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Faust
Johann Wolfgang Von Goethe
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Faust
Johann Wolfgang Von Goethe
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Primera edición. 10 de enero de 2020.
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Tabla de Contenido
Título
Derechos de Autor
Derechos de Autor
Faust
Johann Wolfgang von Goethe
Harry Clarke
Bayard Taylor
Prefacio
UN GOETHE
DEDICACIÓN
PRELUDIO EN EL TEATRO
PRÓLOGO EN EL CIELO
I
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
X
XI
XII
XIII
XIV
XV
XVI
XVII
XVIII
XIX
XX
XXI
Bajo las viejas costillas de la roca retrocediendo
XXII
XXIII
Rueda los ojos diabólicos con ira en tu cabeza
XXIV
XXV
Si la tumba está ahí, la muerte acechando, ¡entonces ven!
FAUSTO
por
| |

Johann Wolfgang von Goethe

CON ILUSTRACIONES DE
| |

Harry Clarke

TRADUCIDO AL INGLÉS, EN METROS ORIGINALES, POR
| |

Bayard Taylor

Una edición ilustrada
LA EMPRESA EDITORIAL MUNDIAL
CLEVELAND, OHIO NUEVA YORK, NY
IMPRESO EN LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA

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CONTENIDO
PREFACIO DE
GOETHE
DEDICATION
PRELUDE EN EL PRÓLOGO DE TEATRO
EN EL CIELO
ESCENA DE FAUSTO I. NOCHE ( Monólogo de Fausto )
II. ANTES DE LA CIUDAD-PUERTA
III. EL ESTUDIO ( El exorcismo )
IV. EL ESTUDIO ( El Pacto )
V. BODEGA DE AUERBACH
VI. COCINA DE BRUJAS
VII. UNA CALLE
VIII. NOCHE
IX. PASEO
X. CASA DEL VECINO
XI. CALLE
XII. JARDÍN
XIII. UN JARDIN-ARBOR
XIV. BOSQUE Y CAVERNA
XV. SALA DE MARGARET
XVI. JARDÍN DE MARTHA
XVII. EN LA FUENTE
XVIII. DONJON ( Oración de Margarita )
XIX. NOCHE ( Muerte de San Valentín )
XX. CATEDRAL
XXI. NOCHE DE WALPURGIS
XXII.
XXIII BODA DE ORO DE OBERON Y TITANIA . SORPRENDENTE DÍA
XXIV. NOCHE
XXV. CALABOZO
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Prefacio

Han pasado veinte años desde que decidí por primera vez intentar la traducción de Fausto , en los metros originales. En ese momento, aunque existían más de una veintena de traducciones al inglés de la Primera Parte y tres o cuatro de la Segunda Parte, el experimento aún no se había realizado. La versión en prosa de Hayward parecía haber sido aceptada como estándar, a falta de algo más satisfactorio: los críticos ingleses, que generalmente sostenían al traductor en sus puntos de vista sobre la importancia secundaria de la forma en la poesía, prácticamente desalentaron cualquier intento posterior; y nadie, familiarizado con la expresión rítmica por las necesidades de su propia naturaleza, había dedicado el amor y la paciencia necesarios a una adecuada reproducción de la gran obra de la vida de Goethe.
Brooks fue el primero en emprender la tarea, y la publicación de su traducción de la Primera Parte (en 1856) me indujo, durante un tiempo, a renunciar a mi propio diseño. Ninguna versión inglesa anterior exhibió tal abnegación de los propios gustos y hábitos de pensamiento del traductor, tan reverente deseo de presentar el original en su forma más pura. El cuidado y la conciencia con que se había realizado la obra eran tan evidentes, que ahora expongo con desgana lo que entonces me parecían sus únicas deficiencias: una falta del fuego lírico y la fluidez del original en algunos pasajes, y una disminución ocasional del tono mediante el uso de palabras que son literales, pero no equivalentes. El plan de traducción adoptado por el Sr.Brooks era tan completamente mío,Fausto me había convencido de que el campo estaba todavía abierto, de que los medios proporcionados por la afinidad poética de las dos lenguas aún no se habían agotado, no me quedaba nada más que seguirlo en todos los detalles esenciales. Su ejemplo me confirmó en la creencia de que había pocas dificultades en el camino de una versión casi literal pero completamente rítmica de Fausto., que tal vez no se supere con un trabajo amoroso. Una comparación de diecisiete traducciones inglesas, en los metros arbitrarios adoptados por los traductores, mostró suficientemente el peligro de permitir una licencia en este sentido: la luz blanca del pensamiento de Goethe pasó así a través del cristal tintado de otras mentes y asumió el color de cada uno. . Además, el motivo de seleccionar diferentes medidores con la esperanza de producir un efecto similar no es razonable, cuando son posibles los medidores idénticos.
El valor de la forma, en una obra poética, es la primera cuestión a considerar. Ningún poeta comprendió esta cuestión más a fondo que el propio Goethe, ni expresó una opinión más positiva al respecto. Los modos alternativos de traducción que presenta (informado por Riemer, citado por la Sra. Austin, en su "Características de Goethe", y aceptado por el Sr. Hayward),[A] son bastante independientes de sus puntos de vista sobre el valor de la forma, que encontramos en otra parte, de la manera más clara y enfática.[B] La poesía no es simplemente una forma de expresión: es la forma de expresión absolutamente requerida por una determinada clase de ideas. La poesía, en efecto, puede distinguirse de la prosa por la única circunstancia de que es la expresión de todo lo que en el hombre no puede ser perfectamente pronunciado en ninguna otra forma que no sea rítmica: es inútil decir que el significado desnudo es independiente de la forma: por el contrario, la forma contribuye esencialmente a la plenitud del significado. En la poesía que perdura por su propia vitalidad inherente, no hay unión forzada de estos dos elementos. Están tan íntimamente mezclados, y con la misma misteriosa belleza, como los sexos en el antiguo Hermafrodito. Intentar representar la poesía en prosa es muy parecido a intentar traducir la música en habla.[C]
[A]"'There are two maxims of translation,' says he: 'the one requires that the author, of a foreign nation, be brought to us in such a manner that we may regard him as our own; the other, on the contrary, demands of us that we transport ourselves over to him, and adopt his situation, his mode of speaking, and his peculiarities. The advantages of both are sufficiently known to all instructed persons, from masterly examples.'" Is it necessary, however, that there should always be this alternative? Where the languages are kindred, and equally capable of all varieties of metrical expression, may not both these "maxims" be observed in the same translation? Goethe, it is true, was of the opinion that Faust ought to be given, in French, in the manner of Clement Marot; but this was undoubtedly because he felt the inadequacy of modern French to express the naive, simple realism of many passages. The same objection does not apply to English. There are a few archaic expressions in Faust, but no more than are still allowed—nay, frequently encouraged—in the English of our day.
[B]"You are right," said Goethe; "there are great and mysterious agencies included in the various forms of Poetry. If the substance of my 'Roman Elegies' were to be expressed in the tone and measure of Byron's 'Don Juan,' it would really have an atrocious effect."—Eckermann.
"The rhythm," said Goethe, "is an unconscious result of the poetic mood. If one should stop to consider it mechanically, when about to write a poem, one would become bewildered and accomplish nothing of real poetical value."—Ibid.
"All that is poetic in character should be rythmically treated! Such is my conviction; and if even a sort of poetic prose should be gradually introduced, it would only show that the distinction between prose and poetry had been completely lost sight of."—Goethe to Schiller, 1797.
Tycho Mommsen, in his excellent essay, Die Kunst des Deutschen Uebersetzers aus neueren Sprachen, goes so far as to say: "The metrical or rhymed modelling of a poetical work is so essentially the germ of its being, that, rather than by giving it up, we might hope to construct a similar work of art before the eyes of our countrymen, by giving up or changing the substance. The immeasurable result which has followed works wherein the form has been retained—such as the Homer of Voss, and the Shakespeare of Tieck and Schlegel—is an incontrovertible evidence of the vitality of the endeavor."
[C]“Los poemas de Goethe ejercen un gran dominio sobre mí, no solo por su significado, sino también por su ritmo. Es un lenguaje que me estimula a la composición.” - Beethoven .
Dryden ha expresado admirablemente las diversas teorías de la traducción de los poetas griegos y latinos en su Prefacio a las "Traducciones de las epístolas de Ovidio", y no deseo continuar la interminable discusión, especialmente porque nuestra literatura necesita ejemplos, no opiniones. . Sin embargo, una expresión reciente conlleva tanta autoridad que me siento obligado a presentar algunas consideraciones que el erudito consumado parece haber pasado por alto. Sr. Lewes[D] dice justamente: "El efecto de la poesía es un compuesto de música y sugestión; esta música y esta sugestión se entremezclan en palabras, que alterar es alterar el efecto. Porque las palabras en poesía no son, como en prosa, simples representantes de objetos e ideas: son partes de un todo orgánico, son tonos en la armonía ". A continuación, ilustra el efecto de la traducción al cambiar ciertas estrofas inglesas bien conocidas por otras, equivalentes en significado, pero que carecen de la felicidad de las palabras, su gracia y melodía. No puedo aceptar esta ilustración como válida, porque el Sr. Lewes omite deliberadamente la misma cualidad que un traductor honesto debería agotar su habilidad para intentar reproducir. Se aleja del mejorpalabra o frase en las líneas en inglés que cita, mientras que el traductor busca precisamente la mejor palabra o frase (teniendo todos los recursos de su idioma al mando), para representar lo que se dice en otro idioma. Más que eso, su tarea no es simplemente mecánica: debe sentir y guiarse por una inspiración secundaria. Entregándose a la plena posesión del espíritu que hablará a través de él, recibe también una porción del mismo poder creador. Lewes llega a esta conclusión: "Si, por tanto, reflejamos qué poema Fausto es, y que contiene casi todas las variedades de estilo y métrica, será tolerablemente evidente que nadie que no esté familiarizado con el original puede formarse una idea adecuada de él a partir de la traducción ".[E] lo cual es ciertamente correcto en cualquier traducción en la que no se conserve algo de la variedad rítmica y la belleza del original. Que gran parte del carácter rítmico puede conservarse en inglés, lo demostró hace mucho tiempo el señor Carlyle,[F] en los pasajes que tradujo, literal y rítmicamente, de Helena (Segunda parte). De hecho, tenemos tantos ejemplos de la posibilidad de transferir recíprocamente las mejores cualidades de la poesía inglesa y alemana, que no hay excusa suficiente para una traducción sin métrica de Fausto . Me refiero especialmente a letras tan sutiles y melodiosas como "El castillo junto al mar", de Uhland, y la "Tierra silenciosa" de Salis, traducida por Mr. Longfellow; "Juglar" y "Canción copta" de Goethe, del Dr. Hedge; "Two Grenadiers" de Heine, del Dr. Furness y muchas de las canciones de Heine del Sr. Leland; y también a las traducciones alemanas de letras en inglés, por Freiligrath y Strodtmann.[GRAMO]
[D]Vida de Goethe (Libro VI.).
[MI]El Sr. Lewes da el siguiente consejo: "El lector inglés quizás tenga más éxito si lee primero la brillante paráfrasis del Dr. Anster y luego repasa cuidadosamente la traducción en prosa de Hayward". Esto contrasta singularmente con la opinión que acaba de expresar. La versión del Dr. Anster es una dilución casi increíble del original, escrita en otros metros; mientras que el de Hayward omite por completo el elemento de la poesía.
[F]Revista extranjera, 1828.
[GRAMO]Cuando Freiligrath nos puede dar a Walter Scott:
"Kommt, wie der Wind kommt,
Wenn Wälder erzittern
Kommt, wie die
Brandung Wenn Flotten zersplittern!
Schnell heran, schnell herab,
Schneller kommt Al'e! -
Häuptling und Bub 'und Knapp,
Herr und Vasalle!"
o Strodtmann reproduce así a Tennyson: -
"Es fällt der Strahl auf Burg und Thal,
Und schneeige Gipfel, reich an Sagen;
Viel 'Lichter wehn auf blauen Seen,
Bergab die Wasserstürze jagen!
Blas, Hüfthorn, blas, en Wiederhall erschallend:
Blas, Horn — antwortet, Echos, hallend , hallend, hallend! "
—Debe ser un oído sordo que se contentaría con la omisión del ritmo y la rima.
Sin embargo, tengo una objeción más seria contra la traducción en prosa del Sr. Hayward. Donde se dejan de lado todas las restricciones del verso, deberíamos esperar, al menos, una reproducción tan precisa del sentido, espíritu y tono del original como lo permita el genio de nuestro lenguaje. Lejos de habernos proporcionado tal reproducción, el Sr. Hayward no solo confunde ocasionalmente el significado exacto del texto alemán,[H] pero, siempre que se pueden usar dos frases para expresar el significado con igual fidelidad, con mucha frecuencia selecciona la que tiene menos gracia, fuerza o belleza.[I]
[H]En su segunda página, la línea Mein Lied ertönt der unbekannten Menge , "Mi canción suena a la multitud desconocida", se traduce: "Mi dolor se expresa a sí misma a la multitud extraña". Observo que otros traductores de inglés han seguido al Sr. Hayward al confundir Lied con Leid .
[I]Tomo solo uno de los numerosos ejemplos, a modo de ilustración. El cierre de la canción del soldado (Parte I. Escena II) es: -
"¡Kühn es das Mühen,
Herrlich der Lohn!
Und die Soldaten
Ziehen davon".
Literalmente:
¡Audaz es el esfuerzo,
espléndida la paga!
Y los soldados se
marchan.
Esto el Sr. Hayward traduce:
Bold the adventure,
Noble the reward—
And the soldiers
Are off.
For there are few things which may not be said, in English, in a twofold manner,—one poetic, and the other prosaic. In German, equally, a word which in ordinary use has a bare prosaic character may receive a fairer and finer quality from its place in verse. The prose translator should certainly be able to feel the manifestation of this law in both languages, and should so choose his words as to meet their reciprocal requirements. A man, however, who is not keenly sensible to the power and beauty and value of rhythm, is likely to overlook these delicate yet most necessary distinctions. The author's thought is stripped of a last grace in passing through his mind, and frequently presents very much the same resemblance to the original as an unhewn shaft to the fluted column. Mr. Hayward unconsciously illustrates his lack of a refined appreciation of verse, "in giving," as he says, "a sort of rhythmical arrangement to the lyrical parts," his object being "to convey some notion of the variety of versification which forms one great charm of the poem." A literal translation is always possible in the unrhymed passages; but even here Mr. Hayward's ear did not dictate to him the necessity of preserving the original rhythm.
While, therefore, I heartily recognize his lofty appreciation of Faust,—while I honor him for the patient and conscientious labor he has bestowed upon his translation,—I cannot but feel that he has himself illustrated the unsoundness of his argument. Nevertheless, the circumstance that his prose translation of Faust has received so much acceptance proves those qualities of the original work which cannot be destroyed by a test so violent. From the cold bare outline thus produced, the reader unacquainted with the German language would scarcely guess what glow of color, what richness of changeful life, what fluent grace and energy of movement have been lost in the process. We must, of course, gratefully receive such an outline, where a nearer approach to the form of the original is impossible, but, until the latter has been demonstrated, we are wrong to remain content with the cheaper substitute.
It seems to me that in all discussions upon this subject the capacities of the English language have received but scanty justice. The intellectual tendencies of our race have always been somewhat conservative, and its standards of literary taste or belief, once set up, are not varied without a struggle. The English ear is suspicious of new metres and unaccustomed forms of expression: there are critical detectives on the track of every author, and a violation of the accepted canons is followed by a summons to judgment. Thus the tendency is to contract rather than to expand the acknowledged excellences of the language.[J]
[J]I cannot resist the temptation of quoting the following passage from Jacob Grimm: "No one of all the modern languages has acquired a greater force and strength than the English, through the derangement and relinquishment of its ancient laws of sound. The unteachable (nevertheless learnable) profusion of its middle-tones has conferred upon it an intrinsic power of expression, such as no other human tongue ever possessed. Its entire, thoroughly intellectual and wonderfully successful foundation and perfected development issued from a marvelous union of the two noblest tongues of Europe, the Germanic and the Romanic. Their mutual relation in the English language is well known, since the former furnished chiefly the material basis, while the latter added the intellectual conceptions. The English language, by and through which the greatest and most eminent poet of modern times—as contrasted with ancient classical poetry—(of course I can refer only to Shakespeare) was begotten and nourished, has a just claim to be called a language of the world; and it appears to be destined, like the English race, to a higher and broader sway in all quarters of the earth. For in richness, in compact adjustment of parts, and in pure intelligence, none of the living languages can be compared with it,—not even our German, which is divided even as we are divided, and which must cast off many imperfections before it can boldly enter on its career."—Ueber den Ursprung der Sprache.
The difficulties in the way of a nearly literal translation of Faust in the original metres have been exaggerated, because certain affinities between the two languages have not been properly considered. With all the splendor of versification in the work, it contains but few metres of which the English tongue is not equally capable. Hood has familiarized us with dactylic (triple) rhymes, and they are remarkably abundant and skillful in Mr. Lowell's "Fable for the Critics": even the unrhymed iambic hexameter of the Helena occurs now and then in Milton's Samson Agonistes. It is true that the metrical foot into which the German language most naturally falls is the trochaic, while in English it is the iambic: it is true that German is rich, involved, and tolerant of new combinations, while English is simple, direct, and rather shy of compounds; but precisely these differences are so modified in the German of Faust that there is a mutual approach of the two languages. In Faust, the iambic measure predominates; the style is compact; the many licenses which the author allows himself are all directed towards a shorter mode of construction. On the other hand, English metre compels the use of inversions, admits many verbal liberties prohibited to prose, and so inclines towards various flexible features of its sister-tongue that many lines of Faust may be repeated in English without the slightest change of meaning, measure, or rhyme. There are words, it is true, with so delicate a bloom upon them that it can in no wise be preserved; but even such words will always lose less when they carry with them their rhythmical atmosphere. The flow of Goethe's verse is sometimes so similar to that of the corresponding English metre, that not only its harmonies and caesural pauses, but even its punctuation, may be easily retained.
I am satisfied that the difference between a translation of Faust in prose or metre is chiefly one of labor,—and of that labor which is successful in proportion as it is joyously performed. My own task has been cheered by the discovery, that the more closely I reproduced the language of the original, the more of its rhythmical character was transferred at the same time. If, now and then, there was an inevitable alternative of meaning or music, I gave the preference to the former. By the term "original metres" I do not mean a rigid, unyielding adherence to every foot, line, and rhyme of the German original, although this has very nearly been accomplished. Since the greater part of the work is written in an irregular measure, the lines varying from three to six feet, and the rhymes arranged according to the author's will, I do not consider that an occasional change in the number of feet, or order of rhyme, is any violation of the metrical plan. The single slight liberty I have taken with the lyrical passages is in Margaret's song,—"The King of Thule,"—in which, by omitting the alternate feminine rhymes, yet retaining the metre, I was enabled to make the translation strictly literal. If, in two or three instances, I have left a line unrhymed, I have balanced the omission by giving rhymes to other lines which stand unrhymed in the original text. For the same reason, I make no apology for the imperfect rhymes, which are frequently a translation as well as a necessity. With all its supreme qualities, Faust is far from being a technically perfect work.[K]
[K]"At present, everything runs in technical grooves, and the critical gentlemen begin to wrangle whether in a rhyme an s should correspond with an s and not with sz. If I were young and reckless enough, I would purposely offend all such technical caprices: I would use alliteration, assonance, false rhyme, just according to my own will or convenience—but, at the same time, I would attend to the main thing, and endeavor to say so many good things that every one would be attracted to read and remember them."—Goethe, in 1831.
Las rimas femeninas y dactílicas, que en su mayor parte han sido omitidas por todos los traductores métricos excepto por Mr. Brooks, son indispensables. El tono característico de muchos pasajes casi se perdería sin ellos. Dan espíritu y gracia al diálogo, señalan las porciones aforísticas (especialmente en la Segunda Parte) y una música en constante cambio a los pasajes líricos. El idioma inglés, aunque no tan rico como el alemán en tales rimas, es menos deficiente de lo que generalmente se supone. La dificultad a superar es de construcción más que de vocabulario. El participio presente solo se puede usar de manera limitada, debido a su terminación débil, y la falta de una forma acusativa del sustantivo también restringe la disposición de las palabras en el verso inglés. No puedo esperar haber tenido siempre éxito; pero al menos he trabajado larga y pacientemente, teniendo en cuenta constantemente no sólo el significado del original y la estructura mecánica de los versos, sino también esa música sutil e inquietante que parece gobernar el ritmo en lugar de estar gobernada por él.
BT

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UN GOETHE

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¡Soy
Erhabener Geist, soy Geisterreich verloren!
Wo immer Deine lichte Wohnung sey,
Zum höh'ren Schaffen bist Du neugeboren,
Und singest dort die voll're Litanei.
Von jenem Streben das Du auserkoren,
Vom reinsten Aether, drin Du athmest frei,
O neige Dich zu gnädigem Erwiedern
Des letzten Wiederhalls von Deinen Liedern!
––––––––

II
Den alten Musen die bestäubten Kronen
Nahmst Du, zu neuem Glanz, mit kühner Mano:
Du löst die Räthsel ältester Aeonen
Durch jüngeren Glauben, helleren Verstand,
Und machst, wo rege Menschengeister wohnen,
Die ganze Erde Dir zum Vaterland;
Und Deine Jünger sehn en Dir, verwundert,
Verkörpert schon das werdende Jahrhundert .
––––––––

III
Was Du gesungen, Aller Lust und Klagen,
Des Lebens Wiedersprüche, neu vermählt, -
Die Harfe tausendstimmig frisch geschlagen,
Die Shakspeare einst, die einst Homer gewählt, -
Darf ich in fremde Klänge übertragen
Das gewählt?
Lass Deinen Geist in meiner Stimme klingen,
Und was Du sangst, lass mich es Dir nachsingen!
BT

––––––––


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DEDICACIÓN

¡De nuevo venís, formas flotantes! ¡Te encuentro,
tan temprano en mi vista nublada, brillabas!
¿Intentaré, esta vez, apresarlos y atarlos?
¿Todavía sobre mi corazón está arrojada esa ilusión?
¡Ustedes se agolpan más cerca! Entonces, sea el reinado que se te asigne, ¡
Y sácame de tu zona brumosa y sombría!
Mi pecho se estremece, con pasión juvenil estremecido,
De los aires mágicos que en torno a tu marcha despiertan.
De los días gozosos traes la visión bienaventurada;
Los queridos y familiares fantasmas se levantan de nuevo,
Y, como una tradición vieja y medio extinta, el
Primer Amor regresa, con la Amistad en su tren.
Renovado es el dolor: con triste repetición
La vida rastrea su tortuosa y laberíntica cadena,
y nombra al Bien, cuya engañosa fortuna los arrancó de las
horas felices y me dejó para deplorarlos.
Ya no oyen estas sucesivas medidas,
Las almas, a quienes canté mis primeras canciones:
Dispersaron la tropa amistosa, con todos sus placeres,
Y aún, ¡ay! ¡Los ecos primero que sonaron!
Traigo mis tesoros a la multitud desconocida;
Sus mismos aplausos hacen que mi corazón se estremezca,
y aquellos que están a mi lado, cuyo gozo tanto halagado mi Canción,
si todavía viven, por todo el mundo están esparcidos.
Y me embarga ahora un anhelo insólito
por aquella Tierra de los Espíritus serena y solemne:
Mi canto, a débiles murmullos eólicos girando, Se
balancea como una cuerda de arpa por las brisas avivadas.
Me estremezco y tiemblo; lágrima sobre lágrima arde,
y el corazón severo está tiernamente desamparado.
Lo que poseo, lo veo mentir a lo lejos,
Y lo que perdí, se vuelve real e inmortal.


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PRELUDIO EN EL TEATRO

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MANAGER ==== ==== poeta dramático FELIZ-ANDREW
––––––––

MANAGER
Ustedes dos, que a menudo una mano de ayuda
han prestado, en la necesidad y tribulación.
¡Ven, déjame saber tu expectativa
de esta, nuestra empresa, en tierra alemana!
Deseo que la multitud se sienta bien tratada, sobre
todo porque vive y me deja vivir;
Se establecen los postes, se completa la cabina de tableros.
Y cada uno aguarda el banquete que daré.
Ya allí, con las cejas arqueadas con curiosidad, se
sientan tranquilos, y esperan sorprenderse.
Sé cómo puede halagar el gusto de la gente,
pero aquí siento una gran vergüenza:
A lo que están acostumbrados, no es gran cosa,
pero entonces, ¡ay! han leído un trato terrible.
¿Cómo planearemos, que todo sea fresco y nuevo, un
asunto importante, pero también atractivo?
Porque es un placer para mí verlos surgir,
cuando en nuestra cabina la corriente se pone a buen ritmo,
y con tremenda y repetida urgencia,
avanzan por la puerta estrecha de la gracia:
incluso a la luz del día, se empujan y se apiñan
para alcanzar el caja del vendedor, hostia de pelea,
y en cuanto al pan, alrededor de la puerta de un panadero, en el hambre,
para conseguir un boleto casi les rompe el cuello.
Este milagro solo puede obrar al poeta
Sobre hombres tan diversos: ahora, amigo mío, te ruego que lo demuestres.
––––––––

POETA ¡
––––––––

No me hables de aquellas multitudes abigarradas, a
Quien , sino al ver, apaga el fuego del Canto!
¡Esconde de mi vista la muchedumbre que pasa,
Y en su torbellino nos obliga a seguir!
No, llévame donde un silencio celestial anteojos
Las alegrías más puras que rodean la multitud del Poeta, -
Donde el Amor y la Amistad todavía divinamente forman
Los lazos que bendicen, ¡Las coronas que coronan su pasión!
Ah, cada expresión de las profundidades del sentimiento
Los labios tímidos han expresado tartamudeando:
Ahora fallando, ahora, tal vez, el éxito revelando,
Traga el Momento salvaje en su pecho codicioso;
O a menudo, años renuentes a su sellado garantizado, ¡
Su estatura perfecta se confiesa por fin!
Lo que deslumbra, porque el Momento gasta su espíritu:
Lo genuino lo heredará la Posteridad.
––––––––

FELIZ ANDREW
––––––––

¡Posteridad! ¡No me digas la palabra!
Si yo debería optar por predicar la posteridad,
¿Dónde conseguir la diversión contemporánea?
Que los hombres lo tengan, no hay parpadeo:
la presencia de un buen joven, en mi opinión,
es algo que vale la pena, para todos.
Quien amablemente su naturaleza puede derramar,
No quita irritación del estado de ánimo de la gente;
Cuanto más amplio sea el círculo que adquiera, más
segura trabajará su inspiración.
¡Entonces coge corazón y danos una moneda de libras esterlinas!
Que la Fantasía esté con sus asistentes adaptados -
Sentido, Razón, Sentimiento y Pasión se unen - ¡
Pero ten cuidado, no sea que se omita la Locura!
ADMINISTRADOR
Principalmente, ¡suficiente de preparación para el incidente!
Vienen a mirar y prefieren mirar.
Enrolla una multitud de hilos delante de sus rostros, de
modo que se queden boquiabiertos con estúpido asombro: entonces,
por pura difusa, has ganado sus gracias,
y eres, a la vez, el más popular de los hombres.
Sólo por masa tocas la masa; para cualquier
Will finalmente, él mismo, su bit selecto:
Quien ofrece mucho, trae algo a muchos,
Y cada uno se va contento con el efecto,
Si tienes un trozo, pues, solo en trozos dalo:
Un picadillo, un guiso, traerá éxito, créalo!
Se muestra fácilmente y es fácil de inventar.
¿De qué sirve, un Todo compacto para presentar?
¡Tus oyentes recogen y arrancan, tan pronto como lo reciben!
POETA
No sientes cómo se degrada tal oficio;
¡Qué mal le sienta al Artista, orgulloso y verdadero!
El trabajo chapucero que traza cada fino pretendiente
es, según percibo, un principio para ti.
GERENTE
Tal reproche no ofende en lo más mínimo;
Un hombre que pretende algún resultado
debe utilizar las herramientas que mejor se ajusten.
Reflexiona, se te da madera blanda para que la partas,
y luego, ¡observa para quién escribes!
Si uno llega aburrido, completamente exhausto,
Otro, saciado, deja las velas del banquete,
Y, lo peor de todo, lleno, muchos wight están
frescos de la lectura de los periódicos diarios.
Ociosamente a nosotros vienen, como a una mascarada,
Mera curiosidad les calienta el ánimo:
Las damas con ellas mismas, y con sus mejores galas, ayudan,
Sin sueldo sus partes desempeñando.
¿Qué sueños tienes en altos lugares poéticos?
¿Estás contento, en verdad, de ver casas llenas?
¡Acérquese y vea las caras de sus clientes!
La mitad es tosca, la mitad fría.
Uno, cuando termina el juego, vuelve a casa a las cartas;
Una noche salvaje en el pecho de una moza, otra elige:
¿Por qué habréis de atormentar, pobres y tontos bardos, con
fines como estos, las graciosas Musas?
Les digo, den más, más, siempre más, piden:
así darán en el blanco de la ganancia y la gloria.
¡Busque confundir su audición!
Satisfacerlos es una tarea.
¿Qué te aflige ahora? ¿No es sufrimiento o placer?
POETA ¡
Vete, búscate un esclavo más obediente!
¡Qué! ¿Acaso el Poeta lo que dio la Naturaleza,
el más alto derecho, la Humanidad suprema,
perderá tan desenfrenadamente, para engrosar tu tesoro?
¿De dónde sale del corazón su imperio libre?
Los elementos de la vida, ¿cómo los conquista?
¿No es el acuerdo de su corazón, impulsado hacia afuera, lejos y oscuro,
para dar vueltas al mundo al unísono con él?
Cuando en el huso, girado a una distancia interminable,
por la mano indiferente de la naturaleza, el hilo se retuerce,
y los tonos discordantes de toda la existencia
en un tintineo hosco se lanzan juntos,
¿quién, entonces, el orden inmutable de la creación se
divide y se enciende en una danza rítmica?
¿Quién lleva al Único a unirse a la ordenación general,
donde puede palpitar con la consonancia más grande?
¿Quién ordena a la tormenta que la pasión revuelva el pecho?
¿En las almas melancólicas la puesta de sol arde arriba?
¿Quién esparce las más hermosas flores de abril a lo
largo de la brillante senda del amor?
¿Quién trenza las hojas sin notas en coronas, correspondiendo a
Desert con fama, en todos los campos de Action?
¿Quién hace que el Olimpo esté seguro, los dioses se unen?
El poder del Hombre, como lo revela el Bardo.
MERRY-ANDREW ¡
Entonces, estas finas fuerzas, en conjunción,
impulsan la alta función poética,
como en una aventura amorosa que podrían jugar!
Te encuentras por accidente; sientes, te quedas,
y poco a poco tu corazón se va enredando;
La bienaventuranza crece rápidamente, y luego su curso se interrumpe;
Estás completamente violado, luego viene un toque de aflicción, ¡
Y hay un lindo romance, completado antes de que te des cuenta!
¡Déjanos, entonces, tal drama!
¡Agarre la vida inagotable que viven todos los hombres!
Cada uno comparte el contenido, aunque pocos pueden comprenderlo:
donde toques, hay interés sin fin.
En cuadros abigarrados poca luz,
Mucho error, y de verdad un ácaro resplandeciente,
Así se suministra la mejor bebida,
De donde todo el mundo se anima y edifica.
Luego, en tu juego, ¡contempla la flor más hermosa
de la juventud recolectada, para escuchar la revelación!
Cada alma tierna, con poder sentimental,
Chupa el alimento melancólico de tu creación;
Y ahora en esto, ahora aquello, la levadura obra.
Porque cada uno ve lo que acecha en su seno.
Todavía se mueven a la vez al llanto o la risa.
Todavía se maravillan de sus vuelos, disfrutan del espectáculo que ven:
Una mente, una vez formada, nunca se adapta después;
Uno que aún esté en crecimiento estará siempre agradecido.
POETA
Entonces devuélveme ese tiempo de placeres,
mientras aún en gozoso crecimiento canté, -
Cuando, como una fuente, el hacinamiento mide
¡Ininterrumpido brotó y brotó!
Entonces la brillante niebla cubrió el mundo ante mí,
Al abrirse los capullos una maravilla se despertó,
Como yo, los mil capullos se rompieron,
Que cada valle me llevó en abundancia.
No tenía nada y, sin embargo, lo suficiente para la juventud:
Alegría en la ilusión, sed ardiente de Verdad.
Da, sin restricciones, la vieja emoción,
La dicha que tocó el borde del dolor,
La fuerza del Odio, La profunda devoción del Amor, - ¡
Oh, devuélveme mi juventud otra vez!
FELIZ ANDREW
Joven, buen amigo mío, ciertamente lo necesitas
cuando los enemigos en combate te presionan duramente;
Cuando amables doncellas, con gran deseo,
Cuélgate de tu pecho y acaríciate;
Cuando desde la meta duramente ganada la corona de flores
Llama a lo lejos, la carrera aguarda;
Cuando, después de bailar hasta exhalar el aliento,
pasas la noche disipando: -
Pero ese arpa familiar con alma
Para tocar, - con gracia y expresión atrevida,
Y hacia una meta erigida por ti mismo
Caminar con muchas dulces digresiones, -
Este, Señores ancianos, os pertenece,
y no os veneramos menos por eso: la
edad hace infantil, dicen, pero no es verdad;
¡Todavía somos niños genuinos, en la temporada de Age!
––––––––

ADMINISTRADOR
Las palabras que ha dicho son suficientes;
Son hechos que prefiero ver:
en cumplidos ambos son competentes,
pero podrían, mientras tanto, ser más útiles.
¿Qué necesidad de hablar de Inspiración?
No es un compañero de Delay.
Si la poesía es tu vocación,
¡deja que la poesía obedezca!
Bien sabes lo que falta aquí;
La multitud por la bebida más fuerte está jadeando,
y eso, de inmediato, quiero que prepares.
Lo que queda sin hacer hoy, mañana no servirá.
No desperdicien ni un día en vanas digresiones:
Con confianza decidida y valiente
Aproveche toda impresión posible
y conviértala firmemente en su posesión;
Luego seguirás trabajando, porque debes hacerlo.
Sobre nuestro escenario alemán, lo sabes,
cada uno prueba lo que quiere;
Por lo tanto, tome las trampas y las escenas que
desee , y todo lo que encuentre, ¡asegúrese de mostrarlo!
Usa tanto la luz celestial grande como la menor, -
Derrocha las estrellas en cualquier número,
Bestias, pájaros, árboles, rocas y toda esa madera,
Fuego, agua, oscuridad, ¡Día y Noche!
Por lo tanto, en la esfera contraída de nuestra cabina,
aparecerá el círculo de la creación,
y se moverá, a medida que lo impulsamos deliberadamente, ¡
desde el cielo, a través del mundo, hasta el infierno!
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PRÓLOGO EN EL CIELO

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EL SEÑOR === EL ANFITRIÓN CELESTIAL
Después
MEFISTÓFELES
( Los TRES ARCÁNGELES se adelantan .)
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RAPHAEL
El orbe del sol canta, en emulación,
' Hermanas intermedias , su ronda antigua:
Su camino predestinado a través de la Creación
Termina con paso de trueno. sonido.
Los ángeles de su rostro espléndido
Extraen poder, cuya medida nadie puede decir;
Las obras sublimes, incomprendidas,
son resplandecientes como los primeros días.
––––––––

GABRIEL
Y veloz, y veloz más allá de lo concebible,
El esplendor del mundo da vueltas,
El brillo del Edén del día todavía alivia
la terrible profundidad intensa de la noche:
las mareas del océano en espuma se rompen,
contra las profundas bases de las rocas lanzadas,
y ambos, la carrera esférica participante,
eterna, veloz, ¡se mueven hacia adelante!
––––––––

MICHAEL
Y las tormentas rivales en el extranjero están surgiendo de
mar a tierra, de tierra a mar.
Una cadena de acción más profunda que se forja
alrededor de todo, con energía airada.
Allí arde una desolación, ardiendo
Ante el camino estrepitoso del Trueno:
Sin embargo, Señor, Tus mensajeros están alabando
El suave movimiento de Tu Día.
––––––––

EL TRES
Aunque todavía no los entienden, de
ellos los ángeles extraen su poder,
y todas tus obras, sublimes y espléndidas,
resplandecen como en la hora de la creación.
––––––––

MEFISTÓFELES
Ya que tú, oh Señor, te dignas acercarte de nuevo
y preguntarnos cómo lo hacemos, de la manera más amable,
y hasta ahora encontrarme a mí mismo era feliz,
entre tus sirvientes, ahora, mi rostro has encontrado.
Perdón, no puedo seguir a esta tropa
con palabras elevadas, aunque sean despreciadas y despreciadas:
mi patetismo ciertamente movería tu risa,
si no hubieras desaprendido toda la alegría.
De soles y mundos no tengo nada que citar;
Cómo los hombres se atormentan a sí mismos, es todo lo que he notado.
El pequeño dios del mundo se apega a la misma vieja manera,
Y es tan caprichoso como en el día de la Creación.
La vida un poco más podría contentarlo, si no fuera
por el destello de la luz celestial que le has prestado
.
Él lo llama Razón, de ahí que su poder se incremente,
para ser mucho más bestial que cualquier bestia.
Salvando Tu Graciosa Presencia, me
parece que es un saltamontes de patas largas,
que brotan moscas y que vuelan manantiales,
y en la hierba canta la misma vieja cancioncilla.
¡Ojalá se tumbara todavía entre la hierba en la que crece!
Cada pedazo de estiércol que busca, para meter la nariz.
––––––––

EL SEÑOR
¿No tienes, pues, nada más que mencionar?
¿Has venido alguna vez, así, con mala intención?
¿No encuentras nada bien en la tierra, eternamente?
––––––––

MEFISTÓFELES ¡
No, Señor! Encuentro cosas, allí, por muy malas que puedan ser.
La miseria del hombre hasta la piedad mueve mi naturaleza;
Apenas tengo el corazón para atormentar a la miserable criatura.
––––––––

EL SEÑOR ¿
Conoce a Fausto?
––––––––

MEFISTÓFELES
¿El Doctor Fausto?
––––––––

EL SEÑOR
¡Mi sirviente, él!
––––––––

MEPHISTOPHELES
en verdad! Él te sirve según extraños designios:
Ninguna comida terrenal ni bebida es suficiente para el necio:
El fermento de su espíritu aspira mucho;
Medio consciente de su inquietud frenética y enloquecida, las
estrellas más bellas del cielo requiere, de la
tierra los éxtasis más altos y los mejores,
y todo lo cercano y lejano que desea no logra
dominar el tumulto de su pecho.
––––––––

EL SEÑOR
Aunque todavía confuso su servicio hacia Mí,
pronto lo llevaré a una mañana más clara.
¿No ve el jardinero, aun cuando brota su árbol,
flor y fruto que adornarán los años venideros?
––––––––

MEFISTÓFELES
¿Qué vas a apostar? Todavía hay una oportunidad de ganarlo,
si a mí me dejas por completo, ¡con
suavidad en mi camino para entrenarlo!
––––––––

El SEÑOR
mientras viva él en la tierra,
mientras yo no propongo prohibición.
Mientras los deseos y aspiraciones del hombre se mueven,
no puede elegir sino errar.
––––––––

MEFISTÓFELES
¡Gracias! Encuentro a los muertos sin adquisición,
Y nunca me preocupé de tenerlos a mi cargo.
Prefiero con mucho las mejillas donde salta la sangre rojiza,
Y cuando se acerca un cadáver, cierro mi casa:
Va conmigo, como con el gato el ratón.
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EL SEÑOR
¡Suficiente! Lo que has pedido se te concede.
Apaga este espíritu de su fuente;
Para atraparlo, sean plantados tus lazos,
Y él, contigo, sea conducido hacia abajo;
Entonces, siéntete avergonzado cuando te veas obligado a decir:
Un buen hombre, a través de la más oscura aspiración,
tiene todavía el instinto del único camino verdadero.
––––––––

MEFISTÓFELES
¡De acuerdo! Pero es un período de prueba breve.
Sobre mi apuesta no siento ningún temor.
Si cumplo mi expectativa,
me dejarás triunfar con el pecho hinchado:
polvo comerá y con entusiasmo,
como cierta serpiente, mi pariente cercano.
––––––––

EL SEÑOR
En ella eres libre, según tus méritos;
Jamás como tú has movido Mi odio.
De todos los espíritus audaces y
negacionistas, el bribón bromista es el que menos problemas crea.
La naturaleza activa del hombre, flaqueando, busca demasiado pronto el nivel;
Reposo incondicional que aprende a anhelar;
De donde, de buena gana, el camarada le di,
Que obra, excita y debe crear, como Diablo.
Pero vosotros, hijos de Dios en el amor y el deber, ¡
Gozad de la rica, de la Belleza eterna!
Poder Creativo, que obra esquemas eternos,
Te aprisiona en lazos de amor, nunca relajándote,
Y lo que brilla en la aparición vacilante
¡Fijaos en su lugar con pensamientos que permanecen para siempre!
––––––––

(El cielo cierra: los ARCÁNGELES se separan .)
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MEFISTÓFELES ( solus )
Me gusta, a veces, escuchar la palabra del Anciano,
Y tener cuidado de ser muy civilizado: ¡
Es realmente un Señor
tan noble Tan humanamente chismear con el Diablo!
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PRIMERA PARTE DE LA TRAGEDIA
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