Read the book: «Medio siglo de historia del cooperativismo financiero colombiano»


Rodríguez Espinosa, Néstor Alfonso
Medio siglo de historia del cooperativismo financiero colombiano : caso Coopdesarollo / Néstor Alfonso Rodríguez Espinosa. -- Bogotá : Universidad de la Salle, 2010.
264 p. ; cm.
Incluye referencias bibliográficas e índices.
ISBN 978-958-8572-34-5
1. Coopdesarrollo – Historia - Colombia 2. Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Colombia) - Aspectos financieros 3. Cooperativismo financiero – Colombia I. Tít. 334.2 cd 21 ed.
A 1286241
CEP-Banco de la República. Biblioteca Luis Ángel Arango
ISBN: 978-958-8572-34-5
Primera edición: Bogotá D.C., diciembre de 2010
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Queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro por cualquier procedimiento, conforme a lo dispuesto por la ley.
Agradecimientos
A todas las personas que accedieron a la realización de las entrevistas, pues sin su participación no hubiera sido posible la realización de esta obra.
A FUNDESARROLLO por los aportes realizados para la concreción de este trabajo.
A Hernando Vélez Uribe por sus comentarios y aportes en la realización de esta obra.
A Luz María Arbeláez Solano, a Andrés Felipe Sánchez Díez y a Tatiana Londoño Espitia por su colaboración.
A la Universidad de La Salle por abrir sus puertas a la discusión de estos temas de un sector que está llamado a ser una alternativa de organización empresarial.
A Laura Andrea y Juliana, mis hijas, fuente de toda mi inspiración.
A Claudia Patricia, mi esposa por su comprensión y apoyo en todas las actuaciones de mi vida.
A mi madre, quien me dio el ser y me dio a conocer las cosas hermosas de la vida.
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
1.APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE ORGANIZACIÓN COOPERATIVA DE CARÁCTER FINANCIERO
1.1 ¿Por qué surge el sector solidario?
1.2 Aproximaciones al concepto de organización
1.3 Dos caras de la misma moneda. dimension económica y social
1.4 Redes sociales y económicas
1.5 Gestión democrática en las organizaciones cooperativas
2.EL ESTADO COLOMBIANO, LAS ORGANIZACIONES COOPERATIVAS DE CARÁCTER FINANCIERO Y LA INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
2.1 Aproximaciones del papel del Estado colombiano en el desarrollo de las organizaciones solidarias
2.1.1 República fundada en la solidaridad
2.1.2 Promoción y protección de las formas asociativas de propiedad
2.1.3 Ciudadanía solidaria
2.1.4 Fortalecimiento de las organizaciones solidarias por parte del Estado
2.2 Las organizaciones cooperativas de carácter financiero y la intermediacion financiera
2.3 Modelos de organización de las cooperativas de carácter financiero
2.4 Supervisión de las organizaciones solidarias
2.4.1 ¿Por qué supervisar organizaciones cooperativas de carácter financiero?
2.4.2 Modelos de supervisión
3.COOPDESARROLLO, UNA HISTORIA DE 46 AÑOS
3.1 Etapa I: origen, desarrollo y crecimiento de la central cooperativa COOPDESARROLLO como organismo de segundo grado de carácter financiero
3.1.1 Origen de COOPDESARROLLO
3.1.2 Entorno macroeconómico
3.1.3 Hechos que enmarcan la creación de COOPDESARROLLO
3.1.4 COOPDESARROLLO y sus pares
3.1.5 Hechos determinantes en el crecimiento de COOPDESARROLLO
3.1.6 Crecimiento de COOPDESARROLLO hasta 1990
3.1.7 COOPDESARROLLO, entidad que crece en la primera mitad de los noventa
3.1.8 Algunas reflexiones finales de esta etapa
3.2 Etapa II: COOPDESARROLLO Banco
3.2.1 Proceso de conversión en banco
3.2.2 ¿Cuáles fueron las motivaciones para convertirse en banco?
3.2.3 Entorno
3.2.4 Cifras de COOPDESARROLLO Banco
3.2.5 ¿Y del modelo solidario qué?
3.3 Etapa III: crisis en COOPDESARROLLO
3.3.1 Teoría de la crisis
3.3.2 ¿Cuál es el momento de ruptura en COOPDESARROLLO?
3.3.3 ¿Cómo estaba COOPDESARROLLO a 31 de diciembre de 1998?
3.3.4 Crisis del sector cooperativo financiero
3.3.5 Acuerdo de integración
3.3.6 Cambios generados en COOPDESARROLLO por el acuerdo de integración
3.4 Etapa IV: funcionamiento de MEGABANCO y la central cooperativa
3.4.1 COOPDESARROLLO nuevamente central cooperativa
3.4.2 Evolución en cifras de COOPDESARROLLO en esta etapa
3.4.3 Venta de aportes de organizaciones cooperativas como si fueran acciones
3.4.4 Diferentes percepciones de los resultados del proceso de integración y la cesión de activos y pasivos a MEGABANCO
3.5 Etapa V: COOPDESARROLLO en liquidación
3.5.1 Hechos que motivaron la intervención para liquidar
3.5.2 Venta de MEGABANCO y propuesta de reactivación
4.FOGAFÍN EN LA CRISIS DEL SISTEMA FINANCIERO
4.1 Medidas de apoyo de FOGAFÍN al sistema financiero
4.2 Intervención de FOGAFÍN en COOPDESARROLLO
4.2.1 Créditos de FOGAFÍN a COOPDESARROLLO en 1998
4.2.2 Otorgamiento de créditos de FOGAFÍN a COOPDESARROLLO desde 1999 en adelante
4.3 La administración de los activos de COOPDESARROLLO en manos de terceros
4.3.1 Limitación en lo económico
4.3.2 Limitación en lo administrativo
4.3.3 Medidas restrictivas
4.3.4 Terminación capital garantía
4.3.5 Medidas de control
4.4 PAGO DE OBLIGACIONES DE COOPDESARROLLO A FOGAFÍN
4.5 ¿Y COOPDESARROLLO?
5.CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
5.1 Finalmente, ¿quién ganó y quién perdió en el proceso COOPDESARROLLO?
5.2 Conclusiones
5.3 Recomendaciones
REFERENCIAS
ÍNDICE DE TABLAS
ÍNDICE DE FIGURAS
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
La Central Cooperativa de carácter financiero COOPDESARROLLO1 fue una organización emblemática del sector solidario en Colombia, por todas aquellas circunstancias que rodearon su proceso. Fue promotora de proyectos de carácter social y solidario; además, logró cifras importantes de crecimiento que le permitieron posicionarse como organización del sector solidario. Un ejemplo de esto se percibe en las cifras2 mostradas por la revisoría fiscal con corte a 31 de diciembre de 1998, así:
[...] activos por un billón quinientos diecisiete mil millones de pesos, con una cartera neta de provisiones, por $773.883 millones; con una red de oficinas dispersas por toda la geografía nacional de 13 oficinas regionales que agrupaban 138 agencias, con 208 cajeros electrónicos. Sus colocaciones en nuevos préstamos concedidos durante el año fueron de $421.799 millones de pesos en 51.086 operaciones; aglutinó más de 120.926 asociados, que a su vez, eran usuarios de los préstamos y engrosaban más de medio millón de ahorradores. Constituyó la fuente de trabajo para casi 3.000 empleados directos. (Forero, 2008)
Con casi medio siglo de existencia, COOPDESARROLLO vivió diferentes dinámicas de cambio determinadas por la gestión de sus administradores, aunque también influenciadas por el ambiente que las rodeaba.
El objeto de este trabajo consiste en analizar lo sucedido en COOPDESARROLLO, como organización del sector solidario, mediante el examen de documentos escritos y la consulta directa a los protagonistas (exdirectivos, funcionarios del Gobierno, asociados, etc.). Este análisis puede constituir un aporte a las dinámicas actuales del cooperativismo financiero, caracterizadas por la presencia de cooperativas que ejercen la actividad financiera con asociados y con terceros, de cobertura nacional y local. Con un COOPCENTRAL fortalecido, gracias a la incorporación de COOPDESARROLLO, y a su transformación como organismo cooperativo de carácter financiero de segundo piso. De igual manera, puede ser un aporte para los organismos del Estado encargados de su promoción, fortalecimiento, apoyo y control.
Este estudio se apoya en documentos formales propios de la operación de la organización, que pudieron ser consultados. Existe el inconveniente que muchos de ellos, o no existen, o son de circulación restringida por decisión de las mismas entidades, o reservada por disposiciones legales. Tal es el caso de los documentos oficiales de la Superintendencia Financiera que hacen referencia a las visitas e informes que son reservados de conformidad con lo dispuesto en el Numeral 3 del Artículo 337 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero.
Se acudió a la memoria y al gran sentido de colaboración de los entrevistados3, quienes –por su actuación frente al caso COOPDESARROLLO, su idoneidad y responsabilidad frente a su descripción– se convirtieron en la fuente de información histórica más confiable y veraz. Vale la pena señalar que la diversidad en el conocimiento y experiencia de los entrevistados fue un factor relevante para enriquecer este estudio de caso. El grupo de profesionales entrevistados configuraron un universo de distintas percepciones que al ponerlos en diálogo, describieron rasgos característicos de los acontecimientos analizados.
Sin embargo, resulta importante señalar que no fue posible entrevistar a algunos actores directos fundamentales en el proceso de COOPDESARROLLO, como: José Elías Melo, Presidente de Confederación de Cooperativas de Colombia, Presidente del Banco COOPDESARROLLO antes de su transformación en Central Cooperativa en 19994 y Presidente de MEGABANCO; Juan Ricardo Ortega Director de FOGAFÍN y Sara Ordóñez, exsuperintendente bancaria. La posición de ellos frente a los acontecimientos sucedidos en COOPDESARROLLO se toma a partir del análisis de algunos documentos tenidos a la mano.
Con este estudio no se pretende descalificar las actuaciones de los protagonistas de los hechos citados en éste, ya que analizar el pasado da ventaja a quienes lo hacen en el presente frente a quienes vivieron las situaciones observadas. Lo que se pretende es hacer un reconocimiento de las circunstancias y actuaciones que rodearon los diferentes momentos en la evolución histórica de COOPDESARROLLO, para hacer una aproximación a los aciertos y desaciertos que permitan recoger y exponer las lecciones aprendidas y proponer recomendaciones en los aspectos estudiados.
De igual manera, se consultaron documentos de autores reconocidos en la comunidad académica en temas relacionados con la gestión empresarial o del sector solidario. La revisión de estos documentos constituyó el referente para el análisis de lo sucedido en el caso COOPDESARROLLO.
Este trabajo se ha desarrollado bajo el amparo de la Universidad de La Salle, en el “Énfasis Desarrollo Empresarial Solidario” de la Maestría en Administración, que tiene por objeto el estudio e investigación de las organizaciones solidarias como una forma alternativa de hacer empresa.
Este documento está conformado por cinco capítulos, así:
En el primer capítulo se hace una aproximación al concepto de organización cooperativa, desde la teoría de la organización.
En el segundo capítulo se muestra: 1) la obligación constitucional del Estado colombiano de promover, fortalecer y proteger a las formas solidarias, 2) la ubicación de las organizaciones cooperativas de carácter financiero en el sistema financiero colombiano, y 3) la organización del sistema cooperativo de carácter financiero vista desde el modelo dominante en Colombia, el cual está asociado al sistema de supervisión aplicado.
En el tercer capítulo se describen y analizan los hechos más significativos de la evolución de COOPDESARROLLO desde su creación (1962) hasta el momento en que la Superintendencia de la Economía Solidaria decide intervenir para liquidar. Este capítulo se desarrolla a partir de la definición de cinco etapas en la historia de COOPDESARROLLO, así:
Etapa I:Origen, desarrollo y crecimiento de la Central Cooperativa COOPDESARROLLO, como organismo de segundo grado de carácter financiero.
Etapa II:Organización y funcionamiento del Banco COOPDESARROLLO.
Etapa III:Crisis en COOPDESARROLLO.
Etapa IV:Funcionamiento de MEGABANCO y la Central Cooperativa.
Etapa V:COOPDESARROLLO en liquidación.
En el cuarto capítulo se muestra al Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, FOGAFÍN, como un instrumento del Estado para garantizar la viabilidad del sistema financiero y proteger la confianza de los ahorradores que desempeñó un papel determinante en el desenvolvimiento de las tres últimas etapas de la historia de COOPDESARROLLO, mostradas en el capítulo anterior.
En el quinto y último capítulo se muestran las conclusiones y recomendaciones que se desprenden de este estudio; se resaltan los grupos que perdieron y ganaron en el desenvolvimiento de las tres últimas etapas del caso COOPDESARROLLO.
Notas al pie
1A la fecha de realización de este trabajo se están llevando a cabo las acciones correspondientes para su incorporación a COOPCENTRAL.
2Cifras antes de la integración de CUPOCRÉDITO, COOPSIBATÉ y BANCOOP.
3En la investigación se encuentran 27 entrevistas, pero no todas fueron incluidas en esta publicación.
4Vale la pena señalar que aunque José Elías Melo, estuvo pocos meses al frente de la Presidencia de COOPDESARROLLO, su participación en el proceso, de acuerdo con lo señalado por los directivos fue de suma importancia en las transformaciones que se dieron en esa organización.
1. APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE ORGANIZACIÓN COOPERATIVA DE CARÁCTER FINANCIERO
Sin entrar en la discusión que origina la definición del papel que desempeñan las cooperativas y, en general, las organizaciones solidarias en el mundo, en este capítulo y para darle un soporte teórico al estudio de caso, se hace una aproximación al concepto de organización cooperativa. Desde una visión macro se indaga por qué surge el sector solidario en el mundo; y desde una visión micro, de acuerdo con la óptica de la teoría de la organización, se hace una aproximación a las dos dimensiones que caracterizan a la organización cooperativa: la económica y la social. Desde la dimensión social se muestra la posibilidad que tienen estas organizaciones solidarias de fortalecer las redes sociales y económicas que resultan en su interacción con su estructura interna y con su entorno. Por último, en este capítulo, se señala la necesidad de afianzar la gestión democrática (principio cooperativo consagrado por la Alianza Cooperativa Internacional), para el fortalecimiento de las redes sociales y económicas.
1.1¿POR QUÉ SURGE EL SECTOR SOLIDARIO?
Desde una visión macro se reconoce que el modelo de economía imperante, favorecido por una racionalidad económica, en la que se busca maximizar las ganancias, propicia la concentración de la riqueza, en favor de unos pocos, mientras que la gran mayoría de la población queda desplazada a niveles de subsistencia. Al respecto, en su obra Desarrollo y Libertad, Amartya Sen realiza unos planteamientos sobre el mundo en que vivimos, con todos los graves problemas sociales y ambientales que afrontamos, pero también con la descripción de algunos logros:
Vivimos en un mundo de una opulencia sin precedentes, difícil de imaginar hace cien o doscientos años. Pero no sólo se han registrado cambios en el terreno económico. Durante el siglo XX se ha consolidado el sistema democrático y participativo como modelo superior de organización política. Actualmente los conceptos de derechos humanos y de libertad política forman parte de la retórica imperante. Las diferentes regiones del mundo, mantienen más lazos que nunca, no sólo en el campo del comercio y las telecomunicaciones, sino también en el de las ideas y los ideales interactivos. Sin embargo, también vivimos en un mundo de notables privaciones, miseria y opresión”. (Sen, 2002: 2).
El Estado, por su parte, basado en una racionalidad que se orienta en el cumplimiento de las leyes, hace uso de instrumentos represivos para someter a los gobernados al cumplimiento de la ley, y promueve la concentración del poder en pocas manos. Así, por ejemplo, pese a que la Constitución Política de Colombia señala que el Estado debe garantizar la preservación de los derechos (civiles, económicos y políticos) y el cumplimiento de los deberes de los gobernados, la acción del Estado no ha sido suficiente para garantizar la igualdad, en el acceso a los recursos productivos y en la distribución de la riqueza.
Al respecto, un dirigente cooperativo, dice:
Estas organizaciones se mueven dentro de una sociedad marcadamente capitalista, donde su sistema de Gobierno defiende fundamentalmente el modelo del capital. (Entrevistado 1).
Dado que la racionalidad del modelo económico imperante y la racionalidad del Estado no han sido suficientes para lograr mayores niveles de acceso a los recursos productivos, mayor participación en la distribución de la riqueza y mayor participación en la toma de decisiones en la conducción del Estado, surge en el mundo desde la población afectada, un sector con incidencia económica basado en la ayuda mutua, la cooperación y la solidaridad con el que se pretende mejorar las condiciones de vida.
El origen del tercer sector tiene que ver con un momento histórico de la crisis del Estado de bienestar y que tiene que ver con las limitaciones que tiene la organización mercantil para proveer de satisfactores [sic] al conjunto de la población, la importancia que adquieren organizaciones que no son ni del Estado, ni responden a la lógica privada capitalista del mercado para generar satisfactores [sic] que beneficien al conjunto de la población y en ese sentido se ha observado la necesidad de considerar organizaciones de distinto tipo que realizan muy diversas funciones, que nacen no con el criterio de maximizar ganancias, la racionalización estatal, sino con un criterio de solidaridad, de manera que el concepto clave del tercer sector es hacer la solidaridad. (Guerra, 2005).
Se reconoce a las cooperativas5 como una de las formas de organización del sector solidario, basada en principios que difieren del modelo tradicional de la economía, llamado por el entrevistado 1 “modelo del capital”. Estas organizaciones se caracterizan porque el capital es un instrumento y no el fin de la organización, que es utilizado por sus gestores para ayudarse mutuamente y satisfacer sus necesidades.
1.2APROXIMACIONES AL CONCEPTO DE ORGANIZACIÓN
Desde un comienzo, los fundadores le dieron a COOPDESARROLLO la orientación de organización cooperativa de carácter financiero. Al respecto José T. Niño6, en la celebración de los 25 años de COOPDESARROLLO, dijo:
Han transcurrido 25 años desde aquella ya lejana noche, el 4 de octubre de 1962 cuando un grupo de dirigentes sociales patrocinados por la Unión Cooperativa Nacional, UCONAL y la UTC nos reuníamos para fundar una organización cooperativa de carácter financiero [sic] [...] (el subrayado es nuestro). (Niño, 1987: 9).
Esta orientación de organización cooperativa de carácter financiero es determinante para analizar los aciertos y desaciertos en la gestión de COOPDESARROLLO después de 46 años de existencia. Por ello, primero se hace una aproximación al concepto de organización solidaria.
Teniendo en cuenta lo dicho por Sánchez Cabrera (2006):
[…] el análisis de su quehacer organizacional (en las organizaciones cooperativas) como entidades sin ánimo de lucro, debe estar intercruzado por los conceptos de Organización como categoría de la teoría organizacional; Cooperación como categoría económica financiera y Solidaridad como categoría filosófica aristotélica. (Sánchez Cabrera, 2006: 13-15).
Para la teoría económica neoclásica la empresa es el paradigma de la organización y corresponde a “una unidad de producción privada básica en una economía. Contrata trabajo y compra otros factores con el fin de hacer y vender mercancías” (Samuelson & Nordhaus, 1990: 42), citado por (Castillo Sandoval, 2004: 42). El objetivo de la empresa, para la teoría neoclásica, consiste en máximizar los beneficios económicos a partir de la minimización de los costos. Esta percepción tiene varios limitantes que Ayala resume de la siguiente forma:
Esta empresa (la neoclásica) carece de estructura interna y en la teoría no hay lugar para ninguna influencia emanada de la conducta de los individuos sobre las decisiones dentro de la organización. Se supone que las fuerzas de mercado externas son las dominantes, por lo tanto, el comportamiento de la empresa es predecible, sin importar tamaño, industria, estructura organizacional y otros elementos como las instituciones, los derechos de propiedad y los contratos. [(Ayala, 1999: 43) citado por (Castillo Sandoval, 2004: 42)].
Con base en el enfoque de la “teoría de las organizaciones”, se considera a la organización en un sentido más amplio que el señalado anteriormente. Teniendo en cuenta el aporte de Ricardo Dávila, se debe considerar a la organización como un “sistema socioestructural y cultural”, que da cabida al carácter social de la actividad empresarial. Asume la organización y la empresa como un “sistema social abierto en constante interacción con la sociedad en la que se teje un conjunto de relaciones sociales entre los agentes que la componen” (Dávila, 2002: 11), citado por (Dávila Ladrón de Guevara, 2004: 30).
Cualquier grupo de personas no puede catalogarse como “organización”, debido a que ésta implica una disciplina estructurada a partir del cumplimiento de unas reglas de juego (J. Hicks, 1969), citado por (Ayala, 1999: 254).
Para Ricardo Dávila las cooperativas se consideran organizaciones diferentes y con estilo de gestión particular, se ubican en una corriente teórica que propone un modelo de organización alternativo al modelo burocrático y propende por un modelo sistemático de organización democrática y participativa que puede ser considerada como “una manera diferente de hacer las cosas” (Rothschild & Whitt, 1988: 65) citado por Dávila Ladrón de Guevara, 2004: 32).
En esta corriente de pensamiento se busca construir un modelo organizacional en el cual el control descansa en los asociados, quienes pretenden con objetivos tanto económicos como sociales, buscar que los procesos de toma de decisiones estén basados en la democracia participativa (Dávila Ladrón de Guevara, 2004: 32). Este enfoque de la teoría de las organizaciones, permite entender las dos dimensiones de las que hacen parte las cooperativas: la económica y la social.
Desde la primera dimensión, los beneficios económicos son el medio y no el fin, y se distribuyen a los asociados de acuerdo con el uso de los servicios. De acuerdo con la dimensión social, se puede concebir la cooperativa como escuela de desarrollo de habilidades y capacidades sociales, organizacionales, empresariales, gerenciales, políticas y productivas (Dávila Ladrón de Guevara, 2004: 30).
Benjamín Ramírez asume la organización cooperativa como:
[…] una asociación de personas que se han constituido para mejorar las condiciones económicas y sociales de sus miembros, a través de una organización empresarial en cuyo proceso administrativo se da la cooperación, la solidaridad y la participación de los asociados. (Ramírez Baracaldo, 1994: 211).
En ese sentido, la cooperativa constituye un excelente ejemplo de lo que significa el concepto de organización (Dávila Ladrón de Guevara, 2004: 30).
1.3DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA. DIMENSIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL
Mientras que la dimensión económica le da el carácter empresarial a las organizaciones cooperativas, buscando el cumplimiento de objetivos económicos, la dimensión social le da el carácter asociativo y, por tanto, de cumplimiento de objetivos sociales. Son dos caras de la misma moneda, que se articulan y fusionan para hacer de las organizaciones solidarias una forma alternativa de organización.
En relación con la dimensión económica se puede decir que una organización solidaria está sometida a las presiones del entorno económico, y por ende, a los criterios de efectividad, eficiencia y eficacia, como ocurre con las organizaciones privadas con ánimo de lucro que se le contraponen (Ayala, 1999). Por tanto, debe actuar siendo eficaz y eficiente económicamente (Sánchez Cabrera, 2006: 13-15). Probablemente nadie colocaría recursos en una organización solidaria si supiera de antemano que éstos se perderían.
Sin embargo, esta gestión económica en las organizaciones solidarias difiere de sus homólogas privadas con ánimo de lucro, por cuanto sus dueños (asociados) no las fundan con expectativas de rendimientos o dividendos, y no esperan que en periodos determinados haya ganancia adicional por el capital invertido. El sentido de la asociación no es obtener utilidades de capital, sino el fin único consiste en prestar el servicio para el cual fue constituida por sus asociados7 (Sánchez Cabrera, 2006: 13-15).
El asociado en sí se convierte en el objeto de la organización cooperativa. Él es el punto de partida y al mismo tiempo de llegada de la actividad financiera cooperativa. Al respecto cabe señalar:
La selección de las actividades por parte de las cooperativas debe responder a criterios de servicios a los asociados, que contribuyan a la solución de sus necesidades y las de sus familias. Los servicios de las cooperativas no pueden servir a criterios mercantilistas, ni a decisiones caprichosas de sus directivos. (Solano & Cañola, 1997: 15) citado por (Sánchez Cabrera, 2006: 15).
En las cooperativas no se habla de ganancia sino de excedentes para fortalecer la estructura financiera en el cumplimiento de sus objetivos, a fin de reducir la volatilidad y el costo de los recursos. Al respecto Sánchez Cabrera señala:
El sin ánimo de lucro no implica para las organizaciones cooperativas financieras que el proceso organizacional enfocado a la prestación de servicios (de ahorro y crédito o financieros) se hiciera en condiciones onerosas o trabajando a pérdida. Debía primar el principio económico en el sentido de obtener el máximo resultado posible con una suma dada de medios, o bien alcanzar un resultado determinado con el mínimo posible de instrumentos. (Sánchez Cabrera, 2006: 15).
Esta orientación económica, entonces, exige –entre otras cosas– buena administración de los recursos independientemente del resultado económico, claridad y transparencia en los negocios, justa rentabilidad en las operaciones, gestión adecuada de riesgos, eficiencia en el cumplimiento de los objetivos.
La dimensión social, por su parte, se fundamenta como lo dice Sánchez en una lógica de “cooperación” y “solidaridad” (Sánchez Cabrera, 2006: 15), lo que entra realmente a diferenciar las organizaciones solidarias del resto de organizaciones.
Cooperación, entendida como “acometer acciones y obras de forma conjunta (formas de trabajo) en las que la responsabilidad recae sobre grupos de personas comprometidas que se reúnen para ayudarse, y no sobre individuos aislados y separados unos de otros” (Sánchez Cabrera, 2006: 16). En este sentido se podría entender la cooperación en las organizaciones cooperativas de carácter financiero, en la medida en que los asociados dejan recursos de capital bajo las figuras del ahorro y el aporte, conformando una masa de recursos económicos, que se dispone para satisfacer las necesidades financieras y de crédito de los mismos asociados.
Solidaridad, asimilado por Sánchez Cabrera al concepto de sociabilidad, “como la inclinación natural que todo ser viviente tiene al trato y relación con los de su misma especie, es la necesidad experimentada de asociarse con los congéneres” (Sánchez Cabrera, 2006: 16). Basado en las tesis aristotélicas que el hombre no es sólo un ser racional, sino principalmente un ser social.
Con el ánimo de buscar concreción de la lógica de la cooperación y la solidaridad en la gestión de la organización solidaria8, se acude a los principios y valores del cooperativismo9, los cuales son tenidos en cuenta de alguna forma en la legislación colombiana, que regula la actividad de las organizaciones solidarias, en especial la Ley 79 de 1988 y la Ley 454 de 1998.
1.4REDES SOCIALES Y ECONÓMICAS
La aplicación de los principios y valores que identifican a las organizaciones solidarias permiten la constitución y fortalecimiento de redes sociales y económicas entre quienes las conforman y su entorno, que posibiliten sacar el mejor provecho de los recursos y capacidades con las que se cuenta y la creación de alternativas novedosas para resolver los problemas y satisfacer las necesidades.
Basados en la definición tradicional de red como “sistema de vínculos entre nodos orientado hacia el intercambio de apoyo social” según el profesor psicólogo chileno Víctor Martínez. Para este psicólogo, se encuentran cinco componentes básicos de la red, a saber: nodos (actores, personas, grupos organizaciones que participan); vínculos (relaciones entre los actores); sistema de vínculos (conjunto de vínculos que conforman un sistema); intercambio (las relaciones entre los nodos producen intercambios); apoyo social (resultante del proceso de intercambio). (Martínez, sin fecha).
Una organización como COOPDESARROLLO se constituye en una red social teniendo en cuenta la interacción con su estructura interna y con su entorno. Con el interior, por cuanto se configura en un espacio donde confluyen seres humanos, con características de asociados, trabajadores, directivos, que se interrelacionan creando un sistema complejo de vínculos en los diferentes planos afectivo/emocional, material, financiero, social, etc., constituyendo apoyos y redes de acuerdo con el plano donde se desarrollen estas relaciones.
Con su entorno, puesto que las organizaciones no están solas sino que, a su vez, tienen que interactuar con el exterior. Se puede decir que también constituyen redes con su entorno; así, por ejemplo, COOPDESARROLLO se relacionó con grupos sociales u otras organizaciones públicas y privadas.
Es probable que si las redes internas están fortalecidas, su relación con el mundo exterior también se verá fortalecida por cuanto se puede dar la tendencia de proyectar lo vivido internamente en sus relaciones con el exterior.
En este punto vale la pena destacar lo señalado por Martínez:
La red, entonces, no es un conjunto de nodos, sino más bien un sistema de vínculos. Así, por ejemplo, si queremos describir una red social personal, no nos debemos centrar en las características específicas de cada uno de los individuos que la componen (nodos), sino en las características de las relaciones que se establecen entre ellos (vínculos). (Martínez, sin fecha).
Las organizaciones solidarias, dando fundamento a su dimensión social10, basan su gestión en la aplicación de principios y valores con los cuales se cualifican las relaciones (vínculos) y permiten la construcción y el fortalecimiento de redes sociales, con las cuales se logra cohesión y confianza y mejores condiciones para actuar en el entorno. Al haberse construido redes sociales fortalecidas, es de esperarse que en momentos de crisis, la organización esté mejor preparada para responder a los condiciones adversas que se le presenten.
Al fortalecerse las redes sociales provocan mejor disposición para la conformación de redes productivas, propias de la actividad económica que se desarrolle.
En relación con las redes productivas, Marleny Cardona señala:
[…] la comunicación disminuye la asimetría de la información y consolida el aprendizaje, por lo tanto se reducen los comportamientos oportunistas de actuar sobre el precio. Las redes mueven relaciones de diferente orden permitiendo encuentros para el desarrollo productivo y crean muchas exigencias como condicionamiento para formar parte de ellas. Además, estas toman importancia cuando apoyan y fortalecen intereses comunes y tienden a evitar la trampa de la centralización del poder, por eso la red no puede estar definida sólo por la institucionalidad, mientras ésta más se intensifique, más se aleja de la noción de red. Las redes crean una cultura de relaciones a partir de la confianza, la solidaridad y la cooperación (Cardona Acevedo, 2006: 147).
Por lo dicho anteriormente y para reconocer los aciertos y desaciertos en COOPDESARROLLO, se ha seleccionado la gestión democrática como el principio cooperativo de mayor relevancia, ya que es el que le da el carácter de formas alternativas de hacer empresa a las organizaciones solidarias (Dávila Ladrón de Guevara, 2004: 32).
1.5GESTIÓN DEMOCRÁTICA EN LAS ORGANIZACIONES COOPERATIVAS
Teniendo en cuenta que la cooperativa es una organización alternativa en la medida en que propone una forma distinta de hacer gestión como organización democrática y participativa. La democracia se eleva a la categoría de valor y, además, se ratifica como uno de los principios que caracterizan y definen a la empresa cooperativa.
A continuación se traen algunas reflexiones hechas por Serrano Uribe (2007), en relación con la gestión democrática en las cooperativas. Por una parte, que la democracia, como valor, está en relación con otros valores del cooperativismo11 y explica la relación en cada uno de ellos. Por lo pertinente de la reflexión, se tomarán dos de ellos, que coadyuvan al análisis de lo sucedido en COOPDESARROLLO:
“La autonomía”, con la que el ejercicio de la democracia “preserva a la organización de injerencias, coacciones o coerciones externas que afecten el autogobierno o vicien la libre expresión de los asociados”.
“La participación” está implícita en la cooperación y esencial a la democracia. Nadie puede cooperar sin participar, y se participa en la propiedad de la empresa, en los servicios, en el origen, el proceso y el resultado de las decisiones, en el otorgamiento de representaciones o delegaciones, en el control de las funciones y las operaciones delegadas (Serrano Uribe, 2007: 65).
La Alianza Cooperativa Internacional considera la democracia como un principio en los siguientes términos:
Gestión Democrática por parte de los asociados.
Las cooperativas son organizaciones gestionadas democráticamente por los asociados, quienes participan activamente en la definición de sus políticas y en la toma de decisiones. Los hombres y mujeres elegidos para representar y gestionar las cooperativas son responsables ante los asociados. En las Cooperativas de primer grado los asociados tienen iguales derechos de voto: un asociado, un voto y las organizaciones de grado superior también se constituyen democráticamente (Confederación de Cooperativas de Colombia, 2008).
Según Serrano Uribe, este principio se justifica por cuanto los asociados han “cooperativizado” (puesto en común) sus necesidades, intereses y aspiraciones, que constituye el objeto social de la organización; han adquirido el carácter de coempresarios al haber puesto capital de riesgo y de funcionamiento, y al haber adquirido responsabilidades económicas y técnicas inherentes a la actividad empresarial, que les da derecho a decidir sobre cómo utilizar los recursos y qué bienes y servicios deben producirse (Serrano Uribe, 2007: 66).
Para Serrano Uribe (2007), acorde con este principio, los asociados:
•Controlan y gestionan democráticamente en última instancia a su cooperativa.
•Participan activamente en la fijación de las políticas de la organización, tanto en lo concerniente a su dimensión social como en la empresarial.
•Se involucran activamente en la adopción de las decisiones claves, es decir, en las que orientan el funcionamiento y los propósitos y metas generales de la entidad.
La democracia puede ser directa o indirecta según la decisión que se vaya a tomar. Debe ser directa cuando se define el futuro de la organización, por ejemplo, creación, fusión, reestructuración, liquidación y, en general, todo aquello que tenga que ver con el direccionamiento estratégico de la organización. En este caso, la participación debe ser del mayor número de asociados. Para ello, se debe disponer de los instrumentos que garanticen esta participación. En la actualidad, con el desarrollo de las telecomunicaciones, probablemente se contribuya a crear y utilizar mejores herramientas para la mayor participación de los asociados (Serrano Uribe, 2007).
Puede ser indirecta, cuando la decisión tenga que ver con aspectos operativos o tácticos que conlleven al cumplimiento de las decisiones en el nivel anterior. Este tipo de decisión no requiere la participación amplia de los asociados y se puede acudir, entonces, a la democracia representativa, en la que los asociados se hacen representar por otros asociados en los cuerpos de dirección y control, y a su vez, confiar la operación de las actividades en un gerente y en un equipo coordinado por él, quienes llevan a la realidad lo acordado en los niveles anteriores (Serrano Uribe, 2007). De todos modos, en cualquier caso se deben establecer mecanismos para controlar y hacer seguimiento de la gestión de sus representantes en la organización.
La aplicación eficaz de la democracia y la participación de los asociados en las organizaciones solidarias, presenta dificultades que vale la pena estudiar. Una síntesis del origen de estas dificultades las describe Sven Ake Book (1992) de la siguiente forma:
Tanto económica como democráticamente, las cooperativas tuvieron un periodo exitoso. Sin embargo [sic] se generó un conflicto entre las ambiciones generales de penetración económica y mantener y mejorar la participación democrática en las estructuras cooperativistas. En el Congreso de Hamburgo de 1968 ya era posible saber cuál sería el perdedor. Las cooperativas informaron de crecientes dificultades para mantener, con todo rigor, su base democrática. Los amplios cambios de la estructura cooperativista fueron adoptados para mejorar su eficiencia comercial y permitir hacer frente a la severa competencia. Incluían entre otros: concentración de recursos, unidades operacionales más grandes e integradas, centralización de servicios y poder federativo, y mayor número de gerentes profesionales. (Sven Ake Book, 1992; citado por Serrano Uribe, 2007: 71).
El problema radica en la aparente contradicción que existe entre la aplicación de la democracia en las organizaciones solidarias y el crecimiento económico de éstas, que según Serrano Uribe (2007) deriva los siguientes conflictos.
•Estructura y tamaño. ¿Qué dimensión sería la adecuada para materializar los valores de la democracia, la igualdad, la equidad y la autosuficiencia?
•La transferencia del fomento y la aplicación de la democracia de la órbita del consejo o de los comités auxiliares compuestos por asociados, a la planta gerencial compuesta por técnicos profesionales que generalmente no son asociados.
•De carácter generacional de conocimientos, que se da por la sustitución o remplazo de una generación basada en una cultura cooperativa que da prelación al hombre por encima del capital, por otra generación un tanto más pragmática, e inmediatista con una escala de valores distinta, influenciada por el desarrollo tecnológico y el crecimiento económico.
•Cambio notable en el carácter y tipos de comunicación entre la cooperativa y sus asociados. La tendencia más acentuada a este respecto es la de “remplazo” de la comunicación directa (reuniones, debate, grupos de estudio) por métodos indirectos como la información en una sola dirección propaganda y mercadeo.
Según Serrano Uribe (2007), existe una tendencia generalizada para que los asociados se “separen” del proceso cooperativo tanto física como mentalmente. El aspecto participativo de la democracia ha llegado a ser un tema casi exclusivamente para el gerente y una escasa élite de representantes, en los altos niveles de la organización. En América Latina dice, Serrano Uribe se dan las siguientes tendencias:
•Primacía de la función comercial
•Primacía del elemento tecnocrático.
•Primacía del espíritu paternalista.
La primacía de estas tendencias se nutre, según Serrano Uribe, por la falta de mecanismos adecuados para la participación
Por carecer la cooperativa de mecanismos adecuados para la participación continuada de un número representativo de asociados, la mayor parte de estos [sic] dejan las cosas de interés en manos de delegados cada vez menos representativos, quienes tienden, por fuerza de la dinámica política a incrustarse en el círculo del poder tecnocrático. Esta tendencia pone en peligro la identidad cooperativa y produce un desinterés cada vez más acentuado en los asociados, quienes pasan a ser de manera casi insensible, de su condición de empresarios a la de simples clientes de una organización más o menos anónima. El problema se agrava cuando la cooperativa crece en extensión geográfica y en cobertura social (Serrano Uribe, 2007).
Esta falta de identidad es más evidente cuando la entidad se muestra exitosa
De forma que cuando el éxito se presenta, existe la tendencia a olvidarse de las ideas y a olvidarse de los asociados. Algunas personas se empiezan a preguntar si realmente se necesitan los asociados, aquella gente se queja de los asociados por qué estos no entienden los negocios de hoy, y que su participación no solamente es irrelevante, sino que causa interferencias y problemas [...] (Serrano Uribe, 2007).
Pero este alejamiento de la base social y el núcleo donde se toman las decisiones probablemente hace que el(los) grupo(s) de interés dominante(s) sea(n) el(los) que se beneficie(n) en los momentos de éxito, y en forma residual los demás grupos. No obstante, en momentos de crisis, es poco probable que todos los grupos de interés actúen en forma conjunta para buscar soluciones a los problemas que las desencadenaron porque no se ha logrado ese sentido de pertenencia con su organización.
En las páginas 67, 71, 122 y 163 de este documento se hacen algunas reflexiones que muestran cómo la vinculación de terceros en las cooperativas, la vinculación de asociados personas naturales en los organismos cooperativos de grado superior de carácter financiero, responden a criterios relacionados con el crecimiento de las organizaciones que impiden el ejercicio eficiente de la gestión democrática. La no presencia adecuada de la gestión democrática, en cierta medida, impidió la creación y fortalecimiento de redes sociales y económicas con las cuales se hubiera hecho frente a la crisis económica de los noventa.
Notas al pie
5En este documento, al hacer referencia a las cooperativas, no se excluye al resto de organizaciones de carácter solidario. De igual manera, cuando se habla de sector solidario, necesariamente incluye a las cooperativas.
6Primer Gerente de COOPDESARROLLO.
7En el caso de COOPDESARROLLO, prestar servicios financieros de ahorro y crédito.
8Se debe, sin embargo, seguir profundizando sobre el tema para encontrar nuevos elementos que identifiquen mejor el carácter social de las organizaciones solidarias.
9Sánchez distingue dos organizaciones de carácter internacional que pregonan los principios del cooperativismo la Alianza Cooperativa Internacional y la Confederación Latinoamericana de Cooperativas y Mutuales de Trabajadores (COLACOT).
10Como se dijo en la sección 1.3 de este documento.
11Por su noción valorativa, la democracia cooperativa está relacionada estrechamente con otros valores propios del cooperativismo, como responsabilidad (cumplimiento de deberes y obligaciones), la igualdad (de derechos y obligaciones), la confianza (fe en el esfuerzo conjunto), la disciplina (se acatan las decisiones del colectivo).
2. EL ESTADO COLOMBIANO, LAS ORGANIZACIONES COOPERATIVAS DE CARÁCTER FINANCIERO Y LA INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
Con base en la Constitución Política de 1991 de Colombia, en este capítulo se hacen algunas reflexiones que permiten una aproximación al papel del Estado en el desarrollo de las organizaciones solidarias. Igualmente, acorde con la legislación vigente se ubican las organizaciones cooperativas de carácter financiero, así como se indica el modelo de supervisión aplicado en Colombia, el cual está ligado al modelo del cooperativismo financiero que ha imperado.
2.1APROXIMACIONES DEL PAPEL DEL ESTADO COLOMBIANO EN EL DESARROLLO DE LAS ORGANIZACIONES SOLIDARIAS
Para hacer una aproximación al papel que debe desempeñar el Estado colombiano en el desarrollo de las organizaciones solidarias, se toman las reflexiones hechas en un trabajo anterior. (Rodríguez Espinosa & Medina Nieto, 2004). Desde la Constitución Política de Colombia se resaltan cuatro aspectos que orientan el papel del Estado colombiano en el desarrollo de las organizaciones solidarias, a saber:
1)La República fundada en la solidaridad.
2)La promoción y protección de las formas asociativas de propiedad.
3)La ciudadanía solidaria.
4)El fortalecimiento de las organizaciones solidarias por parte del Estado.
2.1.1REPÚBLICA FUNDADA EN LA SOLIDARIDAD
El Artículo 1º de la Constitución Política establece que:
Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto a la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.
En este artículo sobresale la definición del Estado colombiano como Estado Social de Derecho. En él se asume una posición activa en la búsqueda de la eliminación de las desigualdades, frente a una posición policiva de preservación del orden público, de administrar justicia, de garantizar los derechos de los ciudadanos, del Estado de derecho de la anterior Constitución. De alguna forma, el Estado de derecho preserva el statu quo, sin promover transformaciones necesarias cuando hay profundas desigualdades como las que existen en nuestro país (Sarmiento Reyes & Guarín Torres, 2003: 94).
Otro elemento importante del artículo de la Constitución es que la República está organizada con base en el respeto a la dignidad humana, el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran. Permitir la solidaridad como fundamento de la República hace que las organizaciones solidarias encuentren un terreno propicio para su desarrollo, ya que se constituyen en expresiones concretas de solidaridad que buscan eliminar las diferencias entre los colombianos.
2.1.2PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE LAS FORMAS ASOCIATIVAS DE PROPIEDAD
El inciso 3 del artículo 58 de la Constitución establece que:
El Estado protegerá y promoverá las formas asociativas y solidarias de propiedad.
En Colombia coexisten, bajo el amparo constitucional, tres clases de propiedad: privada, pública y solidaria, y en el marco del reconocimiento de estas formas de propiedad, el Estado tiene la obligación constitucional de proteger y promover las formas asociativas y solidarias de propiedad. La protección, en primera instancia, implica ayudar, apoyar, defender, resguardar, amparar y preservar las formas asociativas y solidarias de propiedad, no para la conservación de organizaciones minusválidas, sino por el contrario, para el fortalecimiento de entidades autónomas, autogestionarias, capaces de eliminar las desigualdades económicas y sociales entre los colombianos, y que se conviertan en instrumentos efectivos para el impulso de una verdadera estrategia de desarrollo.
La promoción implica impulsar, fomentar y desarrollar formas asociativas, eliminando por completo cualquier tipo de coacción económica, política, religiosa o social. La iniciativa debe ser tomada por los miembros de las organizaciones, de tal forma que estas organizaciones se fundamenten en la convicción de quienes la conforman. Existen experiencias, sin los mejores resultados, en las cuales el Estado condicionó el otorgamiento de créditos a la conformación de organizaciones solidarias (cooperativas de la Reforma Agraria en la década de los sesenta).
2.1.3CIUDADANíA SOLIDARIA
El numeral segundo del artículo 95 de la Constitución establece como deberes de la persona y del ciudadano “[…] obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas”. Así, “la solidaridad social” se constituye en un compromiso que las personas deben tener para con la sociedad en la construcción de un mejor país. Esto lleva a interpretar en el sentido más amplio la solidaridad, no sólo como aquella que nos lleva a ser caritativos, sino aquella que nos lleva a interactuar con los demás para ayudarnos mutuamente y para solucionar problemas que conciernen a todos.
Este numeral antepone el peligro a la vida o a la salud para obrar conforme al principio de solidaridad social. Debe entenderse, entonces, el concepto de vida en el sentido más amplio, procurando el mejoramiento de las condiciones de calidad de vida de todos los ciudadanos. Así, por ejemplo, el incremento de la pobreza está atentando contra la vida de muchos; la destrucción de los recursos naturales atenta contra la vida de todos. Estos hechos requieren actitudes solidarias, de tal manera que permitan la búsqueda de soluciones colectivas.
2.1.4FORTALECIMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES SOLIDARIAS POR PARTE DEL ESTADO
El artículo 333 de la Constitución establece que “[…] el Estado fortalecerá las organizaciones solidarias y estimulará el desarrollo empresarial”. Este fortalecimiento del Estado a las organizaciones solidarias se produce sin perjuicio de la autonomía de ellas y obliga al Estado al direccionamiento de políticas públicas encaminadas al desarrollo y consolidación de esta forma alternativa de organización, de tal forma que se haga realidad lo establecido en la Constitución.
Asimismo, vale la pena resaltar el estímulo al desarrollo empresarial como la búsqueda de condiciones favorables por parte del Estado para promover la creación y desarrollo de proyectos empresariales solidarios autosostenibles.
2.2LAS ORGANIZACIONES COOPERATIVAS DE CARÁCTER FINANCIERO Y LA INTERMEDIACION FINANCIERA
En Colombia el sistema financiero lo componen, entre otras entidades, los establecimientos de crédito. Éstos, a su vez, de acuerdo con el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, comprenden las siguientes instituciones: establecimientos bancarios (con la Ley 79 de 1988 ratificada por la Ley 45 de 1990, se autorizó la conformación de bancos de naturaleza cooperativa), corporaciones financieras, corporaciones de ahorro y vivienda, compañías de financiamiento comercial y organismos cooperativos de grado superior de carácter financiero. Con la Ley 454 de 1998 se incorporaron las cooperativas financieras como establecimientos de crédito. La supervisión de las citadas entidades es ejercida actualmente por la Superintendencia Financiera.
De igual manera, aunque sin el reconocimiento del carácter de establecimiento de crédito, realizan actividad financiera las cooperativas de ahorro y crédito y las multiactivas e integrales con sección de ahorro y crédito, las cuales ejercen esta actividad exclusivamente con sus asociados. La labor de supervisión es ejercida por la Superintendencia de la Economía Solidaria.
En efecto, el inciso 4º del artículo 39 de la Ley 454 de 1998, define la actividad financiera en las cooperativas como:
[…] la captación de depósitos, a la vista o a término de asociados o de terceros para colocarlos nuevamente a través de préstamos, descuentos, anticipos u otras operaciones activas de crédito y, en general, el aprovechamiento o inversión de los recursos captados de los asociados o de terceros.
Hasta 1994, COOPDESARROLLO era una Central Cooperativa, considerada como organismo cooperativo de grado superior de carácter financiero. En ese año, COOPDESARROLLO se convierte en establecimiento bancario12. En 1999 deja de ser banco y regresa a su condición de Central Cooperativa, pero sin el carácter financiero. En ese año, COOPDESARROLLO cede los activos y los pasivos al establecimiento bancario MEGABANCO, creado como Sociedad Anónima, abandonando la naturaleza cooperativa13.
2.3MODELOS DE ORGANIZACIÓN DE LAS COOPERATIVAS DE CARÁCTER FINANCIERO
Al revisar algunas prácticas en el mundo de sistemas de organización de las cooperativas con actividad financiera, Klaus Fischer señala que parecen existir dos modelos dominantes: “el esquema atomizado/competitivo” y “el esquema federado”.
El esquema atomizado/competitivo, Fischer lo define de la siguiente forma:
[sic] este modelo el sistema se encuentra organizado en una mezcla de pequeñas cooperativas locales con grandes cooperativas de carácter nacional o regional. La ausencia de una filosofía unitaria del sistema cooperativo hace que, por defecto, el sistema esté dominado por una concepción atomizada donde un conjunto de instituciones independientes actúan a veces cooperativamente, pero frecuentemente de una manera competitiva. […] Ejemplos de este sistema son el cooperativismo financiero norteamericano, canadiense (fuera de Quebec) y casi sin excepción el cooperativismo en toda América Latina14 (Fischer P. & Desrochers, 1999: 76).
Con este modelo, los órganos de integración (regional y nacional) cumplen funciones de representación; difícilmente podrán ejercer otro tipo de funciones, (económicas o de autocontrol) debido a los conflictos internos que aparecen entre las cooperativas de mayor tamaño. Al respecto, Fischer dice:
[sic] este esquema, posiblemente las Cooperativas de Ahorro y Crédito ya sean locales, regionales o nacionales forman parte de una “asociación” o “federación” regional o nacional que actúa más bien como un sindicato. Conflictos de poder pueden existir en estas asociaciones/federaciones como resultado de la acción de intereses, en particular, de las Cooperativas de Ahorro y Crédito mayores (Fischer P. & Desrochers, 1999: 76).
Teniendo en cuenta esta reflexión sobre conformación de redes sociales a partir de las organizaciones solidarias15, según el esquema atomizado/competitivo, las relaciones se debilitan ya que son menos claras las características comunes de quienes intervienen en la red. Al respecto, Fischer dice:
[…] el resultado de la aparición de cooperativas de gran tamaño es que la CAC16 es vista por muchos miembros “como un banco más” donde el vínculo ha perdido todo significado y con ella su valor económico para controlar costos de operación17 (Fischer P. & Desrochers, 1999: 76).
Dada la complejidad en la estructura de las cooperativas, los miembros en el ámbito local tienen poca influencia favoreciendo los costos de agencia, dice Fischer que “en estas condiciones la responsabilidad de controlar costos de agencia recae sobre el Estado mismo, complicando considerablemente el proceso de supervisión aún más que el necesario para controlar el sistema bancario capitalista”.
El esquema federado, en el cual un número elevado de cooperativas pequeñas se encuentra federado en el ámbito regional y/o nacional. Los asociados a estas cooperativas tienen rasgos característicos comunes, limitados por el ámbito local, regional o profesional. Fischer define este modelo de la siguiente forma:
En este modelo [sic] la concepción del sistema completo de cooperativas con actividad financiera es la de una unidad orgánica institucional en la que el sector cooperativo en su conjunto es visto como “un banco más” que ejerce la competencia con el resto del sistema financiero capitalista. Internamente, en cambio, los dominios (profesionales, territoriales, etc.) de operación o vínculos de base se encuentran claramente delimitados, evitando la competencia directa entre las unidades. […] ejemplos de este sistema son el cooperativismo alemán, el suizo y el quebequense (Fischer P. & Desrochers, 1999: 73).
Fischer emplea el término “vínculo”18 para referirse a los requisitos que deben reunir los asociados para hacer parte de una organización cooperativa, requerimientos que están claramente delimitados e impiden que se compita internamente entre las cooperativas para asociar a personas de una misma región. Fischer agrega:
El resultado de este modo de funcionamiento del sistema es un mínimo de competencia dentro de las CAC19 pero en competencia abierta con otras instituciones del sistema financiero (ejemplo: Bancos). (Fischer P. & Desrochers, 1999: 73).
Algunas de las características de este modelo observadas por Fischer son: bancos cooperativos (de segundo y tercer grado) y desarrollo de conglomerados (federaciones y asociaciones) multifuncionales al servicio de las cooperativas de base, facilitando la conformación de sistemas de autocontrol o “federación de auditoría” que se responsabiliza de la supervisión del sistema de CAC locales.
En este esquema se minimizan los costos de agencia, ya que por un lado hay mayor control de los asociados sobre la gestión de los administradores dado el tamaño y el carácter local de las cooperativas. Y, de otro lado, al minimizarse la competencia entre las cooperativas, el sistema federado (confederado), también puede actuar ejerciendo control sobre la gestión en las cooperativas, ya que su interés final es preservar el modelo.
2.4SUPERVISIÓN DE LAS ORGANIZACIONES SOLIDARIAS
De conformidad con lo establecido en el numeral 24 del artículo 189 de la Constitución Política, corresponde al Presidente de la República como Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa ejercer de acuerdo con la ley, la inspección, vigilancia y control, entre otros asuntos sobre las personas que realicen actividad financiera y sobre las entidades cooperativas.
Esta función la ejerce el Presidente a través de la superintendencias –para el caso de COOPDESARROLLO– la Superintendencia Nacional de Cooperativas desde 1962 hasta 1981, el Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas desde 1981 a 1986, la Superintendencia Bancaria hoy Superintendencia Financiera desde 1986 a 1999, la Superintendencia de la Economía Solidaria, desde 1999 a la fecha de realización de este trabajo.
La obligación del Estado de fortalecer las organizaciones solidarias, debe comprender acciones que incluyan el desarrollo de normas que reconozcan la organización solidaria como un tipo de organización distinta de las organizaciones del Estado y del sector privado con ánimo de lucro. Asimismo, que se cree un marco jurídico que las regule reconociendo las particularidades de este tipo de organización.
En concordancia con la Constitución se encuentran la Ley 79 de 1988 en la cual se establece el marco legal de las cooperativas, y la Ley 454 de 1998, con la cual se da vida jurídica a la economía solidaria, como un concepto más amplio que incluye a las cooperativas. Se señalan, entre otras cosas, fines y principios y se establecen las características de las organizaciones solidarias. Estas leyes constituyen el marco jurídico de las entidades de la Economía Solidaria. Asimismo, se incluye en este marco jurídico los decretos del Gobierno Nacional, así como los reglamentarios, resoluciones, circulares y demás disposiciones emanadas por las superintendencias encargadas de la vigilancia y control de estas organizaciones.
Pese a existir esta normatividad en Colombia en los últimos años, se ha agitado la idea de desarrollar una rama del derecho relacionada con el sector solidario (Abraham Katime y Antonio José Sarmiento, ponencias en el primer Congreso Nacional de Investigación del Sector Solidario). Tradicionalmente, el derecho se ha dividido en dos: el derecho privado y el derecho público. Al reconocerse la existencia de un sector solidario, distinta al Estado y al mercado, se hace evidente la necesidad de desarrollar una rama del derecho que responda a esta nueva realidad.
No obstante, en esta normatividad se han observado vacíos importantes; por ejemplo, la mayoría de las superintendencias, ejercen la labor de supervisión dando prelación a la actividad económica por encima de la naturaleza de la organización solidaria. Tal es el caso de la estrategia utilizada en 1999 para afrontar la crisis en COOPDESARROLLO; se desapareció el establecimiento bancario cooperativo y se hizo la cesión de activos y pasivos a un Banco Sociedad Anónima, MEGABANCO, creado con ese fin20. Es importante resaltar que FOGAFÍN, entidad oficial, en conjunto con la Superintendencia Bancaria, orientaron el proceso de integración en COOPDESARROLLO en 1998 y 1999. Un directivo de una de las entidades oficiales que intervinieron en este proceso reconoce, que bajo la figura cooperativa, no era posible intervenir capitalizando de la “manera ortodoxa”, como se hizo en el caso de La Fortaleza, o GRANAHORRAR, por las dificultades que representan para el control del proceso, actuar como un asociado más en una organización cooperativa. (Entrevistado 2).
A continuación se harán dos precisiones tenidas en cuenta en esta investigación sobre la supervisión del Estado en organizaciones cooperativas de carácter financiero.
2.4.1¿POR QUÉ SUPERVISAR ORGANIZACIONES COOPERATIVAS DE CARÁCTER FINANCIERO?
Matthias Arzbach (2002) de la Confederación Alemana de Cooperativas (DGRV) señala que los motivos para supervisar al sistema financiero, están dados por las siguientes razones:
○ Proteger la integridad del sistema financiero
•Sistema de pagos
•Transmisión de la política monetaria
•etc.
○ Proteger el funcionamiento de la institución financiera individual
•Evitar contagio
•Protección del (pequeño) ahorrador (Arzbach M., 2002).
En ese mismo documento, Arzbach también hace algunas reflexiones sobre el porqué supervisar a las cooperativas de ahorro y crédito (organizaciones cooperativas con actividad financiera), y dice que: 1) realizan intermediación financiera (captan y colocan), 2) hacen captación de ahorros tanto de asociados y no asociados, para el caso colombiano advierte cooperativas con gran número de asociados21, 3) los depositantes en las cooperativas de ahorro y crédito merecen la misma protección que los de un banco, y 4) son organizaciones expuestas a problemas de gobernabilidad.
Klaus Fischer, por su parte, haciendo un estudio sobre las causas de la crisis en Colombia, señaló dos razones fundamentales para supervisar las organizaciones cooperativas de ahorro y crédito (Fischer P. & Desrochers, 1999), a saber:
•Azar moral: relacionado con el riesgo al que puede estar expuesto el ahorrador frente a la toma de riesgo del accionista en los activos subyacentes. El accionista toma parte en la decisión de los riesgos asumidos en la colocación de activos, ya que nombra a los administradores, orienta los planes de la organización, mientras que los ahorradores tienen una posición pasiva sobre estas decisiones. Por eso Fisher dice:
[…] los accionistas están sujetos a asumir riesgos superiores a los que conviene a los acreedores. El carácter de bien público de los depósitos ha conducido a que el Estado vea conveniente proteger a los depositantes de esta forma de azar moral por medio de un conjunto de medidas de reglamentación que tienden a limitar la toma de riesgo por parte de los accionistas. (Fischer P. & Desrochers, 1999: 65).
•Costos de agencia, relacionados con los costos generados por los administradores en detrimento de los asociados o una parte de ellos. Fischer & Desrochers (1999) destacan tres grupos de interés en una cooperativa de ahorro y crédito; los deudores netos, los acreedores netos y los administradores. Fischer plantea que uno de ellos o la combinación de ellos pueden dominar la estructura de gobierno de la cooperativa22. Este dominio se traducirá en políticas gerenciales dispares dependiendo del grupo de interés que ejerza el liderazgo. En las cooperativas, estas políticas son mucho más dispares que en el sistema bancario por acciones, ya que en este último, el accionista controla efectivamente la entidad, siendo más efectiva cuanta mayor concentración de capital se tenga. En aquellos bancos en los que la propiedad es atomizada, el control que se ejerce es menor23. Sin embargo, en un banco tradicional nunca se va a presentar una situación en la que los deudores netos ejerzan el gobierno de la entidad. Estos costos de agencia se asimilan de alguna forma a los problemas de gobernabilidad señalados por Arzbach & Durán (2002).
Fischer (1999) señaló en su documento que la regulación para el azar moral puede ser similar al del sistema financiero internacional, mientras que es necesario establecer una regulación especial para los costos de agencia, ya que corresponden a una problemática muy particular de las organizaciones cooperativas de carácter financiero, por el doble carácter de los asociados de ser dueños pero al mismo tiempo usuarios de los servicios de la cooperativa.
2.4.2MODELOS DE SUPERVISIÓN
La DGRV distingue los siguientes modelos de supervisión:
Tabla 1. Modelos de supervisión
| Tipo de supervisión | Ventajas | Desventajas |
| Supervisión directa: Cooperativas fiscalizadas directamente por la Superintendencia (on site y off site, o in situ y extra situ). | El supervisor tiene injerencia directa, no controla al controlador auxiliar o delegado para comprobar la confianza depositada en él (control de calidad). | Alto costo de la supervisión (difícil de cubrir con los aportes de los supervisados. Estos aportes están ligados al tamaño de la entidad) debido a alta dispersión geográfica de las cooperativas con actividad financiera y alto número de instituciones de tamaño pequeño. |
| Supervisión auxiliar: Mediante supervisión directa del Estado, un organismo privado realiza funciones de supervisión auxiliar. | Reduce el riesgo del supervisor oficial, debido a un menor grado de delegación. El supervisor oficial nunca delega la emisión de normatividad y típicamente tampoco los instrumentos de sanción e intervención (mitigando un poco el problema del conflicto de interés). Disminuye costos para la Superintendencia. | Posible conflicto de intereses dentro de las Federaciones, puede chocar su función de fomento y apoyo a las entidades afiliadas con la de supervisión y control. |
| Supervisión Delegada La Superintendencia, responsable ante la ley de la supervisión, delega funciones esenciales de control al sector privado. | La Superintendencia se puede limitar a vigilar a la entidad delegada a autorizar la reglamentación expedida por la delegada. Minimiza costos. | Posible conflicto de intereses dentro de las Federaciones. Puede chocar su función de fomento y apoyo a las entidades afiliadas con la de supervisión y control. |
| Autocontrol: La Federación, conformada por entidades del sector solidario, voluntariamente ejerce control propio, sin mandato de la Superintendencia. | El supervisor puede desaparecer; es el mismo sector quien reconoce la necesidad de autocontrolarse y procurar: - Asegurar una estructura financiera sólida bajo esquemas de prudencia financiera. - Reducir el riesgo para sus asociados. - Mejorar su perfil general del riesgo frente a potenciales inversionistas, socios estratégicos, donantes y empresas calificadoras de riesgo. - Crear información confiable y segura como base para la toma de decisiones de la administración. - Establecer acciones preventivas oportunas dentro de la administración de la entidad. - Implementar normas, controles y procedimientos de alerta temprana para una administración basada en riesgos. | Posible conflicto de intereses dentro de las Federaciones; puede chocar su función de fomento y apoyo a las entidades afiliadas con la de supervisión y control. Como es poco probable que el Estado se desentienda de la supervisión de estas entidades, es posible que deposite su confianza en los órganos de autocontrol y minimice costos en la supervisión |
Fuente: Elaboración propia con base en Arzbach & Durán, 2002.
Definitivamente, la supervisión directa es la que se desarrolla en ambientes atomizados y competitivos, con algún desarrollo de la supervisión auxiliar y delegada afectada por la presencia de conflictos de interés. Con el esquema federado se crea un ambiente favorable para el desarrollo de los sistemas de supervisión auxiliar, delegada y autocontrol, debido a que la delimitación del vínculo de asociación minimiza la competencia y, por consiguiente, minimiza los conflictos de interés.
Tratando de ubicar el modelo colombiano de cooperativismo con actividad financiera, se puede decir que su organización está más orientada al esquema atomizado/ competitivo (descrito por Fischer) y la supervisión es ejercida en forma directa por el Estado, a través de dos superintendencias, la financiera para vigilar los establecimientos de crédito de carácter cooperativo, en el que se aplican exactamente los mismos instrumentos utilizados para el resto del sistema financiero; y la de economía solidaria para vigilar el resto de organizaciones cooperativas de carácter financiero que prestan los servicios de ahorro y crédito exclusivamente con asociados, con instrumentos similares a los aplicados al resto del sistema con un menor grado de exigencia.
De igual manera, la supervisión del Estado incluye el azar moral y los costos de agencia, con todas las complejidades señaladas anteriormente.
Notas al pie
12La vida de COOPDESARROLLO como se muestra en la sección 3.2 de este documento.
13La vida de COOPDESARROLLO como se muestra en la sección 3.4 de este documento.
14Fischer (1998), en su documento, señala que en Norteamérica y Canadá (fuera de Quebec) se ha limitado la creación de grandes instituciones regionales y nacionales debido a la restricción de ser miembros de una cooperativa aquellas personas que cumplan los requisitos del vínculo por parte de la cooperativa (laboral, profesional, etc.)
15Ver sección 1.4 de este documento.
16Cooperativas de Ahorro y Crédito (CAC).
17Es probable que por estas mismas razones se haya dado el carácter de bancos a las cooperativas de primer grado COOPSIBATÉ y CUPOCRÉDITO, en el informe de la investigación realizada por la liquidación de COOPDESARRROLLO, en la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes.
18Difiere del concepto que se ha trabajado hasta el momento en este documento cuando se habló de redes (sección 1.4), ya que allí se define como la “relación” entre los partícipes de la red, y Fischer lo asume más como los rasgos característicos comunes de quienes intervienen en la cooperativa.
19Las CAC son las Cooperativas de Ahorro y Crédito, que en este trabajo hemos ubicado en la categoría de organizaciones cooperativas con actividad financiera.
20En las secciones 3.3 y 3.4 de este documento, se presenta en detalle la forma como se produjo y se resolvió la crisis.
21Se debe recordar que solo CUPOCRÉDITO tenía más de 500 mil asociados.
22En la página 122 de este documento, se muestra cómo se presentaron una serie de circunstancias que propiciaron la aparición de los costos de agencia en la crisis del sector financiero cooperativo.
23En este sentido se podría parecer a una cooperativa.
3. COOPDESARROLLO, UNA HISTORIA DE 46 AÑOS
En este capítulo se describe, de acuerdo con la visión de los directivos y con los documentos consultados, cómo fue la historia de COOPDESARROLLO en 46 años. Como se dijo anteriormente, esta historia se organizó en cinco grandes etapas, a saber:
I.Origen, desarrollo y crecimiento de la Central Cooperativa COOPDESARROLLO, como organismo de segundo grado de carácter financiero que va desde 1962 a 1994.
II.Organización y funcionamiento del Banco COOPDESARROLLO que va desde 1994 a 1998.
III.Crisis en COOPDESARROLLO, que va desde septiembre de 1998 a noviembre de 1999.
IV.Funcionamiento de MEGABANCO y la Central Cooperativa, que va desde noviembre de 1999 a octubre de 2005.
V.COOPDESARROLLO en liquidación.
3.1ETAPA I: ORIGEN, DESARROLLO Y CRECIMIENTO DE LA CENTRAL COOPERATIVA COOPDESARROLLO COMO ORGANISMO DE SEGUNDO GRADO DE CARÁCTER FINANCIERO
Esta etapa va desde la creación de COOPDESARROLLO (1962) hasta la conversión de la Central Cooperativa en Banco (1994). A continuación se hacen algunas precisiones del origen de COOPDESARROLLO; se señalan algunas cifras que muestran el entorno macroeconómico dado en esta etapa; se describen los hechos que enmarcaron la creación de COOPDESARROLLO; se hace una referencia de COOPDESARROLLO con sus pares (UCONAL y FINANCIACOOP), se muestran algunos hechos que fueron determinantes en el crecimiento de COOPDESARROLLO.
El crecimiento en COOPDESARROLLO se muestra en dos etapas, una que va desde su creación hasta 1990 y la otra, 1990 a 1994. Finalmente en este capítulo, se hacen algunas reflexiones de lo que significó este crecimiento en COOPDESARROLLO.
3.1.1ORIGEN DE COOPDESARROLLO
Mediante la escritura 4413 del 22 de octubre de 1962 de la Notaria Segunda de Bogotá, se protocoliza la constitución de la Central Cooperativa de Crédito y Desarrollo Social Ltda. Es importante resaltar cómo en la historia de nuestro país, se ha destacado la pujanza de algunos hombres que creen en sus sueños y que tienen, además, el carisma de convocar y agrupar personas que representan sectores económicos importantes de ciertas clases populares. Este devenir histórico ha permitido y hecho posible el desarrollo de nuevas formas de pensar, de crear empresa con el gran objetivo de satisfacer la diversidad de necesidades de estas clases populares entre las que cuentan las necesidades de ahorro y crédito
Don José T. Niño, Gerente de COOPDESARROLLO desde su origen hasta 1990, señala:
Firmaron el acta de constitución 11 cooperativas, 5 entidades sindicales, la coordinación de Acción Social y el Instituto de Fomento Gremial, los aportes, incluida la cuota de afiliación, llegaron a la suma de $22.600. (Niño, 1986:10).
[…] aspiramos fuera una herramienta en nuestro trabajo social (cuando dice nuestro se refiere a los fundadores), lo hicimos impulsados por la urgencia que sentíamos de contar con una institución que nos permitiera poner en práctica muchas de las ideas que habíamos venido acumulando en nuestro diario trabajo de la organización de los trabajadores (el subrayado es nuestro). (Niño, 1987: 9).
En los orígenes de UCONAL y COOPDESARROLLO se puede observar que la tendencia dominante en los dirigentes cooperativos de la época, estaba orientada a desarrollar el modelo cooperativo federado descrito en el capítulo 2 de este documento. Según un directivo de COOPDESARROLLO y experto en cooperativismo:
COOPDESARROLLO se creó bajo el modelo de las centrales cooperativas de Canadá, que son eminentemente centrales creadas por las cooperativas de base […] y que están hechas para el servicio de esas cooperativas asociadas, [sic] en ellas se repite el mismo principio para el servicios de sus asociados. (Entrevistado 6).
La regulación del momento propendía por este modelo, ya que favorecía el desarrollo local, al decir el artículo 19 del Decreto 1598 de 1963:
Solo [sic] podrán ser socios de las cooperativas de ahorro y crédito las personas naturales que tengan un vínculo común de ocupación o asociación o que sean residentes en un área vecinal definida.
Dos elementos importantes por destacar de esta disposición son el vínculo común de ocupación, relacionado con una misma actividad económica y la residencia en un área vecinal definida, relacionada con el área geográfica. Esta norma limitaría el crecimiento por expansión (por todo el territorio nacional), propendiendo por la profundización del sector donde se ubicaran y, con ello, impidiendo la creación de cooperativas de ahorro y crédito de carácter suprarregional o nacional que compitieran directamente con servicios o productos con las cooperativas de ahorro y crédito locales.
Se debe recordar que en el estudio de Fischer sobre la crisis del cooperativismo financiero encontró que:
Conflictos de poder pueden existir en estas asociaciones/federaciones como resultado de la acción de los intereses, en particular, de las cooperativas de ahorro y crédito mayores. Problemas de marginar la estructura de poder de las pequeñas cooperativas de ahorro y crédito locales. (Fischer P. & Desrochers, 1999: 76).
Igualmente,
El gran tamaño de las Cooperativas de Ahorro y Crédito y el ámbito regional o nacional de operación del cuerpo administrativo favorece el desapego de los miembros y hace difícil, sino [sic] imposible, un control eficaz de conflictos de agencia por parte de éstos, igualmente encontró conflictos de poder al [sic] interior de las federaciones (Fischer P. & Desrochers, 1999: 76).
Lo anterior se corrobora aún más si se tiene en cuenta que el artículo 56 del Decreto 1598 de 1963, establecía también que:
Ninguna persona podrá ser socio de dos o más cooperativas que persigan fines idénticos […]
De esta forma, probablemente se fortalecía la conformación de los organismos de grado superior, minimizando el conflicto de intereses que se pudiera presentar por el poder ejercido en éstas por las cooperativas grandes. Los fines de los organismos de grado superior, de acuerdo con este Decreto, eran:
Las cooperativas podrán integrarse en organizaciones cooperativas de grado superior cuando lo juzguen conveniente o necesariamente para el mejor cumplimiento de sus fines, para el logro de los propósitos comunes o para estimular y facilitar el desarrollo general del cooperativismo (Artículo 69 del Decreto 1598 de 1963).
Los organismos cooperativos de grado superior, de acuerdo con sus fines eran de dos tipos:
a)ligas, uniones o asociaciones, y
b)federaciones o centrales.
Las ligas, uniones o asociaciones buscaban fines primordialmente sociales, culturales o morales, como educación, organización, revisión, fomento cooperativo, etc.24, mientras que los propósitos de las federaciones o centrales son primordialmente económicos Artículo 70 del Decreto 1598 de 1963:
De esta forma, el modelo era perfecto: UCONAL, unión con fines sociales, COOPDESARROLLO, central con fines económicos para atender las necesidades financieras de las organizaciones afiliadas y las cooperativas de ahorro y crédito que agrupaban a personas con un mismo vínculo común de ocupación o vecinos de una misma área geográfica.
Desde el comienzo, COOPDESARROLLO tenía fines económicos, así lo hace saber uno de los directivos entrevistados de COOPDESARROLLO:
[…] la vocación de COOPDESARROLLO desde el comienzo no fue el de ser [sic] una entidad de representación, sino ser [sic] una entidad financiera y en una época que para las cooperativas era muy difícil que se les diera crédito. (Entrevistado 3).
3.1.2ENTORNO MACROECONÓMICO
Las cifras macroeconómicas25 en este largo periodo proporcionaron un crecimiento promedio en los 32 años de esta etapa, superior al 4% en el PIB, hecho que no necesariamente se ve reflejado con mayores ingresos reales en sectores de bajos recursos, los cuales están sujetos, por ejemplo, a la forma como se distribuye la riqueza o a la forma como se utiliza ésta. Si se invierte, se genera mayor producción y se estimula la generación de empleo, hay un beneficio mayor en la población; si no se invierte, no hay aumento en la producción, no se genera empleo y, por tanto, esta generación de riqueza no se ve reflejada en un beneficio directo en la población.
Así, se observa un crecimiento generalizado en la inflación, explicado de alguna manera, entre otras cosas, por el incremento en las tasas de interés y de la TRM. Dado que este indicador interpreta la variación del índice de precios al consumidor, y es usado para determinar por ejemplo, el salario mínimo legal (hechos que tienen estrecha relación con la capacidad de compra de los trabajadores), es dable presumir que un crecimiento en el mismo afecte negativamente a un número mayor de la población, especialmente a las clases menos favorecidas.
3.1.3HECHOS QUE ENMARCAN LA CREACIÓN DE COOPDESARROLLO
El crecimiento de las cooperativas por la época en que se crea COOPDESARROLLO estaba enmarcado por los siguientes hechos:
•Segundo mandato del Frente Nacional26. Gobierno del presidente Guillermo León Valencia quien debió enfrentar un país resentido por el fenómeno de la violencia política en amplias zonas de la nación. Ésta fue una época en que la relación entre los partidos se caracterizó por odios profundos que impedirían la comunicación entre los grupos políticos. En este gobierno se creó la Junta Monetaria como suprema autoridad en el manejo de las materias propias del área; se devaluó el peso y se crearon nuevos impuestos, entre los que sobresale el de ventas; hubo estímulos a las importaciones al eximir de licencia previa a más de la mitad de los bienes que el país requería. (Presidencia de la República de Colombia, 2008)
•Programa dirigido desde Estados Unidos de Norte América, que trataba de promover en América Latina formas de organización social (cooperativismo de ahorro y crédito) que le permitiera atajar el influjo de la revolución cubana en los demás países de Latinoamérica. Este programa continental se conoció con el nombre de la Alianza para el Progreso27.
•En toda América Latina se da un proceso de fortalecimiento de lo que se llamó el cooperativismo de ahorro y crédito. Fruto de esa política del país del norte, nace, en el caso colombiano, UCONAL, después conocido como Banco UCONAL que a finales de la década de los noventa entró en liquidación. La política consistía, según dice un exdirectivo de COOPDESARROLLO, en contar con federaciones que agruparan a las cooperativas de ahorro y crédito de cada país28, y que éstas a su vez se congregaran en lo que se llamó la Confederación Latinoamericana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (COLAC).
A medida que se desarrolla este programa se da un crecimiento importante en el número de cooperativas que realizan la actividad de ahorro y crédito. En 5 años (de 1961 a 1965), como se muestra en la siguiente figura, se crearon más organizaciones que las que se fundaron en 30 años.
Figura 1. Variación número de entidades cooperativas de ahorro y crédito 1932 a 1985.

Fuente: Rodríguez Espinosa, 1986: 109ss.
•La participación de dos grandes grupos en la promoción de las organizaciones solidarias, por un lado la Iglesia Católica, inspirada en los valores cristianos y, por otro, los sindicatos buscando nuevas fuentes financieras para los trabajadores.
En relación con la presencia sindical un exdirectivo de COOPDESARROLLO, comenta:
En 1962, [sic] se funda COOPDESARROLLO, básicamente con la participación, entre otras entidades, de UTRACUN (Unión de Trabajadores de Cundinamarca filial de la UTC), el Sindicato de Trabajadores de Tubos Moore, la Cooperativa de Trabajadores de Tubos Moore, CUPOCRÉDITO (cooperativa que había nacido también alrededor de la UTC). (Entrevistado 4).
La presencia de la Iglesia en el caso de COOPDESARROLLO se ve por la injerencia que tuvo ésta en el proyecto UCONAL. Al respecto, uno de los directivos entrevistados de COOPDESARROLLO dice:
[…] hubo mucha injerencia católica en especial de los padres jesuitas y de la Pastoral Social en la constitución de COOPDESARROLLO y de UCONAL. Entre los sacerdotes jesuitas, se reconoce al padre Francisco Javier Mejía. (Entrevistado 3).
Uno de los expertos del modelo solidario, entrevistado en relación con la presencia de la Iglesia en el origen y desarrollo del cooperativismo financiero, dice:
Para el caso de UCONAL, en el momento en que salió de la influencia de la iglesia cayó en el manejo de otras personas se perdió todo el sentido, la misión originaria de un proyecto de formar liderazgos de crear cooperativas no de agenciar dineros. (Entrevistado 5).
Este comentario permite reflexionar sobre el respeto y reconocimiento que hubo hacia la Iglesia no sólo como institución, sino como representante de valores sociales y líder ante la comunidad. Los postulados de la Iglesia Católica se pueden observar en las palabras del Arzobispo Pedro Rubiano Sáenz (1987) en su ponencia: Doctrina Social de la Iglesia y Organizaciones de Economía Social, en el marco de la Conferencia Técnica Desarrollo de la Economía Social en Colombia, quien señala que:
[…] en el origen de la Central hubo un grupo destacado de católicos que convencidos del evangelio y siguiendo las directrices de la Doctrina Social de la Iglesia, concretaron, hace 25 años, en el sistema cooperativo sus anhelos de cambiar una economía individualista por un modelo alternativo de economía solidaria (Rubiano, 1986: 27).
La Iglesia da importancia a la realización del hombre cuando entra en relación con los demás, resaltando para ello los valores de la comunión (común unión), la solidaridad, la comunidad y la fraternidad.
Retomando la Encíclica Populorum Progressio de Pablo VI, 1968 N.° 20-21, Monseñor Rubiano señala que “El verdadero desarrollo es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas”.
Menos humanas por carencias materiales y carencias morales, estas últimas entendidas por la carencia de valores que provienen del abuso del tener y del poder.
Más humanas, entre otras cosas, por la superación de la miseria, la ampliación de los conocimientos, la adquisición de la cultura, la cooperación en el bien común, el reconocimiento de valores.
Estos valores, dice Rubiano, encuentran un camino de realización cuando los hombres usan su legítimo derecho de asociarse y organizarse en diversas formas (sindicatos, cooperativas, etc.), inspirados en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
Puesto que el sector cooperativo actúa especialmente en el ámbito de lo socio-económico [sic], es necesario anotar aquí, que a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia se debe buscar un cambio en las estructuras económicas actuales impregnadas de materialismo e injusticia, en las cuales priman las cosas sobre la persona, la técnica sobre la ética y la materia sobre el espíritu.
Es urgente cambiar las prioridades para construir una Economía Social inspirada en los valores del Evangelio. Una economía cuya finalidad fundamental “no es el mero incremento de los productos, ni el beneficio, ni el poder, sino el servicio del hombre integral, teniendo en cuenta sus necesidades materiales y sus exigencias intelectuales, morales, espirituales y religiosas; de todo hombre, de todo grupo de hombres, sin distinción de raza o continente” (G.S.64, citado por Rubiano, 1986: 32).
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