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RAQUEL SUSANA SANDRONE

Pensando como supervisor en la Virtualidad
Aportes desde el 2020


Sandrone, Raquel Susana

Pensando como supervisor en la virtualidad : aportes desde el 2020 / Raquel Susana Sandrone. - 2a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2021. .

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN ISBN 978-987-87-2311-2

1. Estrategias de la Investigación. I. Título.

CDD 370.7

EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA

www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com

Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723

Impreso en Argentina – Printed in Argentina

Conocer al ser humano es,

ante todo, ubicarlo en el universo, no aislarlo.

Edgar Morin

… sin embargo,

buscar arrojar luz en todas las cosas:

un “principio regulador” fundamental

de toda actividad intelectual, educativa y política.

Buscando arrojar luz sin pretender nunca

haberlo logrado por completo.

Philippe Meirieu

Tabla de Contenido

1  Agradecimientos

2  Puntos de partida

3  Primer momento La cuarta revolución industrial y la pandemia

4  Segundo momento La calidad educativa en el contexto actual

5  Tercer momento El aislamiento obligatorio como oportunidad de innovar en la zona escolar

6  Cuarto momento Un Plan de Mejora Zonal pensado desde la virtualidad

7  Quinto momento: Herramientas para el cambio, en la Supervisión Escolar

8  Sexto momento Pensar y reinventarnos, más allá de la pandemia

9  Referencias bibliográficas

Agradecimientos

Es importante reconocer en este libro a quienes son los protagonistas de esta historia, hago referencia de todos los integrantes de la Zona Escolar donde desarrollo mi función de Supervisor: directivos, docentes, no docentes, estudiantes y padres de todas las escuelas que la conforman.

También agradezco de manera muy particular a mis colegas de la Región con los cuales compartimos y disfrutamos a diario la pasión por educar desafiando.

A mi familia: a Doly por su asistencia en los usos de la gramática, a Anelei por sus dibujos, a Xavier y a Constanza por los aportes de diseño, a Magalí y a Marcos por convertirme en abuela y a Jorge en especial, por ser el organizador de mi agenda.

Además, a los compañeros del doctorado, que son el sostén de escucha del entramado de pensamientos que dejo fluir y que me permiten avanzar, página a página, en mi experiencia educativa en tiempos de Covid-19.

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Puntos de partida

Este libro recopila la experiencia que, como Supervisor de Zona Escolar, he podido construir en estos momentos sin precedentes que se atraviesa a nivel mundial: la pandemia de Covid-19 durante el ciclo lectivo 2020. La intención que motiva su escritura es habilitar un espacio de reflexión para poder pensar y reivindicar el valor del cambio y la adaptabilidad como principios indispensables en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, presentes y futuros.

Todos nuestros hábitos, rutinas, costumbres, cotidianeidades han tenido que adaptarse a las circunstancias que la pandemia determina. Un desafío impensable que autoriza la reedificación de la práctica educativa en todo el sistema, desde la distancia y el aislamiento obligatorio al que todos estamos exigidos.

La documentación sistematizada de los encuentros, las entrevistas, los grupos focales, las estrategias utilizadas, los modos de actuar tanto del supervisor como de los docentes y directivos, han permitido una batería de posibilidades que habilitan condiciones de hacer escuela desde esta nueva normalidad que nos convoca. Comunicarlas a través de la escritura amplía los márgenes desde donde fueron diseñadas para convertirse en conocimiento válido para habilitar la mejora de quienes deciden hacerlas suyas. Una perspectiva que amplía la mirada supervisiva de ahora en adelante, a través del uso de las tecnológicas de la información y de la comunicación.

Para quienes desde ámbitos académicos venimos trabajando en prospectiva y desde donde intentamos construir escenarios futuristas sobre la educación, hoy ese diseño es el tiempo real. Todas nuestras miradas sobre la posibilidad de instalar la virtualidad y las tecnologías más sofisticadas como herramientas al servicio de la educación, en estos momentos son constructos que surgen como estrategias que buscan la calidad educativa.

Autores como Bruner, Tremosa, González Páramo, Pérez, entre otros, hablan de que estamos transitando la cuarta revolución industrial. Una situación que nos cambia la forma de comunicarnos, de entender y vivir las relaciones personales y familiares como, además, las sociales y laborales. Lo sentíamos como en un estado de proceso incipiente. Veíamos cómo los procesos simbólicos se convertían en una parte esencial de las fuerzas productivas de la sociedad, denominándola así, sociedad del conocimiento. Situación que se hace más tangible en la aparición de la pandemia como el hecho inesperado que pone al mundo en cuarentena obligatoria, acelerando la incertidumbre y la instalación definitiva de esta nueva revolución industrial.

Cobra aquí especial relevancia la figura del Supervisor Escolar, que se define como el representante del estado en un determinado sector del sistema, como el funcionario público encargado de garantizar a través de su intervención, la materialización de la política pública en las instituciones educativas bajo su jurisdicción. Es entonces el agente estratégico y sistémico, con mirada holística y pensamiento prospectivo, gestor del cambio para la mejora de las condiciones de enseñanza y el aprendizaje. Conocedor de la realidad particular de cada contexto, que trasmite a los niveles más alto en la jerarquía los desafíos que surgen de dichas situaciones y actúa en consecuencia a favor de las trayectorias escolares de todos los estudiantes. Un eslabón en el sistema educativo cuyas decisiones son las que transforman a este tiempo y lo convierten en una amenaza o en una oportunidad.

Díaz Barriga (2020) simplifica en estas palabras la condición de amenaza: “La sensación que en este momento tenemos, estudiantes y docentes, es que hemos perdido la escuela, perdimos las aulas” (p.19)

Pero hay otra condición y es la de oportunidad. Oportunidad para ver el mundo desde otro lugar (Tonucci, 2020) y ensayar otras formas de hacer escuela (Ziegler, 2020).

Es desde esta última condición que nos permitimos avanzar como Zona Escolar, con esta investigación que tiene un carácter social, donde el investigador (Supervisor actual de la zona escolar analizada) es objeto y producto del problema que se investiga: la función supervisiva en tiempo de aislamiento social, implicando así una forma de autoconocimiento de la realidad investigada. Esta característica es la que permite la escritura del libro en primera persona tanto del singular como del plural, con la finalidad de que el lector pueda comprender que no es una respuesta acabada sino una experiencia que se comparte como oportunidad para innovar las prácticas supervisivas.

Fueron la lectura de muchos artículos que reflexionan sobre el contexto actual y además varias conferencias que se difundieron pública y gratuitamente en todo el mundo, las que fundamentaron y justificaron las afirmaciones y decisiones que aquí se describen. Todas ellas responden a los interrogantes que surgen el día uno de la pandemia: ¿Cómo acompañar, asesorar, vigilar y evaluar las escuelas de la jurisdicción en este nuevo formato virtual y a distancia, que impone el aislamiento social obligatorio? ¿Cómo sostener y avanzar en calidad educativa con una escuela en casa? ¿Cómo habilitar la voz de todos los integrantes de la zona escolar desde la no presencialidad? ¿Cómo ser justos ante una desigualdad que se acrecienta desde las posibilidades sociales y económicas del contexto de procedencia? ¿Cómo continuar proclamando a la escuela como la organización que se preocupa y ocupa de cada uno de sus estudiantes, aún con distanciamiento social?

Se presentan estas reflexiones y propuestas como una invitación a la acción y se organizan en momentos –situaciones puestas de manifiesto en un orden– que pretenden precisamente dejar al descubierto el pensamiento del investigador/actor.

Las contradicciones que surgen, como desorden lógico en este tiempo de pandemia que afectó al orden de la normalidad, se convierten en recursos de escritura.

En el primer momento, se describe el contexto en el que sucede la experiencia. Es llamado “La cuarta revolución industrial y la pandemia”. Para dar sustento a este espacio se utiliza como metodología a la investigación documental de los antecedentes teóricos que circulan en la literatura académica del momento. Existe un abanico muy significativo de artículos novedosos, dado que una de las características del momento es la necesidad de reinventarnos, por lo que la mayoría de los autores académicos están produciendo textos que resultan relevantes.

En el segundo momento, al que se denomina “La calidad educativa en el contexto actual” se intenta una definición del concepto de la calidad educativa lo más acertada posible para la situación de pandemia que nos convoca en la actualidad. Siendo la voz de Aguerrondo el discurso habilitado.

El tercer momento, y como ya lo anticipamos en los párrafos que anteceden, se verá al aislamiento como una oportunidad para innovar, para reinventar lo que hacemos en las distintas instituciones educativas, entendiendo a la supervisión como una de ellas. La experiencia narrada por varios expositores en congresos y jornadas, permite evaluar los resultados y la creatividad del momento. Es por lo que se denomina “El aislamiento obligatorio como oportunidad de innovar”.

Un cuarto momento llamado “Un Plan de Mejora Zonal pensado desde la virtualidad”, una planificación que muestra la reestructuración y rediseño del Supervisor en esta nueva normalidad.

El quinto momento es donde se plasman algunas prácticas de gestión significativas implementadas, describiéndolas y evidenciándolas en la medida de las posibilidades. Se denomina “Herramientas para el cambio desde la Supervisión Escolar” e intenta ser un espacio para compartir, con el objetivo de complementar la perspectiva personal del lector.

Y, por último, un sexto momento que caratulamos “Pensar y reinventarnos más allá de la pandemia”, en el que se intentan algunas ideas de cierre que resulten a la vez, la puerta de avances para pensar prospectivamente la supervisión, la educación y las instituciones educativas. Pensar al Supervisor de Zona Escolar desde el paradigma de la complejidad y disponer de múltiples perspectivas que lo atraviesen para poder abarcar la totalidad, no como suma de partes sino como partes de un todo que se entremezclan para complementarse y ser más. Generar un discurso más complejo, contado desde los sentidos que cada actor le otorga a la situación, permitiendo la habilitación y el involucramiento de las voces de todos, desde la toma de decisiones colectivas.

La urgencia implica el proyectar la práctica de supervisión con sentido innovador porque el mundo va a ser otro cuando esta situación termine, una nueva normalidad se instalará. Y los modos, las dimensiones y las categorías con que pensábamos nuestros mundos trasmutarán convocándonos a hacerlo con ellos.

Primer momento

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La cuarta revolución industrial y la pandemia

• La cuarta revolución industrial como avance universal y el retroceso personal de quienes quedan al margen.

• La pandemia como incertidumbre mundial que amenaza y como oportunidad de inclusión a la cuarta revolución industrial.

• Las oportunidades de la educación desde las amenazas de la pandemia y las posibilidades que ofrece la cuarta revolución industrial.

La cuarta revolución industrial como avance universal y el retroceso personal de quienes quedan al margen

En la actualidad, la digitalización del mundo industrial ocupa un importante lugar en la sociedad civil, forma parte de nuestra cotidianeidad. La mundialización y la revolución informática se presentan como cambios radicales que determinan una nueva perspectiva de la vida, del mundo, de las formas de actuar en él. Los grandes políticos y empresarios identifican a la cuarta revolución industrial como “la oportunidad para el cambio de modelo de crecimiento económico global”, la llave para que la era digital suceda. (Pérez, 2016. p.14)

Laura Tremosa, en la revista “Automática e Instrumentación” (2015), publica un interesante artículo en el que da cuenta que un gabinete de estudios norteamericano afirma que esta revolución comienza con tres acontecimientos relacionados con desarrollos informáticos que tuvieron lugar en el presente siglo. El primero tiene que ver con la entrada en bolsa de la especialista en CRM (gestor de relaciones con el cliente) y Cloud Computing Salesforce (la nube) que vino a validar el software como servicio, el segundo es el lanzamiento de Amazon Web Services y el tercero, el iPhone de Apple, el cual transforma al teléfono convirtiéndolo en una plataforma de aplicaciones y servicios.

El Big Data, la hiper personalización y la hiper segmentación, los robots colaboradores, las redes eléctricas inteligentes, la tecnología 5G, los servicios predictivos de Google, los nuevos plásticos sostenibles, la robótica móvil, la visión artificial, los algoritmos de aprendizaje que permiten a las máquinas que aprendan automáticamente a partir de los datos con la finalidad de anticiparse a las necesidades de los usuarios, la microfabricación representada por el movimiento Maker popularizado a través de las impresoras 3D, la economía directa movidas por las plataformas de financiación colectiva como Kickstarter, la ciberseguridad, el Single Pair Ethernet -reduce el cableado de datos a un único par de hilos- como megatendencia en la transmisión de datos, las criptomonedas, la híperconectividad y los sistemas ciberfísicos (el internet de los aparatos), la ingeniería genética, las nanotecnologías, las neurotecnologías, las ciudades inteligentes y los robots conversacionales son algunos de los desarrollos que hacen que nuestras certezas se desvanezcan frente a la manera en que fluyen los conocimientos científicos y tecnológicos.

Todos estos avances repercuten en cómo somos y en cómo nos relacionamos, aún en el lugar más remoto de nuestro planeta. El mercado del empleo, las condiciones de trabajo y la desigualdad en los ingresos alteran la seguridad geopolítica y los referentes éticos, tal como sucediera en las revoluciones industriales anteriores. Las diferencias que encontramos con respecto a las tres anteriores se centran en: la velocidad, el alcance y el impacto en los sistemas.

Durante el 2020, en el Foro Económico Mundial de Davos, se presentan protocolos de gobernanza creados para acelerar el impacto en la cuarta revolución industrial. Es así que, la gobernanza de la tecnología a nivel mundial se ha convertido en una exigencia global por la necesidad de generar nuevas normas y acuerdos a fin de evitar riesgos. Riesgos que podrían abarcar desde la pérdida del poder por parte del hombre a favor de la inteligencia artificial, hasta la posibilidad de crear una desigualdad masiva entre una clase tecnológicamente poderosa y otra –la gran mayoría– totalmente marginal.

La adaptabilidad, la inmediatez y la flexibilidad con que respondamos a lo nuevo, es la garantía de poder convivir y ser parte de esta revolución que no pide permisos, que ya está entre nosotros, avanzando a pasos agigantados. El desafío es el de aprovechar toda posibilidad de bienestar y prosperidad que nos ofrecen las tecnologías, para lo cual es necesario un cambio de percepción sobre ellas. Basta con preguntarnos: ¿cuántas funciones usas del Smart que está en la sala?; ¿cuántas funciones usas del celular que te acompaña?; ¿programas tu microondas para que se active automáticamente? Estas y muchas otras situaciones dan cuenta que no estamos valiéndonos de todas las posibilidades que nos ofrecen las tecnologías en nuestra realidad.

Esta nueva era tecnológica nos exige un rediseño profundo de las políticas de la educación y de las normas morales y civiles para que sean verdaderamente garantes de la igualdad de oportunidades y la inclusión social. Es el resguardo para que la tecnología pueda ser una oportunidad para todos y no un medio más de segmentación y marginación.

De acuerdo con Brunner (2000), transitamos la cuarta Revolución Educacional, lo que nos exige innovar los sistemas y producir cambios profundos en las estructuras organizacionales. Esta Revolución Educacional está íntimamente relacionada en la cuarta revolución industrial, una es causa y consecuencia de la otra, son partes de un sistema complejo, nuestra sociedad.

Vemos que uno de los retos más grandes es introducir esta cuarta revolución industrial a la educación. Tomando en consideración que Pedroza Flores (2018) plantea en una investigación desde la mirada universitaria, al referirse a la innovación en la educación dice: “…reinvención se habla tanto de la capacidad de desarrollo científico como de la habilidad para la innovación tecnológica.” (p.173). En consecuencia, es necesario un cambio paradigmático en la formación a fin de generar nuevas capacidades que permitan interactuar con la tecnología. La complementariedad entre la inteligencia humana y la inteligencia artificial nos redirecciona a un cambio de currículum donde todo se relaciona con todo y cada parte es independiente del todo, que adquiere sentido una vez que fluyen entre sí. Una red global de interacciones que forman estaciones de conocimiento y con el fluir de los aprendizajes interconectados abren paso a nuevos saberes y tecnologías. Se convierte así en un organismo autorregulado de aprendizajes para construir profesiones flexibles, un nodo abierto donde fluye el conocimiento y un espacio de intercambios entre nodos sobre la temática que se quiera formar, abarcando de esta manera los principios y teorías de los sistemas complejos.

Esta perspectiva de la educación permite reconstruirnos constantemente según las necesidades que se nos presenten. La conectividad abierta y gratuita a nivel mundial habilita la red para que este nuevo modelo educativo esté al alcance de todos. Es necesario entonces educar para el logro de la complementariedad de ideas que permiten una mirada más holística de la realidad, una meta viable pero demasiado sesgada por el ego, la competitividad y las luchas de poder. Es necesario algo que nos iguale universalmente.

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0+
Release date on Litres:
26 September 2024
Volume:
94 p. 7 illustrations
ISBN:
9789878723112
Copyright Holder::
Bookwire
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