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¿Por qué una antología de poetas mujeres? Porque los vientos corren fuertes y con ellos su posibilidad de subversión, de sanación, de destrucción de viejos y pesados paradigmas y de construcción de otros modos de ser posibles.

Porque creemos en la palabra y su potencia de transformación, de exorcismo, de sostén y de invención. Para que circulen una multiplicidad de voces que, silenciadas durante muchísimo tiempo, cada vez se escuchan más. Voces que se entraman con otras y juntas construyen un tejido colorido y fuerte, bello y afortunadamente imperfecto.

Trece poetas reunidas para el conjuro, cual fórmula mágica que se dice, recita o escribe para conseguir algo que se desea. 13, en toda su conjugación de vida y muerte, número de reinvenciones, de renacimientos.

Bárbara Alí (Buenos Aires, 1984) es Licenciada y Profesora en Letras (UBA). Actualmente cursa la Maestría en Crítica y Difusión de las Artes (UNA). Es docente de Lengua y Literatura en escuela primaria y media. Dicta talleres de lectura para niños y adolescentes. Es columnista y forma parte del Clúster Bs. As. de la revista y plataforma regional Liberoamérica. Co-organiza el ciclo de lectura “La tierra más ajena”. En el 2014 obtuvo una mención en el Concurso Pablo Neruda (organizado por la Fundación Pablo Neruda- Chile- y la Universidad Nacional de Córdoba). Participó en la Antología Poética El Rayo Verde 2015, 2016 y 2017. En el 2016 publicó La mancha de los días (Editorial Qué diría Víctor Hugo?). Coordina el taller de lectura y escritura Geologías junto con Roxana Molinelli.

Roxana Molinelli (Buenos Aires, 1983) es Licenciada en Sociología (UBA), Diplomada en Psicoanálisis y Prácticas Socio-educativas (FLACSO) y actualmente cursa el posgrado Escrituras: Creatividad Humana y Comunicación (FLACSO). Consultora y capacitadora en Programas de Educación, Trabajo y Género (Ministerio de Trabajo de la Nación, 2010-2017). Miembro de la Revista Liberoamérica. Co-organiza el ciclo "Escrituras Abiertas" y es co-editora en Liberoamericanas, 80 poetas contemporáneas (Sello Editorial Liberoamérica, 2018). Participa en ciclos de lectura, performances y antologías digitales. En 2016 publicó las mañanas, el deshielo (Editorial El Ojo del Mármol) y en 2018 publicará su segundo libro, por el mismo sello editorial. Coordina el taller de lectura y escritura Geologías junto con Bárbara Alí.

compiladoras: Bárbara Alí y Roxana Molinelli

otros colores para nosotras poesía contemporánea de mujeres argentinas


Índice

  Cubierta

  Contratapa

  Portada

  Introducción

  Jimena Arnolfi Estado de situación La decisión La lentitud La rutina Entre la lluvia y el rayo

  Valeria Cervero

  Flor Codagnone I

  Malén Denis Poemas sobre flores ¿por qué cruzás en rojo? Intermitencias Mudanza Los cristales

  Valeria de Vito Miranda

  Romina Dziovenas Tu cuerpo Odas a una tijera Para desentrañar mis sueños Ojos cerrados Cajas

  Paula Giglio ¿Qué le contaste de mí? Gélida Dos planos Cambios

  Tamara Grosso Un cuerpo Mis amigas o yo Ahora voy a alejarme Las que considero fuertes Educación sentimental

  Natalia Leiderman

  Verónica Pérez Arango

  Luciana Reif Entrada en calor

  Juana Roggero Decidir ¿Puedo hacer algo por vos?

  Micaela Szyniak

  Créditos

  Otros títulos de esta editorial

INTRODUCCIÓN

¿Por qué una antología de mujeres que hablen de experiencias de mujeres? Porque los vientos corren fuertes y con ellos su posibilidad de subversión, de sanación, de destrucción de viejos y pesados paradigmas y de construcción de otros modos de ser posibles.

Porque creemos en la palabra y su carácter performático, su potencia de conjuro, de exorcismo, de sostén y de invención.

Porque quisimos abrir un espacio donde circulen una multiplicidad de voces que, silenciadas durante muchísimo tiempo, cada vez se escuchan más. Porque es interesante percibir cómo entran en diálogo, cómo cada una desde su singularidad traza líneas que se entraman con otras y juntas construyen un tejido colorido y fuerte, bello y afortunadamente imperfecto, abierto a nuevas voces que quieran hacer trama con otras.

13 (trece poetas) reunidas para el conjuro. Conjuro (definición de la RAE): 1. m. Acción y efecto de conjurar (decir exorcismos). 2. m. Fórmula mágica que se dice, recita o escribe para conseguir algo que se desea.

13, en toda su conjugación de vida y muerte, número de reinvenciones, de renacimientos.

Hay en el decir poético un acto de creación y comunión (una comunión que pone en común las diferencias) para exorcizar lo que busca atacar y debilitar nuestras potencias. Hay también reflexión, reposicionamientos y un pensar que adviene desde otro lugar (desde lo rítmico y musical como lo propio de la poesía).

En cada conjuro hay puntos que se enlazan, que se encuentran, que coinciden parcialmente con otros. Algunos de éstos son, por ejemplo, la voluntad de armar una genealogía de mujeres en relación a sus afectaciones compartidas: abuelas, madres y las hijas que hablan, que escriben para retornar, curar y volver como en este poema de Flor Codagnone: «Regresa a la beba que fue / a la niña, a la joven, / vuelve a la madre, a la abuela / a las generaciones de mujeres / que la parieron y que lleva en sí, / se descamina la mujer, / se retorna».

Las des-fijaciones de lo dado aparecen invocando lo más cristalizado, antiguo y singular, a la vez: «Una casa no siempre es una casa; / puede ser la excusa para una renuncia. / Tal vez así fue para vos, mamá. / Un ejercicio solitario en medio de la espesura» dice Valeria Cervero. La poesía se vuelve así espacio de deconstrucción y testimonio.

O inquietud que se vuelve en la voz y configura un yo lírico que cuestiona sus locaciones y se define: «A mí no me cuesta adaptarme. / Me cuesta permanecer» (Paula Giglio).

Conjurar la genealogía de mujeres para recrearse y construir nuevos lazos familiares, nuevas maternidades menos exigentes y más humanizadas, con un viaje que es otra vez hacia atrás y hacia adelante en el tiempo, como en este poema de Jimena Arnolfi: «No debería enojarme con mi bebé, / dice el artículo de pediatría, / soy el único mundo amable y amoroso. / Retengo hacia adentro todo este miedo. / Qué presión ser el único mundo amable y amoroso». O como en este otro de Luciana Reif, que barre con el lastre de la mujer inmaculada: «Pienso en su cuerpo joven, / en lo bello de una madre / antes de ser madre, / cuando solo es mujer.».

El cuerpo y sus deseos, sus búsquedas expuestas al compartir poético «ser lesbiana no es saber / Armar un clima íntimo / La intimidad es una cerveza que ha pasado / Demasiadas horas en el frízer y ahora explotó» (Micaela Szyniak)

Y en ese decir llano, el cuerpo también emerge como poder, como territorio en disputa, en tensión, en su dimensión pública, política, donde el yo no se pierde, se realza: «No tengo un cuerpo, / soy un cuerpo / por eso intentan / decidir sobre mí.», afirma Tamara Grosso.

Hemos hecho aquí un breve repaso por algunos de los versos de estas trece poetas para dar muestra de los puntos en que cada tejido se enlaza a otro, para introducir el mosaico de voces singulares y potentes que componen esta antología.

Hay en el conjuro una magia que reside en la pronunciación. En general, se trataba de frases escritas en latín o griego, que al decirse generaban un efecto inmediato en la realidad. Nuestros conjuros no están escritos en ninguna lengua muerta, sino más bien en una lengua, que más viva que nunca, hace con el ritmo y su pulsión deseante, para crear nuevos mundos, nuevos modos de ser posibles.

Verde, naranja, azul eléctrico. Otros colores para nosotras. Refundar el campo de lo anhelado a partir del color, colores que son emblemas de luchas en la calle pero también de pequeñas batallas en lo cotidiano, de lo micropolítico. «A veces la rebelión consiste en corromper tu tejido regalándote lanas de otros colores» nos dice Natalia Leiderman en un poema que inspira el título de este libro.

Sigamos buscando, entonces, nuevos hilos de nuevos colores para enlazarnos, nuevos colores para nuevas banderas, nuevos poemas que sean conjuros.

Bárbara Alí – Roxana Molinelli

Buenos Aires, diciembre 2018

JIMENA ARNOLFI

Jimena Arnolfi vive en las afueras de la ciudad de Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos. Sus textos circulan en antologías, revistas y publicaciones online. Es autora de los libros Hay leña (Caleta Olivia, 2017), Todo hace ruido (Editorial Pánico el pánico, 2013) y las plaquetas Metafísica (La Fuerza Suave, 2015) y Defensa personal (Nosotros Editorial, 2018) en edición bilingüe español / portugués. Su poesía fue traducida al francés, inglés, italiano y portugués. Edita el blog «El poema del momento».

Los siguientes poemas son fragmentos de un libro inédito escrito durante su embarazo y puerperio.

ESTADO DE SITUACIÓN

Con una mano sostengo a mi hija

y con la otra escribo.

La vida es un tablero

cuidadosamente armado

que todo el tiempo se da vuelta.

Cuando digo que nos entretenemos,

me refiero exactamente a eso:

Nos tenemos entre nosotras.

LA DECISIÓN

El útero es el órgano

más fuerte que tiene el cuerpo.

Por su elasticidad,

es el músculo que más crece

y el que puede cargar más peso.

Un fenómeno natural

me empuja al límite.

Este sentimiento existe.

Soy un pequeño país tropical

a la espera del gran tornado.

Quiero narrar adentro

mientras todo se derrumba.

Caen las casas, caen los árboles,

la rigidez no resiste.

El parto arrasa con lo que hay.

Las palmeras tienen un secreto,

sobreviven porque son flexibles.

En medio de la transformación,

escribo para dejar constancia.

LA LENTITUD

Amamanto a mi hija y en silencio,

miro por la ventana cómo la lluvia moja

la ropa que colgué hace un rato bajo el limonero.

Aprendo a estar quieta.

La paciencia no pertenece al tiempo.

Algo empieza de nuevo

cuando no hay de dónde aferrarse

ni siquiera con una mano.

LA RUTINA

No debería enojarme con mi bebé,

dice el artículo de pediatría,

soy el único mundo amable y amoroso.

Retengo hacia adentro todo este miedo.

Qué presión ser el único mundo amable y amoroso.

Porque quién sabe, viviendo, tener vida.

Y más difícil darla y cuidarla y salvarla.

Sin saber de construcción, todos los días

levanto un mundo posible con mis manos.

No siempre me sale pero todo el tiempo

intento que sea un poco mejor.

ENTRE LA LLUVIA Y EL RAYO

Las ideas entran por la ventana

junto con el viento helado.

Nadie evita que se caiga

lo que se cae

y se rompe en mil pedazos.

El desastre queda en el piso.

Nadie lo junta.

Con un trapo húmedo

no se puede sacar la mugre

de tanto tiempo.

Limpiar es ensuciar otro lugar.

Algún día, alguien dirá

que hice todo mal.

VALERIA CERVERO

Valeria Cervero nació en Buenos Aires en 1972. Es licenciada en letras y trabaja como correctora y editora. Publicó Cadencias (2011); el libro-álbum Escondidas (Ediciones del Eclipse, 2013), en coautoría con la ilustradora Vivi Chaves; Equilibristas (Colectivo Semilla, 2014), Sin órbitas (El Ojo del Mármol, 2016), Madrecitas (Barnacle, 2017), Seres pequeños (Hemisferio Derecho, 2018) y Sibilejo (ilustraciones de Juan Lima, Editorial Maravilla, 2018). Como compiladora estuvo a cargo de Poeplas. Antología de poesía argentina para chicos (2 vols., e-books, Poesía Argentina, 2013, y Op. cit, 2017). Desde 2013 hasta 2017 llevó adelante la antología de poesía publicada recientemente en la Argentina en el blog «De lo que no aparece en las encuestas». Participó de diversos proyectos dedicados a la difusión de poesía y crítica. Actualmente es coordinadora de la revista digital de poesía Op. cit. e integra «Poetas por el derecho al Aborto Legal».

Una casa no siempre es una casa;

puede ser la excusa para una renuncia.

Tal vez así fue para vos, mamá.

Un ejercicio solitario en medio de la espesura.

En Seres pequeños, Hemisferio Derecho, 2018.

La fragilidad no es una cueva,

un desborde,

la piedra que sabe hacer sapito en pleno salto.

No comemos

de ella.

No la deseamos.

Probamos su sostén

a la vuelta de la esquina,

mientras improvisamos las formas

de creernos casa.

Los restos de una rama nos marcan

la transición

y el verano

casi siempre llega

el día que no es.

Tal vez lo que quede simplemente sea el hueso,

el que hizo de sostén todo este tiempo,

antes y después de la caída,

de la aparición en medio de la tarde

–como una maravilla

de puro olor a jazmines–,

el hueso, en medio de un cielo

que no es cielo ni arte.

¿Porque cuántas vidas abarca una vida?

¿Cuánto amor puede guardar un cuerpo?

Pero el hueso sigue ahí,

en la espera, en la dicha,

en el borde de tanto,

como el ojo del tigre en la espesura

o un destello infinito

en el desierto.

Si fuéramos agujeros en la superficie,

lugares para entrar hacia el sonido

de la campana o de las alas de los insectos,

si guardáramos el borde de cada día,

esa canción que se repite

del otro lado de la ventana

y acerca a las niñas que creíamos ser,

tal vez ya no volveríamos a otro recuerdo

que no fuera lo que ardía antes

de la primera partida,

de la primera voz sin recovecos.

Ella dijo: «¿Cómo te despides de alguien

si no sabes por qué se fue?».

La búsqueda sigue siendo ese arco

de nueva resurrección.

Nací el mismo día que mi padre y que la madre de mi padre.

Esas coincidencias se dan en mi familia.

Mi abuela también murió la misma mañana

y casi a la misma hora en que nació mi sobrino.

En su agonía, ella esperaba al bisnieto

como si hubiera querido protegerlo mientras llegaba a este mundo.

Fui la última en hablar con ella, aunque tal vez ya no me escuchase.

Después de eso ya no despertó.

También fui la última que habló con la madre de mi madre

antes de que muriera en un colectivo.

Su corazón dijo demasiado pronto que ya no podía seguir.

Lo último que le escuché decir a mi mamá

fue el nombre de mi hermana pidiéndole algo.

Las mujeres de mi familia murieron solas o acompañadas,

pero dejaron sus voces sonando en el recuerdo antes de irse.

Tal vez haya sido una forma de legado,

una manera de tocar los otros cuerpos desde la lejanía.

No busco entender las vueltas que da la propia historia o la ajena.

¿Qué encanto tendrían entonces?

Dios tal vez sea todo lo que no logro comprender

pero no llega a parecerme absurdo.

madre

patria

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ir

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En Madrecitas, Barnacle, 2017.

FLOR CODAGNONE

Flor Codagnone nació en Buenos Aires en 1982. Es poeta, traductora, periodista. Se dedica a la divulgación de poesía. Coordina talleres y clínicas literarias. Borda a mano. Participó de antologías entre las que se destacan Transfronterizas. 38 poetas latinoamericanas (UNAM, 2016), Poemas de la Resistencia (Clara Beter, 2016) y Martes Verde (Varias editoriales, 2018). Coescribió Literatura ∞ Psicoanálisis: El signo de lo irrepetible (Letra Viva, 2013). Tradujo Los Beatles y Lacan: Un réquiem para la Edad Moderna (Galerna, 2013) y Antes de decirnos adiós (Galerna, 2014). Publicó los poemarios Mudas (Pánico el pánico, 2013), Celo (Pánico el pánico, 2014), Resto (Modesto Rimba, 2016), Filos. Poemas sobre violencias contra las mujeres (Pánico el pánico digital, 2017) y Diario poético en tiempos macristas. Selección. (Va Cartonera, 2018).

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Volume:
40 p. 6 illustrations
ISBN:
9789507546389
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