF | Tren de bandas en frío | |
| UGT | Unión General de Trabajadores | |
| URSS | Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas | |
| USO | Unión Sindical Obrera | |
| VV. AA. | Varios autores |
PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS
El trabajo de investigación que a continuación se expone se planteó en un principio con la pretensión de analizar las relaciones laborales en la factoría siderúrgica de Sagunto durante el periodo del franquismo que normalmente se denomina «autarquía económica».
Sin embargo, el intento de abordar los dos ámbitos de estudio: empresa y trabajadores, superaba los límites de este trabajo de investigación, hecho que llevó a considerar mucho más adecuado ahondar en un único ámbito, que en este caso será la empresa, y plantearlo como punto de partida para otros proyectos futuros que abordasen las relaciones laborales de forma más extensa y completa, y durante un periodo en el que la parte trabajadora pudiera desempeñar un papel más activo al que durante las dos décadas del presente estudio debió renunciar.
Las circunstancias específicas del periodo tratado, junto a la incorporación de la factoría saguntina a la empresa siderúrgica Altos Hornos de Vizcaya (AHV) recién acabada la Guerra Civil, llevó a centrar el trabajo en aquellos aspectos que nos informan sobre el funcionamiento de esta industria, de la empresa, su organización y su adaptación, tanto a las circunstancias impuestas por el régimen franquista y la aplicación concreta de estas por parte de la empresa, como a aquellas que se derivan del ámbito internacional, político o económico, y que también afectan al transcurrir del sector y de los distintos centros fabriles. Es por ello que el estudio contempla con frecuencia el análisis de algunos elementos no específicos de la factoría de Sagunto, pero siempre a modo instrumental para explicar y entender mejor el caso concreto de la siderurgia saguntina, de modo que todos los datos generales buscan relacionarse y vincularse con esta.
A partir de estas consideraciones, la estructura del trabajo es bastante sencilla. En primer lugar, dado que este debe ser un trabajo de investigación histórica, que como especialidad se encuentra alejado de las nociones básicas de ingeniería industrial, se ha hecho necesario un primer apartado a modo de introducción en el que, de forma sencilla, se explique cómo funciona una factoría siderúrgica, pues, de lo contrario, resultaba muy difícil analizar e interpretar buena parte de las fuentes consultadas, además de que ello proporcionará un instrumento valioso para entender las distintas actuaciones o políticas en inversiones, mercado, personal laboral, política social, etc.
De esta manera, en el segundo apartado, ya nos introducimos en el marco de fondo a través de los orígenes de la industria siderúrgica y los precedentes y primeras actuaciones de la factoría saguntina, justo hasta el momento en el que se inicia el análisis de todos los documentos reseñados, es decir, hasta el final de la Guerra Civil y la adquisición de la siderúrgica saguntina por la empresa más importante del sector en esos momentos: la Sociedad Anónima Altos Hornos de Vizcaya. Para este capítulo han sido muy útiles las aportaciones hechas de este periodo por parte de Manuel Girona y José Vila, tanto para la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo como para la Compañía Minera de Sierra Menera, junto a otros documentos originales localizados en el archivo de Altos Hornos del Mediterráneo y el de la Compañía Minera de Sierra Menera.
El hecho de que el trabajo trate específicamente del ámbito de la empresa ha llevado a abordar otras disciplinas no directamente relacionadas con la Historia, sobre todo en lo que se refiere a la organización de la empresa (tercer apartado), una tarea compleja para quien no está acostumbrado a moverse en esta disciplina, de modo que su exposición pudiera presentarse de forma sencilla y adecuada, y sin que ello pudiera restar carácter científico por un posible análisis inadecuado de los documentos.
Por otro lado, para explicar y dar sentido a las cifras de producción, inversión, financiación, gastos, costos, ocupación obrera, etc., ha sido necesario introducirse en el ámbito de los datos estadísticos, la economía o la demografía, pero también de la política económica del régimen franquista y de las condiciones económicas internacionales relacionadas con el sector siderúrgico. Este apartado del trabajo ha resultado ser muy laborioso en cuanto a la elaboración de las distintas tablas y gráficos, aunque resulta reconfortante comprobar que detrás de la frialdad de las cifras, su estudio y análisis nos pueden ofrecer un mundo amplio de ideas y conclusiones de distinto tipo.
El capítulo cuarto, el último del trabajo antes de llegar a las conclusiones generales, es realmente el colofón de este trabajo de investigación y sobre el que, en mayor grado, descansan los objetivos de este. Para abordar la política social de Altos Hornos de Vizcaya en Sagunto, ha sido necesario primero plantear la política social que el régimen dictatorial impone, para luego ver cómo y en qué medida se aplica esta en Sagunto, uno más de los tres apéndices productivos con los que cuenta la empresa propietaria Altos Hornos de Vizcaya.
Dado el contexto histórico particular en el que se produce esta política social (los años de la posguerra), con la absorción por parte de una nueva empresa propietaria de la factoría de Sagunto creada por Ramón de la Sota, no hubiera sido posible abordar en profundidad este último apartado y sacar las conclusiones pertinentes sin antes atravesar los tramos expuestos en los capítulos anteriores.
La consecución de estos objetivos requiere el ejercicio de un trabajo interdisciplinar, extremo, por otra parte, sano y conveniente para el análisis histórico de cualquier acontecimiento o periodo, pues cualquiera de ellos no se produce por un único y determinado ámbito, sino por la confluencia de varios de distinto tipo. Aunque de una forma discreta, se pretende aplicar la fórmula planteada por el maestro Pierre Vilar de hacer una Historia Total, donde se traten todas las circunstancias, sectores, condicionantes, etc., que ayuden a explicar e interpretar de forma más clara, completa y convincente un hecho o periodo histórico.
Respecto a la documentación empleada, la mayor parte de las fuentes documentales han sido recogidas del Archivo de Altos Hornos del Mediterráneo, ubicado en esos momentos en los locales de la antigua Gerencia de la empresa. Se trata, pues, de un archivo privado que se encuentra insertado dentro de la Fundación para la Protección del Patrimonio Histórico Industrial de Sagunto, desde donde su entonces gerente, D. José Vila, me facilitó el acceso y consulta de la documentación allí depositada durante todo el tiempo que fue necesario. El resto de esta corresponde a distintos organismos oficiales (INE) o a archivos y bibliotecas de la Comunidad Valenciana.
Para el uso, análisis y posterior interpretación de buena parte de las fuentes y bibliografía consultadas, han sido muy útiles las explicaciones de aquellas personas que pertenecen a disciplinas no históricas: en particular D. José Vila como ingeniero, quien consiguió hacerme más accesibles la comprensión e interpretación de los datos de carácter tecnológico; el profesor de Estadística Rafael Díez, quien colaboró en la elaboración de los gráficos estadísticos; y el doctor Rafael Fernández Guerrero como profesor de Organización y Dirección de Empresa y, además, el primero que me animó en la puesta en marcha de este trabajo. Gracias a él he podido tener una idea más clara sobre la estructura y el funcionamiento de la empresa en general y la de AHV en particular. Sin su consejo, apoyo y paciencia hubiese sido imposible la realización de este trabajo tal cual se presenta.
Lógicamente, en los aspectos más directamente relacionados con el quehacer histórico he contado con la atención y el ánimo de distintos compañeros de la materia, pero de forma especial el director de este trabajo, el doctor Marc Baldó, quien siempre tenía la respuesta adecuada a mis preguntas tanto técnicas como metodológicas, pero a quien quiero también agradecer su apoyo personal, su comprensión y discrecionalidad, elementos todos ellos que adquieren una relevancia tan importante como la que se refiere al ámbito puramente técnico y disciplinar, y de lo que cualquier persona que inicia su trayectoria investigadora puede dar buena cuenta.
Finalmente, y dentro de esta última idea, no quisiera dejar pasar la oportunidad de dejar constancia escrita de mi agradecimiento a todas aquellas personas: familia, compañeros, amigos, que, junto a las arriba nombradas, han colaborado de distinta manera en que consiguiera superar todos los obstáculos y barreras personales que han condicionado el transcurrir de este trabajo de investigación y cuyo punto y final se ha demorado en demasía.
I. INTRODUCCIÓN: ¿CÓMO FUNCIONA UNA ACERÍA?
1. PROCESO DE FABRICACIÓN. PECULIARIDADES DE LA FÁBRICA DE SAGUNTO1
En términos generales, una planta siderúrgica integral es aquella que permite la obtención de productos derivados del acero, totalmente elaborados o semielaborados, a partir de los minerales de hierro.
Los primeros pasos del proceso tienen lugar en las denominadas instalaciones de cabecera. En una de ellas (horno alto) se obtiene el arrabio o hierro fundido a partir del mineral de hierro, carbón de coque y fundentes.
Este arrabio obtenido se procesa en la acería a través de los siguientes métodos: hornos Martin Siemens, convertidores al oxígeno u hornos eléctricos. Así obtenemos el acero, que puede llevar dos caminos: en uno se solidifica en lingotes y luego se lamina en el tren desbastador; en el otro, en forma líquida, se procesa en colada continua, pudiendo obtener, en ambos casos, desbastes y planchones.
Los desbastes pasan a unos trenes de laminación que los transforman en vigas, ángulos, redondos, carriles, etc. Por otra parte, los planchones son tratados en otros trenes donde se puede obtener: chapa gruesa, chapa fina, galvanizada, hojalata, etc.
La tendencia moderna en la fabricación de productos planos ha sido instalar trenes laminadores continuos de bandas en caliente (TBC) con un espesor de hasta 10 mm, y trenes laminadores de bandas en frío (TBF), que obtienen productos superiores a 0,15 mm.
Los productos obtenidos en estas instalaciones son utilizados en las industrias navales, del automóvil, de electrodomésticos, de construcción, etc.
Para explicar el proceso de una forma más detallada, se seguirá la relación de los distintos elementos que intervienen en él, pero especificando las particularidades de la fábrica de Sagunto.
El mineral de hierro, el carbón y los fundentes son las principales materias empleadas en la fabricación del arrabio (hierro líquido) y del acero. Se extraen de las minas y son transportados hasta las plantas siderúrgicas principalmente por vía marítima y almacenados en grandes espacios destinados al efecto.
El mineral de hierro se criba y los finos se tratan por sinterización antes de emplearlos en el horno alto. El mineral de hierro que se emplea en la acería saguntina procede de las minas de Ojos Negros (Teruel) y Setiles (Guadalajara), pertenecientes ambas a la CMSM, y cuyo dueño y principal accionista es también, durante los años que estudiamos, miembro del Consejo de Administración de AHV S. A., por lo que se mantiene una relación estrecha entre ambas empresas. La necesidad de hierro por parte de la siderurgia saguntina tras la guerra –necesitaba en torno a 500 Tm/día de mineral– llevará a la puesta en marcha de la explotación minera, paralizada durante la Guerra Civil, y a la reparación del ferrocarril que debía transportar el mineral hasta los Altos Hornos.
El carbón procedía fundamentalmente de Inglaterra y de las minas de Turón (Asturias). La carencia de este combustible durante los años de la autarquía será uno de los problemas que tendrá que abordar la siderurgia saguntina desde 1939 a 1954.
Las baterías de coque
El carbón se convierte en coque calentándolo, para eliminar las materias volátiles, en unos hornos especiales, que se agrupan en baterías y que se cargan por la parte superior. El tiempo de coquización es de unas 16 horas. Después se descargan mediante máquinas deshornadoras y el coque cae a unos vagones-tolvas que lo conducen a la torre de enfriamiento, efectuándose este con agua. El coque, una vez triturado a granulometría adecuada, se emplea en hornos altos como elemento termógeno y reductor. Los productos volátiles desprendidos se aprovechan como gases combustibles y para la obtención de productos químicos.
Las baterías de coque fueron la primera instalación productiva que se puso en funcionamiento en Sagunto en 1922. Como consecuencia de la crisis de 1929, la batería paró en 1932 y no volvería a arrancar hasta el 20 de enero de 1941. Desde 1949 comenzaron a instalarse nuevas baterías de la marca alemana OTTO, que producían más cantidad de coque que las anteriores (Hürez), pero que también originaban gran cantidad de gases, hecho que obligó a ampliar las instalaciones para la obtención de los subproductos del coque: fabricación de sulfato amónico, destilación de benzoles y alquitranes, y los almacenes de benzoles, naftalinas, aceites, etc.
Sinterización
Los minerales finos (menores de 8 mm) no deben meterse al horno alto porque dificultarían el paso del gas en su marcha ascendente, por lo que es necesario convertir esos finos en un producto adecuado. A este proceso se denomina sinterizar y para ello hace falta una instalación compuesta de: parque de descarga, silos de almacenamiento, cintas transportadoras, trómel mezclador, trómel agrumador, depósitos de material de mezcla y de cama, cinta sinterizadora, horno de ignición, soplante de aspiración de la máquina, triturador de barrotes, cribado en caliente, refrigerador circular, cribado en frío y soplante de desempolvado de la nave. Para la obtención de este sínter se emplean minerales de hierro, fundentes y, como combustibles, carbón de coque molido y gas de hornos altos.
Debido al carácter polvoriento del mineral procedente de Ojos Negros, la CMSM ya había montado a pie de mina y en Sagunto unos talleres de briquetas y de nódulos para tal fin. Pero estos sistemas de aglomeración eran muy laboriosos y de coste elevado, por lo que al instalarse la siderurgia en Sagunto, que debía utilizar el mineral de la misma procedencia, se instaló una máquina de sinterizar para una producción de 200 Tm/día, que empezó a funcionar en 1925; la segunda lo hizo en 1931; la tercera en 1955, con una capacidad de producción de 800 Tm/día; la cuarta lo hará en 1964 coincidiendo con la puesta en marcha del horno alto n.º 2.
Hornos altos
La fabricación de arrabio o hierro líquido se produce en los hornos altos. Los carros de carga suben por un plano inclinado con las materias primas: mineral de hierro, coque y fundentes, y se vierten por la parte superior, denominada tragante. El aire, de humedad controlada, antes de su inyección por las toberas, situadas en la parte inferior del horno, se calienta en estufas, lo que hace que el coque se queme y produzca una gran cantidad de calor. Se inyecta el fuel-oil por las toberas y el mineral se reduce, transformándose en gotas de hierro que se depositan en el fondo del horno. Los fundentes se unen a las impurezas para formar escoria, que flota sobre el hierro fundido, y en la colada se vierte por separado, pasando a una instalación de granular para ser empleada en fábricas de cemento. El arrabio se destina principalmente a los hornos de acero, transformando el excedente en lingotes de hierro para su empleo en fundición.
De los dos altos hornos construidos, en 1941 se procedió al encendido del n.º 2. Hasta el encendido del alto horno n.º 3 en 1954 no hubo coincidencia en el funcionamiento de los altos hornos debido a que solo había coque para el funcionamiento de uno. Al finalizar las dificultades en el suministro de carbón y el relanzamiento de la siderurgia nacional a partir de 1954, se procederá a instalar el alto horno n.º 3, mientras que el n.º 2 fue reconstruido desde su base en 1952. En 1961 fue derribado totalmente por segunda vez y se pondrá en marcha en 1964.2
Hornos de acero
El arrabio todavía contiene varias impurezas. Para transformarlo en acero se carga, con cantidades variables de chatarra, en los hornos Martin Siemens y convertidores LD de oxígeno, donde se afina el arrabio hasta obtener la composición deseada. La fábrica de Sagunto cuenta con hornos Martin Siemens, y hasta 1967 no se incorporan los convertidores LD de oxígeno, momento en el que la dirección de AHV decide trasladar a Sagunto dos convertidores que llevaban instalados cuatro años en Baracaldo.
Hornos Martin Siemens
Las primeras materias son introducidas en el horno, a través de las puertas, por medio de máquinas cargadoras. Con ellas se bascula en el interior la chatarra, el mineral y los fundentes. A continuación, se carga el arrabio con cucharas procedentes de los hornos altos o de los mezcladores. Después de ocho a doce horas de intenso calor producido por combustión del fuel-oil, se sangra del horno el acero líquido, ya purificado, realizándose las adiciones necesarias, y se vierte en una cuchara.
Convertidores LD de oxígeno
Uno de estos convertidores tarda de 35 a 45 minutos en obtener una colada de acero partiendo de una colada inicial de chatarra y arrabio. Primero se bascula el convertidor hacia un lado, introduciéndose por la boca el arrabio y la chatarra; después se hace girar de nuevo hasta la posición vertical y se inyecta el oxígeno sobre el baño a una elevada velocidad, quemando las impurezas del arrabio. Tan pronto como se da paso al oxígeno, se añade cal viva. Cuando el acero está ya purificado, se bascula de nuevo al crisol, se realizan las adiciones convenientes y se cuela el acero en una cuchara.
Colada de lingoteras
La cuchara en la que se ha convertido el acero es llevada, por medio de una grúa, sobre una hilera de lingoteras. En su fondo se abre una válvula y sale un chorro de acero que va llenando sucesivamente los moldes.
Deslingotado
Una vez solidificado, el acero líquido se convierte en un lingote, que es la primera forma sólida del acero. Después las lingoteras son separadas de los bloques mediante grúas denominadas «strippers» y manejados los lingotes por grúas equipadas con pinzas.
Laminación
Hornos de fosa
Como los lingotes se solidifican rápidamente en la superficie, pero lentamente en el centro, deben colocarse en hornos de fosa, donde se recalientan hasta conseguir una temperatura uniforme para su laminado.
Tren desbastador (blooming)
El acero calentado a alta temperatura es bastante blando, por lo que se le puede dar la forma que se desee a través de una fuerte compresión. El lingote caliente pasa a través de potentes cilindros giratorios de acero, los cuales por presión reducen la sección del lingote y lo alargan considerablemente. En primer lugar, los lingotes van al tren desbastador, donde se reducen a desbastes o blooms y planchones o slabs. En Sagunto funcionó desde 1924 hasta el 24 de marzo de 1983.
Tren estructural (tren de perfiles o tren 28)
Los desbastes o blooms de sección cuadrada pasan directamente, o por intermedio de un horno de recalentar, al tren de perfiles estructurales. Este tren, en esencia, está formado por tres cajas de trío dispuestas en línea. Existen en Sagunto cuatro carros transportadores que son los encargados de conducir y recoger el material que se está laminando en dichas cajas. Los productos obtenidos: vigas, ángulos y carriles, se utilizan en la construcción de estructuras metálicas, puentes, líneas de ferrocarril, etc. Funcionó desde 1924 hasta septiembre de 1983.
Tren de chapa gruesa
Paralelamente al eje del tren estructural se encuentran las instalaciones del tren de chapa gruesa. En este tren se laminan los slabs o planchones procedentes del tren desbastador, para la obtención de chapa gruesa (de 8 a 30 mm de espesor), que se utiliza principalmente en la construcción naval, calderas, etc. Funcionó de 1926 a 1978.
Tren comercial
Para laminar todo tipo de perfiles de hasta 8 mm de lado. Desde 1924 a 1968.
Tren de chapa fina
Para laminar entre 0,4 a 3 mm de espesor. Funcionó entre 1946 y 1962.
Todos los hornos de los trenes de laminación disponían de gasógenos para obtener gas del carbón, hasta que en 1955 se sustituyó por el fuel-oil.
Taller de acabados
Necesario para enderezar todos los perfiles y carriles. Las pequeñas deformidades se salvaban con una prensa hidráulica. Aquí se cortan, taladran o punzan carriles, placas o bridas según los pedidos.
2. OTRAS INSTALACIONES LOCALIZADAS EN LA FÁBRICA DE SAGUNTO
El puerto
Construido por la CMSM con objeto de dar salida al mineral de hierro procedente de Ojos Negros, fue condición indispensable para acometer la construcción de la siderúrgica saguntina. La relación estrecha entre la empresa propietaria (CMSM) y la fábrica de Sagunto, una vez que esta es adquirida por AHV, llevará a un acuerdo entre ambas para crear en 1943 una junta encargada de regular las operaciones de limpieza y conservación del puerto.
En el muelle norte se encuentra el muelle comercial, donde se cargan los productos siderúrgicos y se descargan materias varias. Se prolongará en 98 m, y tendrán derecho de uso las dos compañías.
Talleres de construcción
Los primeros comenzaron a construirse en 1918, y en ellos se localizaban secciones de calderería, reparación de locomotoras, ajuste y fundición. En 1954 se construyeron unos más grandes que empezarán a funcionar tres años después.
El laboratorio
Construido en 1922, se traslada en 1946 a un edificio independiente junto a la acería. Estaba preparado con los equipos de análisis más modernos.