Read the book: «Con mirada de mujer»


CON MIRADA DE MUJER
Responsable del proyecto: Alejandra Riveros Martínez
Diseño e ilustración de portada: Yasmín Echegaray Pinto
Editorial Forja
General Bari N° 234, Providencia, Santiago-Chile.
Fonos: 56-224153230, 56-224153208.
www.editorialforja.cl info@editorialforja.cl Edición electrónica: Sergio Cruz Primera edición: marzo de 2018. Prohibida su reproducción total o parcial. Derechos reservados.
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor.
Registro de Propiedad Intelectual: N° 287070
ISBN: Nº 978-956-338-365-2
ISBN Digital: Nº 9789563385038

FACULTAD DE COMUNICACIONES Decano: Sergio Campos Ulloa Secretario de Facultad: Ignacio Paz Palma Director de Publicidad: Carlos Núñez Sandoval Director de Periodismo: José Miguel Infante Sazo Secretarios de estudios: Publicidad: Alejandra Riveros Martínez Periodismo: José Catenacci Martin Equipo editorial Alejandra Riveros Martínez Sofía Reyes Medina Valentina Sepúlveda Ávila Ilustradores/as Nair Castillo Del Pino Felipe Chávez Garrido Yasmín Echegaray Pinto María Fernanda Guzmán Villagra Lucas Monasterio Cuadrado Vicente Olivares González Colaboradores/as Maritza Carrasco Caro Marco Lizama Carvajal Eduardo Córdova Ortiz Francisco Saavedra Ahumada Valentina Silva Olivares Luis Felipe Vuletich Silva
PRESENTACIÓN
Con mirada de mujer partió desde un sentir muy profundo a comienzos de 2016. Aún recuerdo los tres nombres de mujeres que aparecieron en mi mente para que me acompañaran en este proyecto. La finalidad era tener un espacio de radio, donde pudiéramos conversar desde nuestra realidad como mujeres frente a diversos temas que vivimos en la cotidianeidad. Con este propósito, presenté el proyecto al director de la radio Universidad Central, Juan Francisco Ortún Quijada, a quien agradezco infinitamente su apoyo y por haber creído en esta propuesta. Con la aprobación lista, comenzamos a soñar con mis queridas Maritza Carrasco Caro y Marcela Amaya García, fieles colaboradoras que aceptaron el desafío para comunicar semana a semana las diversas experiencias de las mujeres. En este proceso, ha sido clave el aporte y entrega de Maritza, leal compañera, quien con su visión sociológica, logra ampliar la mirada en cada uno de los temas y el intercambio de emociones, sentimientos y reflexiones a través de nuestras invitadas. Luego se unió Pamela Baeza Acevedo, quien con su experiencia docente aportó una mirada sensible a la realidad contextual de cada una de las mujeres.
El corazón del programa apuntaba a visibilizar quiénes somos como mujeres y las diversas experiencias que vivimos día a día en distintos planos de la vida cotidiana. Muchas veces, el espacio de conversación fue un verdadero desahogo de sinceridad y de empatía en torno a lo que escuchamos de cada una de las mujeres. Y por qué no decirlo: fue y sigue siendo un momento de mucha contención con verdaderos sentimientos de aires liberadores.
Con los meses, vino otro desafío: ¿Cómo era posible dejar un testimonio vivo y perpetuar el legado de cada mujer entrevistada? Entonces surgió la idea de crear este libro.
Hemos elaborado, junto con el equipo editorial, una selección de 41 testimonios entregados en los más de 55 programas de Con mirada de mujer de la Radio Universidad Central 107.1 FM. Cada uno de ellos ha sido clasificado en cinco capítulos: “Mujeres, identidad y cultura”; “Mujeres y liderazgo”; “Mujeres y derechos humanos”; “Mujeres, sociedad y experiencia cotidiana”; “Mujeres y problemáticas sociales”. Además, se anexa un sexto capítulo titulado “Mujeres y comunicación”, que comprende las experiencias del primer encuentro del mismo nombre, dirigido a comunicadoras, realizado en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Central de Chile, en septiembre del 2017. Un Salón Rojo a plena capacidad más una transmisión vía streaming, nos dieron el aliento, para alcanzar nuestro propósito. En dicha ocasión también se plasmó el primer concurso “Mujeres de las comunicaciones en tres párrafos”.
Quisiera hacer una mención especial a los/las fieles colaboradores/as, quienes han permitido la realización de este libro. En primer lugar, debo agradecer infinitamente a la dupla conformada por Sofía Reyes Medina y Valentina Sepúlveda Ávila, quienes han sido mis especiales cómplices en llevar adelante este sueño. ¡Mil gracias, queridas! Sin ustedes, esto no hubiera sido posible. Muchas gracias al entrañable Luis Felipe Vuletich, quien semana a semana, a través de los controles, nos ha ayudado a experimentar cada capítulo con la genuina magia de la radio. Infinitas gracias, por supuesto, a mi colega, Marco Lizama Carvajal, por su apoyo constante en cada una de las definiciones de las imágenes de este libro. A nuestro decano de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Central, el profesor y periodista, Sergio Campos Ulloa, por apoyar esta iniciativa desde el primer momento en que le presentamos la idea. A mi director de la Escuela de Publicidad, Carlos Núñez Sandoval, por creer en este proyecto y permitir el desarrollo del mismo, en medio de nuestra rutina y responsabilidades. Y con este mismo sentir, deseo agradecer especialmente al grupo de estudiantes de las carreras de Publicidad y Periodismo, quienes con sus ilustraciones y relatos, dieron vida a cada una de las historias. ¡Muchas gracias, queridos y queridas, por su compromiso a toda prueba! Esperamos de corazón que Con mirada de mujer sea un verdadero refrigerio en tantas veladas e inspire la liberación que estamos logrando. El anhelo genuino es que este querido libro sea un aporte a la reflexión del legado que podemos dejar y perpetuar como mujeres.
Alejandra Riveros Martínez Publicista, periodista, magíster en Docencia Universitaria, secretaria de estudios de la Escuela de Publicidad, UCEN, responsable del proyecto Con mirada de mujer.
PRÓLOGO
“Educadores y educandos, liderazgo y masas, co-intencionados hacia la realidad, se encuentran en una tarea en que ambos son sujetos en el acto, no solo de descubrirla y así conocerla críticamente, sino también en el acto de recrear este conocimiento. AI alcanzar este conocimiento de la realidad, a través de la acción y reflexión en común, se descubren siendo sus verdaderos creadores y re-creadores”. (Paulo Freire).
Cuando Alejandra, con quien hasta entonces éramos compañeras de trabajo con una fluida relación, me invita a integrar Con mirada de mujer me sentí muy halagada y advertí el enorme desafío que sería tomar parte en un espacio que era tan ajeno a mi disciplina y a mi desempeño profesional. No obstante, acepté la propuesta y ha sido de las experiencias más gratificantes vividas, pues tuve la oportunidad de conocer tantas historias potentes de mujeres (incluso las de mis compañeras del programa: Alejandra, Marcela y Pamela), lo que, sin duda, constituye un privilegio.
Poder dar cuenta de diversas problemáticas sociales, en muchos casos coyunturales, a través de la vida, y relatos de las tremendas invitadas, nos ha permitido problematizar no solo esas realidades sino también comprender el fenómeno de ser mujer hoy en Chile y ver cómo viven en los distintos ámbitos y contextos de su cotidianeidad.
No me cabe duda de que este programa radial constituye un aporte en cuanto a la vinculación con el entorno y a dar vida al sello formativo de nuestra universidad, pues nos permite, en una conversación inclusiva y desprejuiciada, poder analizar las historias y fenómenos sociales con una mirada crítica desde el enfoque de derechos y desde el enfoque de género. Todo lo anterior converge en el mundo académico, estudiantil y comunitario y contribuye además al rol informativo y educativo de la radio, junto con invitar a observar los fenómenos Con mirada de mujer.
Semana a semana hemos ido conociendo diversas historias de vida de diferentes mujeres y las situaciones que las han cruzado y que han sido el gatillante para invitarlas al programa. Así hemos podido comprender, interpretar y dar sentido a las acciones por medio del significado que le atribuyen sus protagonistas y también entender prácticas sociales en este proceso de escucha activo, desde lo humano y también desde lo académico. De esa forma, a través de la reflexión, vamos aportando a la generación de conocimiento y concretando el pensamiento crítico que nos permita nutrir las prácticas académicas y la formación de las y los estudiantes de nuestra universidad. Después de los 41 programas, pudimos categorizar los relatos en los cinco ejes temáticos que se dan cuenta en este libro.
No quiero dejar pasar esta oportunidad sin agradecer nuevamente a las protagonistas de estas vivencias, por su generosidad de compartirlas desinteresadamente, por la confianza depositada en el programa Con mirada de mujer. Por reflexionar junto a nosotras y darnos lecciones de vida, muchas tristes; sin embargo, la mayoría de estas protagonistas son aguerridas y todas empoderadas y esperanzadas. Asimismo, quiero agradecer con mucho cariño a Alejandra por haber confiado en mí y en el aporte que podía realizar, e invitarme. También por enseñarme cada lunes amorosamente, y por acompañarme en este hermoso y potente camino radial. Además, estimo fundamental destacar el trabajo realizado por las estudiantes Sofía y Valentina, quienes comprometidas con este proyecto, responsablemente cumplieron con los roles que se les asignaron, con calidad, responsabilidad y profesionalismo. Junto con esto, mencionar a Marcela y Pamela, quienes fueron partícipes de este hermoso viaje, y fueron grandes compañeras de ruta, cuyas historias también aportaron a mi aprendizaje y reflexión.
Por último, quisiera señalar que anhelo profundamente que logremos tener la confianza de otras mujeres para que nos cuenten sus historias y que las y los lectores de este libro puedan sumergirse en los relatos de vida de estas grandes invitadas, disfrutar su lectura y tener una mirada distinta de las temáticas, una mirada sin prejuicios, diversa y ojalá inclusiva. Y que Con mirada de mujer consigan comprender las prácticas sociales compartidas.
Maritza Carrasco Caro Socióloga, magíster en Psicología Comunitaria, coordinadora Programa de Desarrollo Social, UCEN.

CAPÍTULO I MUJERES, IDENTIDAD Y CULTURA

Testimonios presentes: Daniela Catrileo Cordero Daniela Aceituno Silva Raquel Roe Tuki Beatriz Navarrete Sepúlveda Vivian Hernández Fernández Pamela Baeza Acevedo Oriana Piffre Toledo Verushka Fuentes Stipicevic
Proclamamos valor
Este capítulo presenta auténticos testimonios de mujeres que se destacan por la exhaustiva misión de fomentar la participación femenina en un contexto de territorio local, validando su colaboración y trabajo con la comunidad.
La construcción de espacios culturales, para y por la sociedad, da lugar a una serie de tareas que deben realizar aquellas personas responsables del enriquecimiento de nuestros pares. Es importante considerar la participación femenina para el fortalecimiento de un armónico entorno en común, que solo puede entregar esta “mirada de mujer”.
El coraje, la valentía y la perseverancia son particularidades que destacan en los siguientes relatos, donde podemos apreciar la búsqueda y rescate de la identidad femenina a través de las importantes experiencias de académicas y mujeres, entre ellas, representantes de la etnia mapuche y pascuense.
Valentina Sepúlveda Ávila Equipo editorial

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
Etnicidad de un río herido
En su Twitter se define como Warriache, persona de la tierra en la ciudad, y como Champurria, idea de “lo mezclado” y “lo mestizo”. Daniela Catrileo nació en Santiago, en 1987. Feminista, amante de la prosa y la filosofía, mujer de mirada melancólica, labios gruesos, pelo oscuro… y fuerte, como la naturaleza.
Daniela pertenece al nuevo Chile, no al que se está formando desde el Estado, sino desde la sociedad, de los pueblos y la periferia. Su lucha está con los grupos que por siglos han querido ser silenciados: mapuches y mujeres que hoy están en plena batalla por reclamar el lugar que merecen dentro de este espacio y momento. Sus experiencias, sangre y género, ligados a un pasado de injusticias, la llevaron a estudiar filosofía en las salas del ex Pedagógico.
Ha sido a través de la palabra escrita donde ha entregado parte de su manifiesto y cosmovisión. Ello le ha traído reconocimientos y apoyos, como ser becaria en el 2011 de la Fundación Neruda; y en los años 2012 y 2016, haber sido distinguida con la beca a la creación literaria, otorgada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.
También ella es un puente entre luchas, ya que no divide el mundo del feminismo y la causa mapuche, sino que como un crisol funde ambas banderas en un encuentro de identidad y género, para que esta corriente emane de la propia domo (mujer mapuche). La poeta aboga por cuestiones como lograr que la mujer sea lonco —jefe de una comunidad— y el merecido reconocimiento a las ñañas, quienes crían a los Weichafe (guerrero mapuche). Bajo su mirada, estos combatientes pueden ser masculinos o femeninos.
Como escritora y poeta, su visión de mundo se forjó tempranamente, pero sus publicaciones parten con una plaquette o pequeño texto titulado “Cada vigilia” (2007). Posteriormente, escribe Río herido (Libros del Perro Negro, 2013), obra cuyo nombre se refiere a su apellido y sentir: “Soy un río herido”. Tras publicar Niñas con palillos (Balmaceda Arte Joven Ediciones, 2014), gana el Premio Mustakis, y en 2016, a través de Edicola Ediciones, lanza la versión definitiva de Río herido. Hoy, Daniela pasa sus días entre papeles y lápices y, como una verdadera Weichafe, es una miembro activa dentro de un colectivo feminista decolonial.
Esta joven, hija de la tierra, aún tiene mucho que decir.
Eduardo Córdova Ortiz Estudiante de Periodismo, UCEN.
“Nos interesa hablar de violencia de género dentro del mundo mapuche, pero denunciando la violencia estructural que vivimos como pueblo por parte del Estado chileno. Declaramos la criminalización de nuestra lucha en un país donde se detiene al mapuche para ser investigado y se le encarcela antes de cualquier sentencia.
’Hay cosas que las mujeres aún no pueden decir o hacer y creo que eso es importante entenderlo como parte de un proceso. Nacimos acá, pero también venimos problematizando todos estos asuntos. Entonces, ¿por qué debemos seguir callándonos si también tenemos una voz?”.
Daniela Catrileo Cordero Mujer mapuche, escritora y estudiante de filosofía.

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
Lucha política desde lo femenino
“También hay una fuerte denuncia en cómo vamos modificando la cultura y el modo de relacionarnos. El sexismo es una muestra de ello. Hay muchas prácticas patriarcales que todavía están profundamente arraigadas en nuestras relaciones laborales, por ejemplo.
’Además de la lucha en temas sexuales y reproductivos, seguimos lidiando en distintos espacios sociales. Lo pendiente sería entonces cómo esto puede desnaturalizarse por parte de las mujeres y de los hombres, porque convivimos en una sociedad donde se comparte, porque todo lo que comprende la participación política, sigue siendo la gran lucha de la mujer”.
Daniela Aceituno Silva Trabajadora social, integrante del observatorio “Iglesia y sociedad”, profesional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
Orgullo rapanui
“Ha habido cambios, enojos y muchos conflictos entre nosotros y los continentales, puesto que antes no existían los garabatos, los robos, se dejaba la casa abierta, los niños jugaban libremente, nosotros nos bañábamos en ropa interior y no existía el morbo. Ahora sí existe y tenemos claro que lo llevó la gente desde el continente.
’A pesar de esto, yo me preocupo a diario de que mi gente conserve el idioma y sepa vivir con los recursos naturales que tenemos. Al igual que los mapuches, poseemos muchas formas de sobrevivir sin la necesidad de recurrir al mundo capitalista. Generalmente, nosotros vivimos así todos los días, porque preservar la cultura es lo más importante”.
Raquel Roe Tuki Mujer rapanui.

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
Identidad reconstruida
“En términos académicos es súper importante la valorización y reconocimiento del arte popular. Además, me he encontrado con muchos profesores que no le dan el mismo valor e importancia. Los huasos, las costumbres, el 18 de septiembre y el arte popular son características que nos hacen reencontrarnos y crear identidad. En el momento en que no tengamos todo eso, ya no podremos reconocernos”.
Beatriz Navarrete Sepúlveda Arquitecta, académica de la Facultad de Arquitectura, UCEN.

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
Mujeres creando comunidad
“Hay un importante rol que la mujer cumple en las comunidades. El liderazgo femenino es distinto, porque la forma de hacer y mirar la comunidad es distinta. Ahí está el justo equilibrio de esta mirada y liderazgo de mujer que no se transforma en el otro extremo y así nos podemos convertir en este complemento perfecto para que como sociedad podamos tener avances significativos. Lo que quiero revelar en esto es que los liderazgos ejercidos por mujeres son mucho más integradores o diversos y eso tiene que ver con esta multiplicidad de funciones que nosotras cumplimos.
’Sin duda, hay que sobrevivir con ciertas características masculinas, desde cómo te ves enfrentada para tomar una decisión, cómo te paras a hablar con otro. La mujer debe ser firme y acogedora. Es como golpear la mesa con una sonrisa y, a veces, es como la Virgen María con traje de baño”.
Vivian Hernández Fernández Trabajadora social, académica, magíster en Educación, experiencia en trabajo comunitario.

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
Literata
“El principal cuestionamiento tiene que ver con lo asignado, con la visión binaria que tenemos en la sociedad donde al hombre se le atribuye la fuerza y a la mujer la debilidad; el hombre es el activo y la mujer la pasiva. Este tipo de características es el que de alguna manera hace rotular el sexo femenino como segundo sexo y genera toda una rebelión. Las mujeres intentan entonces romper con este logo patriarcal desde un lenguaje que opera de una manera distinta.
’La escritura de mujer es fragmentada. Cuando uno lee un poema puede reconocer prosa, verso y estrofa; pero la escritura de mujer no sigue esos parámetros que son los canónicos, más bien tienen una libertad estructural donde la página se vuelve cuerpo. Te encuentras con palabras e ideas en las que el contenido generalmente hace alusión al cuerpo femenino, siendo este el espacio que la mujer puede reconocer como propio, donde todo tiene que ver con la experiencia corporal, donde el texto entonces es una visión del cuerpo, rompiendo con las lógicas patriarcales”.
Pamela Baeza Acevedo Profesora de castellano, magíster en Literatura, especialista en lenguaje y literatura de mujeres, académica de la USACH y UCEN.

Ilustración: Lucas Monasterio Cuadrado
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