Read the book: «Reflexiones sobre vivir en compasión»

Agradecemos especialmente a Blanca Martín
Pérez su entusiasmo y dedicación en
la preparación de esta edición. Sin su valiosa
contribución esta preciosa obra no
habría visto la luz.
© de la edición en castellano:
2021 EDITORIAL ACANTO S.A.
Barcelona - www.editorialacanto.com
Título de la edición original:
Reflections on Living Compassion
© 2015 Robert Gonzales
Traducción: Noelia Jiménez Díaz y Blanca Martín Pérez Revisión del contenido: Helen Adamson, formadora en CNV certificada por The Center for Nonviolent Communication
Diseño y maquetación: Estudi Gràfic Vicenç Prims, SL
ISBN: 978-84-124594-0-1
Producción del ePub: booqlab
Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra sólo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar, escanear o hacer copias digitales de algún fragmento de esta obra: www.conlicencia.com, 93 272 04 47 / 91 702 19 70
CONTENIDO
AGRADECIMIENTOS
INTRODUCCIÓN
VISTA GENERAL
Una práctica de vida de doble vertiente
Los cinco principios nucleares de Vivir en compasión
ENERGÍA VITAL DIVINA EN LAS NECESIDADES
Las necesidades como puerta de entrada al espíritu
Intención
La vida llamando a la vida
Transformación desde el pensar al ser
Alegría
COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN
Acoger la reactividad
La presión interna se libera
Las causas del sufrimiento
Autoconsciencia
Aceptación
Ternura
Aceptación incondicional
El espacio compasivo libera el sufrimiento
EL LENGUAJE DEL CUERPO
Presente en el momento
Ir más despacio para estar presente
El cuerpo para sentir la presencia del otro
Compasión
CUALIDADES DE LA COMPASIÓN
Claridad
Compasión
Empoderamiento
El corazón de la autocompasión
El amor del corazón
Trabajo sagrado
El dolor emocional
Acoger el dolor emocional
La belleza de la vitalidad
AUTOCUIDADO
Cuidado externo
Cuidado interno
Tenemos elección
Amabilidad y aceptación
Ir más despacio
Honestidad y amor
Estar presente
Autenticidad
Permitir
Energía corporal
Conciencia compasiva
Recibir empatía
Presencia
Empatía
Autocompasión a través de la aceptación
EL SUFRIMIENTO Y EL DOLOR NATURAL
Sufrimiento y duelo
El sufrimiento es una historia que nos contamos
El duelo es un dolor natural
El duelo como práctica espiritual
El duelo es auténtico
Celebración en el duelo
Reconocer la vitalidad
Ir más despacio
La energía de las necesidades
ESTRUCTURAS PROTECTORAS
El corazón de la herida
La meta de la supervivencia
Experiencias de carencia
La mente pensante
Buscando la vida
Separación
Acorazarse
Miedo congelado
Compasión para el miedo
Miedo vulnerable
El núcleo del miedo
EXPERIENCIA DE LA SOMBRA
Arrojar luz sobre la sombra
Asumir responsabilidad
Enfado
Ansiedad y miedo
La sanación es un despliegue natural
EXPERIENCIAS QUE ALIENAN DE LA VIDA
Dar sentido
Creencias nucleares
Acceder al corazón
Consciencia interna
Resistencia
Constricción
Resistencia y sufrimiento
La experiencia del dolor
El dolor como feedback
Proteger la vitalidad
Proteger la vulnerabilidad
Disfrutar los pensamientos que nos separan de la vida
Transformar el pensamiento
El corazón de cada emoción
RECIPROCIDAD
Energía divina
Intención, no resultado
Prueba de reciprocidad
Diferencia entre dar importancia a las necesidades y cubrirlas
Intención de conectar
La vida es conciencia
Mantener la conexión
Traer lo que queremos
Relación
Necesitar a otras personas
Comunidad
Las palabras transmiten información viva
La travesía de la vulnerabilidad
PRÁCTICA ESPIRITUAL
Nuestra relación con la fuerza vital
¿Qué estás meditando?
Presencia
La presencia es pura conciencia
La presencia compasiva es sanadora
La belleza se revela a sí misma
Vivir la vida plenamente
Yo soy mi autenticidad
Anhelar lo que ya está presente
Anhelo del ser esencial
La fuerza verdadera de la auténtica vulnerabilidad
La indagación nos abre al flujo
La diferenciación es liberadora
Acoger las necesidades con pasión, pero con ligereza
Práctica espiritual: ascendente y descendente
Un susurro del infinito
Restaurar el flujo
Presencia es volver al cuerpo
La pausa como práctica espiritual
Practicar el silencio
Rendirse para permitir
Auto-responsabilidad
Mi bienestar es mío
Identificarse con el pensamiento
Descansar en el anhelo del corazón
Dar espacio al sufrimiento
Lo “divino” está más allá de las palabras
Ya presente
La autocompasión permite el despliegue
La transformación requiere confianza en la vida
Inteligencia en el corazón
Transformación desde el pensar al ser
Vivir en el presente sin tiempo
El corazón como testigo de lo sagrado en el otro
Rendirse al misterio
Crear espacio interno
SOBRE EL AUTOR
AGRADECIMIENTOS
Estoy profundamente agradecido por la inspiración y el profundo aprendizaje que he recibido de Marshall Rosenberg, el creador y fundador de la Comunicación NoViolenta. Marshall ha tenido un incalculable impacto en la calidad de mi vida y en lo que ofrezco a través de mi trabajo. El espíritu y la espiritualidad que he integrado de Marshall y la Comunicación NoViolenta están presentes a lo largo de todo este libro.
Gracias a Phillis Brzozowska, que pasó muchas horas ayudándome a crear la colección original de reflexiones diarias para un curso de nueve meses que ofrecí a través de la Academia de la Comunicación NoViolenta (NVC Academy). Recuerdo nuestra colaboración con calidez y estoy siempre agradecido por su constante y sostenido acompañamiento para ofrecer el trabajo de Vivir en compasión
Estoy agradecido a Simone Anliker, Greg Brooks-English, Filipa Hope y Amy Diener por sus valiosos comentarios, sugerencias y la edición del libro, y por ofrecerme la invisible pero profundamente sentida presencia de su amor y confianza en mí y en el trabajo que ofrezco y comparto en el mundo.
Estoy agradecido a Wallace Brazzeal por su apoyo experto en la publicación del libro y el diseño de la portada, y a Katherine Brazzeal por su apoyo de corazón al ponerme en contacto con su marido, Wally, en las fases finales de la publicación de este libro.
Quiero expresar mi gratitud infinita a mi mujer, Ruth Joy, por su amor y apoyo incondicionales, y por confiar profundamente en cada aspecto de mi trabajo, fruto de mi vida.
INTRODUCCIÓN
Ofrezco el trabajo recogido en este libro con la intención de que sea recibido como una meditación, una práctica de indagación o un rezo. Las palabras apuntan al terreno interno de nuestro ser y son una invitación a explorar nuestra propia experiencia interna. Te invito a ir más allá de la simple comprensión intelectual de las palabras y a experimentar realmente un conocimiento más profundo de tu propio mundo interno.
VISTA GENERAL
A lo largo de los años, según profundizaba en mi exploración de la espiritualidad y la Comunicación NoViolenta, ha ido emergiendo en mí una claridad sobre cómo cultivar una práctica diaria para vivir en compasión –día tras día, momento a momento– con nuestro ser y en las relaciones con otras personas. Se trata de una práctica que consiste en aceptar compasivamente todo lo que trae la vida.
Mi profunda indagación vital me ha llevado a desarrollar caminos prácticos para vivir en la plenitud y el flujo de la vida como una práctica espiritual diaria: lo que yo llamo Vivir en compasión.
En nuestra esencia somos seres vivos que estamos en un flujo vital. Estamos en una especie de corriente, como una corriente eléctrica, aunque esta corriente de vida es mucho más grande y más profunda. Y esta corriente de vida es una manifestación de nuestra existencia. Es nuestra vida moviéndose a través del amor.
Vivir en compasión es el lenguaje del corazón y una manera de viajar hacia nuestra autenticidad profunda. Sin embargo, no podemos vivir verdaderamente el lenguaje del corazón si no somos capaces de acceder al corazón.
Podemos practicarlo a ciertos niveles a medida que vayamos aprendiendo el lenguaje, adquiriendo habilidades empáticas y otras destrezas. Pero, a menos que vayamos hacia el interior del corazón a través de la sanación, continuaremos aferrándonos a nuestras estructuras protectoras. El camino para esta sanación es la compasión y la autocompasión, con la aceptación y la presencia incondicionales inherentes a ella.
Una práctica de vida de doble vertiente
Hay dos procesos vitales que son primarios y abarcan lo demás.
Uno es la fuerza vital. El otro es lo que obstruye la fuerza vital.
Nuestra tendencia es juzgar y enemistarnos con nuestros obstáculos o bloqueos, y aquellos que vemos en las demás personas. El trabajo de compasión es acercarnos y dar la bienvenida a estos obstáculos con curiosidad, apertura, cuidado y calidez. La compasión considera que todos los obstáculos son vida que anhela plenitud.
Los cinco principios nucleares de Vivir en Compasión
Los cinco principios nucleares de Vivir en compasión son una reorientación fundamental de la vida hacia la belleza.
1. Hay sólo una energía vital/fuerza vital
2. La energía vital se mueve por dentro y a través del ser humano. Toda acción es una expresión de esta energía vital. Esta energía se manifiesta a través del corazón como un anhelo de experimentar ciertas cualidades, que emerge como un necesitar y valorar algo.
3. Todo sufrimiento es resultado de la obstrucción de este flujo de vida. Sufrir es una función del tipo de pensamiento y lenguaje que nos aleja de la vida.
4. La compasión libera la energía atrapada en el sufrimiento. La compasión considera toda obstrucción como expresión de vida que anhela plenitud.
5. Cuando la energía vital se libera, fluye naturalmente con la vida: buscando comunión, expresando creatividad, viviendo la alegría, el amor, el servicio y la compasión; actuando y estando dentro del “río de la vida”.

ENERGÍA VITAL DIVINA EN LAS NECESIDADES
Hay luminosidad en las necesidades, una energía radiante. Entrar en la belleza de las necesidades es entrar en la vida. Una corriente de vida o impulso esencial resuena en nuestro interior y nos atraviesa como un anhelo del corazón. Esta corriente se manifiesta en forma de necesidades humanas. Sentir y vivir la energía de mis necesidades es lo que quiero. Es lo que todas las personas queremos. La práctica espiritual consiste en llevar intencionadamente esta energía radiante a todas las relaciones.
Las Necesidades como puerta de entrada al espíritu
Las necesidades son la puerta para acceder a la espiritualidad de la vida y compartir nuestro ser en relación. Son un aspecto o una expresión de la vida divina en nuestro ser. Las necesidades surgen de la vida, expresando los requisitos vitales que son necesarios para nutrirse y realizarse a sí misma. Experimentamos la belleza de una necesidad cuando estamos en contacto con la cualidad de su energía.
Intención
Mi intención es vivir en esta energía de la belleza de las necesidades tanto como pueda. Cuando estoy viviendo en esta energía estoy en el flujo de la vida.
La vida llamando a la vida
La esencia de cualquier expresión, independientemente de lo duro que sea escucharla, es en realidad la vida misma: la vida que llama a la vida. Cuando puedo experimentar esto, no como un concepto mental sino de una manera completamente sentida, con una posición del cuerpo relajada, eso es la viva esencia de la noviolencia, de la verdadera compasión.
Transformación desde el pensar al ser
Que una necesidad sea satisfecha o no, no afecta a su belleza. Más que trascender nuestras necesidades, nos abrimos al dolor de las necesidades no cubiertas con compasión, creando espacio para que se dé una transformación hacia la belleza inherente a las necesidades.
La transformación no es cambiar una creencia por otra. Es algo más que traducir nuestra experiencia desde una perspectiva diferente. Por ejemplo, yo podría decirme: “Cada día mejoro de todas las maneras posibles y le gusto a la gente.” Puede que me lo crea y, temporalmente, me sienta mejor conmigo mismo. Pero el centro de mi conciencia sigue estando en un modo de creencia mental más que en un modo de ser.
Alegría
La transformación consiste en cambiar del modo de pensamiento primario, desconectado, a un modo de presencia viva y plenamente encarnada. Quiero experimentar esta vitalidad en mi cuerpo tanto como pueda. Porque ahí es donde está la vida, ahí es donde nuestra verdadera naturaleza cobra vida. Eso es la alegría.

COMPASIÓN Y AUTOCOMPASIÓN
La compasión es la conciencia espaciosa, acogedora y sin juicio del corazón. Cuando la descubrimos y nos abrimos a esta cualidad de ser, vivimos la compasión.
Acoger la reactividad
Aceptar cualquier reactividad que experimentemos sin convertirla en un enemigo es un cambio radical. En vez de decir: “Tengo que superar esto, librarme de esto” o “debo sanar esto”, nos acercamos a nuestra reactividad y la vemos como nuestra fuerza vital expresándose, diciendo: “Mírame, permíteme ser”. Nuestra liberación, nuestra libertad está en atender nuestros mayores miedos con presencia y dándoles permiso para existir. La autocompasión consiste en llevar la atención hacia aquello que percibimos como el bloqueo en nuestra vida.
La presión interna se libera
La forma de pensar que nos aleja de la vida genera una presión interna, emocional y física. Aceptar nuestros pensamientos es permitir nuestra experiencia, lo cual abre espacio para que la energía vital retenida se despliegue y se libere.
Los momentos en los que juzgo siempre me instan a abrir espacio a la compasión en mi interior.
Las necesidades, satisfechas o insatisfechas, desencadenan emociones y pensamientos que, si procedemos con habilidad y cuidado, pueden llevarnos a identificar la bella energía vital que se manifiesta en nuestra conciencia en forma de necesidad, y a conectar con ella.
Las causas del sufrimiento
Es muy fácil quedarse atrapado en una especie de vórtice de desconexión, una espiral de sufrimiento. Mi sufrimiento no lo causa lo que observo, veo o escucho. Mi sufrimiento lo causa mi respuesta interior a cualquier estímulo. Y lo que hago después con ella. Hay dos capas de reactividad. Una es la que llamamos nuestros juicios, nuestros miedos, nuestra historia, pero la capa más sutil es la resistencia que tenemos a nuestros propios pensamientos y sentimientos reactivos.
Autoconsciencia
La autocompasión tiene una cualidad espaciosa. Ser simplemente conscientes conlleva un permitir, de modo que, si sentimos dolor o temor y podemos abrirnos al espacio de nuestra propia presencia, permitimos que esa parte nuestra herida pueda relajarse lo suficiente como para expresarse y ser acogida por nuestra profunda vida interior.
Aceptación
Puede que haya una parte de ti que quiere que cambies de alguna manera, que no está a gusto con cómo eres; pero mi esperanza es que puedas darte cuenta de que puedes aceptar de forma compasiva esa parte en vez de intentar cambiarla. Esa parte de ti no es más que un anhelo, el deseo de ser simplemente lo que eres, de ser amado por ser quien eres sin pensar que tienes que ser o hacer nada.
Ternura
En el corazón de la autocompasión está el anhelo de ternura. Todos deseamos conectar con esta parte nuestra inocente y tierna. Lo que afrontamos en el mundo, la mayor parte del tiempo, es algo diferente de la ternura y la inocencia. Hay algo que es rígido y no está vivo, o no satisface nuestras necesidades. No es la cualidad que tanto anhelamos en nuestro corazón.
Aceptación incondicional
Paradójicamente, cuando de verdad sentimos que nos aceptan y nos aman por quienes somos, la sanación y el crecimiento surgen de manera natural. Esto no ocurre porque hayamos intentado sanar y crecer, sino porque la autoaceptación incondicional permite que emerja un flujo natural de esta energía viva, de nuestra esencia.
Cuando somos capaces de descansar y habitar en la belleza y la calidez de la aceptación y la confianza incondicionales, no buscamos algo en el exterior para mejorar nuestro bienestar interno. Sólo actuamos para dar y para crear lugares de encuentro en nuestras interacciones. En mis propios momentos de desconexión me doy cuenta de lo presentes que están las reacciones y formas de pensar que alienan de la vida, de lo generalizados y automáticos que son esos pensamientos. Cada momento de desconexión es una llamada a la aceptación.
El espacio compasivo libera el sufrimiento
Cuando simplemente estamos con el bloqueo sin intentar resolverlo, esto en sí mismo crea espaciosidad*. El nudo de nuestra experiencia que intentamos superar quiere espacio, más que cualquier otra cosa. Quiere ser, quiere abrirse y quiere fluir. No quiere ser manipulado, superado ni resuelto. Ni siquiera quiere recibir “empatía” si es con el objetivo de que se transforme en algo diferente. Cuando el nudo de nuestro sufrimiento interno está en presencia de ese espacio de compasión, la valiosa vida que lo habita se libera de la atadura de la opresión.

EL LENGUAJE DEL CUERPO
Cuando no estoy en el flujo de la vida mi cuerpo me lo dice. Tengo sensaciones físicas y emociones de contracción. Pierdo la sensibilidad y la conciencia, o entro en algún estado opresivo de ansiedad, miedo o rabia. Puedo tomármelo como una señal importante para llevar mi consciencia a la práctica de la autocompasión.
Presente en el momento
Es mi cuerpo el que me ayuda a estar presente. Si intento estar presente desde una idea es mucho más difícil. Realmente mi cuerpo es un buen indicador que me dice, casi de manera inmediata, si hay algo de contención, reactividad, contracción, tensión o nudos. Estos son casi siempre indicadores de que no estoy tan plenamente consciente y conectado a mi corazón como podría.
Mi intención es estar siempre presente en la energía de mi cuerpo: mi respiración y mis sensaciones. Sólo puedo respirar en el momento presente. Puedo pensar sobre el futuro y el pasado, pero no puedo respirar en el futuro o en el pasado.
Ir más despacio para estar presente
Uno de los elementos más importantes para estar presente es ir más despacio. La corriente de vida fluye a través del cuerpo. Cuando las personas estamos relajadas bajamos la velocidad de manera natural y cuando estamos tensas, estresadas y contraídas hay una tendencia a hablar y actuar muy rápido.
Es tan fácil seguir la tendencia automática o habitual de moverse a gran velocidad... Quiero recordar esto para conectar conmigo mismo y con otras personas: puedo conectar mucho mejor si voy más despacio y me acuerdo de respirar en el momento presente de la vida, ya sea la vida que hay en mi interior o la que se da en una interacción.
El cuerpo para sentir la presencia del otro
El cuerpo es donde sentimos la presencia del otro. Sentimos físicamente la energía del amor a través de nuestro cuerpo. Lo que nos sirve es una confianza profunda e intuitiva, una entrega a nuestra propia experiencia y a nuestra intención de estar presentes con la otra persona arraigando nuestra presencia en el cuerpo y en el corazón.
Compasión
La compasión es una conciencia viva y no simplemente una idea. Es una experiencia que se vive en y a través del cuerpo, el corazón del cuerpo.
La cualidad de la compasión y la realidad viva de la compasión no es solo algo que siento. No es solo la calidez y el cariño que siento por alguien. No es solo ver a una persona afligida con sus necesidades y actuar para darle apoyo. Es un estado previo. Es una realidad previa. Es una cualidad, una conciencia que está viva y presente, de la cual emergen las acciones y expresiones compasivas.
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