Read the book: «Penthy sobre la franja & The Lulu Projekt»

Magali Mougel
Penthy sobre la franja
Traducido por Juan Pablo Pizarro de Trenqualye
The Lulu Projekt
No Future for you but not for us!
Traducido por Silvio Mattoni
Colección Tintas Frescas

| Mougel, MagaliPenthy sobre la franja & The Lulu Projekt : no future for you but not for us! / Magali Mougel. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Libros del Zorzal, 2020.Libro digital, EPUB - (Tintas frescas)Archivo Digital: descarga y onlineTraducción de: Juan Pablo Pizarro de Trenqualye ; Silvio Mattoni.ISBN 978-987-599-630-41. Teatro Francés. I. Pizarro de Trenqualye, Juan Pablo, trad. II. Mattoni, Silvio, trad. III. Título.CDD 842 |

Esta publicación cuenta con el apoyo del Relai spectacle vivant pour l’Amérique du Sud hispanophone, del Institut Français d’Argentine y del programa Fabula Mundi Playwriting Europe: Beyond Borders.
©Libros del Zorzal, 2019
Títulos originales de las obras:
Penthy sur la bande, ©Editions Espaces 34, France, 2016
The Lulu Projekt, © Editions Espaces 34, France, 2017
Foto de la autora en página 10: © Alex Nollet-La Chartreuse-7993
Buenos Aires, Argentina
Printed in Argentina
Hecho el depósito que previene la Ley 11.723
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Asimismo, puede consultar nuestra página web:
<www.delzorzal.com>.
Índice
Sobre la colección Tintas Frescas | 5
Penthy sobre la franja | 7
0. | 10
1. | 11
2. | 16
3. | 23
4. | 25
5. | 30
The Lulu Projekt. No Future for you but not for us! | 35
Personajes | 37
Prólogo | 38
Episodio 1. El café y el azúcar | 42
Episodio 2. Del conejo a la bandeja | 44
Episodio 3. Una maceta de más | 47
Episodio 4. Un vasito de oporto para olvidar | 51
Episodio 5. Bajo las palmeras | 53
Episodio 6. ¡Moritz, mi amigo! | 56
Episodio 7. Esperando a Blumstein | 59
Episodio 8. ¡Poden los ligustros, es bueno para la salud! | 61
Episodio 9. Ir al zoológico con vos | 64
Episodio 10. “It’s better to burn out than to fade away” | 67
Episodio 11. Moritz al sol | 71
Episodio 12. Al abrigo de las hojas | 74
Episodio 13. Si Kurt Cobain hubiera existido | 77
Episodio 14. No ayunaré para olvidar | 79
Epílogo | 82
Sobre la colección Tintas Frescas
La edición de obras de teatro es un gesto fuerte y fundamental. Ofrece a todos los públicos la posibilidad de hacerse una idea propia sobre las nuevas dramaturgias, permitiéndole a cada uno recrear su propia música y alcanzar, en el ritmo de la intimidad, una interpretación personal.
El impulso de la innovación dramática, la búsqueda sobre la lengua y una mirada muy política y sin complacencia sobre nuestro mundo contemporáneo presidieron el espíritu de esta publicación.
En tiempos marcados por la multiplicación frenética de eventos verticales, esta edición le garantiza al autor una perennidad y una forma de estabilidad y horizontalidad. Tintas Frescas es un vasto proyecto de colaboración dramática, de traducciones e intercambios entre Francia y América del Sur, dentro de los cuales se encuentra también el festival Mousson d’Eté. Permite que, de ambos lados del Atlántico, estas tintas que no han secado encuentren múltiples resonancias, complicidades y espacios en los que puedan imprimirse y gravarse de manera duradera.
Más allá de las creaciones y producciones, los libros de teatro y sus infinitas riquezas son indispensables para la elaboración, la construcción y el equilibrio de una biblioteca. Y así, durante mucho tiempo, garantizan infinitas alegrías.
Michel Didym

Magali Mougel nació en 1982 y se formó en dramaturgia en la ensatt (Lyon), donde interviene de manera regular como formadora. Autora y dramaturga para el teatro, trabaja sobre lo cotidiano, que interroga a través del prisma de la ficción. Recibió numerosos premios y becas para la escritura de sus obras Varvara essai 1, Waterlily essai 2, Lili essai 3 (publicadas por L’Act Mem) y Erwin Motor, dévotion (traducida al alemán, al español y al inglés). También produce por encargo y colabora con varios directores y directoras, entre los cuales se cuentan Johanny Bert, Simon Delattre, Michel Didym, Baptiste Guiton, Olivier Letellier, Hélène Soulié, con sus textos Pièce A4 mains, Un petit coup de pouce, Pardès, Josse + Coquelicot, Léda, Le Sourire en bannière, Dis nuage mon amour, Les véritables petits bonbons d’Antan, Le Pigeonnier, La dernière battue, Le Monde en cage, Traverses, Coeur d’Acier, Poudre Noire y Dinay. Sus textos fueron publicados por las editoriales Espaces 34 y Actes Sud y varios fueron traducidos al alemán, inglés, español y portugués.
Textos de teatro publicados: The Lulu Projekt (Éditions Espaces 34); Elle pas princesse, lui pas héros (Actes Sud-Papiers); Penthy sur la bande (Éditions Espaces 34); Suzy Storck (Éditions Espaces 34); Guérillères ordinaires (Éditions Espaces 34); Erwin Motor, dévotion (Éditions Espaces 34); Varvara # Essai 1, Waterlily # Essais 2 (Éditions L’Act Mem).
Penthy sobre la franja
Es que un hombre hace poco perdió la cabeza por ella.
Era una cabeza rica antes de este cruel pasatiempo.
Al diablo fue su cabeza… ¡No! A la mujer.
Friedrich Nietzsche, La gaya ciencia
¡Afectuosamente dedicado a los corazones sensibles!
Con sus perros
ella despedaza al que ama y luego se lo come crudo.
Heinrich von Kleist, Pentesilea
Esta historia se cuenta en las noches de fiesta. Esta historia se cuenta en las noches de fiesta, cuando todo se va al carajo, cuando hay alguien que tomó demasiado y todo se va de las manos. Imagina. Todo podría suceder en una noche de fiesta de las rosas, un día de fiesta, una feria de San Juan, en el fragor de un baile. Las muchachas y los muchachos llevarían ropa elegante. No la ropa para salir que nos imaginamos hoy. No, sería algo medio anticuado. A lo lejos, se elevaría una música sublime, como Blasmüsik, pues habría algo sublime allí, en las bandas. Las muchachas se habrían palmoteado las nalgas, habrían tomado vino blanco con tartas de ciruela. Sería en verano. La fiesta ocurriría allá, en medio de la nada, porque habría sido costumbre ir a un campo para celebrar las rosas o San Juan. Pero lo que va a suceder aquí sería sólo un oscuro vestigio de todo eso. No quedarían más que las huellas, ladrillos calcinados, de una fiesta que fue y nunca más será. De eso se va a tratar. Imagina que vuelves a la infancia en tu traje de batonista y que, en el momento del último golpe de platillos, cuando los palos han de desgarrar el cielo, una multitud de skinheads desgarra la fiesta. Los bates vuelan, las cabezas resuenan y de pronto surge un rostro. Reconoces a tu hermano, reconoces a tu hijo, reconoces a tu amante. Imagina que tienes un primo skinhead que destroza tu fiesta. Es una historia que se cuenta cuando en mitad de la fiesta uno reconoce al de cordones blancos, cabeza rapada, tatuajes de llamas destellando en los brazos. Es una historia que se cuenta una noche de fiesta de San Juan o de las rosas, no importa. En ese mismo momento, un hombre es cazado por aldeanos en algún lugar de Baviera, una amazona ve su pecho perforado por la lanza de un enemigo, y, en otro lugar, una adolescente bebe cerveza en una bodega mientras otra descubre La ética de Alain Badiou. Estos son los escombros sobre los que debe marchar un coro para enunciar esta historia.
0.
Ich möchte zu verwüsten.
Ich möchte dich zerschmettern.
Ich möchte dich ertränken. Ich möchte dich kolonisieren.
Dein Gesicht verschwinden sehen.
Mein Herz ist eine Uhr.
Ich öffne die Türen.
Ich möchte dass der Wind komme.
Ich möchte dass der Wind mich verwüstet.
Sterben.
Noch sterben.
Grabe eine Grabe.
Für dich.
mein schmerz.
Für mich.1
1.
Cara reventada, manos resecas, la piel se estira y cruje a cada paso. Cara reventada, ojo calcinado, busca el camino y palpa con las manos la tierra putrefacta, para encontrar la ruta.
A la izquierda Oxus, a la derecha Tigris.
Su cuerpo se arrastra, empujado por la furia de sus perros.
Ja, mein Tigris. ja. Good boy. Und mein Oxus! Komm zu mir! Komm mit mir! Mein Schatz.2
Llovieron las piedras. Las balas silbaron. Es una muerta que ya no sabe caminar.
Es Penthy.
Penthy avanza por la franja.
Penthy vuelve en cuatro patas a husmear el desastre de esta triste franja devastada donde mató a Hecky, el que la traicionó.
Penthy avanza por la franja, resbala en la franja como una corriente de aire.
Avanza por la franja, intenta remontar el tiempo, y de nuevo escucha el ruido de esos perros que no son los suyos, el ruido de los árboles, allí, en el hueco de su cabeza, escucha sobre la franja el ruido de la tierra que tiembla.
Escucha algo como el ruido del agua del río que entra en la tierra.
Escucha de nuevo el ruido de la piedra que cae como una capa de cemento sobre la tierra de plomo.
Escucha de nuevo el ruido de los árboles
del viento en el abeto
del viento que se pierde en las ramas del abeto
y entre líneas de vagones abandonados en las vías en desuso.
Y de cada lado, ese ruido.
Ese ruido.
El ruido de los que nos rodearon, el ruido de las piedras arrojadas
sobre nosotros y ella
sobre ella y los de nuestro lado, que ella debía proteger, que tenía que pedirle a él, a Hecky, que protegiera.
El viento sopla en los vagones de planchas horadadas por la herrumbre y recuerda la cara de Hecky
recuerda la cara de Hecky en la colina que rodea la franja
recuerda el charco de sangre bajo Hecky
la sangre gotea
mancha
se derrama como un arroyo de orina escarificando la tierra
de nuevo
la sangre mancha
gotea
gotea y corre.
La sangre de Hecky se pierde bajo los engranajes de las máquinas.
El fuego asalta la franja y quema el linde de la ciudad y destruye el puesto de frontera.
El río sinuoso lleno de azufre y gas licuado se incendia y /
cae el ruido de las piedras
que se entierran en las cabezas.
Ach Hecky!
Du warst mein Herz.
Und ich war deinen Schatz.
Deine kleine Penthy.
Ich war deine kleine Penthy.
Du warst so meine Liebe.
Ach!
War ich so dumm.
Ach!
Ich gab dir meine Hände.
Ich gab dir meinen Herz.3
Y
recuerda el gusto.
Recuerda el gusto de Hecky.
El gusto de su sangre bermellón en su boca. El gusto de su carne en su boca. El gusto de sus venas en su boca. El gusto de todo lo que rezumaba y caía de su cuerpo hacia su boca. El gusto de un poco de él en su boca.
Lo amé como amé comer cada una de las partes de su corazón. Lo amé como amé acurrucarme por completo en su cuerpo. Lo amé como amé sentir entrar en mi interior la vida de su corazón. Lo amé con la punta de mis labios, la punta de mi lengua, la punta de mis dientes, cada uno de esos extremos de mí, que fueron completamente llenados por /
El gusto de un poco de él en su boca, lo quiso hasta no poder olvidarlo nunca más.
Le gustaría hundir de nuevo su cabeza en su torso, roer cada una de sus costillas, enterrarse complemente en lo más profundo de su tórax y besar cada uno de los músculos rotos.
Pero
de nuevo, escucha el ruido que hace el ruido de la bala que se pierde
entra y se deforma en la piedra
golpea y rebota en la franja
se engancha en los vagones y entra en el rostro de Hecky
entra y se pierde y se ahoga en el plexo de Hecky
se deforma y queda atrapada en la nuca de Hecky
Hecky que no tiene, que no tiene nada, que no podía, que no tuvo otra idea, otra idea que sacar su ropa de nuestra franja para ponerse la de quienes /
la de quienes nos combaten en la franja
otra idea que ir a ponerse
arroparse
vestirse
de eso
con esa suerte de atuendo
ese traje
uniforme
militar
y
de
venir
con un arma en la mano
a apuntarme
a apuntarnos
a mí y a los míos
allí, detrás de los vagones de planchas en las vías abandonadas.
Soy Penthy la que vuelve en cuatro patas a olfatear el desastre de este triste campo devastado.
Soy Penthy.
Avanzo por la franja.
Todavía se sigue escuchando el ruido de los árboles
del viento que se pierde en las cenizas del río calcinado y /
encorvada
arrastrando el espinazo
avanza
sube por este campo de carroñas y /
Me gustaría cavar una tumba.
2.
Hay ruidos así, que no sabemos bien de dónde vienen o realmente de dónde salen, pero que resuenan, y no sabemos bien por qué, aquí, en la cavidad dolorosa del oído, nos ponemos a escuchar lo que querríamos no poder escuchar más.
Como si nunca más ahí, en ese rincón del córtex de la cabeza, pudiese haber calma y silencio.
Yo /
Hecky /
Decirte lo que me hubiera gustado decirte.
Decirte lo que hubiera querido decirte.
Decirte lo que hubiera tenido que decirte.
Mi amor.
Hay ruidos que de pronto nos recuerdan el rostro
de
nuestro
amor.
Último recuerdo de Hecky.
Había una cierta cantidad de códigos, de resoluciones tomadas para organizar esa relación, la fidelidad que implicaba nuestra relación.
Último recuerdo de Hecky.
De su cara de niño.
De su tierno corazón.
Hecky se dejó engañar.
¿Qué hace que un hombre cambie de acera, partido, de opinión, que cambie de bando a uno diferente al
nuestro
al tuyo?
Vuelvo a ver la ropa, el uniforme, el arma y el casco,
tras su mirada que
seguía siendo
su mirada.
Dein Gesicht.
Ich gab dir meine Hände.
Ich gab dir meinen Herz.
Dein Gesicht.4
No podía quedar más que
la rabia.
La rabia que había en mí.
La rabia que crecía en ti, suerte de úlcera que soltó un baño de ácido en las entrañas de tu cerebro.
La rabia, ahí mismo, que me agarró, que sacó sus garras