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Documentos sobre la historia del Movimiento de Schoenstatt

Edición de estudio 1

Informes de las Visitaciones Episcopal y Apostólica 1949 – 1953

Editados por Eduardo Aguirre

Documentos sobre la historia

del Movimiento de Schoenstatt

Edición de estudio 1

Informes de las Visitaciones

Episcopal y Apostólica 1949 - 1953

© 2006 by Patris Verlag GmbH,

Vallendar-Schönstatt

Título original:

Dokumente zur Geschichte

der Schönstatt-Bewegung

Studienausgabe 1

Berichte der Bischöflichen

und Apostolischen Visitationen

1949 bis 1953

Traducción: Sergio Acosta

Editados por Eduardo Aguirre

©Editorial Nueva Patris SpA

Vicente Valdés 644, La Florida

Teléfonos:

(+562) 2328 2777

(+569) 4073 5476

Santiago - Chile

E-mail: gerencia@patris.cl

www.patris.cl

ISBN: 978-956-246-957-9

ISBN digital: 978-956-246-958-6

Diagramación digital: ebooks Patagonia

www.ebookspatagonia.com

info@ebookspatagonia.com

Abril, 2022

Chile



Índice

Introducción

Cronología de las visitaciones en Schoenstatt

Observaciones para el manejo de los textos

Primera parte Sobre la situación inicial antes de las visitaciones

1.Recomendación de parte del Arzobispo Bornewasser, Tréveris, 20 de enero de 1947

2.Declaración de parte del Obispo auxiliar, Mons. Stein, Tréveris, 20 de enero de 1947

Segunda parte Sobre la visitación episcopal o canónica llevada a cabo por Mons. Stein

3.Informe privado de Mons. Stein sobre la visitación canónica (25.03.1949) - “Relatio maior” en el archivo del Santo Oficio

4.Informe oficial de Mons. Stein sobre la visitación canónica del 19 al 28 de febrero de 1949 (el informe enviado el 27.04.1949 al P. Kentenich)

5.Pro memoria del 18 de abril de 1950, presentada a la Congregación para los Religiosos por Mons. Stein

6.Pro memoria del 6 de noviembre de 1950, presentada a la Congregación para los Religiosos por Mons. Stein

7.Carta del Arzobispo Bornewasser a la Congregación para los Religiosos (02.03.1951)

Tercera parte Sobre la visitación apostólica llevada a cabo por el P. Tromp

8.Protocolo del P. Tromp sobre conversaciones con el P. Kentenich del 24 al 27 de abril de 1951

9.Primer informe del P. Tromp, julio de 1951

PRIMERA PARTE La Obra de Schoenstatt

SEGUNDA PARTE Las Hermanas de María y sus dos visitaciones

TERCERA PARTE Faltas que corregir

CUARTA PARTE La cuestión de Schoenstatt en una perspectiva amplia

CONCLUSIONES PRÁCTICAS

Índice DE CONTENIDOS

10.Segundo informe del P. Tromp, septiembre de 1951

11.Carta del Santo Oficio al P. Gral. Turowski SAC del 31 de julio 1951

12.Decreto del Santo Oficio del 7 de noviembre 1951, firmado por el P. Kentenich el 28 de noviembre en el Santo Oficio

13.Aclaración del P. Agustín Bea al P. Kentenich del 28 de noviembre 1951

14.Tercer informe del P. Tromp, julio de 1952

15.Cuarto informe del P. Tromp, 26 de abril de 1953


Introducción

En la serie “Documentos sobre la historia del Movimiento de Schoenstatt” se publican documentos, decretos, y también cartas y comunicaciones, que revisten especial importancia para la historia del Movimiento y ejercieron una influencia fundamental en su desarrollo.

En parte se trata de documentos que, por reglamento interno y debido a los embargos habituales de los archivos, no eran accesibles al público y sólo recientemente se ha podido acceder a ellos. Entre esos documentos se hallan los informes de la visitación apostólica que se exponen en este tomo.

Los documentos se publican a modo de edición de estudio. Eso significa que en su edición se renuncia en principio a una clasificación y comentario históricos que habrán de ser hechos en el futuro. Se agrega una serie de introducciones que ofrecen indicaciones generales para el examen de los textos. En casos particulares se insertan notas de pie de página para una mejor comprensión.

Esto significa asimismo que los textos y sus introducciones no pretenden arrojar resultados definitivos o conclusivos, sino que se correspondan con el estado de la investigación de los textos al momento de su respectiva publicación.

Sobre la interpretación de los documentos

Como es el caso de la interpretación de todo documento histórico, también aquí hay que distinguir distintos niveles de comprensión e interpretación.

En un primer nivel, en el que sólo se considera el efecto del texto tomado en sí mismo, es necesario mantener una actitud de reserva en relación con interpretaciones y juicios. Y ello debido a que el lector está demasiado sujeto a sus propios conocimientos y asociaciones personales. La presente edición de estudio de los informes de la visitación habrá de contentarse ante todo con este nivel.

En un segundo nivel, el del examen contextual, se tratará de relacionar un texto con otros documentos, cartas y comunicaciones vinculados al texto a revisar. Para la edición de los informes de la visitación eso significa lo siguiente: una interpretación objetiva de dichos informes recién será posible cuando en las siguientes ediciones de estudio se acceda a documentos del contexto en el que se ubican los informes. Para ello naturalmente es necesario un exhaustivo trabajo de archivo que ya se está desplegando intensamente. Por eso se pide a los lectores que tengan paciencia hasta que esa labor esté suficientemente avanzada como para realizar otras ediciones de estudio.

En un tercer nivel de examen de textos históricos, que en el caso de la visitación tienen 70 años de antigüedad, es necesario distinguir claramente entre la comprensión de un asunto contextualizada en el tiempo de la redacción del documento, y la comprensión actual de dicho asunto. Por ejemplo, hoy sabemos cómo fueron o no fueron alcanzados los objetivos de la visitación. Si al final del cuarto informe de la visitación apostólica se excluye “para siempre” todo contacto de las Hermanas con el P. Kentenich, o que al P. Kentenich “no se le reconoce ni el más mínimo lugar en la dirección de la Obra de Schoenstatt”, hoy sabemos muchas cosas sobre la historia efectiva de los textos y sabemos que a más tardar desde 1965, con el regreso del P. Kentenich a Schoenstatt, esas exigencias pasaron a ser obsoletas.

Más allá de esa clara distinción entre conocimiento de los hechos en la época de la redacción de los informes y conocimiento de esos hechos en la actualidad, se hace necesaria una distinción más: al leer los textos no se pueden evitar reacciones personales del lector, e incluso, en ciertos pasajes, una resistencia cognitiva o emocional. En el caso de los informes de la visitación expuestos aquí, pueden manifestarse resistencia, malestar o también íntima protesta. La resistencia interior puede asimismo generarse al observar la concepción de Iglesia y de ministerio de entonces y la idea que se tenía de dirección, de abuso de autoridad y de otros temas. Una interpretación objetiva puede dificultarse cuando el lector toma partido por una de las partes en pugna.


Sobre esta edición de estudio

La visitación episcopal

La visitación episcopal o canónica fue llevada a cabo por el Obispo auxiliar de Tréveris, Mons. Bernhard Stein –posteriormente Ordinario de la diócesis de Tréveris–, del 19 al 26 de febrero de 1949. El informe de dicha visitación fue redactado en dos versiones. Ambas se hallan en el archivo de la actual Congregación para la Doctrina de la Fe, llamada antaño “Santo Oficio”. Una versión más breve exponía el informe oficial que le fuera enviado al P. Kentenich el 27 de abril de 1949; mientras que una versión más extensa fue redactada a modo de informe privado del Visitador. Además Mons. Stein redactó dos memorias (“Promemorias”) que elevó a la Congregación para los Religiosos, con fecha 18 de abril y 6 de noviembre de 1950 respectivamente.

Los informes de la visitación episcopal fueron compuestos en idioma alemán y son accesibles desde hace tiempo. En cambio ambas memorias están en latín, pero desde hace tiempo se dispone de una traducción alemana.

La visitación apostólica

Por decreto del 15 de marzo de 1951, el P. Sebastián Tromp SJ fue encargado oficialmente de realizar la visitación apostólica de Schoenstatt, que duró desde 1951 a 1953. El P. Tromp redactó cuatro informes sobre la visitación realizada. Hasta 2020 el acceso a estos textos estuvo vedado en los archivos del Santo Oficio, actual Congregación para la Doctrina de la Fe, en Roma. Al postulador del proceso de beatificación del P. Kentenich se le permitió el acceso desde septiembre de 2020. En acuerdo con la administración del archivo, ahora estos textos pueden publicarse.

Los originales de estos cuatro informes fueron redactados en latín. En este tomo se ofrece una primera traducción al idioma castellano. Para que esta edición de estudio no sea demasiado voluminosa, se renuncia a una comparación de los textos latino y alemán. Para estudios especializados pueden examinarse los textos latinos en el Archivio della Congregazione per la Dottrina della Fede, el archivo de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En todos los textos se coloca el número de archivo. A fin de que el texto castellano pueda ser comparado mejor con el original, se agregan a lo largo del texto los números de las páginas de los ejemplares de archivo.

Junto con los cuatro informes se publica además el protocolo del Visitador sobre conversaciones con el P. Kentenich, llevadas a cabo del 24 al 27 de abril de 1951. El texto, que aquí se presenta en castellano, fue redactado a mano y en latín por el P. Tromp.

Quiero agradecer aquí a quienes se ocuparon de las traducciones del latín al alemán: la Hna. M. Lioba Ruprecht y la Hna. Dra. M. Lisianne, el Sr. Director de Estudios Matthias Bausenhart (Filólogo), el P. Dr. Hans-Werner Unkel ISch y el Prof. Dr. Manfred Gerwing. Asimismo agradezco a Sergio Acosta por las traducciones desde el latín y el alemán al castellano de la presente edición.

Los textos de este tomo – Datos de archivo

Sobre la situación inicial antes de las visitaciones:

1.Recomendación de parte del Arzobispo Bornewasser, Tréveris, 20 de enero de 1947. (DEV.V.1950_4_01.085_r-v)1

2.Declaración de parte del Obispo auxiliar, Mons. Stein, Tréveris, 20 de enero de 1947. (DEV.V.1950_4_01.088_r)

Sobre la visitación episcopal o canónica llevada a cabo por Mons. Stein:

3.Informe privado sobre la visitación canónica (25.03.1949); “Relatio maior” en el archivo del Santo Oficio

(DEV.V.1950_04_02.0105_r-130_r) I

4.Informe oficial sobre la visitación canónica del 19 al 28 de febrero de 1949; enviado el 27.04.1949 al P. Kentenich. (DEV.V.1950_04_01.0007_r-15_r)

5.Promemoria del 18 de abril de 1950 presentada a la Congregación para los Religiosos (DEV.V.1950_04_01.0002_r-3_r)

6.Promemoria del 6 de noviembre de 1950 presentada a la Congregación para los Religiosos (DEV.V.1950.04.01.0027_r-29_r)

7.Carta del Arzobispo Bornewasser a la Congregación para los Religiosos (02.03.1951) (DEV.V.1950_4_03.681_r)

Sobre la visitación apostólica realizada por el P. Tromp:

8.Protocolo del P. Tromp sobre conversaciones con el P. Kentenich del 24 al 27 de abril de 1951

9.Primer informe del P. Tromp, julio de 1951

10. Segundo informe del P. Tromp, septiembre de 1951

11.Carta del Santo Oficio al P. Gral. Turowski SAC del 31 de julio 1951

12.Decreto del Santo Oficio del 7 de noviembre 1951, firmado por el P. Kentenich el 28 de noviembre en el Santo Oficio

13.Comunicación del P. Agustín Bea al P. Kentenich del 28 de noviembre 1951

Los informes de las visitaciones están precedidos por una cronología de las visitaciones en Schoenstatt y del entorno temporal hasta el período del exilio del P. Kentenich en Milwaukee. Esta cronología posibilita, por un lado, tener un panorama sobre el transcurso de ambas visitaciones; por otro, ayuda a que los informes de las visitaciones, especialmente destacados, puedan ser contemplados en el contexto de muchas otras declaraciones y decretos que se publican en la serie de los documentos sobre la historia del Movimiento de Schoenstatt.

Hay que señalar especialmente aquí la “Epistola perlonga”, redactada por el P. Kentenich entre ambas visitaciones. El Arzobispo Bornewasser, de Tréveris, le había solicitado una toma de posición en relación con el informe de la visitación llevada a cabo por Mons. Stein.

Indicaciones y preguntas sobre

los presentes informes de las visitaciones

A continuación, se hacen algunas indicaciones sobre temas y problemáticas presentes en los informes de las visitaciones.

•Todos los informes de la visitación episcopal eran conocidos por Tromp antes de la visitación apostólica. Se puede partir del hecho de que esos textos influyeron sobre la visitación apostólica.

•Hay que tomar en consideración dos posibilidades de interrelación entre ambas visitaciones: por un lado, mediante reiteración de interrogatorios y con la adición de nuevas preguntas, la visitación apostólica podría haber procurado confirmar y consolidar los resultados de la visitación episcopal. O bien, por otro lado, si el P. Tromp, a pesar de sus conocimientos previos, hubiera realizado sus investigaciones de manera totalmente independiente en lo que hace a contenidos y forma, entonces los resultados iguales o similares habrían sido tanto más sorprendentes.

•A fin de aclarar la cuestión pendiente de los contenidos, es necesario un análisis de las principales declaraciones y de los conocimientos de ambas visitaciones, así como un detallado análisis fraseológico.

•Al leer los textos llaman la atención campos temáticos continuos así como incoherencias de las cuales habrán de mencionarse algunas. Se lo hará en el marco de la provisionalidad de una edición de estudio. Queda pendiente una investigación detallada y contextualizada.

•Un tema permanente es la ratificación de la ortodoxia del Movimiento de Schoenstatt y de su fundador. En este sentido ya en la primera página del informe del Obispo auxiliar Stein se declara: “El ‘problema Schoenstatt’ no es tanto de índole dogmático-doctrinaria, cuanto más bien pedagógico- práctica. Su ideario teológico es ortodoxo y eclesial en cuanto a su contenido. También los principios que están en la base del sistema educativo de Schoenstatt son, en lo esencial, buenos, y por ende inobjetables. No obstante, en razón de los resultados de la visitación canónica hay que advertir sobre la existencia de ciertos peligros, deslices y desarrollos anómalos, que pueden derivar de la aplicación práctica de principios dogmáticos y pedagógico-pastorales en sí mismos intachables”. Esta observación se reitera, formulada de diferentes maneras, en todos los informes siguientes, incluyendo el de la visitación apostólica.

•Los puntos de debate decisivos se refieren pues a la aplicación de la teoría en la vida práctica. Las críticas apuntan a determinadas formas de la vida espiritual, a costumbres y rituales, a una “terminología inusual, irritante y conducente a error”, a elementos de la praxis penitencial y al acervo de oraciones y cantos del Movimiento. En el foco está una y otra vez el lugar que ocupa el fundador en su Obra, lugar que se pone de manifiesto especialmente en la comunidad de las Hermanas de María.

•Especialmente en los informes de la visitación apostólica se advierte con claridad que las fundamentaciones de los principios y su aplicación práctica por el P. Kentenich no sólo son de índole teológica, sino también psicológica. Según el parecer del Visitador, debe revisarse el efecto psicológico de la organización de la dirección, de las costumbres y de los rituales. En el transcurso de las confrontaciones se juzga de manera cada vez más negativa esa visión del P. Kentenich, tachándosela también de “infectada” por la psicología profunda y el psicoanálisis freudiano. El P. Tromp rechaza enérgicamente dicha visión.

•Notorias son las incoherencias de contenido a la hora de evaluar a las personas. Por ejemplo, los Visitadores acentúan una y otra vez que el P. Kentenich lleva una vida moral y eclesialmente intachable, y que sus logros en el campo de la pastoral y la organización son relevantes y admirables. Por otro lado, los juicios del P. Tromp sobre el P. Kentenich son aniquiladores. Varias veces califica de peligrosos determinados procesos en el Movimiento y especialmente entre las Hermanas, pero no ve ese peligro en el P. Kentenich. Inversamente, el P. Tromp, en la presentación que hace de la Hna. Anna, primera Superiora General de las Hermanas de María, sentencia que ella llevaría una doble vida y no sería apta para dirigir la comunidad. Pero, por otra parte, ella es para él una importante fuente de información y asesoramiento.

•En la sucesión de los informes, y especialmente en el caso del P. Tromp, la valoración de la figura del P. Kentenich va adquiriendo un tono cada vez más crítico. Mientras los primeros informes se esfuerzan por una valoración moderada de los hechos, en el cuarto informe su juicio sobre el P. Kentenich llega al punto de afirmar que, luego del confinamiento en el campo de concentración de Dachau, el P. Kentenich ya no habría sido más una persona normal. Se trata de “extremistas” a quienes dentro del Movimiento defienden al P. Kentenich. Se hace necesario un análisis detallado de los textos, por ejemplo, el empleo y desarrollo de determinados conceptos.

•Ambos Visitadores elogian el elevado número de Hermanas de María y su espiritualidad. No obstante, sólo un número muy escaso de Hermanas concita la real atención de los Visitadores. El Obispo auxiliar Stein acentúa expresamente que las declaraciones de unas pocas Hermanas lo habilitan para extraer conclusiones sobre toda la comunidad de las Hermanas. Se debe investigar a fondo el dinamismo de estas vinculaciones y su influencia sobre el transcurso de las visitaciones.

•Desde el punto de vista actual resultan llamativas las declaraciones sobre la “esencia de la mujer”. Se habla con naturalidad sobre la presunta incapacidad de las mujeres para dirigir una comunidad femenina sin auxilio masculino. Además se habla varias veces de una emocionalidad que dificultaría una evaluación cognitiva y adecuada de las situaciones.

•El papel predominante que el P. Tromp adjudica a la Hna. Anna en la evaluación de los hechos se pone de manifiesto en todos sus informes. Para él, ella parece funcionar a modo de testigo principal de la acusación. De ahí que, en camino hacia Schoenstatt, el primer acto de su actividad de Visitador haya sido entrevistar a la Hna. Anna en Suiza. El predominio de esta Hermana en la evaluación de la situación se torna cada vez más claro, también cuando el P. Tromp, a la hora de introducir cambios en las constituciones de las Hermanas, busca personalmente el consejo de la Hna. Anna en Suiza. Es necesario seguir investigando por qué el Visitador se orientaba de esa manera por las declaraciones de la Hna. Anna.

•En todo el texto queda clara la doctrina de que el ministerio de la Iglesia, representado por los Visitadores, es el que siempre define la evaluación correcta de las situaciones y por eso hay que acatarlo absolutamente. Que el P. Kentenich esgrimiese el concepto de carisma, que recién con el Concilio Vaticano II adquiriría relevancia, evidentemente aviva las tensiones. El “sentire cum Ecclesia” exigido por el P. Tromp es entendido como obediencia absoluta al ministerio de la Iglesia. Se traza así una clara imagen de dicho ministerio y, en este caso, el del Visitador como órgano ejecutivo, de modo que las decisiones de este último tienen que ser consideradas como “voluntad de Dios”. Ante la autoridad eclesiástica no debe haber secreto alguno. Frente a esta visión de las cosas, el P. Kentenich invoca su misión recibida de Dios, y señala que debe actuar en consonancia con ella.

•Otro campo de investigación debe ser el entrelazamiento del Movimiento de Schoenstatt con la comunidad palotina, sobre el cual se habla permanentemente, en particular durante la visitación apostólica. El camino hasta la separación dispuesta por Roma en 1964, es un camino arduo, y ha de recorrerse paso a paso sobre la base del material disponible. De todas maneras hay que tener en cuenta que algunos documentos de archivo que permitirían una visión más amplia, por un tiempo previsible no serán aún accesibles al público. También en este punto los resultados de las investigaciones habrán de ser provisorios.

•La cuestión del poder y desempeño del poder se plantea inevitablemente en muchos pasajes del texto. Parece haber un conflicto entre diversos intereses y motivaciones: de parte del P. Kentenich, de algunas personas y comunidades particulares del Movimiento de Schoenstatt, especialmente de las Hermanas de María y de los sacerdotes de Schoenstatt, de los palotinos, del episcopado alemán, de los Visitadores. Así pues se plantean espontáneamente preguntas como: ¿Quién se impone en esta lucha? ¿Quién se arroga tener los mejores y más convincentes argumentos para resolver cada problema? ¿Quién tiene el derecho de prohibir o mandar algo? Investigar estas cuestiones con detalle y con la ayuda de documentos será una labor ardua que insumirá mucho tiempo, no por último en razón del material que recién ahora se ha hecho accesible.

•En muchos pasajes de los informes sobre la visitación apostólica resulta difícil discernir cuáles de las declaraciones deben ser entendidas como hechos comprobables y cuáles otras como conclusiones o especulaciones del Visitador. A menudo se cita declaraciones particulares o fragmentos epistolares, extrayéndose de ellos conclusiones que parecen ser más bien suposiciones y no hechos evidentes. Hará falta un trabajo minucioso de comparación con otros documentos para realizar de manera suficiente ese discernimiento.

•Se debe investigar por separado varios temas particulares, por ejemplo, el “carácter familiar” de las comunidades de Schoenstatt y la “reserva” ligada a ella; algunas formulaciones como Schoenstatt “Iglesia en pequeño” o “creación predilecta de Dios”; vinculación local de las comunidades y exclusividad. Resultan además extrañas otras críticas como, por ejemplo, que el P. Kentenich habría incorporado ideas y métodos del nacionalsocialismo.

•Finalmente una cuestión importante es la de por qué la visitación apostólica fue interrumpida o finalizada de modo tan repentino. Queda reservada a la posterior investigación hallar respuestas fidedignas.

Por la colaboración en la redacción y la confección de esta edición de estudio agradezco especialmente al P. Heinrich Walter ISch, Schoenstatt y Roma; Prof. Dr. Hubertus Brantzen, Maguncia; y al Sr. Heinrich Brehm, Vallendar.

En la solemnidad de la Visitación de María Santísima, 2021, Roma

P. Eduardo Aguirre ISch

Postulador del proceso de beatificación del P. Kentenich

1 DEV.V. – Devotiones variae.

Cronología de las Visitaciones en Schoenstatt

y del Exilio de P. Josef Kentenich en Milwaukee


FechaEventoContenido · Comentario
ANTECEDENTES 1947- 1948
1947
02.02 Pio XII: Publicación de la x “Provida Mater Ecclesia“Se crea una nueva forma de vida consagrada: los Institutos Seculares
07.02PK viaja a Suiza y desde allí a Roma, el 26.02
14.03Audiencia privada de PK con Papa Pio XII PK promete empeñarse para que los Institutos Seculares sean una bendición para la Iglesia
15.03 - 12.09Primer viaje a Sudamérica: Brasil - 9.5: Uruguay - 29.5: Argentina – 14.6.: Uruguay - 23.6: Chile - 8.8: Argentina - 15.8: Uruguay – 30.8: BrasilConstitución de las provincias de Hermanas de María in Brasil, Argentina/ Uruguay y Chile
13.09 - 30.12Roma – 19.9: Suiza – 11.10: Schoenstatt – 20.10: Suiza – 12.11: Roma – 26.12: Suiza28.12.: Constitución de la Provincia Checa de las Hnas. de María
29.12 - 04.04Viaje a Sudáfrica06.03. Constitución de la Provincia de Hermanas in Sudáfrica
1948
01.02Nihil obstat de la Santa Sede para la Erección canónica de las Hermanas como Inst. secular
04.04 - 04.06Continua 2º viaje a Sudamérica: 7.4.: Brasil – 1.5.: Uruguay – 8.5.: Argentina – 14. 5.: Uruguay - 25.5.: Chile11.4: Consagración del Santuario en Santa María - Brasil 15.04. Carta a P. Tick acerca de la Obra de Familias
20.05Erección Canónica de las Hermanas de María como Instituto Secular en Sch. A través del Arzobispo de Tréveris, Franz R. Bornewasser
04.06 - 06.09PK continua viaje a USAVisita diferentes ciudades y lugares
26.08“Ultimátum” a Sch. de la Conferencia Episcopal alemana (Tréveris lo para aun)
06.09.48 -19.01.50 Continua - 3º Viaje a Sudamérica: 7.9: Chile – 2.10: Argentina – 16.10: Chile – 28.11: Argentina – 13.12: Uruguay – 31.12.: Brasil – 2.2.49: Uruguay – 11.2: Argentina – 18.3: Uruguay – 17.5: Chile – 10.6: Argentina – 26.6: Uruguay – 28.6: Brasil – 26.8: Uruguay – 7.9: Argentina – 15.10. Brasil – 21.10: Uruguay – 27.10: Argentina – 8.11: Chile – 14.11: Argentina – 1.12: Brasil – 16.12: Uruguay – 2.1.50: Brasil – 11.1: Uruguay – 14.1: Argentina – 17.1: Uruguay18 Oct. 48: “Pro-Decretum laudis“ de la Sta. Sede para el Instituto de las Hnas. de María.19-28.02.49: En Schoenstatt: Visitación Canónica por el Obispo Aux. R. Stein20.5.49: Consagración del Santuario de Bellavista31.5.49: Carta del 31 de Mayo; 3. Hito5.6.: PK, Coronación de la MTA en BV
Otoño 1948Visita de Hna. Pallotta y Hna. Eugenie a Tréveris Encuentro con Ob. Aux. Stein
PRIMERA ETAPA: VISITACIÓN CANÓNICA (episcopal) y después...
1949
19. - 28.02Visitación Canónica de Schoenstatt a través del Ob. Aux. Bernhard Stein, Tréveris(Primero: conversaciones con P. Menningen, P. Möhler y P. Köster) Viene con 3 preguntas: > Disciplina arcana > Exigencia de exclusividad y totalidad > Estrecho vínculo personal al PK(20.2: inicio de Visitación con las Hermanas)
27.04 Informe escrito del Ob. Stein sobre la Visitación, enviado a PKcon el pedido de Obispo Bornewasser que tome posiciónSe trata del informe oficial. (Hay tb. un informe privado, más detallado del Ob. Stein, del 25.3.49)
31.05 3er HitoEpistola perlonga, 1. Parte (Las otras 4 partes fueron enviadas hasta el 31.07.1949) PK termina la 1ª parte de la respuesta al informe (EP) y lo deposita en el altar del nuevo Santuario, en Bellavista
1950
20.01 Roma; 22 de enero: PK participa en la beatificación de Vicente Pallotti Encuentro con Pio XII, en un grupo con Palotinos
31.01 PK viaja a Suiza
10. -22.02Reordenamiento de la Dirección de las Hnas. de María durante una jornada de la Dirección en Quarten (Suiza) (considerando tb. la formación de Provincias fuera de Alem.) PK acepta la renuncia de la Hna. M. Anna Pries (1ª Superiora Gral.). Se fija el periodo de gobierno de la Dirección Gral. en 12 años
28.02PK vuelve a Schoenstatt
13. -18.03 y17. -23.04PK visita varios Obispos (12) en AlemaniaEspecialmente frente a la posible fundación de un Instituto Secular de sacerdotes diocesanos
18.04 1ª Pro-memoria (Memorando) de Ob. Stein a Congregación para la Vida religiosaAcusaciones de “comportamiento dictatorial” (por ej., “destitución” de la Hna. Anna) y faltas contra la Iglesia de parte de PK
08.05Declaración y aclaración de Sacerdotes de la Central de Sch. (SAC y sacerdotes diocesanos)“Autoridad y libertad en el Mov. apostólico de Schoenstatt”
31.05Respuesta de PK a la Pro-memoria de Ob. Stein“Comentarios críticos a la Pro-memoria” para la Dirección de los Palotinos
12.06 “Adnotationis“ (en relación a la Pro-memoria) (en Latín)Defensa de PK por parte de la Dirección Gral. de la SAC; aclaraciones y testimonios
06.11 Segunda Pro-memoria de Ob. Steina la Congregación para la Vida religiosaPetición formal de una Visitación Apostólica de Schoenstatt, especialmente a las Hnas. de María. (con afirmaciones más fuertes que en la 1ª Pro-memoria)Principales puntos a los que debería apuntar una Visitación: 1-“Las condiciones, por las que Hna. Anna fue despojada de su cargo de Superiora Gral. 2- La vinculación interna de los miembros, especialmente de las Hnas. de María, con la persona del PK 3- La actitud el PK. ante la Iglesia”
08.12“Acto de séquito” de los Padres Palotinos de Sch. En Alemania
1951
17.01 - 19.044º viaje de PK a Sudamérica: Argentina, 29.1: Chile, 15.3: Argentina, 29.3: Brasil, 13.4: Uruguay y Argentina
02.03 Carta de Arzb. Bornewasser, Tréveris, a la Congregaciónpara la Vida religiosa Petición de una Visitación a Schoenstatt
SEGUNDA ETAPA: VISITACIÓN DEL SANTO OFICIO (1951-1953)
15.03Decreto de nombramiento de P. Sebastián Tromp SJ, como Visitador del Santo OficioPara el Movimiento de Schoenstatt, especialmente para las Hnas. de María
16.03P. Tromp se presenta ante el P. Turowski En Casa Pallotti, Roma
19.031ª Visita de P. Tromp en Quarten, a Hna. Anna
23.03 (Viernes Santo)en Schoenstatt: Inicio de la Visitación Apostólica de la Obra de Schoenstatt a través de P. S. Tromp SJ1ª visita del P. Tromp a Schoenstatt.Visita tb. a los Obispos en Tréveris (21 y 22de Marzo)
06.04Escrito: “Schoenstatt en las luchas del tiempo” PKPara el Visitador
19.04 PK viaja de Sudamérica a Roma
24.04 Encuentro de PK con P. Tromp en RomaOtros encuentros (3), en los siguientes días
03.05 PK es confrontado con la alternativa: Renuncia o deposición“Alex, vas conmigo?” … Respuesta de PK. luego de 3 días: “si me lo mandan, parto inmediatamente; voluntariamente, nunca”
06.05Presentación al Santo Oficio (y a P. Tromp) y carta al Papa, de P. Turowski“Declaración del P. General sobre PK”
07.05 Regreso de PK a Schoenstatt
16.071er. Informe de P. Tromp al S.O. sobre VA(Sólo interno, en latín. No se conoció fuera del S.O.)
31.07Carta del Santo Oficio al Superior General, P. Turowski SAC acerca de medidas contra PK(1ª parte del Decreto del 27.11.51)Al PK se le prohíbe todo contacto y todo tipo de conducción de las Hnas. de María…„...ut olim fecit, ipse in umbra maneat...” (y, como antes, debe permanecer en la sombra…)
08 -12.082ª visita de P. Tromp a Hna. Anna en Quarten Con ella redacta los decretos en relación con Hnas.-PK
10.08Decreto complementario para las Hnas. de María.Lo redacta en Quarten (con Hna. Anna) (Entrega: 14./15.8). Hna. Anna le muestra la carta de Hna. Georgia
13.08 - 09.102ª Visita de P. Tromp a Sch.1os. días en Limburgo. Encuentro con P. Turowski y brevemente con PK. (14.8)
15.08 Carta de PK a la comunidad de las Hnas. de María (04.08 bendición de PK. para el apostolado de D. João Pozzobon)“Uds. esperan una breve aclaración de mi parte (...) Declaramos con la boca y el corazón: Nos inclinamos ante las decisiones de toda legítima autoridad, especialmente frente a la más alta. En todo lo demás nos confiamos a Dios y a la Sma. Virgen. Y continuamos cuidando de nuestra obra de vida, sin amargura...”
01.09P. Tromp anuncia: La VA se amplía a toda la Obra de Sch.
11.092º informe de P. Tromp al S.O. (desde Sch.) Propone nombramiento de “Asistente” para las Hnas.
25.09Decreto de P. TrompP. Kastner SAC, nombrado Director de Sch. alemán
29.09Conferencia de P. Tromp a dirigentes de Sch. y SACSobre las medidas que ha tomado en la VA
30.09 P. Tromp decreta que PK. abandone Schoenstatt después de las 2 jornadas que tiene Jornada pedagógica y Jornada de Octubre(P. Tromp no quería encontrar a PK en Schoenstatt)
04.10P. Tromp se reúne en Colonia con 7 ObisposAcerca de Sch. y de medidas que ha tomado
07.10P. Tromp; 1er. encuentro con Hna. GeorgiaEn Sch., Facultad de Teología
09 - 16.10P. Tromp, de regreso a Roma, visita a Hna. Anna (3ª)El 14.10. copia las cartas de Hna. Georgia
18 -20.10Escrito/Petición de P. Turowski y de la Familia de Sch. al PapaEscriben 7 Direcciones Generales de las Comunidades de Sch.
22.10 PK debe dejar Schoenstatt. Viaja solo en tren a Suiza PK en Suiza: escribe “Claves para entender Schoenstatt”
08.11 Decreto I a la Dirección Gral. de las Hnas. de María P. Tromp nombrado Asistente del Instituto
09.11 Decreto II a la Dirección Gral. de las Hnas. de María Ningún contacto con el PK
10 -19.113ª visita de P. Tromp a SchoenstattComunicados a la Dirección General de las Hnas.
14 y 16.10Decreto III y IV a la Dirección Gral. de las Hnas. de María P. Friedrich SAC, nombrado representante de P. TrompProhibiciones de costumbres, principio paterno y otras determinaciones
23.11 PK viaja desde Suiza a RomaP. Gral. Turowski convoca a PK. Para él escribe PK. “Preguntas sobre Schoenstatt”
27.11 Santo Oficio promulga Decreto en relación con PK. y las Hnas. de María.(Se ratifican las medidas que S.O. había comunicado a P. Turowski el 31.7.51)El Papa había aprobado el decreto el 8.11.51– PK debe ser más respetuoso con Jerarquía – Prohibición de usar ciertas expresiones…– PK no puede tener ningún tipo de contacto con Hnas.– No puede estar en Sch. ni en Vallendar
28.11 PK en el Santo Oficio, en RomaPK. promete obediencia irrestrictaFirma de Decretos con fecha 27.11.51: Reafirmación de las imposiciones y además debe abandonar Sch.; ningún contacto con Hnas. de María (Testigos: Mons. Agustoni y P. Bea, SJ.)
01.12 Decreto Provisorio de P. Tromp PK. debe dejar Europa; nuevo lugar de residencia: casa provincial de la SAC en Milwaukee.P. Kastner es nombrado Delegado general de Sch. en nombre del Superior general (Rector General) SAC.PK es relevado de cualquier cargo en la Fmla. de Sch.
20.12 - 03.01 4ª visita de P. Tromp a SchoenstattDura carta (medidas) contra las Hermanas
20.12Muere el Arzobispo R. Bornewasser de Tréveris Le sucede su Coadjutor, Obispo Matias Wehr
Fines de Dic.Contactos de PK y P. Turowski con P. Bea SJ y entrega de “Claves para entender Sch.“
1952
03.014ª visita de P. Tromp a Hna. Anna em QuartenLe muestra las cartas escritas en Sch.
Inicio del tiempo del exilio de PK (1952-1965)
04.01Visita al Santuario de Pompeya (desde Nápoles a causa de la visa para EE.UU.)
12 -16.01En Suizasu Visa para EE.UU aún no está disponible
De enero a junio 1952, el PK viaja entre Brasil, Argentina y Chile, hasta que recibe la visa para USA y puede volar de Chile a Milwaukee
17.01 PK vuela desde Zúrich a SudaméricaEn América Latina hasta recibir la visa
20.01 Consagración del Santuario en Florencio Varela/ Argentina (hasta 12.02. en Argentina)PK dice la predica, pero no puede hablar con las Hermanas
14.02 -10.03en Brasil 10ª y última visita a Brasil
16.02 -05.03Terciado para los Palotinos en Brasil (24.02. Encuentro con J. Pozzobon en Sta. María)Padres de Argentina y Chile participan tb. en el Terciado (63 conferencias)
14 -23.03En Argentina
23.03 -04.04Estadía en Chile Toma de hábito de 3 novicios Palotinos
04 -20.045ª visita de P. Tromp a SchoenstattDestitución de la Hna. M. Edelgart
04.04 - 03.05 En ArgentinaToma de hábito de novicios Palotinos en B. Aires
03.05 -20.06 En Chile (9ª visita)(En este tiempo, intenso intercambio de cartas con P. Turowski, etc.) Desde Chile vuela a EE.UU.Comienzo de “Josef-Brief” - 31.5. pone la 1ª parte sobre el altar del Santuarios, durante la noche. Por 1ª vez se celebra el 31 de mayo.
21.06Llegada al lugar del exilio: Milwaukee, WisconsinDomicilio en casa provincial “Mater Dei” - Palotinos
21.07 -08.08EE.UU. - Terciado para Palotinos in Milwaukee
23.073º informe de P. Tromp acerca de la VA(interno, sólo para el S.O.)
09.08 Decreto para PK (en el mismo Decreto, prohibiciones para P. Menningen, P. B. Schneider y P. Winzinger)Ninguna interferencia en la Visitación apostólica; no ocuparse de cuestiones de Sch.; no abandonar Milwaukee (Wisconsin)
25.08 Carta de PK a P. TurowskiPK aclara sus principios sobre la obediencia
18.09 “Decreto de dispensa”(antes: “Aclaración”, que debían firmar las Hnas.) P. Tromp exige “dispensarse” (deshacer) todas las promesas de fidelidad y actos semejantes ante PK
Sept. - Oct Diferentes Normas para Schoenstatt(18.10. Primera piedra del Santuario en Madison)Para: los Sacerdotes de Sch, las Hnas.”apostólicas”, la Central del Movimiento…
Nov. - Dic.Carta de las Hermanas al Sto. PadreP. Tromp prepara fuertes intervenciones en las Hnas. y el Movimiento: las Constituciones de las Hnas. y el Estatuto del Movimiento serán reelaborados
1953
30.01 A pedido de PK, P. Turowski pregunta en el Sto. Oficio acerca de su interpretación de los DecretosEntre enero y mayo, varias cartas a P. Turowski (= Märzbriefe)
25.03 -03.046ª y última visita del P. Tromp en Sch.Encuentros de Hnas. con P. Bea y Card. Ottaviani en Roma Hna. Bonifatia es destituida
26.044º Informe de P. Tromp acerca de la VA(Sólo para el S.O.)
15.05 Inicio Capítulo Gral. de la SAC (intervenido por S.O.) P. Möhler elegido Superior Gral. (25.5)
20.06 Consagración del Santuario de Madison PK. ausente (no puede participar)
04.07“Declaración” de las Hnas. al Sto. Padre Por consejo y orientación de P. Bea
11.07Papa Pio XII da por terminada la Visitación Apostólica
03.08El Sto. Oficio termina oficialmente la Visitación del Mov. de Sch.Los Decretos del S.O. se mantienenLas medidas de P. Tromp después del 11.7 caen. P. Friedrich queda como Asistente de las Hnas.
03.08 Carta a P. Möhler con el comunicado oficial del fin de la Visitación(18.8. PK. visita por 1ª vez el Santuario de Madison)Card. Frings y Ob. Wehr son avisados. Las Hnas. de María quedan bajo la responsabilidad de éste. Card. Frings responsable del Estatuto Gral. para Sch.
12.09Visita del Ob. Wehr a Schoenstatt, a las Hnas. Confirmación de los Decretos del S.O. y otras normas y determinaciones para las Hnas.PK. se entera por 1ª vez que su exilio se debe a que su pedagogía se basa y orienta en la psicología profunda y el psicoanálisis (Freud)
20.10Para la Obra de Sch. en Alemania entra en vigor un Estatuto General Tanto el S.O. como la Conferencia Episcopal alemana dieron su Nihil obstat
TERCERA ETAPA: DESPUÉS DE LA VISITACIÓN (1953-1965)
08.12 Carta circular de P. Möhler a la SACQueda prohibido todo contacto con el PK en relación con cuestiones de Schoenstatt
1954
1954 - 1965Abundante correspondencia entre P. Möhler y PK.También cartas de PK a P. Turowski de cómo el PK ha comprendido, interpretado y obedecido los DecretosLimitaciones de su libertad de movimiento, de su contacto con miembros de Sch. y Palotinos, Prohibición de hablar, de intervenir o trabajar por Schoenstatt… P. Möhler interpreta y acrecienta los Decretos siguientes del S.O.
22.04 -20.05 Capitulo General de las Hnas. de María Hna. M. Heriberta elegida como Superiora Gral. Inaugurado por el Ob. Wehr1. Capítulo de elecciones. Nueva Dirección Gral.
04.05 P. Menningen y P. Bezler deben abandonar Schoenstatt por orden de P. MöhlerRegalo de parroquia Sta. Cruz por el Año Mariano
18.10 Consagración del “Santuario del Exilio” en MilwaukeeRegalo de parroquia Sta. Cruz por el Año Mariano
1955
01.03 Comienzo de temas/encuentros para matrimonios en Mkee “lunes por la tarde”“Matrimonios que buscan consejo frente a dificultades familiares y que quieren saber más de María”
25.03“Decreto del Viernes Santo”, del Sto. OficioRecibido a través de P. Möhler el 8.4
28.04 Carta del S. Oficio a Ob. Wehr, de Tréveris.Disolución de la ”Provincia de Schoenstatt” de las Hnas.Con la lista renovada de todos los DecretosDeposición y traslado de Hna. Annette
26.07Decisión del S.O.: Todas las Superioras Provinciales en Alemania deben ser sustituidas hasta el 20.10.1955 Hna. Edelgart es destituida nuevamente, como Dirigente de la Federación de Mujeres
Sept.Comienzo de las “Chroniknotizen“... y “Páginas sueltas” (de Archivo)
16.11 Celebración de los 70 años de PK
20.11Muerte de Hna. M. Emilie
1956
10.05Comienzo del estudio(carta) para el P. Möhler (897 pags.!)
07.06 Carta del S. Oficio para aclarar la “pregunta por el origen y misión”Schoenstatt es una realización de la idea de V. Pallotti. No es una nueva fundación.
11.08Muere el P. J. Friedrich, Asistente de las HermanasEl cargo queda vacante hasta julio 1959
1958
28.01“Instructio” de S.O. sobre Carta 7. junio 1956 a P. Möhler Se afirma cierta autonomía de Sch. frente a SAC
09.10Muere Papa Pio XII
1959
25.01 Papa Juan XXIII anuncia el Concilio Vaticano II
Semana Santa PK asume la pastoral de los católicos de habla alemanaen la parroquia St. MichaelCondiciones que pone PK: una misión parroquial – Misa cada Dgo. – Confesiones los sáb. 1960 se crea la “comunidad alemana”
Mayo - JunioCapítulo General de la SACP. Möhler es reelegido Superior Gral. (12.5)
01.07Nombramiento de Mons. Roth como Asistente de las Hnas.Sacerdote de la diócesis de Münster
07.10Solicitud de 9 Obispos alemanes al Papa pidiendo la Autonomía de Schoenstatt Separación de Schoenstatt de la SAC
05.12Encuentro de PK con P. Möhler en Mkee(en esos años: muchas cartas al P. Möhler)
Dic.Muerte de Padres importantes para PK: P. M. Trevisán, P. Turowski P. Mühlbeyer había muerto ya el 22.6
1960
08.07 PK celebra su jubileo sacerdotal de oro en Mkee.Apologia pro vita mea (iniciada el 11.2.)
1961
19.01Carta al P. Möhler Pide como epitafio: “Dilexit Ecclesiam“
03.07PK Estudio: “Comentarios críticos sobre Visitación Canónica de febrero 1949”
14.07P. Möhler: Visitación a la Provincia de la SAC “Mater Dei”P. Möhler habla tb. con PK
29.11 Carta de P. Möhler a PK con un comunicado del S.O. (en respuesta a la petición de PK de revisión de la Visitación)Castigo eclesial: 5 días de retirosin poder celebrar Misa e informar del cumplimiento del castigo. (Realizado el 30.1.62)
1962
02 -04.02Informe sobre cumplimiento del castigo y de las meditaciones realizadasSobre la visión de la Candelaria 1942 y para el Papa. Petición de revisión de la Visitación
MarzoP. Schulte nombrado por el S.O. Asistente de las Hnas.Reemplaza a Mons. Roth
27.07Muere la Hna. Anna en Suiza
11.10 Solemne apertura del Concilio Vaticano II
10.11 Carta de los Cardenales Frings, Döpfner, Silva y Rugambwa al Papa Juan XXIIIPetición: remitir caso Sch. a la Congr. de Religiosos; separarSch. de SAC; regreso de PK
1963
02.01 Papa Juan XXIII. aprueba remitir el caso de Schoenstatt del S.O. a la Congregación de Religiosos PK. permanece bajo la jurisdicción de S.O.“Una palabra clarificadora sobre la Visitación”
20.01Canonización de Vicente Pallotti en Roma(gracias a milagro ocurrido en P. Turowski)
21.06 Entronización del Papa Pablo VI(Papa Juan XXIII había muerto el 3.6)
18.10Prédica de PK sobre el Santuario-hogarDocumento fundacional del Santuario-hogar
20.10Ordenación sacerdotal de P. Günther Boll en ArgentinaA través de Obispo Plaza, de La Plata, Arg.
03.12 Carta de la Congregación de Religiosos a Card. Höffner P. Hilarius Albers OP nombrado responsable de nueva Visitación de la Obra Sch. Card. Höffner nombrado “Moderator et Custos” de la Obra de Sch. y Mons. Wissing nombrado su Asistente. P. Schulte deja de ser Asistente de las Hnas.
1964
24.04 Carta de Card. Frings a la Congreg. de Religiosos: en nombre de la Conf. Alemana de Obispos pide la separación de la Obra de Sch. de la SAC...y solicita el nombramiento de un Obispo alemán como responsable del a Obra de Sch.
28.05Llegada del Hno. Mario Hiriart a MilwaukeeMario muere el 15.7. en el St. Mary’s Hospital
20 -22.07 Visitador P. Hilarius Albers OP llega a MilwaukeeEncuentros con PK
15.08P. Albers entrega su informe a la Congregación
06.10 Decreto de la Congreg. de Religiosos: autonomía de Schoenstatt. Mons. Wissing, Administrador apostólico Exigencia de elaboración de un nuevo Estatuto General de la Obra de Schoenstatt
11.10Peregrinación de la Comunidad alemana al recién construido “Santuario Internacional” en WaukeshaPrédica de PK (un “Acta de fundación”)
17.10Consagración del Santuario en el “Centro Internacional”En Waukesha. PK no participa
1965
06.01Carta de Pablo VI al P. MöhlerAcerca de la autonomía de Sch. de la SAC
Mayo - JunioCapítulo General de la SAC P. Möhler es reelegido Prohibición de trabajar por Sch. y promoverlo
22.06Mons. Wissing se entrevista con Card. Antoniutti en RomaPosibilidad de la fundación de una nueva PCM
06.07(?) Audiencia de P. Menningen con Card. OttavianiPK podría venir a Roma en octubre
18.07 Fundación del Instituto de los Padres de Schoenstatt Por Obispo Bolte; Mons. Wissing 1º Sup. Gral.
31.08 -09.09 Visita de Mons.Wissing a Milwaukee
12.09Consagración del Santuario de Cambrai(…visita de P. H. Alessandri en Milwaukee)
CUARTA ETAPA: EL REGRESO
13.09 Comunicación telefónica de un Telegrama, que ordena al PK viajar inmediatamente a RomaPresuntamente enviado por el secretario del Sup. Gral. “Immediately come to Rom. Burggraf“
16.09 Viaje de PK a Roma (Llegada el 17. septiembre)
18.09 Carta de PK al Papa Pablo VI Dejar SAC y entrar al Inst. de los Padres de Sch.
25.09Audiencia de Mons. Wissing con Card. OttavianiPK debe regresar a Milwaukee
11.10Audiencia de Mons. Wissing con Pablo VI
20.10 La Congregación del S.O. traspasa todo el caso del PK a la Congregación de Religiosos“Res remittatur ad S. Congregationem de Religiosis.“ (con lo cual, todos los decretos del S.O. contra el PK quedan sin efecto)
22.10 Papa Pablo VI aprueba la decisión de Cardenales S.O.4to Hito de la Historia de Schoenstatt
05.11Deliberación entre PK, Ob. Tenhumberg, P. Möhler y Mons. Wissing acerca del futuro del Santuario Original PK deja el Santuario Original en propiedad de la SAC como signo de reconciliación
15.11PK sale de la SAC (dispensa de las promesas)P. Möhler entrega el decreto a PK
16.11 PK celebra su 80 cumpleaños en Roma. Incardinación en la Diócesis de Münster La Presidencia General de Schoenstatt, otros dirigentes de Sch. y visitas, participan
17.11PK participa en la audiencia con Pablo VI de los sacerdotes sobrevivientes de Dachau Comienzo de las conferencias de Roma
08.12 Término del ConcilioBendición de la piedra fundamental del Santuario “Matri ecclesiae” de Roma
22.12 Audiencia de PK con Papa Pablo VI PK promete que Schoenstatt se empeñará en la realización de la misión posconciliar de la Iglesia
24.12 Regreso de PK a Schoenstatt (“Milagro de la Nochebuena”)Visita y Misa de medianoche en el Santuario Original. Prédica a la Fmla. de Sch.
1966
12.02 Carta de PK a Card. FringsCaracteriza la Visitación como un tiempo de gracias y promete seguir trabajando por la Iglesia
10.03 Carta del Card. Höffner al Card. Antoniutti, Prefecto de la Congregación de ReligiososLos Obispos alemanes están de acuerdo, que PK pueda ejercer su apostolado nuevamente y que tenga su domicilio en Schoenstatt
16.03 Carta de Card. Antoniutti al Card. Höffner No hay ninguna restricción para la actividad apostólica del PK (nihil obstat)

Observaciones para el manejo de los textos

Para una mejor lectura y comparación con los originales se establecieron las siguientes normas formales:

•Al comienzo de los textos se indica el número de archivo.

•A lo largo del texto se agrega el número de página de los ejemplares de archivo delante de la palabra con la cual comienza en el original la nueva página, por ejemplo: [004] para el comienzo de la página 4.

•Todo lo que va entre paréntesis (…) es un agregado del autor, vale decir, del Visitador.

•Todo lo que va entre corchetes […] es un agregado del traductor del texto latino. Dicho agregado se relaciona con el texto latino que en ese punto presenta un error. Dado que ese error no fue traducido sino que el texto alemán se formuló como si allí estuviese el texto correcto, la palabra correcta o la forma correcta, se ofrece entre corchetes la corrección hecha, por ejemplo: [generalis en lugar de generali].

•El [sic] introducido en varios pasajes significa que inmediatamente antes de ese [sic] hay un error del autor, vale decir, del Visitador; error que no corregimos, pero sobre el que llamamos la atención, por ejemplo: “arrodilarse [sic]” en lugar de “arrodillarse”, o bien se agrega un [sic] inmediatamente después de comillas puestas erróneamente.

•En algunos pasajes de la versión latina de los textos de las visitaciones se citan textos alemanes originales. En el trabajo de traducción del Visitador hay que contar con la comisión de errores. Al retraducir los textos de la visitación al alemán pueden generarse faltas de claridad. Asimismo, hay que contar con similar falta de claridad en el empleo de algunos conceptos. Considérese además que el Visitador, de nacionalidad holandesa, difícilmente podía comprender todas las connotaciones de los términos alemanes. Aquí se abre otro campo de investigación.

•En este texto no se incorpora ni imita el diseño con las diferentes formas de títulos y sangrías, tampoco en el caso de enumeraciones. Por regla general todos los títulos, párrafos y enumeraciones se han justificado a la izquierda.

Parte 1

Sobre la situación inicial antes de las visitaciones

1. Recomendación de parte del Arzobispo Bornewasser, Tréveris, 20 de enero de 1947

El Obispo de Tréveris

Tréveris, 20 de enero de 1947.

Recomendación del Movimiento Apostólico de Schoenstatt

y de las Hermanas de María de Schoenstatt.

Entre los movimientos religiosos que se difundieron en el pueblo cristiano luego de la Gran Guerra 1914-1918, sin duda la Federación Apostólica de Schoenstatt ocupa el primer lugar, tanto por el número de sus miembros como también por las fuerzas religiosas internas que se ponen de manifiesto en ella. Muchos sacerdotes de la mayoría de las diócesis de Alemania se han incorporado a la Federación de Sacerdotes del Movimiento Apostólico. Según el parecer de los Obispos, esos sacerdotes trabajan con gran celo y se dedican especialmente a la formación de laicos para el apostolado. Estos laicos apostólicos del Movimiento de Schoenstatt se ponen a disposición del apostolado de la Acción Católica y conforman una destacada legión al servicio de Cristo, para la cristianización del mundo de hoy. Especialmente grande es el número de las docentes que se han incorporado al Movimiento Apostólico y realizan una labor relevante en todas las áreas de la educación religiosa de la juventud.

El Movimiento Apostólico cultiva especialmente la devoción a la Sma. Virgen, en torno a cuyo Santuario, donde se la venera bajo la advocación de Madre tres veces Admirable, se agrupa toda la obra. De ese Santuario fluye hacia los corazones y hacia las diócesis alemanas una fuerte corriente de bendiciones y motivación religiosa.

De modo particularmente bendecido trabajan las Hermanas de María, un instituto de religiosas que cultiva la vida en común de acuerdo con determinadas reglas y sin votos, dedicándose a obras de caridad cristiana y de apostolado. El instituto cuenta ya con más de 1.300 religiosas y se ha difundido en muchas diócesis de Alemania, pero también en ultramar, en Norte y Sudamérica y África. El trabajo de las Hermanas de María goza en todas partes de gran reconocimiento y del pleno elogio de los Obispos. Se dedican especialmente a tareas apostólicas de las parroquias, y por lo tanto constituyen un valioso auxilio para los párrocos en el desempeño de la pastoral. En la diócesis de Tréveris las Hermanas trabajan también en instituciones dependientes del Obispado, en los internados de Prüm y Linz, y en la residencia estudiantil Aloysiushaus, en Tréveris. La comunidad de las Hermanas busca actualmente su forma jurídica eclesial, y sería deseable que fuese reconocida por la Santa Sede como instituto secular.

Fundador y director del Movimiento Apostólico y de las Hermanas de María es el P. José Kentenich, de la comunidad palotina. El P. José Kentenich ha formado ya a miles de sacerdotes en tandas de ejercicios espirituales, y todos confirman que de sus ejercicios se irradia un espíritu religioso extraordinariamente fuerte. El P. Kentenich pertenece así a las figuras más importantes de la pastoral de sacerdotes de nuestros días. Actualmente trabaja en la fundación de una comunidad de Hermanos, similar a la comunidad de las Hermanas, para obras de apostolado. En razón de su descollante actividad en la pastoral de los sacerdotes y en la formación de laicos, el P. Kentenich fue primero encarcelado por el régimen nazi y luego confinado en el campo de concentración de Dachau, donde estuvo preso durante varios años. También allí desplegó una intensa actividad religiosa en la pastoral de sacerdotes y laicos. El P. Kentenich es realmente un sacerdote y pastor iluminado cuyas obras merecen promoción de parte de la Iglesia.

El Movimiento Apostólico se destaca por su espíritu auténticamente cristiano, su fidelidad a la santa Iglesia y a la Santa Sede. Es de esperar que, tras el reconocimiento otorgado por la Santa Sede, siga realizando grandes obras para el bien de la Iglesia.

Por todo esto quiero recomendar cabalmente un reconocimiento y elogio de parte de la Santa Sede.

Arzobispo

+ Franz Rudolf

Obispo de Tréveris

2. Declaración de parte del Obispo auxiliar, Mons. Stein, Tréveris, 20 de enero de 1947

Dr. B. Stein

Obispo Auxiliar

Tréveris, 20 de enero de 1947

Declaración

Conocí el Movimiento de Schoenstatt en 1930 cuando, luego de mi estudiantado en Roma, regresé a mi patria y asumí el cargo de capellán en una parroquia de la ciudad de Tréveris. Mi antecesor, un sacerdote de grandes talentos, profunda religiosidad y celo pastoral, era “schoenstattiano” y trabajó especialmente en ese espíritu con la juventud de la parroquia.

Al año siguiente tuve oportunidad de hacer ejercicios espirituales en Schoenstatt, dirigidos por el P. Kentenich. Por entonces me impresionó sobre todo la inexorable coherencia de sus reflexiones, la riqueza de contenido de sus conferencias y la hondura dogmática y claridad de su teología.

Durante mi segunda estadía en Roma, de 1932 a 1936, Schoenstatt volvió a desaparecer de mi vista.

En virtud de una ocupación más profunda con la literatura schoenstattiana a lo largo de los últimos dos años, adquirí un conocimiento más hondo del espíritu de Schoenstatt. A ello hay que agregar una estadía de tres semanas en una casa de las Hermanas de María de Schoenstatt, en el sur de Alemania, en otoño de 1946, durante la cual participé de ejercicios espirituales predicados por el P. Kastner. Dichos ejercicios me brindaron valiosas y abundantes motivaciones tanto para mi vida religiosa personal como también para mi labor pastoral.

En la teología y ascética schoenstattiana no pude encontrar nada que fuese en contra de una sana doctrina católica y una acendrada praxis católica. Al contrario: el acervo de ideas de Schoenstatt se basa en la mejor tradición de la Iglesia, en especial de la escolástica. Desde el punto de vista de los contenidos, me parece que son sobre todo dos los puntos que merecen ser mencionados como especialmente valiosos:

1) El llamado a una “santidad de la vida diaria” fundamentada en una fe viva en la Providencia que –renunciando a toda suerte de particularidades o incluso rarezas– se esfuerza seriamente por alcanzar la perfección cristiana.

2) Una piedad mariana auténticamente católica referida a Cristo y que acentúa su persona.

Desde el punto de vista histórico, el Movimiento de Schoenstatt es una nueva creación y el fruto de un desarrollo orgánico que surge de dos fuentes: del ideario de la Congregación Mariana y del “Apostolado Católico” del venerable Vicente Pallotti. Schoenstatt es por lo tanto un movimiento apostólico con carácter mariano.

Los sacerdotes “schoenstattianos” que conozco se destacan por su espiritualidad sacerdotal y por su celo apostólico.

La agrupación más notable, por ser la más fecunda del Movimiento de Schoenstatt, es sin duda la comunidad de las Hermanas de María de Schoenstatt que hoy, al cabo de veinte años de existencia, cuenta ya con más de 1.300 miembros y que se halla extendida en tres continentes actuando de una manera extraordinariamente fecunda.

Vista en su conjunto, la Obra del P. Kentenich merece gran reconocimiento y sincera admiración.

+ B. Stein

Obispo Auxiliar de Tréveris

Parte 2

Sobre la visitación episcopal o canónica llevada a cabo por Mons. Stein

3. Informe privado de Mons. Stein sobre la visitación canónica (25.03.1949) - “Relatio maior” en el archivo del Santo Oficio

I

Panorama del transcurso general de la visitación

El sábado 19 de febrero de 1949 arribé a Schoenstatt alrededor de las 12 hrs. En la capilla de la Casa de ejercicios (Casa de Alianza), en la cual me alojaría, me esperaban los dirigentes de las distintas agrupaciones, y los superiores y superioras de las distintas casas. Naturalmente, en su mayoría eran Hermanas de María. El P. Mühlbeyer, quien representaba en Schoenstatt al P. Kentenich (PK) durante su ausencia, me saludó con una breve alocución en la que me llamó “angelus Domini”, dado que yo venía a Schoenstatt por encargo de la Iglesia. En mi respuesta me referí, por un lado, a la gran seriedad e importancia de la visitación, acentuando que venía como amigo de la Obra de Schoenstatt, a la cual califiqué de “Obra de Dios”, y solicitaba una apertura ilimitada para con el visitador, como condición fundamental del éxito de la visitación. Luego di la bendición episcopal.

Las comidas, que tomé sucesivamente con directores y colaboradores de las distintas agrupaciones, fueron utilizadas para que ellos me informaran con mayor detalle sobre la estructura y originalidad de la Obra de Schoenstatt Estuvieron presentes los siguientes sacerdotes: El P. Fischer (peregrinos, ejercicios espirituales para las Hermanas); el P. Kastner (ejercicios espirituales para sacerdotes); el P. Engel (Instituto de los Sacerdotes Diocesanos); el P. Friedrich (Liga de Mujeres y de las Jóvenes); el P. Branzen [correcto Brantzen] (Juventud Masculina); el P. Bezler (Juventud Femenina); el P. Kolb (Apostolado de los Enfermos); y el P. Rath (Cáritas y editorial Lahn, filial Schoenstatt). El P. Tick (Obra de las Familias) no estuvo presente. El 19 y el 20 de febrero, por la tarde, de 18 a 19 hrs., el P. Menningen, ciertamente el colaborador más estrecho y de mayor confianza del PK, me dio una conferencia (sic) sobre la estructura de toda la Obra de Schoenstatt.

Muy valiosa fue además una larga conversación con el P. Möhler, rector de la Facultad de Teología, y otras dos con el P. Köster, especialista en dogmática. Con los mencionados sacerdotes conversé también sobre tres cuestiones a las que sobre todo quiero dar solución mediante esta visitación: 1) La presunta pretensión de Schoenstatt de exclusividad y totalidad; 2) La “disciplina de arcano” de Schoenstatt; 3) La estrecha vinculación personal de la Obra de Schoenstatt con el PK. Además de la literatura que he estudiado en las últimas semanas y meses (carta del PK a propósito del 20.5.48 y del 18.10.48; sus minuciosos informes sobre Sudáfrica y Norteamérica; la conferencia de la Hna. Mirjam, maestra de novicias, sobre “La imagen del hombre nuevo”, tal como ésta se vuelca a la realidad dentro del instituto de las Hermanas de María, entre otros), durante la visitación tuve oportunidad de tomar detallado conocimiento de otros escritos destinados en realidad al círculo más íntimo de la Familia, sobre todo la carta del PK sobre el 20.1.49, además el último tomo de “Hermanas de María”, el boletín familiar de las Hermanas de Schoenstatt, etc.

El 24 de febrero estuvo dedicado sobre todo a las “Señoras de Schoenstatt”. Dediqué la mañana a estudiar los textos que me dio el P. Mühlbeyer, director general de las “Señoras de Schoenstatt”. Por la tarde, de 15 a 17 hrs., visité junto con él la central del instituto de las “Señoras de Schoenstatt”.

Dado que las Hermanas de María son la rama más fecunda y desarrollada de la Obra de Schoenstatt (según la Hna. Mirjam, “un intento de crear el hombre schoenstattiano de pura cepa”) dediqué a la visitación de este instituto secular la mayor parte del tiempo y de las energías. En ocasión de mi visita a “Sonneck”, el Generalato de las Hermanas de María, en la tarde del primer día, me enteré de que en Schoenstatt mi visita no había sido anunciada a las Hermanas como una “visitación canónica”. Fundamentación: Se pensó que en mi conferencia introductoria yo podía explicárselo mejor a las Hermanas. Empleé además la tarde del primer día (19 de febrero) para examinar la lista de las Hermanas residentes en Sch (véase anexo 1): Alrededor de 370 Hermanas y novicias, repartidas en trece diferentes comunidades. De ellas, cerca de 60 novicias en noviciado cerrado y 50 Hermanas en ambos terciados. Decidí comenzar mis conversaciones personales, en primer lugar, además de la alta dirección, con las Hermanas del apostolado (“Iglesia ambulante”), las educadoras (dos Madres de noviciado y dos Madres de terciado) y el cuerpo docente de la Escuela superior en Casa Wildburg.

El domingo 20 de febrero, preparé en la mañana la conferencia introductoria que pronuncié en la tarde de ese día, de 16.15 a 17 hrs., a las Hermanas reunidas en la capilla de la Casa Wildburg. (Texto de la conferencia, documento adjunto 2). El 21, 22, 23 y 25 de febrero tuvieron lugar, en mi escritorio de la Casa de ejercicios, las conversaciones personales con las Hermanas: el 21 y parte del 22, con las 9 Hermanas del apostolado presentes (vale decir, las que viajan mucho para dar cursos y jornadas) y con las 9 miembros del cuerpo docente de la Escuela superior. El 22, con la Hna. Pallotta y la Hna. Beatrix, quienes me habían pedido conversar conmigo, y con las educadoras (dos maestras de novicias y una maestra de terciado; la segunda maestra de terciado ya había sido recibida el día anterior en su calidad de directora de la escuela); el 23 de febrero, con las Hermanas del Consejo General y con la Hna. Agnes, quien previamente durante 12 años se desempeñó en la Dirección de la Familia. Finalmente, el 25 de febrero con las superioras de la Casa Wildburg y de la Casa de ejercicios; además con la Hna. Uta, que dirige “La fuente de Schoenstatt” y se desempeña como censora; con la Hna. Magdalena en su calidad de Hermana de María de mayor edad (nacida en 1881) y con la Hna. Gottliebe, que atiende a las Hermanas enfermas en la Casa Wildburg. Dediqué el 26 y 27 de febrero al estudio de otros textos de Schoenstatt y a la preparación de la conferencia final, que pronuncié el domingo 27 de febrero, de 16.15 a 17.30 hrs., ante las Hermanas reunidas nuevamente en la capilla de la Casa Wildburg. (Véase anexo 3).

En la mañana del 28 de febrero me despedí en Sonneck y de los sacerdotes de la Dirección en la Casa de Ejercicios. En esa ocasión hice una breve declaración sobre el resultado final de la visitación: “Con esta visitación me he convencido nuevamente de que Schoenstatt puede ser calificado de ´Obra de Dios´. No puede dudarse de la rectitud del acervo teológico y de la actitud eclesial de Schoenstatt. La ´disciplina de arcano´, cuya existencia fue admitida sinceramente, no sólo entre Schoenstatt y el mundo exterior, sino también entre las agrupaciones, grupos, etc. de la misma Obra de Schoenstatt, no tiene la finalidad de ocultar cosas que en sí hayan de rehuir la luz, y no se la observa para con la Iglesia oficial. Durante la visitación he tomado conocimiento de todo. Esperamos que las dificultades derivadas de una terminología exagerada, de una fuerte reserva y de una estrecha vinculación local y personal de la Obra de Schoenstatt, se despejen mediante una labor conjunta, llena de confianza, entre el Ordinarius loci y Schoenstatt”

II

La Obra de Schoenstatt, su estructura y originalidad

Del estudio de la literatura en cuestión y de las conversaciones con dirigentes, me formé la siguiente imagen del Movimiento apostólico de Schoenstatt:

a) Estructura

Toda la Obra se divide en dos columnas: hombres y mujeres, y se articula en “institutos”, “federaciones”, “ligas” y “movimiento popular o de peregrinos”.

1. Institutos

En primer lugar hay que mencionar a los palotinos, quienes, si bien en realidad no pertenecen a ninguna de las agrupaciones mencionadas, constituyen la columna vertebral de toda la Obra en cuanto a sus orígenes y desarrollo. El fundador y director de la Obra es un palotino. Aun cuando durante años fuera considerado un hombre que seguía caminos propios dentro de la Sociedad Palotina, logró, paso a paso, ganar para su Obra primero a las dos provincias alemanas, y luego también las demás.

En la calle del campo de concentración, el 18.10.1944, al cumplirse treinta años de la “Primera acta de fundación”, el P. Provincial Schulte realizó junto con el PK el “desposorio” de la provincia palotina de Alemania del norte con el Movimiento de Schoenstatt. El capítulo general de 1947 reconoció a la Obra de Schoenstatt como una revitalización y desarrollo orgánico del “Apostolado católico” fundado por Pallotti (con inclusión de la vinculación local y de todo el ideario de Schoenstatt), nombrando al PK “delegado general” de la Obra para las provincias de habla alemana, para las cuales desde ese momento Schoenstatt pasaba a ser la única forma del “Apostolado católico”. Las demás provincias fueron invitadas a profundizar en el mundo de Schoenstatt. Hoy Schoenstatt es aceptado plenamente por los palotinos polacos, sudafricanos y brasileños. Los demás no han tomado aún una posición clara. Pero todos quieren enviar oyentes a Schoenstatt

La Facultad de filosofía y teología de Schoenstatt pasará pronto a ser no sólo casa de estudios de la provincia de Alemania del norte, sino de ambas provincias. Aspira a un pronto reconocimiento estatal. Apunta a ser el centro espiritual de la Obra de Schoenstatt En este punto el PK exige como condición: 1. Teología de la alta escolástica, 2. lengua latina (además la Casa de Ejercicios representa el centro organizativo y pedagógico, y el instituto de las Hermanas de la Adoración, el centro contemplativo de toda la Obra.) A ello hay que agregar que la nueva Dirección de los palotinos surgida de la elección realizada en el capítulo general se orienta claramente hacia Schoenstatt: El nuevo general y su vicario son “schoenstattianos”. Para la solución del problema de Schoenstatt, esa estrecha vinculación entre Movimiento y palotinos reviste una importancia que no debe ser subestimada: Quien ataca a Schoenstatt, afecta a la vez a la Sociedad palotina.

Instituto de los sacerdotes de Schoenstatt

Este instituto que, como elite, se desprendió paulatinamente de los sacerdotes de la Federación y de la Liga,*1 y cuyo director general es Mons. Schmitz (Münster), aspira a ser erigido como instituto secular lo más pronto posible. El PK espera que sea en 1950. Más detalles sobre esta cuestión pueden verse en las actas de la vicaría general. También, luego de la erección como instituto secular, los sacerdotes que se desempeñan principalmente en la Dirección no quedan eximidos, sino que permanecen incardinados. Sólo gozan de licencia. Naturalmente, y en beneficio de la vitalidad del instituto, se espera alcanzar del Obispo que estos sacerdotes “internos” no puedan ser retirados de sus puestos en cualquier momento. En la práctica misma se espera poder demostrarle al Obispo correspondiente que un tal instituto es de gran provecho para la pastoral diocesana. Junto con las conocidas dificultades que hablan en contra de la erección de tal instituto (dos centrales), señalé que primero debería solucionarse el problema de Schoenstatt en general, y que un tal instituto secular sólo puede ser erigido si manifiestan su acuerdo los Obispos cuyo clero cuenta con una cantidad especial de sacerdotes del instituto. Mientras que el P. Menningen dio muestra de comprender estas reflexiones, el P. Engel insistió mucho [en la erección canónica]. El P. Engel (sacerdote de la diócesis de Paderborn, jubilado por enfermedad), es acompañante espiritual de los sacerdotes del instituto. Dijo que no veía ninguna dificultad en ello, que el instituto había demostrado su bendecida fecundidad durante suficiente tiempo. Mons. Schmitz estaba ausente de Schoenstatt.

El Instituto secular de las Hermanas de María

En este punto confróntese más abajo III. Los sacerdotes de la Dirección no informaron mucho sobre las Hermanas de María. Sólo se señaló que existen “secretos de familia” entre las Hermanas, de los cuales los otros institutos, incluso los sacerdotes de la “mesa redonda de Arturo” (los colaboradores más estrechos del PK) no tienen conocimiento alguno. Se acentuó que cada instituto aspira a tales peculiaridades secretas, y que el intento de penetrar en tales misterios es considerado una falta de delicadeza.

El Instituto de las “Señoras de Schoenstatt”

Su director general es el P. Mühlbeyer. Éste me alcanzó una cantidad de textos que informan detalladamente sobre el instituto. Se encuentran en las actas del vicario general. Pronto se entregará un esbozo de Estatutos. Las “Señoras de Schoenstatt” se distinguen de las Hermanas de María, entre otras cosas, porque 1) sólo tienen tantas “internas” cuantas sean necesarias para la Dirección, mientras que en las Hermanas de María (al menos hasta ahora), sólo hay, por así decirlo, “internas”; 2) porque trabajan en el mundo en profesiones independientes, ejerciendo dicha profesión en el sentido del Movimiento de Schoenstatt, y trabajando en ese espíritu, mientras que las Hermanas de María “profesionalmente” son miembros de una comunidad muy cerrada, cuya Dirección les indica su actividad laboral. Así pues las “Señoras de Schoenstatt” cumplen en realidad mucho más, y mucho más puramente los requisitos para la erección de un instituto secular. Dado que ellas son más independientes y unen en medio del mundo la vida activa con la contemplativa, su vocación es también más difícil que la de las Hermanas de María, especialmente al considerar que ellas eligen deliberadamente la vida en el mundo, si bien muchas de ellas podrían ingresar fácilmente a las Hermanas de María o a cualquier orden religiosa. Del estudio de las actas, y especialmente en ocasión de mi visita a la central de las “Señoras de Schoenstatt”, he tenido la mejor impresión imaginable de este instituto, y por eso creo que la planeada erección como instituto secular puede ser apoyada sin vacilar.

Los Hermanos de María

Su director general es el P. Menningen. El instituto se halla recién en sus comienzos. Tiene 7 miembros que viven en Ehrenbreitstein, y hace poco todos han recibido la missio canonica. El P. Menningen tiene grandes planes. Este instituto debe configurar el paralelo masculino de las Hermanas de María. Hay que fundar residencias de aprendices, etc. Requisitos de admisión: ciclo básico de enseñanza secundaria y examen oficial. Edad: 18.

La Obra de las familias

Este instituto es aún problemático. Se halla en sus inicios. Sin embargo el PK insistió en su pronta erección como instituto secular. Otros dudan con razón de esa posibilidad, dado que en él naturalmente no se puede observar una vida en el espíritu de los consejos evangélicos. Los miembros de la Obra de las familias se reclutan de entre los miembros de la juventud masculina y femenina que se deciden por el matrimonio. En lo posible los novios son captados enseguida por la Obra de las Familias. Aquí existe una especie de “doble membresía”. Los hijos de tales padres no son recibidos como miembros eo ipso, sino que ellos deben decidirse por sí mismos. Los requisitos para la Obra de las familias: vida moral y religiosa, y consagración.

2. Federación y Liga

En Schoenstatt se llama “orden del Papa” a los institutos que aspiran a una erección como institutos seculares de derecho pontificio; “orden del obispo” a las Federaciones, cuyos miembros ocupan puestos de dirigencia en el Movimiento; y “orden del párroco” a la Liga. Los grupos de la Liga deben integrarse completamente al organismo de la parroquia, con la condición de que el párroco, que dirige responsablemente esos grupos, a la hora de admitir nuevos miembros escuche también la opinión de los jefes laicos, y en ocasión de las elecciones de jefes laicos, escuche también la opinión de los miembros. Esto no quiere decir que el párroco sea sólo un “consejero espiritual”: es más bien un padre y, por lo tanto, reviste autoridad. Así pues este organismo está pensado como autoritativo en principio y democrático en el método, similarmente a lo que ocurre en las Congregaciones Marianas.

En el movimiento de hombres y de los jóvenes (17 - 25 años) la separación no se realiza tanto por, y no sólo por edades, sino más bien por estamentos: estudiantes, académicos, obreros, docentes, etc. No se pueden estimar números concretos. Según testimonio de las cartas circulares, los miembros de la Liga son alrededor de mil.

Lo mismo vale para la Liga de mujeres y de las jóvenes. En este punto hay que tener en cuenta que, como en el caso de los hombres y de los jóvenes, no se trata siempre de miembros regulares, sino en gran medida también de interesados y amigos de la Obra de Schoenstatt. En la Liga la verdadera membresía se adquiere generalmente mediante la consagración, al cabo de un cierto tiempo de prueba. El P. Friedrich, el director del movimiento de las mujeres y de las jóvenes, tiene Hermanas de María como colaboradoras en Schoenstatt, mientras que, fuera [de Schoenstatt], las jefas diocesanas, zonales y de grupos son en su mayoría “Señoras de Schoenstatt”. Las jóvenes tienen como ideal ser “tabernáculo vivo”. Donaron el tabernáculo del Santuario. Su meta expresa es por lo tanto la virginidad, sin que se excluya a novias y jóvenes dispuestas a casarse. El P. Friedrich envía a los grupos cartas circulares hectografiadas. Me alcanzó las que han aparecido hasta ahora: están en las actas. Director diocesano de Tréveris es el P. Israel, de Püttlingen, y la jefa diocesana es la docente Bohr, de Hostenbach. (El P. Israel es a la vez el hombre de enlace de toda la Obra de Schoenstatt con las autoridades).

En la Juventud Masculina y Femenina (menos de 17 años) no se puede hablar de una verdadera labor de Liga. Si bien existe una consagración juvenil, el trabajo en este caso reviste un carácter más bien preparatorio. El P. Branzen, que atiende la Juventud Masculina (de las diócesis de Tréveris, Maguncia y Espira), me relató sobre su diligente labor de propaganda en la zona del Mosela y del Rin, en Hunsrück y el Eifel. Me entregó una lista de parroquias de la diócesis de Tréveris cuyas juventudes masculinas están vinculadas con Schoenstatt. Además una cantidad de cartas de formación y un número (véase Actas) del boletín de la Obra, impreso como “manuscrito” (sin imprimátur). Acordó con el P. Johannes Müller, encargado de la pastoral juvenil diocesana, que en el futuro el director diocesano de la Liga de la Juventud Masculina participe de las consultas del consejo de dirigentes diocesanos, pero sin voto. El boletín que edita el P. Bezler para la Juventud Femenina de Schoenstatt aparece regularmente y es presentado en Tréveris para su censura.

Se conversó a fondo con el P. Menningen la cuestión de las revistas, boletines y cartas circulares. Él propuso que las revistas en sentido estricto, vale decir, publicaciones de aparición periódica, se presenten primero en Tréveris para su examen preliminar, mientras que las demás cartas, comunicaciones y motivaciones que aparezcan en libre sucesión, impresas o no, luego de aparecer podrían ser presentadas a las autoridades para su examen. Propuso que esto último estuviese limitado “al próximo tiempo”, porque de lo contrario Schoenstatt tendría una posición especial frente a otros Movimientos y organizaciones. Además hizo propuestas de enlaces entre el Movimiento de Schoenstatt y la diócesis: Que se determine que el P. Israel sea, como hombre de confianza y mediador, quien informe al Obispo sobre toda la labor de Schoenstatt en la diócesis. Él mismo tiene colaboradores y colaboradoras de cada rama, sacerdotes y laicos, que le informan sobre todo. Le pedí al P. Menningen consignar por escrito y enviarme sus propuestas para la integración jurídica y pastoral de Schoenstatt a la vida de la Iglesia. Así lo hizo entre tanto, en carta del 7.3.49. La carta se halla en las Actas de la vicaría general.

3. Movimiento popular, de peregrinos y refugiados;

apostolado de los enfermos

El movimiento de Peregrinos y Refugiados puede ser considerado como un movimiento popular. Está dirigida por el P. Fischer, quien estuvo cuatro años junto al PK en el campo de concentración de Dachau. Los sacerdotes de Schoenstatt y otros schoenstattianos propician y fomentan fuera de Schoenstatt las peregrinaciones al Santuario de Schoenstatt. Se procura no dejar que los peregrinos queden en Schoenstatt sin atención, o que sólo recen allí, sino que mediante conferencias se trata de introducirlos en el espíritu de Schoenstatt y arraigarlos allí. El P. Barton, alemán de la región de los Sudetes, lleva adelante la atención pastoral de los refugiados. El P. Barton no es sacerdote de Schoenstatt pero ha reconocido en Schoenstatt el medio adecuado para canalizar fecundamente el triste destino de los que han sido expulsados de su tierra. Algo similar acontece con el apostolado de los enfermos, que atiende el ex provincial, el P. Kolb. Un informe sobre el apostolado de los enfermos se halla en las Actas.

Director de la Columna de Hombres es el P. Menningen; director de la Columna de las Mujeres es el P. Mühlbeyer. Dirigentes de distintos institutos lo asisten en calidad de colaboradores y colaboradoras.

b) Originalidad de la Obra de Schoenstatt

Se pone injustamente en tela de juicio la rectitud del ideario teológico de Schoenstatt y su eclesialidad. La visitación canónica reforzó esta convicción mía. Remito a mi dictamen sobre el esbozo de un “ultimátum” para Schoenstatt presentado por Su. Exca. Rdma. el Arzobispo de Bamberg. También la designación de Schoenstatt como creación predilecta u “ocupación predilecta” de Dios y de la Sma. Virgen no es en sí misma errónea. Pero como se presta a confusión, propongo solicitar que se la utilice moderadamente y sólo en contextos que excluyan toda posibilidad de confusión.

La originalidad de la Obra de Schoenstatt puede describirse brevemente con tres palabras: pedagogía de ideales, de Alianza y de vinculaciones. Este método que en realidad es bueno, entraña en sí ciertos peligros que hay que ver y afrontar. Se los puede caracterizar con las siguientes palabras claves: vinculación local al Santuario de Schoenstatt, vinculación personal al PK; una indebida aparición en primer plano del PK ; exagerada reserva y aislamiento; “disciplina de arcano”; pretensión de una cierta exclusividad y totalidad; secta. En relación con este último término, nótese desde un principio que ningún “schoenstattiano” pretende conscientemente formar una secta, pero que si no se contrarresta oportuna y enérgicamente los peligros mencionados, al final se tendrá ineludiblemente una secta.

Dado que los peligros aludidos se aprecian de manera alarmante en la carta en ocasión del 20.1.49, se presenta a continuación algunos pasajes y datos de esa carta. Para la comprensión de la totalidad hay que decir que el 20 de enero es una de las “fiestas solemnes” del Movimiento de Schoenstatt, más aún, en realidad la fiesta mayor. El 20.1.42 se puso al PK, por entonces preso en la cárcel de Coblenza, ante la elección de quedar libre o ser internado en Dachau. Podía obtener de un médico un certificado que lo declararía “no apto para el campo de concentración”. Según se desprende inobjetablemente de las cartas escritas en aquellos días, y que hoy se encuentran en el archivo de las Hermanas de María, eligió expresamente Dachau, en el espíritu de la “Inscriptio” y por su Obra de Schoenstatt. La carta en ocasión del 20.1.49 no fue dada a conocer ni siquiera a toda la mesa redonda de Arturo, sino a los colaboradores más íntimos del PK (el “triunvirato”), además al P. Möhler y al P. Köster, y asimismo, curiosamente, a toda la Familia de Schoenstatt. Mientras que ya antes de la visitación el PK había dado la orden de presentarme las cartas en ocasión del 20 de mayo de 1948 (erección del instituto secular de las Hermanas de María) y del 18 de octubre de 1948 (día de la fundación), no fue así en el caso de la carta con motivo del 20.1.49. De una carta al P. Menningen con fecha 15.2.1949, que llegó durante la visitación y que el P. Menningen me alcanzó enseguida (copia en las Actas) parece incluso desprenderse que el PK no contaba con que yo llegase a ver la carta relativa al 20.1.49. A mi pedido, me fue presentada sin vacilación.

Pasemos a su contenido: “Parece que según los planes eternos de la sabiduría de Dios, el 20.1.42 y su entorno viven a modo de eje en torno del cual gira la historia de nuestra Familia (la pasada y la futura), la vida y el destino de nuestra Familia.” (pág. 1). Referencia a que ya en la carta con motivo del 18 de octubre de 1948 había comparado el 20.1.42 “con la gran semana en la vida del Salvador”, “naturalmente en un plano infinitamente inferior”. “El breve informe sobre Sudamérica atribuye su no consideración y valoración a una influencia demoníaca” (pág. 1). Sobre su preocupación en relación con el abordaje del significado del 20.1.42: “Las preocupaciones están ligadas al texto, al intérprete de las Escrituras y al lector de las Escrituras.” (pág. 3) “La historia de nuestra Familia… ha pasado a ser para nosotros… como una ´Sagrada Escritura´, como un ´libro de Dios´…” (pág. 3).

En la pág. 4 el PK se refiere a la exigencia que planteará el historiador y el filósofo de la historia, exigencia aún no satisfecha de: “Recolección completa y examen crítico de las fuentes existentes” y: “tener suficiente distancia temporal de los hechos”. “Si a pesar de ello abordo el tema, creo poder hacerlo porque llevo el material en mi mente y (guiado por un poder superior) a lo largo de todos estos años he sostenido conscientemente las riendas en mis manos y guiado la historia de la Familia (naturalmente luego de tomar conocimiento de los planes de la Divina Providencia)” (pág. 5).

Sigue una comparación con la palabra de Dios proclamada por los profetas; palabra que, como “simiente” “recién puede evaluarse cabalmente cuando ha brotado y echado abundantes flores y frutos”, de modo que los mismos profetas antiguos “no podían comprender” muchas cosas de lo que escribieron. “Así pues nosotros comenzamos recién ahora a comprender cabalmente nuestra Primera Acta de Fundación” (pág. 5). “Hoy apenas vislumbramos la gran riqueza ligada a la Tercera Acta de Fundación y las circunstancias que la rodearon. Los próximos años y décadas descubrirán en ella una mina que no se agotará fácilmente” (pág. 8). “Por eso no me asombraría que a las generaciones futuras mis actuales intentos de interpretación les parezcan estrechos, tímidos, superficiales…” (pág. 8) “Tanto más en cuenta hay que tener esto al considerar que aquí se trata de un organismo que con toda su estructura cala profundamente en el mundo sobrenatural” (pág. 8). “Las realidades sobrenaturales presuponen un órgano sobrenatural. Sólo pueden ser aprehendidas y comprendidas por el ojo de la fe, y por lo tanto no son accesibles a cualquiera” (pág. 10). Luego de una exhortación a observar una sabia reserva y una prudente cautela: “Esto vale especialmente cuando el intérprete de las Escrituras… está continuamente en el centro de los procesos de vida. Por eso no tomo a mal que se dude de su credibilidad, confiabilidad e imparcialidad. Ciertamente se me permitirá señalar que de 1912 a 1942 hice que mi persona pasase a un segundo plano, que se mantuviese oculta detrás de la idea, la Obra y el Santuario… Por lo tanto tuvo que haber sido muy sólida la razón que me llevó a cambiar de actitud desde 1942, especialmente desde mi regreso del cautiverio. La razón es conocida: Desde entonces yo contemplo mi persona no en su valor específico sino en su contenido simbólico. Incontables hechos me dan la razón y me obligan a ello. Pero me señalan también lo que exige el bienestar de la Familia y su avance hacia un futuro signado por la masificación. Es muy atolondrado quien hoy coloque o haga colocar su persona en el primer plano sin estar llamado por Dios a ello. ¿Cuánto tiempo soportará la recia granizada que le espera hoy a todo dirigente religioso? Las pocas rosas que pueda cosechar no le serán suficiente compensación. En virtud de mi nueva actitud fundamental, no me resulta difícil hablar de mí mismo de manera impersonal. Los años pasados fueron una buena escuela en este sentido. Las percepciones y vivencias de los años de cautiverio sirvieron para aumentar la independencia de favores y juicios humanos, e incrementar la dependencia de Dios y del juicio de Dios” (págs. 11 s.).

Dirigiéndose al “lector de las Escrituras”: “Ellos no se dan por satisfechos con una mera asociación al 20 de enero… sino que luchan por una perfecta incorporación a él” (pág. 14). “Las dudas que subsistan se disipan al pensar que el ensayo ha sido escrito por expreso pedido para un círculo íntimo, en cuyos corazones y manos las cosas delicadas están a salvo de todo tratamiento irrespetuoso y de interpretaciones erróneas” (pág. 15).

Pasando ahora a cada uno de los institutos de elite, el PK deja afuera a los palotinos, y ello solamente “por razones estratégicas”. “Primero tienen que serenarse un poco las corrientes que fermentan en su seno… Primero ella [la Sociedad palotina] tiene que insertarse en el misterio de Schoenstatt, tanto en el plano de los principios como de la práctica… reconocerlo como su lugar de peregrinación, como su lugar de gracias” (pág. 20).

Sobre el sentido de la asociación e incorporación dice luego: “Mediante un acto solemne, ustedes quieren vincularse duraderamente conmigo, vincularse ustedes mismos y vincular al Movimiento. No… su concepción de las cosas y su intención va efectivamente mucho más lejos. Mediante una consagración solemne y comunitaria quieren que nuestra vinculación salga de la esfera privada y cobre, por decirlo así, un carácter oficial… Quieren darle una nota suprapersonal a la vinculación personal, y asegurarle un significado y duración supratemporales, para ustedes y para todas las generaciones futuras, a una actitud espiritual fundamental que se ha gestado espontáneamente. Y todo eso no recién luego de mi muerte, sino ya ahora, en vida mía. Ustedes advierten lo extraordinario de su manera de proceder. Son conscientes de que transcienden el marco de la práctica hasta ahora habitual en nuestro círculo, de que rozan procesos de vida misteriosamente delicados que las personas maduras apartan pudorosamente de la reflexión personal y de la mirada de la gente; de que se mueven sobre un terreno inusitado, aún inseguro…” (pág. 26)

Como razones posibles y probables de esa inusitada manera de proceder se menciona: “En época de rápida desintegración de todos los organismos de vida, no podremos mantener unida a toda la Familia, ya ramificada y en continuo proceso de ramificación, si no está inconmoviblemente unida en una raíz última” (pág. 25 s.). “La futura cultura uniforme con un hombre uniforme es una amenaza cierta y a la vez una tarea que compromete, que exige una estrecha unión de todas las agrupaciones, la creación de un original espacio de unidad que genere un eficaz contrapeso para la tendencia masificadora de la opinión pública”… “Quitarle de las manos al demonio, mal imitador de Dios, las armas de un moderno liderazgo desmesurado, y devolverle a ese liderazgo una medida sana y grata a Dios…” “Dejar que nuestra Familia en su universalidad, a modo de imagen y reflejo fidelísimo de la Iglesia… y echando una mirada de reojo sobre la estructura y organización de la Iglesia, nos dé la norma determinante para ese nuevo organismo.” (pág. 26).

En cuanto a las expresiones “que ustedes utilizan con gusto, ´fidelidad en el seguimiento´ y ´acto de incorporación´”. “Ustedes señalan expresamente la comunión espiritual entre Cabeza y miembros, y entre los mismos miembros, pero sin delimitar el grado y tipo de ese misterioso estado” (pág. 27). Para explicar la situación, se alude a la “tierra vecina de las Hermanas de María”. “Allí se utilizan otros términos que expresan con un estilo femenino, lo que nosotros… queremos decir…: Acto del Padre o acto filial, o acto fraterno o… inscripción en el corazón del padre… Plantarse en ´mi Jardín de María´… Nuestras hijas de Nazaret o hijas del Padre (Uruguay) están entusiasmadas por su regalo de Navidad de este año: El milagro de la Nochebuena por el padre, para el padre, con el padre, en el padre, a quien ellas le desean un similar milagro, pero por sus hijas, para sus hijas, con sus hijas, en sus hijas. Todas estas formulaciones son ensayos, intentan aproximarse a un proceso de vida que es difícil de explicar con palabras y tiende a sustraerse del análisis psicológico. Consiste fundamentalmente en una entrega sencilla, libre, sincera, y a la vez fuerte, creativa y mutua, de causas segundas humanas. Una entrega que se ajusta a las leyes de la transferencia y traspaso orgánicos y se corresponde, en todos sus detalles, con los planes de gobierno de Dios. Una entrega que resulta extraña a los tiempos que corren, tiempos sin raíces ni estabilidad, con un organismo de vinculaciones destruido o bien enfermo, y una lascivia emponzoñada y ponzoñosa que todo lo ensucia. La provincia de Nazaret fue la que más se acercó al histórico acontecimiento del 20.1.42. Ésta es la primera comprobación…” (pág. 28).

Una segunda comprobación: El seguimiento y la incorporación expresada mediante la consagración “trasciende el marco de la vida habitual de una familia natural y religiosa”: Cabeza y Fundador de la Familia son idénticos. Pero eso no es todo: “Aquí las líneas parecen perderse en lo inconcebible, lo nebuloso. Faltan o fallan los puntos de comparación usuales. Corremos el peligro de abandonar el sano terreno de una fe sobria, terreno que ha demostrado su bondad, y emprender caminos incontrolables de falsa mística, y de ese modo cavarnos la fosa. Pero sólo parece ser así; la realidad es muy distinta. Se trata de una brillante y recta continuación de ideas clásicas y una exhaustiva interpretación y aplicación de nuestra antigua idea directriz: Ordo essendi est ordo agendi” (pág. 29) “Otra faceta del mismo problema: asociación e incorporación” (pág. 30) “Una mera asociación o asemejamiento no exige ni genera vinculación interior… dos formas individuales de un mismo tipo... una mera yuxtaposición y no una dependencia más profunda e interior… solamente… a modo de una causa exemplaris. Pero la incorporación va más allá… no se da por satisfecha con formas exteriores, con un orientarse el uno por el otro, con la comparación y la copia. Más bien impulsa hacia una dependencia y adhesión más profunda…” (pág. 30).

Referencia a la asociación y a la incorporación en el campo político. Esta última significa hegemonía y relación de vasallo; la primera, no. Simple Inscriptio es asociación, pero no necesariamente incorporación. Porque ésta significa además: “Para ambas partes, que han hecho la Inscriptio hace mucho tiempo, la acción es acción de Inscriptio, acción externa de alto grado, acrisolada y sobria, una prueba de integridad y confiabilidad que ha sido preparada por pruebas similares, igualmente duras. Llamamos a esa acción una acción de alto grado” (pág. 31). Comparación con la entrega del Salvador, que alcanzó en la cruz su punto culminante exterior: “El 20 de enero puede ser considerado de manera similar” (pág. 32). Su preparación: la Cabeza padeció calabozo oscuro y cárcel; los miembros de entonces, incertidumbre. Testimonio: “Cartas del Carmelo”. “Siempre y en todo lugar se percibe la misma preocupación: Estamos en peligro de ser héroes de frases hechas. Nos embriagamos de grandes palabras y jugamos con fantasías. Pero a través de la vida de hoy, Dios exige en la cotidianidad hechos realistas, contundentes, como prueba de la integridad y sobriedad del Poder en Blanco y de la Inscriptio”: Aquí, en la prisión y campo de concentración, “allí, en la vida diaria, en las diferentes áreas de trabajo” (pág. 35). Ejemplos: poemas, cartas y el “Espejo del Pastor” … “Él exige que la persona viva el poder en Blanco y la Inscriptio en las cosas más humildes” (pág. 35) … “Ahora sabemos cómo es la perfecta asociación al 20.1.42… Pero nosotros no nos contentamos con ello. Seguimos avanzando. Queremos también incorporarnos perfectamente (pág. 39).

El PK plantea la pregunta sobre la esencia y funciones de esa incorporación, pero no la responde. La respuesta debía ofrecerse en una continuación de esta carta sobre el 20 de enero. Pero es muy dudoso que tal continuación venga alguna vez. El P. Kastner opina que no vendrá nunca. Se tiene casi la impresión de que es como si el PK no tuviese claridad sobre en qué consiste realmente la diferencia fundamental entre asociación e incorporación. Quizás jamás habría opinado de esa manera en dicha cuestión si el P. Menningen no lo hubiese urgido a ello. De todos los miembros de la “mesa redonda”, el P. Menningen es probablemente quien sea más capaz de sentir como suyas las reflexiones del PK. Es posible entonces que en este caso el P. Menningen efectivamente proyectara en el PK una pregunta que él mismo se planteaba.

Las conferencias y también las cartas del PK , tal como se lo acentuara de diferentes maneras en Schoenstatt, no son reflexiones meditadas y redactadas en el escritorio, sino desarrolladas a modo de “diálogo” con sus interlocutores. El PK sabe “detectar” magistralmente las reacciones de sus interlocutores a sus palabras cuando él las pronuncia, pero también cuando las escribe estando muy lejos.

Al preguntársele su opinión sobre la diferencia entre asociación e incorporación, el P. Menningen dijo que, a su entender, la “incorporación” supone, más allá de una “asociación”, una vinculación interior de la Familia con su Padre. El P. Köster, con el cual conversé sobre esta cuestión, dijo más o menos lo siguiente: Evidentemente la incorporación no puede agregar nada fundamentalmente nuevo a la asociación. Más bien ella ve encarnado en la persona del PK, en virtud de su heroica actitud del 20.1.42, el espíritu de Inscriptio al cual deben aspirar todos (y ello a modo de resonancia, ciertamente no consciente y deliberada, de la concepción platónica de la encarnación de las ideas).

En lo atinente a la serie de peligros ligados al sistema schoenstattiano (véase más arriba, pág. 7), en este punto no existe acuerdo entre los colaboradores más estrechos del PK. Mientras que el P. Menningen, en su calidad de “otro yo” (por así decirlo) del PK, se esfuerza meticulosamente en defender como absolutamente correcta e irreprochable la totalidad, no sólo en la teoría sino también en sus consecuencias prácticas, hasta en sus mínimos detalles, los dos representantes de la Facultad de Teología, el P. Köster, especialista en dogmática, y más aun el P. Möhler, rector, se hallan en una cierta oposición al PK, mientras que el P. Kastner asume una posición intermedia.

La postura del P. Menningen queda caracterizada con mayor detalle en una carta que me enviara luego de la conclusión de la visitación canónica, con fecha 7.3.49. Después de disculparse de que “durante el transcurso de la visitación hubiese asumido tan frecuentemente una actitud defensiva en las cuestiones tratadas”, continúa: “Quizás se tenga la impresión de que nos cerramos a las objeciones e instrucciones que se nos presentaron y dieron, aun cuando proviniesen del representante de la Iglesia oficial. La razón de por qué me siento urgido a defender las ideas, expresiones y procedimiento pedagógico del PK, sin menoscabo de la competencia de la autoridad eclesiástica, competencia de validez definitiva, no radica sólo en la convicción personal de la rectitud de la materia puesta en tela de juicio. Radica aun más en la visión providencialista de su persona y de la misión de su vida. Seguramente también yo percibo a menudo la osadía de sus concepciones, lo inusitado de ciertas expresiones suyas y la audacia en la aplicación de principios pedagógicos. Sin embargo a lo largo de casi cuarenta años de colaborar con él, he descubierto en él un hombre de Dios cuya visión profética se anticipa al curso de los tiempos. Así pues para mí está siempre la presunción de que es la acción de Dios la que me interpela cuando él enseña y decide como Cabeza de la Familia de Schoenstatt. Si alguna vez pareciera acontecer lo contrario, entonces haría falta (al menos para mí) una demostración fehaciente. Por eso me resulta difícil, en esta obediencia iluminada por la fe, dejar aparte opiniones y sentimientos personales, o incluso hacer un sacrificium gustus…No quiero negar que la estrecha vinculación a su persona, que se extiende desde los días de mi juventud, ha facilitado no poco la disposición a la obediencia, disposición sostenida en la fe. También comprendo bien que algunos de mis hermanos palotinos lleguen a pensar que a veces el corazón arrastra a la razón. Tampoco le tomo a mal a nadie que crea no poder ahondar tanto su actitud de obediencia voluntaria y ascética como lo hago yo en mi caso…”

Al expresarle al P. Menningen mis dudas sobre el uso de una terminología fijada claramente como terminología sagrada (Schoenstatt = Iglesia en pequeño; Cabeza y miembros; “per ipsum et cum ipso et in ipso”; Sagradas Escrituras y su interpretación; Gólgota y sacrificio de la cruz; “fe en Schoenstatt”; carácter sobrenatural de la Obra de Schoenstatt, etc.), señaló que aquí se trata de simples analogías, y que su uso se realiza en beneficio de la vitalidad del todo; pero admitió que la terminología en gran parte sólo puede usarse en un círculo pequeño y estrecho, y opina que por esa razón, por ejemplo, la carta con motivo del 20.1.49, la cual no fuera dada a conocer a toda la comunidad de sacerdotes de la Casa de ejercicios, no tuvo que haber sido entregada a toda la Familia de las Hermanas.

En relación con el fuerte primer plano que ocupa el PK, el P. Menningen dijo que eso tampoco le era simpático a él en el pasado, pero que entre tanto se había convencido de que sólo el PK, particularmente en el contexto del 20 de enero, podía hacer eso, y no otra persona, porque sólo él, que había experimentado personalmente la totalidad, podía interpretarla de manera objetiva y convincente. El P. Menningen admitió que él mismo, desde los 11 años de edad, estuvo muy estrechamente unido al PK y adhiere a él no en primer lugar por sus excelencias naturales y sobrenaturales, sino solamente porque [el PK] es un instrumento escogido en las manos de Dios; de manera similar, considera que el significado del 20 de enero no estriba en que en ese día el PK haya hecho un acto heroico, sino en que en ese día Dios intervino de modo contundente en la historia del Movimiento.

El P. Menningen solicitó y propuso que las expresiones criticadas de la terminología schoenstattiana, por ejemplo, “creación predilecta”, no sean rechazadas incondicionalmente, sino que se permitan con la condición de que, en el contexto en el que se las emplee, quede excluida toda confusión.

Sobre la exclusividad y vinculación local de Schoenstatt, el P. Menningen declaró (con la aprobación del P. Mühlbeyer): El ideario de Schoenstatt, en cuanto a lo que va más allá de lo comúnmente católico, es sólo un libre ofrecimiento. Por lo tanto hay que distinguir cuidadosamente entre lo que es originalidad schoenstattiana y lo comúnmente católico. Por ejemplo, cuando un sacerdote de Schoenstatt está frente a su parroquia, no debe poner en pie de igualdad lo primero con lo segundo. Si trabaja como asesor espiritual en el espíritu de Schoenstatt, ello no debe realizarse de manera tan unilateral y exclusiva como para que no quede más lugar para una labor orientada de otro modo. Si el Obispo le prohibiese, por ejemplo, mencionar a Schoenstatt, tendría que acatar esa orden, etc. Lo mismo en el caso de las misiones populares. Éstas no deben desembocar en una consagración a la MTA como necesario resultado de la labor realizada. Ciertamente se considera aceptable que al final de la misión el misionero invite, a los que así lo deseen, a realizar una consagración a la MTA delante de una ermita de la Virgen que esté afuera… Otro ejemplo: En la definición del “hombre nuevo”, Schoenstatt no debe ser nombrado como elemento fundamental cuando en la pastoral general y ordinaria se hable del hombre nuevo. Distinto es el caso en jornadas y en el trabajo de grupo en el espíritu de Schoenstatt. Pero eso significará entonces solamente: Nosotros, los schoenstattianos, aspiramos a esa realización en estrecha vinculación local e intelectual a Schoenstatt.

En toda esta discusión, el P. Kastner reaccionó de manera mucho más conciliadora que el P. Menningen. Desea una apertura incondicional ante el representante oficial de la Iglesia. Tal como me lo comunicara confidencialmente, no está de acuerdo con poner de relieve que Schoenstatt es [instrumento] “escogido” al cabo de una historia tan breve, ni con la aparición tan fuerte del PK en el centro. Opina que hay que dejar para una época posterior el juicio definitivo sobre la Obra de Schoenstatt. Similarmente, sostiene que hay que mantener una actitud reservada respecto de “creación predilecta” y las reflexiones anexas. Persigue conscientemente la meta de generar con sus publicaciones una bibliografía “canónica”, orientadora para las demás publicaciones del Movimiento de Schoenstatt.

El P. Möhler y el P. Köster adhieren completamente a Schoenstatt, pero en cuanto a la “infalibilidad” del PK, piensan de manera mucho más sobria que, por ejemplo, el P. Menningen; y rechazan todas las unilateralidades y exageraciones. Discuten desde hace mucho tiempo estas cuestiones con el P. Menningen, pero hasta ahora aparentemente sin éxito notorio. Sí, ciertamente creen que con sus argumentaciones han llevado al PK hacia una mayor sobriedad, motivándolo a hacer algunas correcciones. Me aconsejaron plantearle exigencias claras al PK. Designación de un director general de las Hermanas de María, a fin de que el PK pueda dedicarse plenamente a la dirección de todo el Movimiento, dado que la representación que de él hace el P. Menningen no tiene buenos efectos. Evitar establecer un paralelismo entre Schoenstatt y la Iglesia, y particularmente la comparación con “Cabeza y miembros”, así como declaraciones que por lo común sólo se hacen de Cristo, por ejemplo, “per ipsum et cum ipso et in ipso”, además del paralelismo Schoenstatt – Sagradas Escrituras.

Ambos, particularmente el P. Möhler, tienen la impresión de que entre las Hermanas de María difícilmente se encuentren personas intelectualmente independientes; que más bien se forma un tipo de hombre masificado, pero en un plano superior; que existen similitudes con el nacionalsocialismo, teniendo en cuenta, naturalmente, que por su parte el nacionalsocialismo copió en gran medida esas formas de la Iglesia. Se quejan además de que el PK quiere preservar a toda costa el carácter religioso del Movimiento, y por eso rechaza estrictamente todo matiz cultural y artístico tachándolo de “esteticismo”. Están de acuerdo conmigo en cuanto a rechazar el término “creación predilecta”. El P. Köster propone, en cambio, “creación de amor”. Tampoco les agrada que en los últimos años el PK se haya puesto tanto en el centro. Según el P. Köster, el PK basa esa actitud suya, muy consciente y calculadamente, en una observación de la historia: los movimientos importantes se gestaron siempre por la adhesión a grandes personalidades; adhesión hecha sobre la base de una muy íntima convicción. Ahora bien, esa actitud, ¿no pierde su fuerza motriz justamente cuando es calculada? ¿No se hace artificiosa, antipática, odiosa? Cuando se señala que sin embargo el PK logra hacer abstracción de su persona y aprovecharla sólo como “símbolo”, uno se pregunta: ¿Quién lo sabe? ¿Hubo en el pasado personalidades religiosas que hicieran algo similar? El P. Köster está investigando si existen casos paralelos.

Común en todos los sacerdotes del círculo íntimo de colaboradores del PK es el extraordinario respeto por el “maestro”, que les impide exponerle abiertamente cualquier duda personal. Probablemente exista también el temor de caer en desgracia ante él. El P. Kastner rechazó cortés pero decididamente mi propuesta de informar al PK sobre el contenido de nuestra conversación: En el caso del PK es muy importante que se elija el momento oportuno para ello, y ese momento para él no ha llegado aún. También el P. Menningen tiene reparos en informar al PK sobre el contenido completo de nuestras conversaciones, por ejemplo, sobre mi propuesta de que el PK entregue a otro la dirección de las Hermanas. Teme que el PK lo considere como un gesto de desconfianza. Les llamé la atención a los PP. Möhler y Köster sobre su gran responsabilidad en relación con el ulterior desarrollo de la Obra de Schoenstatt, exhortándolos a expresar su veto si en su calidad de teólogos se considerasen obligados a ello.

III

Las Hermanas de María

El estudio de la bibliografía de la Familia (véase más arriba pág. 1) y las declaraciones de la ex Hermana de María Mira (Elisabeth Herdes), que se encuentran en las actas de la Vicaría general, me ofrecieron el punto de partida para las preguntas que yo quería plantearles individualmente a las Hermanas. Me anoté las siguientes preguntas:

1) En casos de graves cuestiones de conciencia, ¿pueden las Hermanas pedir consejo a un sacerdote, por ejemplo, en la confesión, aun cuando éste no pertenezca a la Familia, sin temer por eso infringir la reserva de la Familia?

2) ¿En qué medida está fundada en los Estatutos la estrecha vinculación personal, tal como se la exige especialmente en el último tiempo? ¿La incluye automáticamente el principio parental consignado en los Estatutos? ¿Alcanzan el objetivo exigido también aquellas [Hermanas] que cumplen fielmente los Estatutos sin aceptar o aspirar a una vinculación personal más profunda?

3) ¿Se puede ligar a sí a tantos cientos de personas de esa forma exclusiva, sin tener la posibilidad de brindarles aunque sea un mínimo de atención personal?

4) ¿Qué se entiende por perfecta obediencia? ¿Es perfecta la obediencia cuando se ciega por completo el entendimiento, y contra la convicción y sentimiento propios y, dado el caso, contra la conciencia propia, se realiza la cantidad de actos heroicos que se desean (acto de consagración, “actos filiales”, “actos de implantación”; actos provinciales, actos de curso, actos de Familia, etc. etc.), aun cuando uno ya íntimamente no pueda elaborar ni soportar más esas cosas? Sin embargo la finalidad de esos actos es que las Hermanas se desarrollen como personalidades libres decidiendo siempre por sí mismas… ¿Pero no se logra justamente lo contrario cuando bajo cierta presión exterior se repite continuamente palabras muy serias sin comprender cabalmente su contenido? ¿No se educan así personas masificadas y superficiales?

5) ¿Qué significa el 20.1.42? ¿Hay que tomarlo y evaluarlo aisladamente? Aun cuando se explique correctamente la totalidad en el plano teórico, ¿no existe el peligro de que la aplicación práctica induzca a errores? ¿Qué significa incorporación o implantación en la persona del PK y en su actitud? ¿Quién ha ganado las corrientes de gracia que brotan del 20.1.42? ¿Cómo ocurrió eso?

6) ¿Cuál es el centro de la comunidad? Evidentemente la MTA y el Santuario. Pero en los últimos años, ¿no se ha desplazado hacia América, dado que prácticamente todo se concentra en torno del PK? ¿No existe un gran peligro de culto personal no sano?

7) ¿Cómo desarrollan hoy las novicias la requerida vinculación profunda con el PK? Ellas no lo conocen personalmente, en absoluto.

8) ¿Cómo se generan las corrientes de vida? ¿Cómo se las encauza? Todos los hijos han de estar integrados a ellas…

9) ¿Quién es “Schoenstatt-tonto”?

10) ¿No se descuida indebidamente la proclamación de la palabra de Dios por boca del sacerdote?

11) La gran cantidad de días conmemorativos de la Familia, ¿no desplazan a un segundo plano las fiestas de la Iglesia y sus misterios?

Ya en ocasión de mi visita a Sonneck, hablé el primer día con la Hermana Superiora general, y con la Hermana Asistente general, la Hna. Virginia, sobre la estrecha vinculación al PK y la acumulación de “actos” y su múltiple simbolismo. Ambas destacaron que el PK, a través de toda su conducta, garantiza absolutamente un “traspaso”. Los actos simbólicos serían un excelente medio para revitalizar las ideas fundamentales de Schoenstatt, iluminándolas desde diferentes ángulos. Se concedió que esos símbolos son, en sí mismos, no esenciales y quizás no adecuados para algunos temperamentos, especialmente para las Hermanas mayores, por lo cual esas Hermanas no deberían ser presionadas. (En un breve momento de ausencia de la Hna. Virginia, la Hna. Anna me confesó que a ella no le importan mucho tales símbolos). Se concedió asimismo que existe un peligro en esa acumulación de actos y que ya debería pasar el tiempo de los actos. En relación con la inexorable exigencia de espíritu de Inscriptio, se señaló que no se puede desistir de ello, ya que se trata lisa y llanamente de la aspiración al grado más elevado de perfección. Se reconoció que hay que dejar seguir tranquilamente su camino a las Hermanas que procuran vivir ese espíritu sin la mediación del PK. Cuando le pedí documentación sobre “actos” del último tiempo, se me presentaron dos tomos de actos de consagración de los años 1926-1941, que evidentemente habían sido preparados para ese fin. Se añadieron algunas oraciones de consagración del último tiempo, que igualmente eran bastante correctas. Advertí enseguida que no se quería presentar los “actos” que me importaban.

El resultado de las conversaciones individuales con las Hermanas del apostolado no fue satisfactorio, salvo el caso de la Hna. Pallotta, de la cual se hablará más tarde detalladamente. Se trata de Hermanas jóvenes que dan la impresión de haber sido instruidas para responder a las preguntas. De las Hermanas del cuerpo docente de la Escuela superior, dos de ellas, las HH. Hiltrud y Claritas, hablaron con bastante sinceridad. Rechazan la acumulación de actos, pero consideran al PK como absolutamente correcto. La Hna. Claritas opina que él condesciende por pura bondad a las fantasías de las Hermanas, y no encuentra en ese contexto los límites correctos. Ella ve claramente el peligro de la masificación, dado que justamente ese tipo de Hermanas totalmente afectas al PK, ocupan los puestos de mayor influencia.

El tipo más desagradable me parece ser, junto con la muy diplomática e incluso astuta Hna. Blandina (directora de escuela y maestra de terciado), la segunda académica, la Hna. Ida. Véase la increíble carta que me escribió en el transcurso de la visitación, y que abordé detalladamente en la conferencia final (véase anexo 3). De la mayoría de las Hermanas no se podrá decir que sean conscientemente insinceras. Ciertamente parecen siempre estar instruidas de tal manera que sencillamente “repiten la lección” cuando se les plantean preguntas y hacen objeciones. Las que, a pesar de todo, han conservado un pensamiento y juicio independiente, corren peligro de ser marginadas. Recién hacia el final de visitación, una de las Hermanas docentes, la Hna. Gregoria, tomó conciencia de que no había sido sincera para conmigo. Y escribe: “El lenguaje de su conferencia introductoria fue para nosotras, las Hermanas, totalmente nuevo y distinto del lenguaje al que estábamos acostumbradas hasta ese momento. Por eso le ruego tenga la bondad de comprender y disculpar si en la audiencia di algunas respuestas que no se correspondían con mi convicción personal; pero creí que debía hacerlo así para proteger el honor de la Familia en el foro externo. Desde que estoy en la Familia (casi veinte años completos), el esfuerzo de la Familia ha estado puesto siempre en guardar la reserva de la Familia ante los demás, y dar respuestas encubiertas y generales para proteger la vida propia de las Hermanas”.

Un resultado importante de las conversaciones individuales del 21 de febrero fue descubrir que en el último tiempo la Hna. Virginia recogió los “cuadernos de grupo”, y que las Hermanas de cada casa fueron “instruidas” para la visitación, e inmediatamente antes de la visitación se recogieron todos las “actas”. Además, al menos en una de las casas se arrancaron varias páginas de la crónica. Se me relató que una joven Hermana fue exhortada por otra Hermana a que, en el caso de que el visitador le preguntase sobre el tema, no le expusiese el acto verdadero, sino otro que había pasado la “censura”. Además, en ese mismo primer día comprobé que las Hermanas que se entrevistaron conmigo fueron después interrogadas por otras, y que se observó con exactitud cuánto tiempo estuvo cada Hermana conmigo. Asimismo noté que todas las Hermanas que estuvieron conmigo fueron citadas por la Dirección general en Sonneck, a fin de informar, o al menos se las esperó allí. En esa tarde prohibí a las Hermanas que hablasen entre ellas sobre el contenido de las entrevistas con el visitador.

En la mañana del 22 de febrero, la Hna. Anna me pidió secretamente una breve entrevista y relató que la Hna. Virginia se hallaba muy inquieta y no había dormido. Si yo podía convocarla lo más pronto posible a una entrevista. Ella misma admitió que se habían cometido “tonterías”, y solicitó una conversación a solas. Le dije que yo quería recibir a las Hermanas de la Dirección general al final.

La que habló con mayor detalle de entre todas las Hermanas fue la Hna. Pallotta. Quiere liberarse finalmente de la carga que ha sobrellevado durante muchos años. Está convencida de la misión de Schoenstatt, pero cree que la conducta del PK para con las Hermanas no es correcta, y que especialmente después de Dachau ha adquirido formas intolerables. Habla de una “violación psicológica” de parte del PK. A diferencia de la mayoría de las Hermanas restantes, jamás se confesó con él, pero, como es costumbre, se presentó ante él en el terciado para que él le plantease preguntas. En esa ocasión le pidió su diario, que ella le dio conjuntamente con la llave, si bien titubeando. Largo tiempo después lo encontró, al limpiar su cuarto, cubierto de polvo, sobre el armario, abierto y accesible a todos. En otra oportunidad le pidió que se sentara muy junto a él, cosa que ella no hizo. Más bien se sentó frente a él. Entonces él trató de quebrar su “orgullo” ordenándole que se arrodillara, cosa que ella logró hacer, si bien con mucho esfuerzo. Luego él le tomó la mano y trató de inculcarle que él era su padre y ella su hija amada, pero no logró que ella le dijera “padre mío”, ni tampoco que ella le diera, por pedido suyo, la otra mano. En otra oportunidad le pidió, a modo de acto de humillación, que se tendiese sobre el suelo, cosa que ella hizo llorando al cabo de repetida y severa exhortación. A pesar de todo, él la elogiaba delante de las demás, confiándole puestos de responsabilidad: primero como mano derecha de Mons. Schmitz en la secretaría de pastoral de Münster; de allí repentinamente, por varios meses y sin fundamentación alguna, a pelar papas en Casa Wildburg; de allí, con una alabanza por la prueba superada en su “campo de concentración”, a directora del movimiento de Madres, donde trabaja desde entonces de manera muy independiente y se halla viajando casi continuamente. Y todo eso a pesar de ser generalmente conocido que está considerada como schoenstattiana no “ortodoxa”, porque mantiene el interés por otras cosas y siente como una gran falencia que en Schoenstatt se conozca precisamente sólo Schoenstatt y al PK. Ella personalmente no cree que la preparación espiritual que se recibe en Schoenstatt baste para una “Hermana de apostolado”. La Hna. Pallotta se pronunció tajantemente contra la acumulación de “actos”, que en gran parte son “cursi”. Cuando se viene de afuera y se ve algo así, uno se agarra la cabeza ante semejantes niñerías.

Relató además sobre sus reiteradas visitas a Therese Neumann, en ocasión de sus viajes a Waldsassen, donde tenía compromisos de apostolado. En cuanto la vio, Therese le pidió enseguida que conversaran privadamente, para preguntarle sobre cartas que había recibido de ex Hermanas de María. En lo esencial, la Hna. Pallotta le pudo confirmar todo. También a través del P. Naber le hizo preguntar a Theresa, en éxtasis, si ella por todo este problema debía viajar a Tréveris e informar. La respuesta habría sido: “Aún no”. Pero que más tarde Therese le habría dicho que aprovechase la próxima oportunidad para dar parte del asunto. Algo similar le habría aconsejado un jesuita a quien ella consultó sobre estas cosas, y que éste ya había escuchado de parte de otros. Le aconsejó que aprovechara la próxima oportunidad para informar a las autoridades eclesiásticas sobre el asunto. El PK debía alejarse de las Hermanas.

Una vez le habría preguntado al PK si ella podía conversar sobre sus problemas con un sacerdote de afuera. Él la habría mirado sorprendido, ciertamente no se lo prohibió, pero dejó entrever claramente que estaba muy decepcionado. Relató también lo siguiente: Habiendo regresado una vez de Münster a Schoenstatt, contó que ella había dado conferencias sobre Fátima por pedido del Obispo Galen. Su maestra de terciado le habría dicho entonces en tono de severo reproche: “Tú introduces espíritu mundano. Tenemos a Schoenstatt. No necesitamos Fátima.” Se le habría informado al PK sobre el episodio, y poco tiempo después apareció un escrito de él sobre la comparación entre Fátima y Schoenstatt. No hace mucho tiempo, en una reunión de trabajo de las Hermanas del apostolado, luego de que se hablara entusiastamente durante dos horas sólo sobre el PK, ella preguntó: “¿Vamos finalmente a abordar el asunto que nos ocupa?” Eso le fue tomado muy a mal. Se levantó la sesión. Después la Hna. Edelgart, superiora de las Hermanas del apostolado (la “pupila de los ojos” del PK), le hizo duros reproches: Que por culpa de ella habría disminuido el entusiasmo de las Hermanas por el PK. Algunas semanas más tarde, la Hna. Edelgart, en su presencia, delante de todas las Hermanas del apostolado, leyó una respuesta del PK a una carta de las Hermanas del apostolado, de la cual se desprendía que las demás Hermanas del apostolado habían transmitido hacia “allá” todo lo sucedido; lo habían hecho a sus espaldas y de manera inmediata. En esa respuesta se la habría denigrado mucho. En ella se hablaba de Hermanas a las cuales presuntamente no les interesaba una vinculación filial con él, pero que tenían una predisposición a la sensualidad y se relacionaban muy íntimamente con ciertos “señores”. En relación con todo esto, la Hna. Pallotta está convencida de que el PK no pensaba nada malo, pero que era capaz de caminar sobre las almas de sus “hijas” con zapatos de suelas de clavos. A menudo no utilizaba el confesionario para escuchar las confesiones de las Hermanas, y a modo de justificación decía que con ello aspiraba a algo superior. Al preguntarle si yo podía hacer uso de lo escuchado, en un primer momento la Hna. Pallotta no se mostró muy contenta, pero después estuvo de acuerdo, en el caso de que yo lo considerara necesario.

La Hna. Beatrix, la artista, que había solicitado espontáneamente hablar conmigo, me informó muy tranquila y sencillamente sobre todas sus vivencias, las que hasta ahora no ha relatado a nadie. Partiendo de una carta dirigida al PK en ocasión de varios actos (esta carta y la respuesta del PK se halla en las actas), relató que en los primeros años no había logrado establecer una relación con el P profunda, afectiva, signada por la confianza, ya que ella por naturaleza es una persona austera. Él le decía siempre: “Su afectividad tiene una falla. Hay que hacer algo; de lo contrario quedará como una persona interiormente desdichada, pobre y estéril”. Entonces tomó su mano y la sostuvo largamente en la suya, sin decir nada; luego ambas manos. En otra oportunidad tuvo que tenderse sobre el piso. Al cabo de largo rato la invitó a incorporarse, tomó su mano y dijo: “Así pues yo soy su querido padre y usted es mi querida hija”. Ella tuvo que decirle: “Mi querido padre”; a lo cual él respondió: “Mi querida hija”. Una vez, luego de sostener largo tiempo su mano, le dijo: “¿No siente cómo ahora mi vida fluye hacia la suya? Usted no da ninguna señal de ello”. En otra oportunidad le regaló un rosario diciéndole: “Bueno, éste es mi rosario. Se lo regalo”. Ella estuvo cuatro años bajo su influencia. Pero luego todo se derrumbó. Entre otras cosas, notó que también otra Hermana tenía su rosario, mientras que ella había pensado ser depositaria de su especial favor. Retomando la temática de esa conversación, me comunicó por carta otras razones de ese derrumbe (la carta se halla en las Actas).

La Hna. Beatrix está convencida de que el PK hace todo eso sin pensar nada innoble, que reúne en su persona una desbordante bondad y a la vez una total inaccesibilidad y terrible severidad, y que además posee una buena dosis de magnetismo, del cual hace uso muy raras veces, al menos conscientemente.

Se refirió a los muchos actos de una manera muy amarga y crítica, tachándolos de niñerías, acciones delirantes, fantasías. Similarmente a como lo hiciera la Hna. Pallotta, relató sobre los diferentes “actos del corazón”, especialmente sobre uno en el cual cada Hermana debía echar un pequeño corazón de cera en un cuenco donde había un corazón de cera mayor. Luego todos debían fundirse encendiendo un quemador eléctrico sobre el cual descansaba el cuenco. De ese modo se simbolizaba la fusión de los corazones de las hijas con el corazón de su padre (PK). Se llevó a cabo el ofrecimiento de los pequeños corazones pero no la fusión (al menos no públicamente), porque esa vez habían surgido dudas en las filas de las Hermanas. Pero antes se había reflexionado durante horas sobre cómo hacer para que la fusión se realizara efectivamente.

Al igual que la Hna. Pallotta, también la Hna. Beatrix informó sobre un cuadro pintado últimamente por una Hermana que se halla en América, en el que se representa a la Sma. Trinidad. En ella, el rostro de Dios Padre tiene los rasgos del PK. Y eso con el expreso permiso del PK. Lo cual se correspondería con una frase favorita del PK : “Quisiera ser el buen Dios para usted” (Nota: Luego de la visitación, el PK me escribió pronto, desde ultramar, consignando que el cuadro había sido pintado por una miembro de la Liga, sin que él tuviera nada que ver con el asunto). La Hna. Beatrix, que da una impresión tranquila y objetiva, me permitió con gusto que yo haga uso de lo que ella había relatado. Puso a mi disposición una copia de la carta al PK mencionada más arriba y la respuesta correspondiente (véase Actas).

Frente a esto resulta interesante el juicio que el PK formula en una carta a la Hna. Anna con fecha 8.2.49, y que él mismo me transmitiera el 5.3.49: “Por lo demás, permítame solicitarle prestar particular atención a Beatrix. Se encuentra en vías de caer en anomalías. Tiene por naturaleza una predisposición muy enfermiza, y actualmente se sumerge en un estado de negación de todo lo humano, dando así pie a los peores temores en un tiempo previsible.” Sobre la Hna. Pallotta el PK me escribió el 7.3.49 lo siguiente: “A ello se agrega que en un caso dudo de la autenticidad y honestidad de esa rudimentaria interpretación. Más bien cuento con un fuerte espíritu de intriga, dado que se trata de una Hermana que tuvo que ser reprendida por mí a causa de una relación inmoral con una persona del mismo sexo, y corre continuo riesgo de ser depuesta de su cargo. La Hna. Annette conoce bien ese caso (tengo entendido que es el único en la Familia).”

Efectivamente, ya durante la visitación y sin que yo hubiera hablado con ella sobre la Hna. Pallotta, la Hna. Annette Nailis (maestra de novicias) me escribió lo siguiente: “… Su Excelencia dejó entrever que se le habría relatado también cosas negativas sobre la relación de las Hermanas con el Padre. Desde entonces pienso sobre el tema, y curiosamente me viene a la mente, una y otra vez, una de nuestras Hermanas del apostolado, que seguramente se entrevistó con Su Excelencia, como también todo ese grupo. Sobre esa Hermana sé algo muy agravante que, además de una joven Hermana que me informó de ello en el noviciado, sólo conoce el Padre. Sé también que el Padre amonestó seriamente y reprendió severamente a esa Hermana. ¿No sería posible que esa Hermana no sólo esté avergonzada sino que también, quizás inconscientemente, arrastre consigo un rechazo hacia el Padre, y por eso podría hablar negativamente sobre él, especialmente sobre su relación con nosotras, las Hermanas?... Si Su Excelencia considera bueno o necesario que yo exponga el caso con mayor detalle, estoy dispuesta a ello.”

Las formadoras (vale decir, ambas maestras de novicias, las HH. Annette y Mirjam, y la maestra de terciado, la Hna. Bonifatia, a quienes recibí el 22.2 por la tarde, y ambas Hermanas consejeras, las HH. Toni Maria (superiora de las Hermanas de la Adoración) y la Hna. Rosa (superiora de la Casa del Terciado), a quienes recibí el 23.2. por la mañana, admitieron abiertamente que en los “actos” habían sucedido ciertas extralimitaciones y exageraciones. Se tenía la impresión de que desde arriba se había dado una “consigna” al respecto. La mayoría de ellas abordó también, con buena disposición, mis otras objeciones, pero consideraron infundados mis temores. No permitieron que recayera ninguna duda sobre el PK. Con excepción de la Hna. Bonifatia, que daba una impresión algo insegura, todas me parecieron absolutamente convencidas de la corrección de sus métodos. Las tres formadoras (de la cuarta, la Hna. Blandina, se habló ya más arriba en relación con las Hermanas docentes), me dieron la impresión de ser mujeres muy cultas y maduras, si bien se podía observar que ellas, por así decirlo, ya no piensan más sus propios pensamientos, sino sólo los pensamientos del PK. Así pues se podía escuchar, en respuesta a dudas que se formulaban, cosas más o menos como la siguiente: “A esto el Padre respondería que…”

En la tarde del 23.2 hablé con la Hna. Asistenta general, la Hna. Virginia, y con la Superiora general, la Hna. Anna. A la Hna. Virginia, quien es probablemente, de entre todas las Hermanas, la que más lejos va en cuanto a la absoluta vinculación al PK, y es también, en gran parte, responsable de las extralimitaciones y exageraciones del último tiempo, le preocupaba sobre todo restablecer mi confianza. Ella no habría recogido los cuadernos de grupo, ni habría revisado y en parte modificado las diversas actas, ni habría dado instrucciones sobre el 20 de enero en las diversas casas con el fin de engañarme, sino para quedar bien delante del visitador y del PK. Ella sería una persona ordenada. Se habría conducido como antaño, cuando era docente y se anunciaba una inspección. Admitió haber obrado equivocadamente. Pero no habría ocurrido para ocultar nada. Presentó las actas en su versión original y en su versión corregida.

La Hna. Anna habló muy francamente, pero solicitó enfáticamente que el PK no se enterase en absoluto de sus declaraciones. Los métodos del PK serían únicos y no imitables. Fuera de él nadie debería atreverse a hacer esas cosas. Exigiría a todo el hombre para Dios, y como camino hacia ello, la estrecha vinculación con él (al PK). Ella habría sufrido terriblemente por esa situación, precisamente en su condición de Superiora general. Una vez habría hablado con disgusto delante de las Hermanas sobre ese eterno “padrerío” y habría sido reprendida severamente por el PK. Sería terriblemente duro soportar que toda Hermana pueda escribirle al PK sobre todos los temas. Habría que lograr poner de alguna manera límites en ese sentido. Además sería mejor que el PK se dedicara totalmente a la dirección del Movimiento y entregase la dirección de las Hermanas de María a un Director general, tal como los demás institutos tienen su propio director. Pero, como se puede entender, ella, en su condición de Superiora general, no se atrevería a sugerírselo. Sus derechos de Madre no valdrían mucho. Además expresó con gran preocupación su temor de que el PK, desde su regreso de Dachau, condesciende demasiado a los actos filiales de las Hermanas, fomentando así exageraciones y extralimitaciones. A ella no le agrada ese estilo porque es una mujer muy sobria. Pero en lo que concierne a la inviolabilidad, el PK es una persona absolutamente intacta. Lo mismo acentuaron también las HH. Virginia y Toni Maria, con las cuales hablé igualmente sobre las declaraciones agravantes, y para mí tan inquietantes, de las HH. Pallotta y Beatrix (naturalmente sin mencionar sus nombres). Todas expresaron unánimemente que hay que tomar esas declaraciones con grandísima cautela. Que primero habría que escuchar al PK. La Hna. Anna me advirtió espontáneamente sobre la Hna. Pallotta. Ella tendría una predisposición perversa.

Sobre la misma cuestión escuché esa tarde a la Hna. Agnes. También ella destacó que los “métodos de confesionario” del PK son en sí mismos inobjetables. Ella no sabría nada de presiones, ni jamás habría encontrado nada [objetable] en esas cosas. Este claro testimonio aventó mis últimas dudas sobre la persona del PK, y ciertamente porque la Hna. Agnes es, de entre todas las Hermanas, la que más ha conservado una mirada lúcida sobre la realidad, y con su total sinceridad contribuyó fundamentalmente a que yo pudiera tomar conocimiento de la “clausura espiritual”. Si se agrega que también la Hna. Beatrix acentuó expresamente que ella rechaza esos métodos no por razones de pureza sino de dignidad de la mujer, y que incluso la Hna. Pallotta está convencida de que el PK no piensa en nada malo al hacer esas cosas, entonces no queda nada que sea directamente agravante. De todas maneras tales métodos son muy audaces y sin duda no pueden generalizarse.

El 25.2 recibí a las superioras de las dos comunidades más grandes, la de la Casa de Ejercicios y la de la Casa Wildburg, a la Hermana de María más anciana, la Hna. Magdalena, a la Hna. Uta, la escritora de “La fuente de Schoenstatt”, a la Hna. Gottliebe, enfermera, y a la Hna. Ancilla, Hermana de la Adoración. El resultado más notable de estas conversaciones es el siguiente: La Hna. Borromäa, superiora de la Casa de Ejercicios, hubo de admitir que la recolección de los cuadernos de grupo fue hecha también por la inminencia de la visitación, así como también la modificación de la crónica de la Casa de Ejercicios. Con la Hna. Magdalena hablé sobre la carta objetiva que ella me había enviado y que yo cité varias veces en la conferencia final. En dicha carta ella trató sobre todo el problema de la confesión, la apertura para con la Iglesia oficial y la cuestión del mandato vitalicio del Director general de las Hermanas de María. La carta se halla en las actas.

Además de con las Hermanas mencionadas, hablé con los PP. Fischer, Kastner y Menningen sobre los problemas relacionados con la Familia de las Hermanas.

Por encargo del PK, el P. Fischer, que estuvo cuatro años con el PK en Dachau, predica desde el año pasado ejercicios espirituales a las Hermanas. Fuera de él, hasta ahora sólo el PK ha predicado esas tandas de ejercicios. En la época de la persecución, las Hermanas quedaron libradas a sí mismas y entonces la Hna. Anna dio “cursos de formación”. El P. Fischer adhiere incondicionalmente al PK y en los ejercicios espirituales no osaría enseñar nada que no dijese o escribiese expresamente el PK. Objetivo de ese “monopolio” que muchas Hermanas sienten como muy duro, es mantener la homogeneidad de la formación religioso–ascética; ésta es, según el PK, indispensable para superar la tormenta que se cierne. Preguntado sobre el problema del “acompañamiento espiritual”, el P. Fischer respondió: Al PK no le gusta el acompañamiento espiritual individual, particularmente no en el caso de mujeres. Debería bastar el ideario transmitido mediante una formación de ocho años, hecha con consecuencia (desde el comienzo del noviciado hasta el final del segundo terciado son ocho años), la pastoral ordinaria y la confesión cada dos semanas. El P. Fischer tiene la impresión de que las Hermanas pueden desahogarse libremente en la confesión. Pero en realidad las Hermanas se sienten fuertemente inhibidas en este sentido y padecen mucho por ello. ¿Se les rinde cuentas de conciencia a las superioras? El P. Fischer respondió negativamente. Más bien se les inculca a las superioras que no tienen derecho de plantearles a las Hermanas preguntas de ese género. Tampoco el PK desea que se le escriba a él personalmente muchas y largas cartas sobre asuntos del alma.

Hablé con los PP. Kastner y Menningen sobre la designación de un Director general para las Hermanas de María. El P. Kastner se opone porque, mientras viva el PK, las diferencias inevitables entre la Familia de las Hermanas y el Director general pondrían en peligro la cohesión de la Familia. El P. Menningen se declaró radicalmente en contra, porque debería haber un instituto que se desarrolle plenamente en estrecha vinculación con el PK, a fin de ser modelo para todos los demás institutos. Ese pleno desarrollo orgánico sólo sería posible si el PK tuviese personalmente en manos la dirección de la Familia de las Hermanas.

Fundamenté mi propuesta alegando que la estrecha y exclusiva vinculación al PK ha redundado en una exagerada reserva, que durante la visitación se puso de manifiesto, entre otras cosas, en que fueron necesarios los más grandes esfuerzos y las más fuertes conmociones para motivar a las Hermanas a una plena sinceridad. El P. Menningen señaló que ese “parto difícil” se debía en gran medida a que, en mi conferencia introductoria, yo habría puesto la autoridad eclesiástica muy fuertemente en el primer plano, lo cual probablemente habría generado una cierta inhibición entre las Hermanas, acostumbradas a obedecer por generosidad, y que el anuncio de una “visitación canónica” habría llegado de manera completamente inesperada y muy repentina. En las conversaciones preliminares se habría contado con una inspección de forma menos rigurosa; y él estaría convencido de que con una cuota significativamente menor de agitación se habría alcanzado lo mismo. ¡Pero en este punto el P. Menningen se equivoca! Otras razones para la designación de un Director general serían: La absoluta e ilimitada autoridad que ejerce el PK genera, como lo dice la experiencia, falta de independencia en el pensamiento y la voluntad; vale decir, el peligro del hombre masificado, si bien en un plano superior. Se juzga así y no de otra manera, porque el PK así lo quiere, así lo desea y así le gusta verlo (su mínimo deseo es severísima orden). Agréguese que toda Hermana puede escribirle al PK en cualquier momento. No hay nada que objetar contra ello. Pero dado que seguramente no todas las Hermanas son personas tan maduras como para que todo lo que le escriban al PK sea irrefutable, existe el peligro de que sus declaraciones sobre otras acarreen, en ciertos casos, grandes sufrimientos a éstas, en la medida en que el PK, considerando las grandes distancias físicas y los cientos de Hermanas, depende de tales informes para poder tener, de alguna manera, los hilos en sus manos.

Concluyendo ya este capítulo, quiero señalar que luego de la finalización de la visitación, numerosas Hermanas agradecieron en forma oral y escrita por lo dicho en la segunda parte de la conferencia conclusiva (véase anexo 3). Se sienten liberadas y aliviadas por mis declaraciones sobre la práctica de la confesión, el acompañamiento espiritual, los actos del padre, el espíritu de obediencia, etc. Algunas acentuaron que muchas otras Hermanas piensan exactamente así.

IV

Resumen de los conocimientos adquiridos en la visitación

Se admitió expresamente una disciplina de arcano. Existe en todo el Movimiento entre las diferentes agrupaciones; en las agrupaciones, por ejemplo, en la Familia de las Hermanas; y también entre las provincias, las comunidades de casa, grupos, cursos, etc. Sólo una persona sabe y debe saber todo, y esa persona es “el Padre”, quien, de ese modo, tiene todos los hilos en sus manos, está en directo contacto con todos, todos están en contacto directo con él, ante él cada individuo, hombre o mujer, se siente obligado a una apertura completa.

Además la disciplina de arcano se extiende hacia el exterior. Se le reconoce a la Iglesia, al menos teóricamente, el derecho de tomar conocimiento de todo. Pero el transcurso de la visitación mostró cuán difícil es en la práctica esa toma de conocimiento. Ciertamente el P. Menningen opinó que la meta propuesta habría podido alcanzarse mucho más fácilmente si se la hubiera perseguido por vía de un examen y estudio menos oficial y severo en lugar de una “visitación canónica” conforme a las reglas. Él piensa que, a la luz de las conversaciones preliminares conmigo, no se habría creído que se planease una “visitación canónica”. De ahí que el inesperado anuncio de una tal visitación y mi exigencia de apertura incondicional como condición necesaria para el éxito de ella, generase una inhibición en las Hermanas que ellas tuvieron que vencer.

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